Ergonomía mejoradaEl esfuerzo del fabricante por mejorar queda patente al comparar dos imágenes de las DCR-DVD200 y DVD201. La nueva videocámara presenta una extrema sencillez externa, acompañada de una discreta cantidad de botones que, de entrada, hace suponer que no es difícil de manejar. El espacio destinado para que la mano derecha empuñe la máquina resulta amplio y cómodo, gracias, entre otras cosas, a la superficie plana en la que se apoya la palma, dejando todos los controles (zoom, disparo de foto y vídeo, corte de alimentación y dial de modo de funcionamiento) al alcance de los dedos.
Posiblemente, la mejora en diseño más destacable de la DCR-DVD201 respecto a la DVD200 sea la facilidad con que puede introducirse el disco en su alojamiento. Tras deslizar el control destinado a la apertura del compartimento y comprobar el acceso momentáneo de la máquina al disco mediante un LED rojo, la tapa circular se abre desde la parte frontal de la cámara. Ésta se abate 90 grados y ofrece un acceso completo y fácil para la extracción o inserción del disco DVD, simplificando así su correcto posicionamiento en el rotor giratorio del lector.
Otras de las novedades destacables son la pantalla TFT híbrida de 2,5 pulgadas, que admite la desconexión de su retroiluminación para mejorar su visibilidad bajo condiciones de iluminación intensas, y el segundo disparador para vídeo situado en el lateral de ésta. Una práctica opción para controlar mejor la máquina durante las grabaciones.
Control y configuración fáciles
La sencillez externa de la DVD201 es paralela a la facilidad con la que el usuario navega por sus opciones de configuración y control. El inventario de mandos arroja un total de tres botones (información sobre la carga de la batería, índice de visualización de imágenes mediante miniaturas y la compensación de contraluz), un cursor de cuatro direcciones y un teclado de 14 pulsadores escondidos bajo la pantalla TFT.
Todos los ajustes se efectúan combinando el uso del cursor y los 5 pulsadores restantes, denominados "Focus", "Exposure", "Setup", "Edit" y "Finalize".
Mediante los dos primeros ("Focus" y "Exposure") pueden conmutarse el enfoque y la exposición entre sus modalidades automáticas -ambas de rápida respuesta ante los cambios de distancia a los sujetos del encuadre o los producidos entre los diferentes puntos de luz de la escena- y manuales. En este segundo caso, es el cursor el que permite, con suma facilidad, desplazar el enfoque desde los primeros planos hasta el infinito o bien regular por pasos la escala de claridad de imagen.
Pese a todo, en el caso de la exposición cabe criticar los saltos, algo bruscos, entre los diferentes niveles de cada pulsación del mando. Un detalle que, sin duda, reafirma hasta qué punto la DVD201 prefiere trabajar la mayor parte del tiempo en modo automático y dejar las manualidades para escenas muy concretas.
Con el botón "Setup" se accede al menú principal de la máquina, desde el que es posible cambiar aspectos de la configuración básica de la captura de la imagen (balance de blancos, grabación en 16:9, desactivación de la variación automática de la velocidad de obturación, activación de la luz infrarroja del Super Night Shot, formato y calidad de captura) y el sonido (selección de monitorizado, formato de audio, etc.).
Cuestión de soportes
La opción "Edit" introduce al usuario en la edición de imágenes -el cambio de orden o el recorte de las secuencias de vídeo- desde la propia cámara. Una función para la que debe, primeramente, haberse tenido el detalle de usar un disco DVD-RW (es decir, regrabable) y haber ajustado la cámara para grabar en modo "VR".
Con esta modalidad, y a diferencia del modo "Video", pueden gestionarse los archivos almacenados (fotos y vídeo) una vez ya se ha procedido a la finalización del disco (su preparación para poder ser leído desde otra unidad DVD).
"Finalize", el último de los botones ya mencionados con anterioridad, es precisamente el encargado de posibilitar este proceso. Es importante tener presente que es necesario finalizar todos los discos empleados con la DVD201 (DVD-R y DVD-RW) para poderlos reproducir desde cualquier otro lector.
La diferencia reside en que sólo los discos DVD-RW admiten deshacer su finalización cuando se usan en modo "VR" -para continuar grabando archivos o editar su contenido desde la videocámara-, o bien su formateo cuando se graban en modo "Video" -para borrarlos completamente y empezar con el disco completamente vacío.
De todas maneras, la finalización de los discos DVD-R (siempre en modo "Video) no garantiza la compatibilidad con todos los lectores de DVD. En nuestras pruebas, una vieja unidad DVD interna para PC (8x) no fue capaz de leer el disco, mientras que un moderno lector doméstico Pioneer DV-757Ai, del año 2003, sí lo fue. A pesar de no haber podido comprobar el grado de compatibilidad de los discos DVD-RW, todo parece indicar -por ahora- que las dificultades para su lectura podrían ser aún mayores dado el doble modo "Video" y "VR".
Vídeo MPEG2
Independientemente de las cuestiones relacionadas con el soporte, no cabe olvidar que la DCR-DVD201 -como el resto de las coloquialmente conocidas como DVDCams- basa su funcionamiento en la compresión de vídeo MPEG2. En términos llanos, la diferencia respecto a las videocámaras MiniDV reside en que, desde el mismo instante en que se empiezan a registrar imágenes en el disco, éstas ya no son las nativas "originales", sino una copia equivalente procesada por el algoritmo de compresión de vídeo.
La DCR-DVD201 dispone de tres niveles de calidad, esto es, de compresión MPEG2. Con el mejor de ellos, el "HQ", se pueden capturar unos 20 minutos de imágenes a 704 x 576 píxeles de resolución en un disco de 30 minutos (el cuadro estándar para PAL, recordémoslo, es de 720 x 576 píxeles). Con los dos siguientes, "SP" y "LP", la capacidad aumenta hasta los 30 y los 60 minutos, respectivamente.
Calidad de imagen y sonido variables
En función de cada uno de esos tres niveles de compresión, la calidad de imagen varía ostensiblemente. Las cosas claras: sólo el nivel de máxima calidad, el "HQ", es comparable a las capturas de una buena videocámara MiniDV de gama media.
La definición de imagen es, en condiciones de iluminación óptimas, buena, y la reproducción del color destaca por su elevado nivel de saturación. Así mismo, la eficiente respuesta del balance de blancos, autoenfoque, control de exposición y velocidad de obturación automáticos permite confiarle a la máquina la mayoría de las situaciones sin excesivos problemas. El ruido de imagen, siempre que la luz sea suficiente, no resulta visible.
La respuesta en condiciones de baja iluminación cambia bastante. El ruido se dispara y la tonalidad de la imagen puede variar ostensiblemente en función de la fuente de luz (fluorescentes o bombillas incandescentes de diferentes potencias, por ejemplo). En esos casos, puede ser pertinente optar por corregir el nivel de exposición manualmente y confiar el balance de blancos a las modalidades prefijadas para interiores.
La otra alternativa consiste en bloquear su variación automática con el ajuste "HOLD" tras haber colocado un sujeto blanco delante del objetivo durante unos instantes. No obstante, se echa de menos una función de ajuste manual "directa" para facilitar esta tarea.
El rendimiento del sistema electrónico de estabilización de imagen es bueno, pese a que en el momento de filmar encuadres en tele parece apreciarse un ligero -pero visible- grado de distorsión de imagen en la pantalla o el visor. Posteriormente, al visualizar las imágenes en un monitor de televisión, no se aprecia ningún problema. Bien podría tratarse de una cuestión relacionada con el proceso de cálculo combinado de la estabilización de imagen y la compresión MPEG2, al monitorizarse en tiempo real.
Respecto al audio, sólo cabe destacar su correcta calidad. La respuesta, en general, es buena, aunque su registro presenta cierta sensibilidad a la manipulación de la máquina y al ruido del mecanismo del disco. Aun así, el resultado es satisfactorio. Pese a no poderse regular el nivel de grabación manualmente, la DVD201 sí cuenta con una práctica entrada para micro externo.
Equipamiento correcto
El equipo de la DVD201 incluye todo lo necesario para agradar tanto al videoaficionado novato como al de nivel medio. Cuenta con una óptica firmada por Carl Zeiss de alta luminosidad y un CCD que, aunque ha reducido su tamaño respecto al de la DVD200, pasando de 1/4,7 a 1/5 de pulgada, sigue ofreciendo una buena calidad de imagen cuando hay luz suficiente. Como no podía ser de otro modo, no faltan las funciones "Super Night Shot Plus" (grabación nocturna infrarroja con lámpara LED de apoyo desconectable) y el "Color Slow Shutter" (grabación nocturna infrarroja con obturador de baja velocidad variable), así como algunos efectos de imagen.
El equipamiento lo completa una zapata para accesorios inteligentes, salidas y entradas S-Video y A/V, y la posibilidad de almacenar imágenes estáticas -poco más que aptas para visionarse por televisión- de hasta 1152 x 864 píxeles.
La alternativa a la finalización de los discos para la consiguiente manipulación de los archivos de imagen y audio es la conexión a un ordenador mediante el puerto USB 2.0 de alta velocidad. Esta gestión depende exclusivamente del software y los drivers incluidos por la máquina ("Image Mixer"), resultando, en términos generales, algo tediosa.
Un formato difícilmente recomendable
Así es. Por el momento, la DVD201, como sus hermanas menores DCR-DVD91 y DVD101 y las DVDCam de otras marcas, arrastra inconvenientes incluso antes de desembalarla de su caja. Y es que, si bien el concepto es bueno, todavía son demasiados los puntos por definir y mejorar (léase precio, capacidad y compatibilidad del soporte). Máxime cuando la grabación en cinta MiniDV se halla plenamente consolidada, con una amplia gama de precios y modelos entre los que escoger, y muchos creen que el siguiente eslabón de la evolución para el almacenamiento de vídeo digital se halla entre las tarjetas de memoria sólida.
El kit de la DCR-DVD201 incluye de serie un disco DVD-R de 1,4 GB (unos 20 minutos de grabación en la máxima calidad), una batería recargable de infolitio (NP-FM50) que padece una autonomía demasiado reducida, un alimentador para la corriente que también sirve para cargar la batería en la propia cámara -imposibilitando la realización de ambas tareas al mismo tiempo-, un mando a distancia inalámbrico, un cable USB, un cable S-Video y A/V, un adaptador para el euroconector, un CD-ROM con los drivers y el software Image Mixer, una correa para el cuello y una tapa para el objetivo.
TEXTO Y FOTOS: Xavier Tomàs