gulopez gulopez
2,6 Puntuación total
Imagen
Prestaciones
Conexiones
Sonido
Ergonomía
OPINIÓN DE USUARIO23 de agosto, 20093.246

preciosa, sin cables, ero sensible a interferencias

He de reconocer que siempre he recelado de la marca SONY. Mi abuelo era un incondicional de la marca, pagando mucho, y, al final, las TV que compraba (siempre de gama media-alta), le fallaban más que las que teníamos en casa de mis padres de otras marcas.



En fin, que siempre me decía a mi mismo: nunca compraré una TV SONY.

... Hasta que descubrí por Internet la KDL-46EX1...

¡Qué diseño más bonito!

Y, sobre todo, una novedad fantástica para un tecnologo como yo: ¡Full HD Wireless (WHDMI)! Con lo que podría instalar la TV como si fuera un cuadro de lujo.



Tenía que ser mía... y como estábamos a punto de cambiar nuestro ya caduco plasma de 42", busqué una buena oferta por Internet (1.600 euros con portes incluidos, en Makrostv.com), y la compré.

Me llegó al de unos días (no la tenían en stock, pero me parece normal para una tv tan "rara").

No la encendí hasta el fin de semana, que la instalamos montada en la pared, sustituyendo a la anterior TV de Plasma de 42".



Me sirvió el mismo accesorio de la TV anterior para montarlo en la pared.

De hecho, un detalle a resaltar de la 46EX1 es que el monitor (la TV en sí) pesa relativamente poco y es bastante delgada.

El funcionamiento:

La primera señal de video que utilizamos para probar la nueva tv fue la procedente de mi cámara FullHD 1080i, Sanyo Xacti HD1000, con nuestras grabaciones de nuestra visita a la Alambra, en Granada: ¡qué sensación tan increíble!

Parecía que teníamos una ventana en medio de la pared (por la ausencia de cables), y que estábamos allí.



En fin, estábamos muy contentos con la nueva adquisición… preveíamos largas horas y días de disfrute.

Aunque esto duró poco: en menos de 2 horas la imagen empezó a degradarse. Los pixels se hacían cada vez más grande (parecido al efecto de pixelado), hasta que la imagen se volvió negra… A partir de ahí, lo único que se veía era un mensaje de error en el que indicaba que era incapaz de establecer la comunicación inalámbrica.



En fin, al servicio técnico, y a quedarnos peor que antes…

He de reconocer que los del servicio técnico se portaron muy bien, vinieron por el equipo defectuoso y me trajeron una tv de sustitución (pequeñita, pero al menos, me servía para ver la tele y las películas del niño).



En una semana más o menos me trajeron la tv de vuelta. Según el informe de la reparación, tuvieron que cambiar todo el módulo de comunicación inalámbrica WHDMI.

La pusimos otra vez en la pared, la encendimos, y, ya estaba en marcha de nuevo.

Estuvo funcionando bien, hasta que de repente, vimos unos cuadritos blancos que aparecían de repente, en toda la pantalla, y, en menos de un segundo, se iban. Aunque lo peor estaba aún por venir.



Siguió funcionando correctamente, hasta que de repente, la imagen se dobló sobre si misma horizontalmente, aparentando un barril transparente, relleno con la imagen. Se veía doble o triple horizontalmente.

Si apagabas y volvías a encender el tv, se solucionaba, hasta que pasaba un rato (entre 20 minutos y 90 minutos), y volvía a pasar.



En fin, otra vez a llamar al servicio técnico. Se llevaron la tv, y la tuvieron esta vez unas 3 semanas, tras las cuales, me llamaron, y me dijeron que habían tenido la tv probándola todo ese tiempo, y que no habían sido capaces de repetir el problema.

Me molestó mucho, porque en mi casa no hacía más que ocurrir, y no había forma de ver ni un capitulo de una serie sin que ocurriera una o dos veces.

Me ofrecieron la opción de que se quedara allí la tv un tiempo más, mientras hacían unas consultas a la central de Sony.

Otras tres semanas después, me llamaron para decirme que no habían conseguido nada. Las indagaciones que había hecho por mi parte a Sony dieron el mismo infructuoso resultado.



Me trajeron de vuelta la tv a casa, y, como cabía de esperar, me volvió a suceder lo mismo.

Por fortuna, tuve la grandísima suerte de encontrar en internet a una persona que le había pasado exactamente lo mismo con el modelo de 40” (KDL-40EX1). La causa: interferencias que causa los WiFi que trabajan en 5GHz (802.11a). La solución: desactivar ese modo de trabajo de todas las tarjetas y routers que haya por alrededor.

En mi caso, dos de mis portátiles disponían de esa modalidad: la desactivé en ambos, y, ¡alegría! Dejé de sufrir el problema.



Parece increíble que Sony no haya tenido en cuenta este tipo de interferencia con unos dispositivos que es más o menos probable encontrarse en la casa de cualquiera (¡o en la del vecino!).

Evaluación:

La imagen es buena, aunque tirando –para mi gusto- un poco a azulada, pero con buen contraste. El motionflow de 100Hz que trasmite una sensación aumentada de realismo a cualquier imagen en movimiento. Efecto muy conseguido, la verdad.



Los menús y la usabilidad es muy buena en general. Los menús tienen el aspecto de los de la PS3 y la PSP.

El mando, inalámbrico por RF (en vez de por infra-rojos) está muy bien. Permite ser utilizado para controlar varios dispositivos. Para ello ha de usarse los IR-Blaster (emisores de IR) que vienen con la TV. Se conectan a la unidad receptora, y se pone cada emisor de IR cerca del receptor de IR de cada dispositivo a controlar.



La funcionalidad wireless hace que te libres de los cables, cosa que para instalar la tv en la pared es de muy agradecer.

Es una excelente idea el disponer de toda la conectividad en una unidad separada de la TV, para facilitar su instalación.

Precisamente este es el punto fuerte de este equipo, la unidad “receptora” o concentradora, donde reside el sintonizador de TV, y los conectores, y que emite al señal de vídeo –hasta 1080i- y audio al monitor por el protocolo WHDMI en la banda de 5GHz, es decir, justo en la misma banda que los equipos con WiFi 802.11a, con los inconvenientes que antes ya he mencionado.



Sin embargo, pudiendo haber brillado por incluir todo tipo de conector varias veces, la conectividad es más bien justita: 3 HDMIs, 1 euroconector, 1 señal compuesta, y 1 de señal por componentes, más el conector de antena y un conector óptico HPDIF de salida. También tienen un conector USB para poder ver imágenes en la TV. Por desgracia, no dispone de conectividad Ethernet ni WiFi, aunque soporte DNLA.



La funcionalidad wireless hace que el cambio de señal de un conector a otro, o de un tipo de imagen a otro (por ejemplo, en la PS3) sea más lento de lo normal, pero, en fin, todo sea por librarnos de los cables.

En resumen:

La tv es una pasada, preciosa, sobre todo, acentuada por el hecho de no verse ningún cable cuando la tienes instalada en la pared, pero precisamente la parte inalámbrica es también su punto débil por lo sensible a interferencias que resulta. Por otra parte, creo que es imperdonable que para una tv de gama media-alta (el PVP recomendado cuando la compré hace dos meses era de cerca de 3000 €) tenga una conectividad tan justa (mi tv de 19” HD Ready de la cocina tiene mayor conectividad que esta).



Aun para 1500€ que cuesta ahora en algunas tiendas de internet, me parece algo cara, frente a otras tv del mercado con mejor calidad de imagen y conectividad, aunque, si lo que quieres es librarte de los cables y tener una tv bonita, no encontrarás rival.



  • Comenta esta opinión

    No estás identificado

    Entrar
Otras opiniones (2) sobre