Sin duda, lo primero que salta a la vista al desempaquetar el MyPal A730W es la impresionante pantalla que ostenta. Su diagonal de 3,7 pulgadas y su resolución de 640 x 480 puntos la convierten en el anzuelo más poderoso de este ordenador de bolsillo. Antes de contemplarla con detenimiento, no obstante, nos dedicaremos a escudriñar todos y cada uno de los rincones del dispositivo.Un primer vistazo al exterior del dispositivo nos desvela la presencia de dos botones en su lateral izquierdo: el de encendido y el del obturador de la cámara. En el otro costado, el derecho, encontramos un botón deslizante que bloquea y desbloquea la tapa extraíble que da acceso al compartimento de la batería.
En la parte trasera, la cámara, de 1,3 megapíxeles de resolución, acompañada del flash y de un pequeño espejo esférico para autorretratos.
En el extremo superior están ubicados el puerto de infrarrojos y dos ranuras de expansión, una para tarjetas CompactFlash de Tipo II y otra para tarjetas SD Card, compatible esta última con el estándar SDIO. Ambas ranuras vienen protegidas por falsas tarjetas de plástico (la que protege el zócalo para CompactFlash, por cierto, es bastante difícil de retirar).
En la parte inferior se ubica el puerto de sincronización y carga, así como el hueco para el lápiz óptico, algo corto y ligero.
La construcción del dispositivo -en general- es robusta, aunque la mezcla de materiales y la tapa de plástico que cubre la batería dan cierta sensación de heterogeneidad. Esta tapa puede provocar malos contactos en la batería, si no queda bien fijada.
El puerto de comunicaciones del dispositivo incluye la función de USB-Host, de la que puede disfrutarse con un cable incluido en el embalaje. Pueden utilizarse, de este modo, periféricos externos vía USB.
La base de sincronización permite, además, la recarga del dispositivo, aunque no puede realizarse la recarga de baterías extra. Si se desean cargar dos baterías, habrá que hacerlo por separado, colocándolas una tras otra en el dispositivo.
Rendimiento y conectividad
Una vez encendida, la pantalla brilla con luz propia. Sin apenas emitir el característico zumbido de las que incorporan otros dispositivos, su elevada resolución ofrece una visión clara y amplia, y el uso de atenuación -el denominado ClearType- en la configuración del sistema operativo mejora notablemente la representación del texto.
El monitor, además, funciona también en modo apaisado, con una transición de 2 ó 3 segundos entre las distintas modalidades de visualización. Resulta también notable su visibilidad en exteriores, muy conseguida y que hace posible el uso del dispositivo a plena luz del día.
La conectividad inalámbrica del MyPal A730W es remarcable. Tras una rápida configuración de su conexión Wi-Fi (802.11b), disponemos de acceso a Internet rápido y fiable para navegar o para utilizar el correo electrónico. El alcance y la estabilidad de la señal son realmente satisfactorios.
La conexión mediante Bluetooth funciona también a la perfección. Cualquier dispositivo dentro del alcance habitual es debidamente identificado y las transferencias son rápidas. De la misma forma, el A730W se identifica perfectamente ante los demás dispositivos.
Ágil, aunque con algún contratiempo
En general, el rendimiento del dispositivo es muy bueno. Las conexiones activadas no afectan a las aplicaciones en ejecución, por lo que navegar o ver el correo a la vez que se editan documentos no supone ningún problema.
La memoria es suficiente para casi cualquier aplicación (64 MB de memoria flash ROM, más otros 128 MB de SDRAM, de los cuales 107 están disponibles para el usuario), y la buena gestión de ficheros permite manejar con total comodidad tarjetas de memoria.
Sin embargo, el uso del reproductor de Windows Media Player integrado en el sistema operativo sí produce un descenso apreciable del rendimiento del dispositivo, notándose especialmente en la carga de aplicaciones o en peticiones básicas al sistema, como la clásica de copiar y pegar, el cambio de modo de pantalla vertical a apaisada o la activación de las conexiones.
Ésta parece ser, en realidad, la única aplicación que afecta al rendimiento de su procesador Intel XScale PXA de 520 MHz, que en todas las demás pruebas respondió perfectamente.
Discreta cámara
La cámara integrada, aunque funcional, no es ninguna maravilla. Las fotos con luz natural y suficiente son bastante nítidas y precisas, aunque la reproducción del color es mejorable. En condiciones de baja iluminación, el flash integrado, consistente en un LED azulado, sólo es útil a distancias muy cortas (menos de 30 centímetros) y se aprecia muchísimo ruido en las imágenes.
La toma de vídeo es buena (bajo buenas condiciones de iluminación, claro). El resultado son vídeos fluidos y nítidos.
Batería
El rendimiento energético del dispositivo es aceptable, teniendo en cuenta que lo soporta una batería recargable de 1100 mAh, encargada de alimentar una pantalla VGA y una conexión Wi-Fi. Sin las conexiones activadas, la batería aguanta perfectamente unos cuatro o cinco días de uso normal, tiempo que se ve reducido si utilizamos frecuentemente el reproductor Windows Media para escuchar MP3 o ver vídeos.
Cuando activamos la conexión Wi-Fi, el A730W aguanta entre 45 y 60 minutos de navegación por Internet y de descarga de correo. Un registro comprensible, dado el desgaste energético que supone este tipo de conexión inalámbrica, pero no habría estado de más incorporar una batería un poco más potente.
Así las cosas, es un acierto que la batería sea extraíble. Precisamente, entre los accesorios opcionales disponibles para este dispositivo, encontramos una batería de larga duración de 1800 mAh, cuya única desventaja es el peso, de 130 gramos, unos cuantos más que los 30 de la batería estándar.
Consideraciones finales
Todo lo descrito hasta ahora viene integrado en una carcasa de tamaño muy ajustado: 11,7 centímetros de alto por 7,3 de ancho, con una profundidad de 1,7 centímetros. Destaca sobre todo el grosor, muy reducido y ajustado. El peso del dispositivo, con la batería de serie, es de 170 gramos.
En cuanto al software, el A730W incluye algunos programas propios de Asus, entre los que cabe destacar un lanzador de aplicaciones y el gestor de la cámara, que incluye un visualizador de fotos y vídeos y la aplicación de captura de imágenes.
Una de las grandes bazas de este dispositivo es el precio, que ronda los 500 euros y lo convierte en una alternativa natural y razonable a otros modelos de grandes marcas, que con características similares en lo que se refiere a pantalla y conectividad, tienen un precio más elevado.
Gran dispositivo con alguna que otra pega
El MyPal A730W es un PDA muy completo y útil, con una magnífica pantalla VGA y una completa conectividad, fácil de configurar (sobre todo en el caso del Wi-Fi) y muy estable.
El rendimiento es adecuado y no se resiente al activar las conexiones inalámbricas. En todo caso, se aprecia un descenso significativo al realizar actividades normales a la vez que se reproduce música en MP3 con el reproductor de Windows Media integrado. Un pequeño desliz que apenas mancha el currículo de este buen dispositivo.
TEXTO: Pablo Raposo
FOTOS: Iker Morán