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Fotografías de falsos platos veganos desatan la indignación de los lectores de una revista especializada

 
21
ABR 2011

Dicen que se pilla antes a un mentiroso que a un cojo. El refranero es sabio y casi siempre acierta, aunque esta vez el protagonista haya disfrutado de once años de impunidad para campar a sus anchas por el mundo de la mentirijilla fotográfica. Además, por una vez no es culpa -o al menos no sólo- del siempre sospechoso Photoshop. En esta ocasión han sido limitaciones de presupuesto las que se encuentran detrás de una historia en la que no era precisamente el lobo quien tenía piel de cordero, sino que el cordero era vestido con piel de hortaliza.

Se encargaba de revelarlo este lunes el blog quarrygirl.com. En el centro del huracán, una de las publicaciones especializadas en vida vegetariana más prestigiosa del mundo, la estadounidense VegNews. La revista, que cuenta con once años de vida, presume de un millón de visitantes en su web y más de 200.000 suscriptores en su edición de papel.

Durante los últimos años esta publicación conseguía parte de las fotos que utilizaba para ilustrar sus recetas vegetarianas a través del proveedor de imágenes iStockphoto. El problema es que dichas imágenes se presentaban en las páginas de VegNews como alimentos totalmente vegetarianos, cuando en realidad en ellas campaban a sus anchas el pollo y la carne de ternera. Incluso se recurrió al retoque digital para eliminar comprometedores huesos, evidentemente poco comunes en el reino vegetal.

Esta foto de una hamburguesa de ternera (identificada como tal en iStockphoto) se había utilizado en VegNews para ilustrar un artículo sobre hamburguesas de origen vegetal.

VegNews ha tardado en reaccionar, y lo ha hecho con un comunicado en el que justifica la treta alegando que su limitado presupuesto no alcanza para tener un servicio fotográfico propio. Las redes sociales y los foros especializados no se conforman con esta explicación, y la revista se ha visto abocada a publicar una segunda nota asumiendo su error. Esta vez sí, incluyendo una disculpa y la promesa de que no volverá a ocurrir.

Más allá de la polémica suscitada en este caso, no hay que perder de vista que en la fotografía culinaria los productos inmortalizados con la cámara no tienen por qué ser ni siquiera comestibles. De hecho, hay un amplio margen para los trucos estéticos. Según escribía recientemente en QUESABESDE.COM Enrique Touriño, fotógrafo especializado en esta disciplina, entre las prácticas habituales de este tipo de tomas se incluye el uso de ceras o productos químicos -incluso aceite para motores- con el objetivo de maquillar los alimentos.

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