Canon EOS 5D Mark III
Foto: Eduardo Parra (Quesabesde)
Dossier

Las cámaras del World Press Photo 2015

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FEB 2015

Las fotos las hacen los fotógrafos, no las cámaras. Una obviedad que nunca está de más recordar antes de analizar la lista de ganadores de la última edición de los premios World Press Photo precisamente desde esta perspectiva: la de las cámaras que han empleado.

Un ejercicio que ya pusimos en práctica el año pasado y que, más allá de la curiosidad, puede servir para hacer una radiografía rápida del estado del mercado en el ámbito del fotoperiodismo. Extrapolar los datos a partir de las 45 fotos ganadoras no será ni muy justo ni muy preciso, pero puesto que estamos hablando de algunos de los mejores autores y de las fotos del año, el interés es más que evidente.

La foto ganadora de los World Press Photo 2015, realizada precisamente con la cámara del año según estos premios: la EOS 5D Mark III. | Foto: Mads Nissen (Berlingske / Scanpix)

En realidad no hay muchas sorpresas respecto a lo visto en la edición anterior. Canon vuelve a arrasar, pero lo hace con una claridad que resulta un poco chocante: de las 38 imágenes ganadoras de las que hay datos, 23 están tomadas con cámaras de esta firma frente a solo siete de Nikon.

La cámara más usada de este año es la EOS 5D Mark III, con mucha diferencia además respecto a la segunda, la EOS-1D X. Esta última copa casi el 100% de las fotos en las categorías de deportes, mientras que la Nikon D4s solo figura en los datos de una de las imágenes premiadas.

Aunque las dos grandes marcas se reparten un porcentaje muy alto de las fotos premiadas, siempre queda algo de espacio para otras opciones. En esta edición el punto exótico lo pone Malin Fezehai con una instantánea realizada con un iPhone del que, por cierto, no se indica el modelo. Formato cuadrado, esquinas oscurecidas y un filtraje muy de Instagram. Eso sí, una composición de diez, y detrás la historia de una boda de dos refugiados de Eritrea en Israel.

La foto de Malin Fezehai, tercer premio en la categoría "Daily Life", sorprende por el uso evidente de filtros de Instagram. De hecho, la foto fue realizada con un iPhone y puede verse a tamaño real y sin formato cuadrado en la web de la autora. Time la seleccionó como una de las fotos del año de Instagram. | Foto: Malin Fezehai (Time)

El otro punto exótico lo pone Leica, curiosamente la única marca que consigue colarse en el dominio casi exclusivo de la EOS-1D X en deportes. ¿Una Leica M9 para deportes? Pues sí, esa es la cámara que usó Kieran Doherty para retratar el campeonato de Wimbledon con un punto de vista distinto en el que –lógicamente- la velocidad de la cámara no era clave.

Las compactas son también una rareza en la lista, aunque este año Ricoh consigue colarse con su estupenda GR de la mano de Tomas van Houtryve, que se sirvió de esta cámara y un drone para realizar un interesante ejercicio de fotografía aérea en blanco y negro. Su objetivo era buscar escenas similares a las de los ataques del ejército de Estados Unidos con drones en países como el Pakistán y Yemen.

Foto: Tomas van Houtryve (VII / Harper's Magazine)
Dos rarezas: la serie de fotos aéreas de Tomas van Houtryve fueron realizadas con una cámara de óptica integrada (una Ricoh GR), mientras que Kieran Doherty consiguió situarse en lo más alto de las series deportivas con una Leica. | Foto: Kieran Doherty

Las cámaras de película se resisten a perder su pequeño trozo del pastel en los World Press Photo, y este año dos son los autores que han recurrido a ellas. Concretamente a una Hasselblad 500 C/M y una Mamiya 7. Esta última, por cierto, ya estaba presente en la lista del año pasado. Tal vez algún fabricante debería tomar nota y animarse con esa rumoreada versión digital de este mítico modelo. Demanda parece que hay.

El formato medio que a priori parece no tener demasiado sentido en fotoperiodismo también figura entre los equipos usados por los ganadores. Además de estos dos modelos de película, una Phase One P45+ fue la cámara usada por Paolo Verzone para sus series de retratos. Seguro que en Canon, con sus nuevas réflex de 50 megapíxeles, estarán encantados de escuchar algo así.

Foto: Giovanni Troilo (Luz Photo)
Los dos únicos trabajos premiados que se sabe que han sido realizados con cámaras de película. Verzone (arriba) utilizó una Mamiya 7, y Rosella una Hasselblad C/M. | Foto: Raphaela Rosella (Oculi)

Peores noticias para las cámaras sin espejo, que desde hace años se postulan como el futuro -el presente, reivindican muchos- pero siguen representando una exigua minoría en este ámbito. Eso sí, Olympus puede celebrarlo porque copa el 100% de este tipo de cámaras (un total de dos) con sus OM-D E-M1 y E-M5. Ni rastro de Fujifilm y Sony pese a su larga lista de modelos y su creciente presencia entre aficionados y profesionales.

No es que sea nada nuevo, pero sí resulta curioso toparse con modelos tan sencillos como esa E-M5 o la Canon EOS 50D usada por Fatemeh Behboudi entre la lista de equipos. En este caso, además, la fotógrafa recurrió al zoom de serie, el sencillo y denostado 18-55 mm f3.5-5.6. Con este modesto equipo su trabajo en blanco y negro sobre las madres iraníes que siguen buscando a sus hijos desaparecidos en la guerra contra Iraq hace más de 25 años le ha valido una mención de honor en la categoría de historias contemporáneas.

Foto: Jérôme Sessini (Magnum Photos / Time / De Standaard)
Uno de los dos premios otorgados a Jérome Sessini (arriba) pertenece a esta serie de fotos realizadas con una Olympus OM-D E-M1, una de las dos únicas cámaras de sistema sin espejo usadas por los ganadores. En la imagen inferior, el trabajo de la iraní Fatemeh Behboudi, realizado con una Canon EOS 50D y el sencillo zoom de 18-55 milímetros de la marca, el popular pisapapeles. | Foto: Fatemeh Behboudi

Una prueba más –por si a estas alturas alguien las sigue necesitando- de que el equipo es lo de menos cuando hay un buen ojo y una buena historia que contar.

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