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  Características    
       Precio: 405,88 €
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Formato: DVDCam (DVD-RAM, DVD-R, DVD-RW y DVD-R DL)
Sensor: 3 de 1680000 píxeles
Lente: 3 - 30 mm
Zoom: 12x (óptico) / 10x (digital)
S.Adc.: SD Card y SDHC Card
En dos palabras
La espectacularidad de las imágenes de alta definición y los inconvenientes del soporte DVD confluyen en la DX1
  Opiniones    
Puntuación usuarios:   4,1 puntos (las puntuaciones se han elaborado en base a la media de las votaciones efectuadas por los usuarios de quesabesde.com)Ver opiniones

  Análisis    
18 de abril, 2007

1080 líneas en un disco DVD

Cuatro meses después de que Sony pusiera en liza las dos primeras videocámaras AVCHD, Panasonic hizo lo propio con sus HDC-SD1 y DX1. Si la primera utiliza como soporte tarjetas SD Card, la HDC-DX1 apuesta por el almacenamiento de flujos de vídeo de alta definición en discos DVD de 8 centímetros. En ella conviven aciertos interesantes, como el visor electrónico, la grabación en Dolby 5.1 o la estupenda óptica Leica, con las previsibles desventajas derivadas del soporte empleado y del todavía incipiente formato AVCHD.
La HDC-DX1 de Panasonic acerca la alta definición al público más aficionado, habitual consumidor de videocámaras DVDCam, ofreciéndole la calidad que brindan -sobre el papel- las 1080 líneas de resolución en un formato tan familiar como es el disco DVD.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

Los pequeños "handicaps" inherentes a este soporte, reseñados en no pocas ocasiones en QUESABESDE.COM, se entremezclan en este modelo con prestaciones plausibles. Y es que, aparte de la grabación de vídeo en alta definición, la DX1 alardea de tecnología de triple sensor y de un envidiable objetivo rubricado por Leica.

Dejen sitio para el DVD

El tamaño de las DVDCam, siempre más grande de lo deseado, es el más evidente a simple vista de los inconvenientes achacables al soporte de grabación. La necesidad de albergar en el interior de la cámara un disco de 8 centímetros de diámetro determina drásticamente las dimensiones finales del dispositivo, así como parte de su diseño.

Así pues, la DX1 es una cámara bastante grande y un tanto pesada. De hecho, pesa exactamente el doble que su compañera de lanzamiento, la HDC-SD1, que emplea tarjetas SD Card y destaca precisamente por su pequeño tamaño y su ligereza.

A pesar de ello, cabe subrayar que la DX1 incorpora una zapata para accesorios y un visor electrónico, detalles muy valorados por algunos usuarios que Panasonic obvió en su SD1 por cuestiones físicas.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

El visor, por cierto, ofrece una estupenda calidad, gracias sin duda a su tamaño de 0,44 pulgadas y a su resolución de 183.000 píxeles, cifras muy por encima de lo habitual en este tipo de cámaras.

La cámara se sujeta con firmeza y comodidad por el lateral en el que se aloja el disco DVD. Eso sí, aquellos que tengan las manos un tanto pequeñas pueden experimentar ciertas dificultades para asirla correctamente.

La palanca que abre el compartimento de los discos, por otro lado, queda muy cerca del pulgar de la mano con la que sujetamos la cámara, lo que puede llevar a accionarla accidentalmente.

En el otro lateral del cuerpo reposa el monitor LCD panorámico, de 3 pulgadas de diagonal y 251.000 píxeles de resolución. La pantalla disfruta de una gran calidad de imagen y detalle.

Por lo demás, el resto de botones están bien posicionados y la DX1 se maneja sin problemas con una sola mano.

Panasonic ha vuelto a incorporar su clásico y práctico control de joystick en esta cámara, que permite navegar por los menús y ajustar parámetros usando sólo el pulgar. El control del zoom, por cierto, goza de un tacto suave y preciso y dispone de varias velocidades de desplazamiento.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

Como viene siendo habitual en las videocámaras estandarte de Panasonic, la DX1 está armada con un objetivo de la renombrada Leica.

La óptica lleva el apellido Dicomar y cuenta con un zoom de 12 aumentos, con una distancia focal equivalente a 38,5-462 milímetros y un diafragma de f1.8. El conjunto lo remata el conocido estabilizador óptico Mega O.I.S., que brinda un notable rendimiento.

Sonido envolvente

La DX1 se apunta a la moda de la grabación en Dolby Surround 5.1. Para ello, está equipada con cinco pequeños micrófonos situados en la parte superior, dispuestos en forma de estrella para cubrir todos los ángulos de captación.

La cámara permite usar, además de los captadores incorporados, un micrófono externo. Conectado al puerto mini-jack, es posible ajustar su ganancia y controlar el nivel de entrada de audio a través de un rústico "vumetro". Es ésta la única forma de monitorizar la entrada, ya que la cámara no dispone de terminal para auriculares.

Una función interesante de la DX1 es el micrófono de zoom. Aunque no es ninguna novedad, sí es la primera vez que esta prestación se incluye en un sistema de grabación Dolby Surround, por lo que sus efectos son diferentes.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

En pocas palabras, el micrófono de zoom coordina el cambio de focal con la captación de sonido. Así, cuando hacemos zoom sobre un objeto para magnificarlo, la cámara atenúa la grabación de los micrófonos laterales, y acentúa la potencia del captador central cuando el zoom es de alejamiento.

La sensación que transmite esta función es que los sonidos laterales desaparecen, prevaleciendo únicamente el audio que nos llega de frente.

Un ejemplo práctico: pongamos que estamos grabando una orquesta con varios músicos. Mientras en la imagen aparezcan todos los componentes, el sonido resultante de la escena será ambiental. Al hacer zoom sobre el violinista, la melodía del violín empezará a destacar paulatinamente sobre la de los otros instrumentos a medida que éstos quedan fuera de cuadro.

Esta función, por supuesto, puede desactivarse para evitar efectos indeseados. Cuando la grabación se realice con un micrófono estéreo conectado a la DX1, obviamente permanecerá inactiva y el sonido dejará de registrarse en Dolby 5.1.

Espectacular, a pesar del ruido

Antes de analizar la calidad de imagen de la que hace gala la DX1, merece la pena repasar sus principales características técnicas.

El ingenio de Panasonic está equipado con tres sensores CCD de 1/4 de pulgada y 520.000 píxeles de resolución cada uno. Con esta configuración electrónica, es capaz de grabar vídeo de alta resolución con un tamaño de cuadro de 1440 x 1080 píxeles y 50 fotogramas entrelazados.

Los sensores de la DX1 son de formato 4:3, y para conseguir las tomas panorámicas el vídeo se graba en formato anamórfico con una proporción de píxel de 1,333:1.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

El flujo de vídeo se almacena comprimido con el estándar AVCHD, basado en el código de compresión MPEG 4 H.264 AVC. En el caso de la DX1, el flujo máximo de datos que permite la compresión AVCHD es de 13 Mbps.

Este último detalle influye directamente en la calidad de imagen resultante. Así las cosas, el rendimiento de esta cámara se asemeja mucho al de la HDR-SR1 de Sony, también AVCHD, aunque con un disco duro como soporte de almacenamiento.

Así pues, de la misma manera que ocurría con este modelo, un primer vistazo a los vídeos capturados con la DX1 deja un muy buen sabor de boca. Y es que las secuencias registradas en alta definición exhiben un impresionante nivel de detalle y nitidez.

La reproducción del color, además, es excelente, gracias sin duda a la tecnología de triple sensor de la que tanto bombo y platillo hace Panasonic. Especialmente en la zona cálida del espectro, los colores son brillantes y muy definidos, y la cámara muestra una gran capacidad de gradación.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

Se observa asimismo una ligera tendencia a la sobresaturación de los colores verdosos, aunque en ningún momento resulta exagerada.

Sin embargo, un visionado más exhaustivo revela un problema del que también dimos cuenta en el análisis de la SR1: el ruido electrónico.

Parece ser que la compresión AVCHD tiene tendencia a generar un fino grano en casi cualquier circunstancia de grabación, particularidad que resulta mucho más evidente a medida que la luminosidad de la escena decrece. Para más inri, la DX1 no es una cámara especialmente luminosa -a pesar del considerable tamaño de sus sensores- y degrada la imagen visiblemente en cuanto la luz escasea.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

Visto lo visto, conste en acta que las primeras videocámaras AVCHD presentan, como principal problema, la generación de ruido electrónico y otros artefactos derivados de la compresión, y todo ello a pesar de que la DX1 goza de una buena calidad de imagen, con buenos colores y un alto nivel de detalle.

Aunque con un final que invita al optimismo, largo es el camino que tendrá que recorrer este formato para convertirse en estándar. En este sentido, cabe remarcar que todavía es escaso el software compatible con el AVCHD.

Excesivamente lenta

La lentitud es una característica inherente a las videocámaras con soporte de discos DVD, y la DX1 es un ejemplo paradigmático de lo tedioso que puede llegar a ser este sistema de grabación.

Pasará un buen rato desde que introducimos un disco DVD del tipo -R o -RW por primera vez en la cámara hasta que podamos empezar a grabar.

Al tiempo que tarda la cámara en detectar el disco, debemos sumar la demora del proceso de formateo antes de poder escribir información sobre el mismo. Este lapso puede llegar a alargarse hasta 3 minutos, lo suficiente como para perderse los mejores goles de un partido o la actuación de nuestros retoños en la representación de Navidad.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

Una vez completado el disco, debe finalizarse para que lo pueda leer un reproductor DVD o un ordenador. Este proceso puede llegar a durar hasta 15 minutos, y la cámara necesita -además- estar conectada a la red eléctrica para poder llevarlo a cabo.

Un disco del tipo -RAM no necesita ser finalizado para posibilitar su reproducción. Aun así, al extraerlo de la cámara tras la grabación son siempre necesarios un par de minutos para que ésta escriba los datos de control sobre el disco.

Todo esto se traduce en una enorme lentitud a la hora de cambiar un disco por otro. Y teniendo en cuenta que un DVD de una sola cara y una sola capa alberga únicamente 13 minutos de vídeo de máxima calidad (y 31 minutos en la más baja, de uso poco recomendable), esta operación tendremos que realizarla muy a menudo.

Manejo y conexiones

La DX1 cuenta con un manejo sencillo e intuitivo, permitiéndonos escoger entre un modo automático y otro manual. De hecho, las videocámaras de Panasonic tienen fama de contar con un amplio listado de ajustes manuales, y la DX1 no es una excepción.

En el modo manual, la cámara nos permite ajustar la velocidad de obturación, el diafragma y la ganancia, todo a través del ya citado joystick trasero y con una sola mano.

También a través del joystick podemos controlar manualmente el foco, aunque con poca precisión debido a la propia naturaleza del controlador. Es de agradecer, sin embargo, que la cámara amplíe la parte central de la imagen para poder enfocar manualmente con más atino.

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

En cuanto al modo automático, rinde de forma correcta, con ajustes por lo general rápidos y precisos.

En el apartado de la conectividad, se encuentran convenientemente distribuidos en el cuerpo de la cámara una conexión USB 2.0, salidas de vídeo compuesto y por componentes, un puerto HDMI y el anteriormente citado mini-jack para micrófonos externos.

AVCHD y DVD: un reto complicado

La Panasonic HDC-DX1 aúna dos conceptos peliagudos: por un lado, la grabación en alta definición con el jovencísimo formato AVCHD; por el otro, el empleo de discos DVD como soporte de almacenaje. Ambos conceptos suenan muy atractivos, aunque vienen acompañados -a día de hoy- de algunos inconvenientes.

El DVD es, en muchas circunstancias, un soporte poco práctico, Además de ralentizar el uso general del dispositivo, debemos tener en cuenta que en la máxima calidad permitida por la DX1 sólo podemos almacenar hasta 13 minutos de vídeo por capa o cara.

Tampoco podemos negar algunas ventajas del soporte, como la posibilidad de acceder a momentos de la grabación de forma aleatoria, prestación de la que no disfrutan las cintas MiniDV (ni las cámaras basadas en el formato HDV).

© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM© Álvaro Méndez, QUESABESDE.COM

Por su parte, el formato AVCHD, con enormes posibilidades, es poco maduro y aún tiene que evolucionar más.

Las pruebas realizadas hasta el momento demuestran que el primerizo formato de alta definición HDV, presente en las Sony HDR-HC3 y HC5, supera en calidad de imagen al AVCHD. Sin embargo, mientras que el HDV sólo puede grabarse en cintas, el formato AVCHD permite usar otros soportes.

Todo lo dicho no obvia algo evidente: la DX1 ofrece una calidad de imagen muy digna, con colores precisos y un alto nivel de detalle; más que suficiente, sin duda, para el usuario potencial de este modelo.

TEXTO Y FOTOS: Álvaro Méndez
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