Opinión

Vida y muerte del VHS

 
22
NOV 2006

Hace unos días, a primerísima hora de la mañana y con los ojos aún a medio abrir, leí con estupor una esquela que, aunque esperada, me impactó profundamente. Hagan, señoras y señores, un minuto de silencio: el formato VHS ha muerto.

Tras 30 años en nuestros hogares, el VHS ya no puede soportar las embestidas de los nuevos formatos digitales

Desde la semana pasada, varios medios digitales se han hecho eco de tan tremenda noticia: tras una larga agonía, las principales multinacionales de electrónica de consumo en Estados Unidos han confirmado que cancelan definitivamente la fabricación de cintas y reproductores VHS.

¡Qué triste y previsible noticia! Tras 30 años llenando de imágenes nuestros hogares, el popular Video Home System ya no puede soportar más las violentas embestidas de los nuevos formatos digitales.

El VHS se topó en su camino hacia el éxito con el Beta de Sony y el olvidado Video 2000 de Philips

Ahora sólo le queda esperar lentamente a que se consuma todo el stock sobrante, que aún podemos encontrar en los bazares chinos y los supermercados, para empezar a hundirse lentamente en el abismo del olvido hasta que, dentro de unos años, algún simpático freak escriba sobre él con el apelativo "retro".

El formato VHS nació en el lejano 1976 de la mano de la multinacional nipona JVC. Hasta ese momento, el concepto hoy tan popular de cine en casa se limitaba a los pases de películas en la televisión y a alguna que otra proyección de Super 8.

La contienda se decidió a favor del VHS tras convencer a las principales productoras de cine porno

Los inicios del formato fueron, como suelen ser todos los inicios, difíciles. El VHS se topó en su camino hacia el éxito con otros dos formatos que también querían morder la gran manzana del recién nacido cine en casa: el Beta de Sony y el ya prácticamente olvidado Video 2000 de Philips, que apareció más tarde, en el año 1979.

La batalla se presentaba larga y complicada. Dejando aparte el Video 2000, que nació prácticamente muerto, el formato Beta presumía de ofrecer mejor calidad de imagen y cintas más resistentes y duraderas.

El Beta despareció del mercado y acabó reciclado en un formato profesional de gran éxito, el Betacam

Como tantas otras veces, fue finalmente la mercadotecnia la que inclinó la balanza y decidió la contienda a favor del Video Home System. La estrategia, convencer a las principales productoras de cine, especialmente de cine porno, para que editaran su material exclusivamente en ese formato.

El usuario medio es un ente con espíritu práctico. ¿De qué sirve mejor calidad de imagen, si luego uno no puede disfrutar de la floreciente industria del cine para adultos de principios de los 80? Tal es así, que el vídeo Beta despareció rápidamente del mercado y acabó reciclado en un formato profesional -de gran éxito, por cierto- llamado Betacam.

El DVD vino dispuesto a merendarse el mercado con sólidos argumentos y una grandiosa campaña de marketing

Y así empezaron largos años de hegemonía del formato VHS, con algunos fallidos y surrealistas intentos de acabar con su reinado. ¿Recuerdan, por ejemplo, el Laser Disc? ¿Esa especie de CD del tamaño de un vinilo escrito por las dos caras que apenas tuvo ventas en España y que ha pasado a la historia como un sonado fracaso comercial?

Pero tras 20 años de cómoda existencia, apareció en el mercado un nuevo actor: el DVD. Mejor calidad de imagen, sonido espectacular, contenidos adicionales, calidad de vídeo imperturbable, menor tamaño, acceso directo a escenas... El Digital Video Disc venía dispuesto a merendarse el mercado con sólidos argumentos y una grandiosa campaña de marketing.

El DVD asestó su golpe de gracia con la llegada de los primeros grabadores y discos grabables

El maduro VHS aguantó la embestida bajando sus reproductores y películas a precios irrisorios, momento en el que muchos -incluido un servidor- aprovechamos para comprar una cantidad ingente de películas que ahora nos tendremos que comer con patatas.

Pero el DVD asestó su golpe de gracia cuando presentó sus primeros discos grabables y, cómo no, sus primeros grabadores. Y fue concretamente en 2003, cuando los medios de comunicación informaban de que el DVD superaba por primera vez en ventas al formato VHS, cuando el Video Home System entró definitivamente en su fase terminal.

La inminente implantación del Blu-ray y el HD DVD lleva a vaticinar la desaparición del formato DVD

Poco ha podido disfrutar el DVD de esta victoria, ya que en el año 2004 se empezaron a oír voces que auguraban la llegada de los nuevos soportes de disco óptico que hoy copan la actualidad tecnológica del vídeo: el Blu-ray y el HD-DVD, formatos surgidos de la irrupción de la alta definición en nuestros hogares.

La inminente implantación de estos nuevos soportes lleva a vaticinar la próxima desaparición del formato DVD, de la misma manera que en su momento el DVD abrió una herida que nunca dejó de sangrar en la frágil carcasa del VHS.

Y así son las cosas. La tecnología es como un gigantesco Leviatán que engulle todo lo que encuentra a su paso, se canibaliza constantemente y no para de parir nuevos retoños predestinados, de nuevo, a ser devorados cruelmente.

El VHS siempre quedará en nuestra memoria. Al menos en la mía, permanecerá como aquel formato que me permitió ver, por primera vez, el Imperio Contraataca tres veces seguidas, parando únicamente para rebobinar la cinta.

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