Cuestión de proporcionesPor su reducido tamaño, la MV5i MC necesita un buen apriete de la correa de sujeción para poder adoptar una postura cómoda de uso. Así, el dedo pulgar queda libre para introducir los cambios en las opciones del menú o los ajustes básicos mediante una pequeña ruedecilla tipo dial y un pulsador de confirmación. El dedo índice, por otro lado, se encarga del disparador para foto, y el anular, finalmente, del control del zoom.
El resto de botones de control no “marea” por su cantidad: encontramos un selector circular entre los modos de grabación, VTR y de desconexión, un conmutador para el modo automático total “Easy Recording”, un selector para almacenar las imágenes en tarjeta o cinta, el botón del zoom, los disparadores para foto y grabación en vídeo y tres pulsadores adicionales de menú, modos de enfoque y exposición.
Debajo de la pantalla TFT articulada se hallan los botones de transporte y visionado de la cinta o tarjeta, el control del marcador de índices de grabación y el acceso a los 18 efectos de vídeo incluidos, tales como fundidos varios, ajustes de color y movimiento.
Aunque la ergonomía general conseguida es meritoria, seguro que el reducido tamaño de la cámara conllevará que los más “manotas” -que no “manazas”- requieran más tiempo para habituarse a usar la Canon MV5i MC.
Pequeña pero completa
La Canon se muestra, ante todo, como una videocámara fácil para todos. Su gran ligereza y ultra-compacto tamaño son perfectos para las grabaciones desde los ángulos más rebuscados, ya que no cansa ni sujetarla ni tampoco el tener que soportar su peso. Resulta especialmente ideal, pues, para usuarios aventureros.
Para la grabación de vídeo, la MV5i MC dispone, además del modo “Easy Recording”, de varios programas específicos (deportes, retratos, luz puntual, arena y nieve, baja iluminación y nocturno) que seleccionan los valores de abertura y obturador (ajustable entre 1/6 y 1/2000 segundos, en modo MiniDV) adecuados para cada situación. Es de agradecer que, además, Canon integre -como de costumbre en la marca- la posibilidad de hacer ajustes manuales de exposición.
En el caso del enfoque, lo más práctico es utilizar siempre el autoenfoque. Su rapidez de respuesta es suficiente para un uso normal, incluso en distancias macro (1 centímetro en gran angular). El modo manual es mejor utilizarlo en los casos más creativos: aunque es rápido y directo en accionar la óptica Canon desde macro a infinito -con confirmación visual en la pantalla-, su ajuste mediante la ruedecilla dial requiere algo de práctica; sobre todo, para los usuarios acostumbrados a los anillos de enfoque en la óptica.
El resto de equipamiento que incorpora es realmente completo: grabación LP, estabilizador electrónico de imagen de aceptable calidad (no puede compararse al sistema óptico de la marca), visor en color, grabación en 16:9, potente zoom digital 200x -aunque es recomendable no exceder del 50% de su capacidad para conservar un margen de calidad de imagen-, funciones de mezcla de imagen entre tarjeta y cinta (copia y edición de efectos digitales) y doblaje de audio.
Multiformato
Tras cargar una cinta MiniDV y la tarjeta de memoria SD Card de 8 MB incluida, la primera operación consiste en elegir qué soporte de los dos vamos a utilizar para almacenar las imágenes.
Al activar el modo de captura de fotografías con almacenamiento en la tarjeta de memoria, se pueden tomar instantáneas (en modo de escaneo progresivo del CCD, de 1/6 pulgadas) de hasta 1024 x 768 píxeles en formato JPEG y de tres calidades distintas, y vídeo M-JPEG con audio. Disponemos, para éste, de tomas de 10 y 30 segundos, en formatos de 320 x 240 ó 160 x 120 píxeles, respectivamente. Las posibilidades de almacenamiento quedan, como es lógico, a merced de los insuficientes 8 MB de capacidad de la tarjeta SD incluida con la cámara, que sólo dan para unas 4 secuencias de vídeo en la calidad alta y 2 en la baja.
A la hora de empezar a “recolectar” imágenes en tarjeta, ya sea de vídeo o fotos, disponemos de los mismos ajustes de obturador, exposición y enfoque que para el vídeo en MiniDV, es decir, de modos automáticos y manuales. Con los modos automáticos nos limitaremos a encuadrar y presionar el disparador, confirmando el enfoque, mediante un punto verde que aparece en la pantalla, y la exposición -de medición matricial- por el brillo del monitor.
Para los modos manuales, bastará con seleccionar -con sus respectivos botones de acceso directo- la función en cuestión y ajustar con la ruedecilla de tipo dial. La abertura funciona como una compensación de exposición (+/- 2EV, en pasos de 0,25) y la obturación es configurable de 1/60 a 1/250 segundos. Los modos automáticos y manuales se pueden combinar (el autoenfoque con la exposición manual y a la inversa), o bien activar el “Easy Recording” para que ambos, al mismo tiempo, sean ajustados por la máquina.
Algunos problemas
Es en el aspecto del audio donde la MV5i MC presenta uno de sus pocos inconvenientes. El ruido del mecanismo del motor y del arrastre de la cinta queda extremadamente patente en las grabaciones. Probablemente sea la contrapartida al compacto tamaño de la máquina (sitúe donde sitúe el micrófono el fabricante, queda siempre relativamente cerca del mecanismo). Es ésta una cuestión a mejorar.
Por otra parte, la imagen, en general, mejora su calidad cuando utilizamos los ajustes manuales de obturación y abertura. En modo automático, la cámara tiene tendencia a aumentar -con facilidad- la ganancia del vídeo, lo que provoca un visible granulado. La definición y el color están a la altura del formato digital MiniDV.
Alta Conectividad
Son destacables las grandes posibilidades de conexionado de la Canon MV5i MC. Al margen del puerto USB para las transferencias del contenido de la tarjeta de memoria al ordenador, contamos con entrada y salida de S-Video y línea de audio, entrada de micro, salida de vídeo compuesto y puerto i-link de doble dirección con conversor A/D. En dos palabras: de todo.
Los acabados también han sido cuidados. Un ejemplo de ello son los conectores de audio, vídeo, Lanc, USB y alimentación que, mediante unas tapitas -del mismo color y diseño que el resto del cuerpo- en los laterales inferiores de la máquina, quedan perfectamente protegidos y disimulados cuando no se usan.
La Canon MV5i MC incorpora de serie una tarjeta SD Card de 8 MB; un CD-ROM con software para captura y edición, así como con drivers USB; los obligados cable USB, cable S-Video y cable AV; un mando a distancia con pilas; una pila de litio para el reloj de cámara; un cargador y una batería de Ion de litio (de buena duración); un adaptador de red, y una tapa para la lente.
Xavier Tomàs
