La sucesión en el trono El reinado de la Sony DCR-PC330 ha finalizado. Y lo ha hecho por un buen motivo. La marca ha sabido resolver los pocos aspectos negativos que presentaba esa innovadora cámara para rediseñar un modelo mejor y más completo: la flamante PC350. Una videocámara que, ante todo, debe seguir representando el tope de gama entre las máquinas con un único captador de imagen del catálogo de la marca. Así las cosas, la virtud principal del modelo anterior -la magnífica calidad de imagen y audio- se mantiene, y, a su vez, se optimizan algunas funciones y se amplía el rango de prestaciones. Puede que Sony se haya decidido a escuchar la opinión de los aficionados para seguir contando entre sus filas con una de las mejores videocámaras domésticas existentes en el mercado. Ver
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Por Xavier Tomàs | lunes, 11 de octubre de 2004 |
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