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noticias relacionadas últimas noticias lunes, 30 de marzo de 2009 IMÁGENES A 200 HERCIOS Sony Bravia KDL-40Z4500: toma de contactoCon la vista puesta en mejorar la experiencia del cine en casa, Sony desarrollaba recientemente la tecnología de refresco de 200 hercios Motionflow, que se presenta en sociedad con la serie Bravia KDL-Z4500. QUESABESDE.COM ha probado el modelo de 40 pulgadas de los nuevos LCD de la firma nipona y sus prestaciones cumplen con lo prometido: calidad y nitidez en todo tipo de imágenes.Joan Piella.- La resolución Full HD sigue siendo uno de los aspectos técnicos más apreciados en los televisores por el consumidor. No obstante, si la plena alta definición no viene acompañada de buenas tecnologías de procesamiento y refresco de la imagen, nos quedamos a medio camino en la experiencia de vivir el cine en casa.
Conscientes de ello, Sony ha dotado a la nueva serie Bravia Z4500 de la tecnología Motionflow de 200 hercios, encargada de proporcionar unas mayores nitidez y claridad a las secuencias.
Este nuevo sistema viene acompañado del popular Bravia Engine 2, que en el caso del KDL-40Z4500 que ha pasado por nuestro laboratorio de pruebas, vuelve a rendir notablemente para ofrecer buenos contrastes y niveles de negro, al tiempo que realza los colores de forma natural.
El nuevo LCD de Sony es un televisor de elevadas prestaciones. Tanto como su precio. Las cifras oficiales se sitúan en 2.200 euros, aunque se puede encontrar por unos 1.400 si indagamos un poco por Internet. Transparente Además de llenar los laterales del televisor con pegatinas anunciando las beldades tecnológicas de sus productos, las compañías también intentan -y en ocasiones lo consiguen- dotar a sus televisores de un diseño que llame la atención del futuro comprador.
La serie Z4500 de Sony sigue la línea de otros productos de la casa. Tonos sobrios con pequeños detalles de elegancia, como la zona transparente que hay justo debajo del panel Full HD.
Además de sus finalidades estéticas, este marco transparente concentra algunos de los indicadores del televisor, como el de encendido. Debajo del marco transparente se encuentran los altavoces. Que no estén pegados al panel se debe más a cuestiones técnicas que puramente visuales, ya que así se evitan posibles interferencias y distorsiones en el sonido.
Por lo demás, el LCD de la marca nipona no presenta nada fuera de lo común. Viene acompañado de un control remoto marca de la casa, con todo lo necesario para operar el televisor con extrema comodidad. Conectado El 40Z4500 cuenta con un buen surtido de conexiones para su interacción con toda suerte de dispositivos: desde reproductores Blu-ray a equipos de cine en casa DVD o videoconsolas de nueva generación. A las imprescindibles entradas HDMI -tres para la ocasión-, hay que añadir una salida de audio digital óptica, una entrada de PC por HDMI, una entrada de PC D-Sub de 15 patillas, una entrada de vídeo por componentes y vídeo compuesto, un puerto Ethernet para la transferencia de archivos de música y vídeo y una entrada USB 2.0, entre otras.
Mención especial merece el puerto DM para soportes digitales que incorpora el nuevo LCD de Sony, y que permite conectar dispositivos como un Walkman o un iPod y compartir música o visualizar fotos y vídeos.
En cuanto al sistema de menús, Sony vuelve a tirar del cada vez más popular y extendido Xross Media Bar. De uso intuitivo y simplicidad extrema, la interfaz del Bravia KDL-Z4500 de 40 pulgadas nos permite acceder a todos sus menús para cambiar en cuestión de segundos cualquier ajuste de imagen, sonido o configuración.
Como suele ser habitual, los ajustes preestablecidos no ofrecen la calidad máxima que puede proporcionar este Bravia, y unas pequeñas calibraciones serán necesarias para disfrutar plenamente de sus virtudes. A 200 hercios por hora Pese a contar con resolución Full HD, uno de los aspectos de la serie KDL-Z4500 que más nos ha llamado la atención es su tecnología Motionflow de 200 hercios. Una novedad que llega por vez primera a los escaparates europeos.
En pocas palabras, el cometido de esta tecnología es evitar la pérdida de enfoque y nitidez en las imágenes con mucho movimiento, como las escenas de acción o persecuciones de coches en una película, por ejemplo. Sin entrar en detalles demasiado técnicos, el Motionflow de 200 hercios de Sony calcula la información de la imagen que se pierde en estos casos y predice el movimiento en todas las direcciones para evitar la pérdida de nitidez.
Si a esto le sumamos el procesamiento de la imagen del Bravia Engine 2, el resultado es más que satisfactorio. Sin duda alguna, se aprecia la mejora con fuentes de vídeo en alta definición y definición estándar, aunque el salto en calidad no es tan grande como esperábamos. Sí es cierto que se gana en claridad y que el enfoque se mantiene firme en la mayoría de las imágenes, pero seguimos apreciando rastros fantasma de fotogramas anteriores en el transcurso de las secuencias. No obstante, se trata de males menores, y en comparación con otros LCD de la misma gama, el KDL-40Z4500 no tiene nada que envidiar a otros competidores.
El aspecto que más gratamente nos ha sorprendido del televisor de Sony es la recreación del color. Presenta una naturalidad excelente, incluso sin una calibración concienzuda de sus modos de imagen. Pese a que habitualmente recomendamos usar el modo de imagen "Cine" para ver películas o series de televisión, en este caso lo recomendamos sólo cuando se disponga de una sala realmente oscura. El modo funciona estupendamente, no hay duda de ello, pero automáticamente desciende el brillo del panel a niveles muy bajos, y si nos encontrarnos en una habitación muy iluminada, la calidad de la imagen no es -ni mucho menos- la deseada.
Tal y como ya hemos mencionado, el sistema de menús Xross Media Bar de Sony permite calibrar el televisor con una facilidad encomiable. Así pues, no hay excusa para no sacarle todo el provecho al KDL-40Z4500 y aprovechar al máximo tecnologías como la x.v.Colour o el modo True Cinema de 24 fotogramas por segundo.
No obstante, según la fuente de vídeo que utilicemos, es mejor desactivar algunas de estas funciones. Es el caso del reductor de ruido cuando queramos disfrutar de una película en formato Blu-ray.
Éste es uno de los aspectos en los que el KDL-40Z4500 parece cojear un poco: el ruido. Y es que hemos apreciado que no es capaz de lidiar con soltura con ciertas imágenes y colores y que muestra texturas un tanto rugosas (aunque también es cierto que éstos son pequeños detalles difíciles de apreciar). En cuanto a los niveles de negros, el LCD de Sony está muy por encima de la media actual, aunque a este tipo de pantallas todavía les queda algo de camino por recorrer en este aspecto.
No obstante, ofrece unos buenos contrastes sin pérdidas de detalle escandalosas en las zonas más oscuras. Los negros grisáceos de antaño ya han quedado -afortunadamente- atrás. Con todo, el KDL-40Z4500 ofrece una calidad de imagen excelente, sea cual sea la fuente de vídeo utilizada. Los 200 hercios de refresco mejoran la nitidez de la imagen y los colores brillan con mucha fuerza. No es el salto tecnológico que esperábamos, pero es el camino a seguir. Sorpresa acústica En el apartado sonoro, el Z4500 consigue lo que la mayoría de televisores no logran: ofrecer un audio aceptable y que -en cierto modo- no echemos en falta un equipo dedicado o un amplificador de gran potencia. Con dos altavoces de 18 vatios y un woofer de 12, este Bravia se sirve de las tecnologías Dolby Digital y Dolby Digital Plus, así como de la S-Force Front Surround para proporcionar unos agudos limpios y unos graves respetables.
Pese a que cuenta con tres modos de audio, la mejor opción si nos disponemos a ver una película es la de sonido "Dinámico", ya que cuenta con el mejor equilibrio entre las voces de los actores y el audio de fondo o la banda sonora.
No obstante, recomendamos -como siempre- conectar el reproductor Blu-ray o DVD a un equipo de audio externo para disfrutar realmente del televisor. Ventajas y un inconveniente El Bravia KDL-40Z4500 de Sony es un LCD de gama alta. No engaña con sus detalles técnicos, y tanto el contraste de 80.000:1 como el Motionflow de 200 hercios son aspectos que realmente se aprecian en pantalla. No se puede dudar de su calidad. Incluso en el apartado sonoro está por encima de la media. No obstante, su precio tampoco engaña. Las cifras oficiales sobrepasan los 2.000 euros, y aunque busquemos por tiendas en Internet, el desembolso a realizar es más que considerable.
Si bien incorpora un sintonizador para la televisión digital terrestre compatible con la alta definición, hoy en día ésa es una prestación a la que poco provecho sacaremos (al menos en España). Las imágenes que proyecta son nítidas y naturales, pero también lo son las de otros televisores a precios mucho más reducidos y adaptados a los tiempos de crisis económica en los que nos encontramos. Pero de todos es sabido que las novedades se pagan caras, y si queremos disfrutar de las últimas tecnologías -véanse esos 200 hercios- tenemos que rascarnos los bolsillos. Eso o esperar a que bajen de precio. O incluso cargarse de un poco más de paciencia y ver qué derrotero toman otras tecnologías como la retroiluminación LED, los televisores OLED o incluso el plasma, que últimamente parece estar en peligro de extinción. Más información acerca de esta noticia: |
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