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Con texto fotográfico

"Esta imagen está formada por 90 fotos enfocando a diferentes profundidades" Wim van Egmond

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Foto: Wim van Egmond
27
MAR 2014
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Anton van Leeuwenhoek vio por vez primera en la historia un microorganismo gracias a un microscopio de fabricación propia. Más de 300 años después, Wim van Egmond, fotografió esta diatomea –un alga unicelular- en el mismo lugar de aquel descubrimiento. El neerlandés explica las complicaciones y los diferentes procesos para conseguir una imagen que a la postre le valdría el último premio de microfotografía Nikon Small World. La iluminación, el tratamiento adecuado de los microorganismos y la escasa profundidad de campo son las grandes dificultades a superar.

Wim van Egmond

Desde la ventana de mi despacho se puede ver el lugar exacto donde Anton van Leeuwenhoek descubrió los organismos microscópicos. De alguna manera estaba destinado a trabajar con microscopios. No soy científico. Estudié arte y fotografía, y he tenido siempre interés por técnicas ópticas poco comunes, como la fotografía estereoscópica o microscópica. Se puede decir que mi trabajo está a medio camino entre la fotografía artística y la científica: hago retratos de microorganismos para científicos que los necesitan.

Cuando salgo a buscar muestras nunca sé lo que me voy a encontrar. Esta diatomea es parte del plancton del mar. Sé dónde encontrarla, pero no siempre está ahí. En primavera y otoño el plancton florece y las diatomeas son los microorganismos más abundantes en él. Una vez tengo las muestras las conservo en la nevera, porque como mucho duran unas 72 o 96 horas. Así que los siguientes días los dedico a fotografiar.

Utilizo microscopios de laboratorio de los años 70. Se encuentran de segunda mano a precios relativamente bajos, provenientes de institutos que compran equipo nuevo. Además, las ópticas están en un excelente estado de conservación y pueden durar toda una vida. Por unos 2.000 euros, el 10% de su precio de venta, puedes tener un microscopio de Zeiss o Leica.

"Se usan químicos para colorear y resaltar ciertas partes de las muestras porque la mayoría son transparentes. También pueden usarse técnicas de contraste mediante iluminación"

Hay muchos tipos de microscopios: de visor, de binoculares y también algunos que incluyen un tercer tubo al que se puede adaptar una cámara a la vez que se observan las muestras. Es relativamente sencillo hacer fotos con un microscopio. Incluso puede usarse un móvil. Lo que es más complicado es obtener imágenes muy nítidas.

La mayoría son manuales y su control es total, mientras que los más modernos son asistidos por ordenador, lo que dificulta mucho el uso de una iluminación determinada. Se usan químicos para colorear y resaltar ciertas partes de las muestras porque la mayoría son transparentes, pero también pueden usarse técnicas de contraste mediante iluminación.

Esta diatomea está coloreada ópticamente mediante una iluminación apropiada, aunque el color dorado es natural debido a que hace un proceso similar a la fotosíntesis de las plantas. El azul del fondo es artificial. Puedo obtener otros como el rojo, el gris o el marrón simplemente usando prismas y polarizando -con más o menos filtros- la luz del microscopio. Es lo que se llama contraste de interferencia diferencial y se usa para iluminar organismos transparentes.

Esta fotografía está hecha con un objetivo de 25 aumentos, lo que multiplicado por los 10 aumentos del visor da un total de 250x. Pero esto es relativo, y es más exacto decir que la fotografía abarca un ancho de 250 micras.

Tengo experiencia con las diatomeas, pero fotografiarlas es siempre un desafío. Son tridimensionales, aunque casi no tienen grosor.

"La profundidad de campo es prácticamente nula. Para obtener microorganismos completamente nítidos uso un software de apilamiento de imágenes con capas enfocadas a diferentes distancias"

Para mantener la diatomea fija y fresca durante la sesión hay que usar suficiente agua y unas gotas de vaselina entre el porta y el cubre, y hacer la presión justa para que esa especie de brazos queden atrapados contra los cristales y no se mueva (aunque no puede nadar y se traslada con las corrientes). Se ha de ser cuidadoso para no romperla: estamos hablando de medidas micrométricas, así que hay que tener mucha destreza.

Como son tantos aumentos, la profundidad de campo es prácticamente nula. En los últimos diez años vengo usando una técnica de apilamiento de imágenes mediante software que permite combinar capas enfocadas a diferentes distancias. Ésta es la forma de obtener microorganismos completamente nítidos.

Esta imagen en concreto está formada por 90 fotografías enfocando a diferentes profundidades a través de la diatomea. Una sola fotografía no tiene apenas profundidad de campo, pero con todas las partes nítidas no hay sensación de tridimensionalidad, así que edité con Photoshop un tercio de las fotografías junto con una única imagen para conseguir el efecto que vemos.

El modo en que retrato a los microorganismos, la forma de representarlos gráficamente siempre depende de cómo éstos aparecen en el microscopio. Es un poco como retratar a una persona de la que quieres captar algún aspecto de su personalidad. Existe una especie de interacción.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

Fuentes y más información
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Con texto fotográfico
Joan Costa
20 / DIC 2012
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