| Por Eduardo Parra.- Ni el periodismo ciudadano ni la gripe aviar nunca nos habían dado tanto miedo a los periodistas gráficos como nos lo está dando Sony. Hace unos días, la multinacional presentó, como si tal cosa, un sensor que podrá capturar hasta 60 (sic) imágenes por segundo a un tamaño decente y con una calidad respetable. El mundo del mañana, hoy.
Aunque sé que aún es pronto para preocuparme, el miedo no me lo quita nadie, que para eso es libre y gratuito. Temo que un avance sea positivo para todos, menos para los de mi calaña. Como decía ese gran filósofo que era el señor Spock: "El bien de muchos es mejor que el de uno solo."
¿Quién va a necesitar un fotógrafo y un camarógrafo, si con una cámara de vídeo ya es suficiente? Dos por uno.
Hasta ahora, la excusa que nos habíamos puesto era que el vídeo no da calidad suficiente ni siquiera para el periodismo más cutre (aunque, aun así, con él se han hecho portadas). Si bien se podía utilizar para determinadas cosas, para otras, como para la información deportiva, no era válido por su baja obturación.
¿Quién va a necesitar un fotógrafo
y un camarógrafo, si con una cámara
de vídeo ya es suficiente?
El dilema ha tenido últimamente su eco entre fotógrafos y camarógrafos. Algunos diarios y revistas ya utilizan capturas de televisión cuando no hay un fotógrafo cerca, del mismo modo que las televisiones usan -en muchos menos casos, eso sí- secuencias fotográficas cuando una cámara de vídeo no ha captado el instante.
Dudo -es más, estoy seguro- que la fotografía acabe con el vídeo, pero lo que está claro es que el vídeo empieza a ganar terreno a la fotografía.
Hasta hace pocos años, el flash era un elemento que decidía la balanza: las cámaras fotográficas podían capturar esa imagen allí donde las camaras de televisión y sus limitadas antorchas no llegaban.
Estoy seguro de que la fotografía
no acabará con el vídeo, que
a su vez empieza a ganar
terreno a la fotografía
Ahora, gracias a los maravillosos avances en altas sensibilidades y la grabación a 0 lux, se puede grabar con la más mínima intensidad lumínica, y en cinco años esta barrera aún será menor.
Las cámaras llamadas "superlentas", que capturan la imagen a muchos fotogramas por segundo, están logrando, ya con una interesantísima calidad, congelar el movimiento como si de una SLR digital se tratase.
De momento, sólo los costes -como casi siempre- impiden dar el paso. En la mano de los fabricantes está ofrecer productos innovadores que delimiten la línea roja, cada vez más delgada, que separa la fotografía del vídeo.
De los fabricantes depende
ofrecer productos innovadores
que delimiten la línea roja
entre fotografía y vídeo
Por ahora, con la feria PMA a la vuelta de la esquina, ya podemos esperar interesantes novedades fotográficas.
Canon ha levantado sus cartas, Olympus está a punto de hacerlo y Fujifilm ya ha confirmado lo que muchos esperábamos y todos conocíamos. De Nikon, salvo sorpresa de última hora, no se esperan grandes novedades réflex (aunque se viene rumoreando entre las altas esferas periodísticas un gran bombazo).
La nueva Canon EOS-1D Mark III es, a la espera de las pruebas definitivas con modelos de producción, una cámara rompedora, que innova con respecto a su inmediata antecesora y evita ser un simple remiendo aumentado de megapíxeles.
Éste es el camino: ofrecer novedades reales, muchas de ellas pedidas desde la prehistoria digital, y no refundaciones de modelos que, por muy buenos que fueran, no dejan de ser más de lo mismo.
La EOS-1D Mark III representa
el camino a seguir: es una cámara
innovadora, no un simple remiendo
con más megapíxeles
De seguir por la misma senda, al vídeo aún le quedará mucho por evolucionar. Los fotógrafos ya tenemos resolución, ya tenemos velocidad, ya tenemos calidad… incluso tenemos transmisión inalámbrica.
El vídeo aún puede tener más resolución, más definición, más velocidad, más autonomía y tiene pendiente ser capaz de mover ingentes cifras de megabytes usando las redes actuales.
¿Creen que no llegará? Hace algunos años no eran pocos los que decían que los móviles nunca tendrían la calidad de una cámara "tradicional". ¿Cuántos lo dicen ahora?
La columna de opinión "Enfoque diferencial" se publica, normalmente, el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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