Un futuro por decidir La Sony DCR-DVD201E apareció en escena el pasado mes de febrero como máxima representante de la segunda generación de videocámaras del fabricante basadas en la grabación de vídeo MPEG2 sobre discos DVD-R y DVR-RW. Pese al empeño de Sony en mejorar algunos de los aspectos más criticados del modelo anterior -sus dimensiones, peso y ergonomía-, lo cierto es que la DVD201 padece los mismos problemas básicos de la DCR-DVD200. Y es que la grabación de imágenes en soporte DVD no está ni mucho menos a la altura del empleo de ese mismo formato para el visionado de películas. Así mismo, las limitaciones en espacio, la compatibilidad con el parque existente de lectores DVD, el precio y la disponibilidad de los pequeños discos DVD-R de 8 centímetros, no contribuyen -por ahora- al entusiasmo generalizado de sus posibles compradores. Lejos de suponer una alternativa efectiva al intríngulis de los volcados mediante puerto Firewire de las ya clásicas videocámaras MiniDV, tampoco su calidad de imagen genera euforia entre los aficionados más exigentes. Ver
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Por Xavier Tomàs | lunes, 28 de junio de 2004 |
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