El acrónimo CLIE –communication, link, information, entertainment- lo dice todo. Sony, uno de los fabricantes con
licencia para desarrollar el sistema operativo Palm, se ha desmarcado de su más inmediata competencia. Asistentes
digitales como el Palm m505 o el Handspring Visor Prism no logran igualar el nivel de prestaciones multimedia de un
dispositivo que mezcla la funcionalidad del Palm OS con la potencia de los Pocket PC.Una pantalla espectacular
Sony ha hecho muy bien sus deberes. Visto el éxito arrollador de la familia iPAQ de Compaq, debido sobre todo a su
excelsa pantalla TFT, el gigante nipón no ha querido ser menos. La pantalla del Clié PEG N770C es sublime. Brillante,
con 65.000 colores y una resolución 4 veces mayor que la de los dispositivos Palm. En efecto, sus 320 x 320 píxeles se
imponen sin titubeos al estándar 160 x 160 de Palm, logrando unas superiores resolución y definición de imagen. Puestos
uno al lado del otro, este modelo de Sony pone en un aprieto al Palm m505, también con pantalla de 65.000 colores.
No obstante, la pantalla de 16 bits del Sony Clié comparte el mismo inconveniente que la del Palm m505: hasta el día de
hoy, resultan casi inexistentes las aplicaciones para Palm OS que aprovechen tal prestación, y aún menos las pensadas
para una resolución de 320 x 320. De todos modos, la excelente pantalla devendrá –como veremos más adelante- un soporte
inestimable para la visualización de imágenes, ya sean fotografías o piezas de vídeo.
Comparándola con la del Palm m505, la pantalla del Sony Clié es perceptiblemente más brillante, muy en la línea de los
monitores de los Compaq iPAQ. Además, dispone de una función inexistente en el m505: la regulación del brillo, adaptando
el monitor de este modo a las condiciones lumínicas para su óptima visualización.
Respecto al resto de características físicas del Clié PEG-N770C, cabe remarcar la existencia de 2 útiles controles en su
parte lateral: el jog dial, práctica ruedecilla heredada de los minidisc por la gama Clié de Sony, y el botón llamado
“back”, que permite acceder de forma inmediata a la aplicación ejecutada con anterioridad.
MemoryStick: expansión de propiedad
Siguiendo la línea autosuficiente de Sony, el sistema de expansión utilizado por el Clié PEG-N770C no es otro que el
constituido por las tarjetas de memoria MemoryStick. Ello supone una limitación para el usuario, que se ve restringido
a este tipo de medio de almacenaje de propiedad. Muy gentilmente, Sony añade una tarjeta de 8 MB con el Clié PEG-N770C.
Un buen detalle, que refuerza los protocolarios 8 MB de memoria RAM.
Las ventajas que ofrece este sistema de almacenaje de propiedad son tentadoras: otro tipo de dispositivos Sony, como es
el caso de las cámaras digitales, utilizan el mismo sistema de almacenamiento, por lo que es posible capturar imágenes
con nuestra Sony DSC-P1 y visualizarlas al instante en la impecable pantalla del Clié. Una pijada más que recomendable.
Reproductor de audio
Del mismo modo, podemos almacenar archivos de audio en la tarjeta de memoria para reproducirlos con el Clié. Si lo que
queremos es almacenar archivos MP3, será conveniente adquirir una tarjeta MemoryStick de –por lo menos- 64 MB. Para la
audición de archivos en formato ATRAC 3 –el utilizado por los minidisc-, será necesario adquirir una variante de las
MemoryStick, las llamadas MagicGate, con una capacidad de 128 MB. Sony garantiza que con tal cantidad de megas es posible
grabar hasta 240 minutos de audio.
Tal bendición, sin embargo, tiene un inconveniente. Las capacidades como reproductor de audio del Clié se deben a la
existencia de un procesador DSP, que se añade a la CPU de 33 Mhz, el corazón del PDA. Y he aquí el handicap: la presencia
de dos procesadores convierte al Clié en un insaciable devorador de batería. No obstante, Sony asegura que la autonomía
de este dispositivo –si lo utilizamos como reproductor de audio- es de 11 horas.
Pero esta aseveración resulta muy generosa y tan sólo posible si tenemos el monitor apagado, posibilidad que el Clié
contempla: podemos reproducir archivos de audio con la pantalla en estado “off” para ahorrar batería. De hecho, la
autonomía del Clié como reproductor de audio y con el monitor encendido todo el rato es de tan sólo 3 horas. Una penosa
marca, que no consigue maquillar la excelente batería de litio polímero, utilizada también –como no- por los iPAQ de
Compaq y la serie m500 de Palm.
Por cierto, dentro de la caja del Clié nos encontraremos con una agradable sorpresa: un mando de control a distancia
–y sus respectivos auriculares-, como los que se utilizan con los minidisc, pero sin pantalla LCD. Un útil accesorio que,
sin duda, contribuye a reforzar la vertiente multimedia de este PDA.
Un último detalle delator: el software
Dime con quién anda y te diré quién eres. Esta sabia premisa se aplica perfectamente al Sony Clié PEG-N770C, al igual
que sucede con el Casio EM-505, el Pocket PC multimedia por excelencia. Aparte de las típicas aplicaciones del Palm OS, el
Sony Clié incluye tres programas que delatan su naturaleza: el CLIE Audio Player (para la reproducción de archivos de
audio); el PictureGear Pocket (para la visualización de archivos de imagen), y el gMovie (para la reproducción de archivos
de vídeo); este último, de terceros. Todo ello comprendido en el más novedoso –a estas alturas (agosto, 2001)- sistema
operativo Palm: el 4.1, una familia del Palm OS inaugurada por la serie m500 de la marca Palm, preparada expresamente para
soportar los 16 bits de la pantalla.
Cabe comentar también la aplicación de Sony llamada MS Gate, que permite acceder a la información de la tarjeta de memoria
insertada en el Clié para copiarla al PDA o borrarla.