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      quesabesde   Videocámaras digitales   Panasonic SDR-H250   Reseña
   
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  Características    
       Precio: 510,28 €
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Formato: Híbrida: SD Card (SDHC) y HDD
Sensor: 3 de 800000 píxeles
Lente: 3 - 30 mm
Zoom: 10x (óptico) / 70x (digital)
S.Adc.: SD Card y SDHC Card
En dos palabras
El trío de sensores y el objetivo de Leica dan argumentos a esta compacta HDD Cam, que presenta limitaciones con poca luz
  Opiniones    
Puntuación usuarios:   3,4 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios de quesabesde.com)Ver opiniones

  Análisis    
6 de agosto, 2007

Tres sensores y un disco duro

Panasonic sorprendía a principios de año con el lanzamiento de dos videocámaras con disco duro integrado, convirtiéndose así en la tercera compañía que recurría a este soporte tras JVC -la pionera- y Sony. La SDR-H250 combina las más respetables señas de identidad de la firma japonesa, como el triple sensor o la óptica Leica, con una buena calidad de imagen -aunque no siempre esté a la altura- y un diseño compacto y ergonómico -aunque presente algún que otro imperdonable inconveniente.
Tras varios años de rodaje, el disco duro se ha instalado en la oferta de videocámaras de Panasonic. Enmarcadas en el segmento de las cámaras híbridas, las nuevas HDD Cam hacen bueno el aforismo -más vale tarde que nunca- y combinan la grabación en discos rígidos y tarjetas de memoria.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

La SDR-H250 es la más avanzada de este escueto catálogo de la compañía, que a día de hoy completa la SDR-H20.

Con unas capturas coloridas y brillantes gracias a sus tres sensores CCD, la cámara decepciona en otras ocasiones, con un limitado rendimiento en escenas poco iluminadas y algún que otro fallo de diseño.

Ergonomía correcta

Poco podemos decir de la ergonomía -en términos generales- de esta videocámara, que no se sale del guión habitual de Panasonic.

Así pues, la H250, presenta un cuerpo compacto y de pequeñas dimensiones, de constitución mayoritariamente metálica y con algún apunte de plástico negro. Prescinde de visor electrónico y zapata para accesorios, y la única pieza que sobresale del cuerpo es la batería, que pone la nota disonante al formato compacto del dispositivo.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

Panasonic centraliza de nuevo todo el control de la cámara en un joystick multidireccional que puede manejarse fácilmente con el pulgar de la mano con la que sujetamos el aparato.

Circundando el joystick, se encuentra el dial de modos, y alrededor de ambos, el interruptor de encendido, el control para iniciar o detener la grabación y dos pequeños botones más: uno para acceder al menú de opciones y otro para borrar las secuencias de vídeo o las fotografías capturadas.

Así mismo, en la parte superior de la cámara se encuentra la palanca del zoom, de excelente y suave manejo y con distintas velocidades de desplazamiento, y un pulsador para la toma de instantáneas.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

El monitor LCD incorporado es panorámico, aunque la H250 no graba en formato 16:9 real. Con una diagonal de 2,7 pulgadas y 123.000 píxeles, la pantalla ofrece una excelente visibilidad incluso a pleno sol. Ello se debe, ¬en parte, a la denominada función Power LCD Plus, que permite regular de forma sencilla y rápida el nivel de brillo del monitor.

Sí hemos podido constatar, sin embargo, que la pantalla tiende a dar una imagen falseada respecto a lo que realmente se está registrando.

Nuevamente Leica

En la H250 se repite con éxito el ya veterano matrimonio entre Panasonic y la alemana Leica. En efecto, un objetivo Dicomar con 10 aumentos de zoom corona el frontal de la cámara, con una relación de focales de 47,1-471 milímetros en paso universal y unos diafragmas de f1.8-2.8.

La óptica ha pasado con solvencia todas las pruebas a la que la hemos sometido, demostrando en todo momento un excelente rendimiento y una buena resistencia a las aberraciones cromáticas, los reflejos y las luces parásitas. La cifra del angular, sin embargo, se nos antoja un tanto escasa; en no pocas ocasiones nos veremos obligados a alejarnos bastante del motivo.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

La H250 cuenta, además, con la inestimable ayuda del estabilizador óptico de la casa, el popular sistema Mega O.I.S. Con un magnífico rendimiento, este mecanismo estabiliza sin problemas todo el recorrido focal del objetivo.

A todo color

Apuntábamos en la introducción que la H250 reproduce todas las características definitorias de los modelos más afamados de Panasonic.

La tecnología de triple sensor es, sin duda, un buen ejemplo de ello. Tres captores CCD de 1/6 de pulgada y 800.000 píxeles de resolución son la parte fundamental de la electrónica de este dispositivo.

Como suele ocurrir con otras cámaras de Panasonic armadas con un trío de sensores, las imágenes capturadas con la H250 están llenas de color. Si bien es cierto que presentan una ligera tendencia la sobresaturación (sobre todo en las tonalidades rojas y verdes), también lo es que la cámara reproduce en general una rica gama de colores equilibrados y bien definidos.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

La H250 almacena las secuencias de vídeo en un disco duro interno de 30 GB en formato MPEG2. En el ajuste de máxima calidad, permite codificar los vídeos con un flujo de datos variable de 10 Mbps.

Cabe decir que, a pesar de los efectos de la compresión MPEG2, el vídeo se muestra razonablemente nítido. Eso sí, en algunas secuencias hemos podido detectar bordes dentados y poco definidos, y un cierto empaste en aquellas tomas que contienen detalles muy finos.

Aunque los potentes colores generados por los tres CCD de la cámara contribuyen de algún modo a realzar la nitidez de la imagen, es probable que otros modelos con un solo sensor -pero con más resolución- den mejores resultados en este sentido.

A todo esto hay que sumar la pérdida de resolución derivada de la captura en formato panorámico. Aunque la H250 parezca especialmente diseñada para grabar en formato 16:9 -el monitor es panorámico y la cámara graba en este modo por defecto-, éste se consigue a costa de perder resolución del sensor, de formato 4:3.

La compresión, por cierto, se deja notar también cuando grabamos objetos que se mueven a gran velocidad, como un coche. El motivo, en estos casos, tiende a dejar una sutil estela tras de sí.

Automática y manual

La H250 permite trabajar tanto en modo automático como en manual. Para pasar de uno a otro, basta con accionar un pequeño selector.

Con los ajustes automáticos activados, la H250 funciona correctamente, sin llegar al nivel de excelencia del que hacen gala -por ejemplo- algunas videocámaras de Sony.

Aun así, cabe reseñar que la exposición automática funciona -en ciertas ocasiones- de manera imprevisible, quemando u oscureciendo la imagen en situaciones que aparentemente no presentan dificultad alguna.

La cámara, en general, enfoca con rapidez y precisión, especialmente en condiciones de luz favorables, y reacciona con celeridad a los cambios lumínicos.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

El balance de blancos automático, por su parte, también funciona correctamente, aunque presenta una cierta tendencia a amarillear la imagen en exteriores muy soleados. Para subsanar este inconveniente, es preceptivo recurrir al correspondiente ajuste prefijado.

En cuanto a los ajustes manuales, la H250 permite -siempre a través del joystick- configurar la velocidad de obturación, el diafragma y la ganancia. También es posible controlar manualmente el enfoque, aunque hacerlo mediante el diminuto joystick no garantiza resultados muy precisos.

En conjunto, la H250 se muestra muy ágil en su funcionamiento, tanto por la sencillez y lo intuitivo de los ajustes y menús de configuración, como por la velocidad de encendido y puesta a punto de la que hace gala. Por cierto, la cámara también se enciende y apaga al abrir y cerrar la pantalla LCD.

Cabe destacar, por cierto, el buen rendimiento de la batería incorporada de serie, que puede llegar a ofrecer hasta 2 horas de autonomía en condiciones normales.

En busca del puerto USB

La H250 tan sólo dispone de tres conexiones repartidas por su carcasa: una salida A/V, la conexión a la red eléctrica y un puerto USB 2.0 para descargar el contenido del disco duro al ordenador.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

Comentario aparte merece el absurdo posicionamiento del puerto USB. Y es que esta conexión, una de las más importantes, se encuentra situada en la parte trasera de la cámara, oculta detrás de la batería. Así, para poder acceder a ella, tendremos que retirar necesariamente la batería y conectar el dispositivo a la red eléctrica.

Sin ninguna toma de corriente cerca, descargar al ordenador -un portátil, pongamos por caso- los archivos de vídeo almacenados en el disco duro de la cámara es tarea imposible.

Fotografía y sonido

La H250 puede hacer fotografías de 2048 x 1512 píxeles en formato 4:3 y de 1920 x 1080 píxeles en formato panorámico. Como cabía esperar, las instantáneas obtenidas no pueden competir con las de una cámara de fotos de resolución similar, aunque heredan el espectacular colorido de las tomas de vídeo y presentan una nitidez aceptable.

Cabe añadir en la lista de inconvenientes que no es posible tomar fotos a la vez que grabamos vídeo.

En lo tocante a la grabación de sonido, la H250 cumple con las expectativas propias de un modelo de estas características.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

El audio se captura a través de un micrófono estéreo situado en el frontal de la cámara, del que pueden activarse las funciones de filtro de viento o zoom de micrófono. Por desgracia, la H250 no dispone de ninguna conexión para micrófono externo.

Como prestación destacable, incorpora una pequeña antorcha de LED debajo del objetivo que sirve de apoyo en algunas tomas cuando la luz escasea. Evidentemente, su alcance es limitado y sólo es realmente útil en primeros planos o tomas muy cercanas.

No hubiera estado de más complementar la antorcha con una pequeña luz de flash, más efectiva en la captura de instantáneas.

Un buen comienzo

La SDR-H250 es, sin duda, un buen comienzo en la andadura de Panasonic por los senderos de las populares HDD Cam. Aunque quizás este primer paso ha empezado un poco tarde.

Amplia es ya la competencia a la que tiene que hacer frente esta videocámara. Sony presume a estas alturas de una amplísima gama de modelos, desde la económica DCR-SR32 hasta la completa SR290; JVC, por su parte, cuenta con la ventaja de ser la pionera en este ámbito, y actualmente ofrece productos extremadamente portátiles y ligeros.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

Aun así, si en algo destaca la H250 por encima de sus competidoras es por lo mismo que destacan otras cámaras de Panasonic: la tecnología de triple sensor, el estabilizador Mega O.I.S., la óptica Leica y un ambicioso repertorio de opciones manuales.

Aunque, a pesar de tan contundentes argumentos, quizás la H250 no sea la cámara más adecuada para los sibaritas de la calidad de imagen.

TEXTO Y FOTOS: Álvaro Méndez
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