| Madrid.
Eduardo Parra.-
Decían de él que era el número uno, el primero en llegar al lugar de la noticia. Que se anticipaba incluso a la policía, y que vivía en un Chevrolet del que por las noches no apagaba el motor.
Era el único fotoperiodista que tenía permiso para rastrear la emisora de la policía de Nueva York, y gracias a ello y quién sabe a qué don mágico, pudo capturar con su inseparable Speed Graphic la cara más sórdida, más grotesca, más oculta, más ignorada de la Gran Manzana de los años 30 y 40. Era también la cara más real, aunque sus contemporáneos no quisieran verla.
© Weegee


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Arthur Fellig, el nombre real de Weegee -apodado así en referencia a la güija y a su casi sobrenatural capacidad de anticiparse a todos-, ni fue ni será nunca un fotoperiodista al uso.
© Weegee


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Para Weegee sólo importaba el qué, no el cómo. Qué más da si el flash cegaba a los fotografiados, si creaba una sombra detrás de ellos o si se interponía una farola entre él y su último cadáver. Para Weegee sólo importaba hacer la foto antes que nadie, y de ahí que fuera el tirador más rápido de los maravillosos años 30.
© Weegee


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La Fundación Telefónica rinde ahora homenaje a Weegee en una exposición de acceso gratuito que reúne casi 300 fotos y que podrá verse hasta el próximo 17 de mayo.
La muestra, divida entre las distintas facetas de Weegee como fotoperiodista (policía, espectáculos, desnudo, incendios…), recoge parte del archivo de la colección de Michel y Michèle Auer y representa sólo una fracción de las 40.000 fotos que esta familia tiene en su poder.
© Weegee


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Weegee nació en 1899 en lo que hoy es Ucrania. A los dieciocho años de edad comenzó a trabajar en un estudio fotográfico, ascendiendo rápidamente a laborante -en el cuarto oscuro- del The New York Times.

 Weegee utilizaba una Speed Graphic como ésta que puede verse en la exposición. |
No tardó en cambiar de empresa, concretamente a Acme Newspictures, la agencia que servía las imágenes a los periódicos neoyorquinos, pero frustrado por la falta de reconocimiento -no se firmaban sus fotos- se hizo free lance en 1935. Fue entonces cuando empezaron a aparecer fotos firmadas por "Weegee, The Famous".
© Weegee


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Como suele ocurrir con los genios, en vida fue dado de lado por los museos, incluso tras publicar su libro "Naked City" en 1945, limitándose sus participaciones a un pequeño puñado de exposiciones. No sería hasta su muerte, en 1968, cuando le llegarían la fama y el reconocimiento póstumos a nivel mundial.
Más información acerca de esta noticia:
- Información de la Fundación Telefónica sobre la exposición
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