Actualidad
HISTORIA DE UN VíDEO

De Pekín a Moscú en tren: 7.500 kilómetros en 4 minutos

 
26
MAR 2013

Internet está repleto de vídeos de viajes y trayectos en tren. ¿Qué tiene de especial el que grabaron Rubén y Cristina en agosto de 2010 y que apareció publicado hace pocos días para haberse convertido en uno de los seleccionados por el equipo de Vimeo y en una especie de fenómeno en muchos países? Posiblemente ese algo indescriptible que hace que, después de verlo, uno sólo pueda pensar en hacer la maleta, coger la cámara y asomarse a la ventanilla del Transiberiano.

De ello hablamos con esta pareja que conforma la productora FACTORIA y que está detrás de proyectos como "Lost in Bilbao" -posteriormente replicado en otras ciudades- y del programa "Nick dut nik" emitido durante tres años en ETB, la televisión autonómica vasca. Pero el ya famoso vídeo no era trabajo, sino un resumen de un mes de vacaciones y un trayecto en tren desde Pekín hasta Moscú. En trenes, mejor dicho: el mítico Transiberiano y el menos conocido Transmongoliano.

"Trans-mongolian: a long train journey", el vídeo completo de Rubén Sánchez.

Es complicado establecer fronteras entre el trabajo y el ocio cuando ambas cosas son lo mismo, nos cuenta Rubén Sánchez, pero en el caso de este vídeo ha sido todo completamente improvisado y fortuito. En realidad eran sus vacaciones de verano. Un viaje de un mes concentrado en un vídeo de poco más de 4 minutos que ya acumulaba 100.000 visitas a la semana de ser publicado. No mucho para YouTube pero sí para Vimeo, un portal menos masivo y donde prima más la calidad.

"Es un vídeo corto, refleja de forma sencilla lo que se ve por la ventana, tiene un montaje muy rítmico e hipnótico", nos explica Rubén

Desde hace una semana este barcelonés y Cristina Fernández, de Bilbao, no paran de conceder entrevistas. Primero fue The Huffington Post en su versión estadounidense. Después, revistas y medios de todo el mundo, el telediario de La 1 e incluso una exposición de arte multimedia en Filadelfia, en la que este vídeo se está exhibiendo.

"Creo que hay vídeos circulando en Internet mucho mejores y con más repercusión que el nuestro. Pero sólo por ver la emoción de nuestras madres al vernos en la televisión mereció la pena", bromea su autor.

Dos años después

Grabado en agosto de 2010, estos años de espera han sido un acierto en opinión de Rubén, que también se encargó del montaje. "Teníamos un disco duro de 500 GB casi lleno. Cuando regresas de un viaje así lo quieres enseñar todo, pero cuando has dejado pasar el tiempo tienes la capacidad de seleccionar y sintetizar la historia en pocas imágenes."

Aunque reconocen que en otros viajes van con más equipos, en este tan sólo utilizaron una Canon EOS 7D, un sencillo zoom de 18-200 milímetros, un par de baterías y un monopié. Una prueba más de que el éxito de un trabajo -al menos en Internet- no es cuestión de alardes técnicos.

Foto: FACTORIA
Rubén Sánchez posa junto al Transmongoliano.

¿Y la apuesta por ese formato 21:9 tan panorámico? Un experimento. "Al ver el tipo de planos con mucho horizonte pensé en probar a darle un aspecto más cinematográfico. Quizás si hubiera sabido la repercusión del vídeo no me hubiera atrevido a realizar determinados experimentos narrativos o visuales", nos cuenta.

Y es que sus autores son los primeros sorprendidos por la acogida. Sobre todo en Estados Unidos, Canadá y el norte de Europa, nos cuentan. ¿Por qué? "Ni idea. Curiosamente en España ha tenido más repercusión el éxito del vídeo que el vídeo en sí."

Pero de haber previsto este éxito, ¿habría sido diferente el vídeo? "Creo que si hubiera sabido la repercusión que iba a tener, no lo habría terminado nunca por miedo. O lo hubiera montado de otra manera, y entonces ya no hubiera tenido éxito. Una paradoja."

Horas mirando por la ventana

¿Cuál es entonces el secreto? "Una cuestión de suerte y cosas que no se pueden prever", reconoce su creador mientras desgrana algunos de los ingredientes: "Es un vídeo corto, refleja de forma sencilla lo que se ve por la ventana, tiene un montaje muy rítmico e hipnótico y es muy diferente a cualquier otro vídeo del Transiberiano que puedas encontrar por la red."

Todo ello sin olvidar el viaje, claro. "Recorrer 7.500 kilómetros en tren atravesando tantas culturas diferentes suena muy épico", apunta. Durante un mes visitaron Pekín, un poco de China, Ulán Bator, la Mongolia interior, la zona del lago Baikal en Siberia y Moscú. Pero lo más emocionante y especial -recuerdan- es el tiempo viajando en el tren.

Foto: FACTORIA
Cristina Fernández, compañera de viaje y coautora del trabajo.

"En cada estación sube y baja gente y continuamente ves caras nuevas, hay turistas, viajeros locales, gente que se busca la vida en las estaciones vendiendo comida, militares, viajeros que van a otras ciudades a trabajar, los servicios de asistencia al tren..." Pero también hay mucho tiempo libre para mirar por la ventana. Y para grabar, claro. "Grabábamos a todas horas mientras las baterías no se agotaban. Todo te llama la atención en un viaje así, y tampoco sabes qué tipo de vídeo vas a montar."

Un viaje que posiblemente centenares de personas ya tendrán anotado ahora mismo en su libreta de planes pendientes después de ver el vídeo de Cristina y Rubén.

Fuentes y más información
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar