| Martín Gallego.-
No es ningún secreto que en el sistema Cuatro Tercios había un espacio en blanco en el catálogo de objetivos angulares de precio moderado. No así en cuanto a calidad, puesto que el Zuiko 7-14 mm f4 es una referencia dentro de esta bayoneta y fuera de ella.

 La guerra de zooms angulares entre el Zuiko de 9-18 milímetros (a la izquierda) y el Sigma de 10-20 milímetros en el seno del sistema Cuatro Tercios está servida. |
Así que, bienvenidos sean el nuevo Zuiko 9-18 mm f4-5.6 de Olympus y el algo más veterano Sigma 10-20 mm f4-5.6, que se ocupan precisamente de ofrecer una alternativa con precios más populares para este rango de focales.

 La E-3 de Olympus, la más avanzada del actual catálogo Cuatro Tercios, es la réflex elegida para la comparativa. |
Montadas en una Olympus E-3, veamos qué sensaciones transmiten cada una de las dos ópticas y el rendimiento que son capaces de ofrecer.
Al tacto
Resulta sorprendente la diferencia de concepto entre ambas marcas a la hora de encarar el diseño de sus respectivas piezas. El Zuiko es pequeño y ligero, con 72 milímetros de largo, 280 gramos de peso y un diámetro de filtro de 72 milímetros.
Olympus Zuiko 9-18 mm y Sigma 10-20 mm


|
El Sigma es más grueso y pesado, sin llegar a excesos: casi 500 gramos, 84 milímetros de longitud y una rosca de filtros de 77 milímetros.
Los esquemas ópticos también varían ligeramente, con un Zuiko de 13 elementos repartidos en 9 grupos, frente a los 14 elementos organizados en 10 grupos del modelo de Sigma.
Olympus Zuiko 9-18 mm y Sigma 10-20 mm


|
En cuanto al tacto, se notan también las diferencias. El Zuiko es casi una miniatura, y se percibe el esfuerzo del equipo de diseño por hacerlo pequeño y liviano. Los aros del zoom y el enfoque no presentan holguras, y el giro tiene la dureza justa (aunque sorprende un poco al principio el ruido al enfocar en manual, seguramente debido al enfoque interno eléctrico).
Olympus Zuiko 9-18 mm y Sigma 10-20 mm


|
El zoom de Sigma, por su parte, tiene un tacto a la antigua usanza que encantará a aquéllos que piensan que, si una pieza pesa, es que es buena.
De superficie rugosa en el parasol y el barrilete, incorpora una ventanita con información sobre la distancia de enfoque -el Zuiko no- y un selector de modo manual o automático. El sentido de giro del anillo del zoom es, por cierto, contrario al del empleado por Olympus.
Olympus Zuiko 9-18 mm y Sigma 10-20 mm


|
Los dos cuentan con parasoles de generosas dimensiones que se ajustan perfectamente tanto en posición de uso como de transporte. Y un detalle de agradecer: el objetivo de Sigma trae una funda semirrígida y acolchada, habitual en la marca.
Cabe destacar a favor de ambos objetivos que permiten enroscar un filtro, ya sea polarizador o protector, y que no viñetean al emplear la mínima distancia focal.

 Arriba: imagen tomada con una E-3 y el Zuiko de 9-18 milímetros (9 mm, f11, con filtro Cokin). Debajo: captura realizada con la E-3 y el Sigma de 10-20 milímetros (10 mm, f11, con filtro Cokin). |
El Sigma es además compatible con los portafiltros Cokin, y su uso no oscurece las esquinas. Si montamos uno de estos filtros en el Zuiko, en cambio, apreciaremos el efecto de viñeteo a los 9 milímetros, que desaparece si extendemos un poco la focal hasta los 10 y 11 milímetros.
Una opción es modificar ligeramente el portafiltros para evitar este problema, solución que requiere cierta maña y a la cual se ha recurrido para realizar este artículo.
Distorsión
Tal y como se puede ver en la foto de muestra, el Zuiko deforma la imagen en barrilete en su focal más corta, pero este efecto se va corrigiendo hasta desaparecer totalmente a los 18 milímetros de focal. En este sentido, el Sigma tiene un comportamiento más correcto en todo el recorrido del zoom.

 Este sencillo método nos permite comparar la distorsión del objetivo Zuiko (arriba) con la del Sigma. Para ambas imágenes, realizadas con la E-3, se ha utilizado la correspondiente distancia focal más angular de cada uno de los dos objetivos y una abertura de f4. |
En cuanto a la resolución, el objetivo de Olympus es ligeramente peor que el de Sigma en las esquinas y a 9 milímetros, pero se impone en la focal más larga. La mejor calidad de imagen en ambos objetivos se obtiene disparando con un diafragma de f8, y cerrando hasta f22 es posible obtener buenos resultados con cualquier distancia focal.

 Arriba: recorte de una esquina de la imagen obtenida con la E-3 y los zooms de Zuiko (izquierda) y Sigma, con distancias focales de 9 y 10 milímetros, respectivamente, y un diafragma de f4. Abajo: el mismo recorte, pero en este caso de tomas realizadas con distancias focales de 18 y 20 milímetros, respectivamente, y una abertura de f5.6. |
En las siguientes imágenes de muestra (capturadas respectivamente con focales de 9 y 10 milímetros y una abertura de f4) y en los recortes correspondientes de la esquina inferior izquierda de ambas, se vuelve a apreciar la mayor distorsión geométrica del Zuiko, que también exhibe un ligero viñeteo que desaparece al diafragmar hasta f5.6.

 Arriba: fotografía obtenida con la E-3 y el angular de Zuiko (9 mm, f4), con un recorte del lápiz al 100%. Abajo: la misma imagen e idéntico recorte, realizada en este caso con el Sigma (10 mm, f4). |
Combinados con el flash integrado de la E-3, ambos objetivos hacen sombra hasta una distancia focal de 15 milímetros, aproximadamente.
Enfoque y cobertura
La rapidez del enfoque automático en ambos modelos es suficiente, aunque si venimos de usar objetivos dotados de motor ultrasónico SWD puede que nos parezcan un poco lentos.
También hay que destacar la altísima precisión de los dos. Tras varios días de uso, no hemos detectado ninguna toma fuera de foco.
Olympus Zuiko 9-18 mm y Sigma 10-20 mm


|
Sí es cierto que en situaciones extremas de muy baja luminosidad y con objetos de poco contraste, tanto uno como otro sistema de enfoque han titubeado puntualmente. En condiciones lumínicas aceptables, sin embargo, cumplen correctamente con su cometido.
¿Se nota la diferencia teórica de 1 milímetro entre la distancia focal mínima del Zuiko y la del Sigma? La verdad es que sí. Al comparar las imágenes estáticas tomadas con trípode intercambiando el objetivo, se aprecia cómo ese milímetro de más (2 milímetros, si aplicamos el factor de multiplicación) se convierte en un argumento diferenciador.

 Arriba: el tercer camión de los bomberos aparece completo en esta imagen obtenida con la E-3 y el Zuiko (9 mm, f10). Debajo: el mismo camión aparece cortado con el menos extremo angular de Sigma (10 mm, f10). |
Las imágenes tomadas con el Zuiko son más extremas, y en ellas se hace patente esa estética gran angular que se busca en algunas tomas efectistas. Un aspecto en el que no sólo interviene la mayor cobertura, sino también -no lo olvidemos- la ligera deformación de barrilete.
Muestras: Olympus Zuiko 9-18 mm f4-5.6
© QUESABESDE.COM
Ese efecto no plantea ningún problema en fotos de paisaje, pero sí se nota cuando en una toma componemos con líneas rectas ajustadas a los márgenes (en imágenes de arquitectura, por ejemplo). En ese caso, habría que pasar después por un programa de retoque para corregir esa leve deformación.
Muestras: Sigma 10-20 mm f4-5.6
© QUESABESDE.COM
Comparándolo con el Zuiko, el Sigma da la sensación de ser menos angular -en realidad lo es- gracias a su estética no tan extrema.
Parecidos sólo sobre el papel
Parece mentira cuán diferentes son, pese a las evidentes semejanzas entre sus respectivas hojas de especificaciones.
El Zuiko 9-18 mm f4-5.6 es ideal para aquéllos que quieran llevar poco peso (para ir a la montaña, por ejemplo). Las imágenes en su focal más corta rezuman una estética espectacular, aunque hay que reconocer que ofrecen algo menos de calidad en las esquinas.
Olympus Zuiko 9-18 mm y Sigma 10-20 mm


|
El Sigma 10-20 mm f4-5.6 es más grande y pesado, pero lo cierto es que funciona realmente bien en este formato Cuatro Tercios. En su contra, hay que decir que a 20 milímetros su rendimiento en las esquinas es inferior al que ofrece el Zuiko. Además, ese milímetro de diferencia puede ser para algunos un argumento definitivo.
Como el precio y la excelente calidad de imagen de ambos escapan a ser factores determinantes, habrá que dejar la elección en manos de los criterios personales de cada usuario. El Zuiko es un objetivo arriesgado y el Sigma es equilibrado. Y los dos son, en definitiva, muy recomendables.

|