Actualidad

La Comisión Europea investigará la fiscalidad de Apple en Irlanda

2

Las autoridades europeas sospechan que Apple estaría evitando o reduciendo de forma significativa el pago de impuestos mediante la deslocalización de beneficios

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Apple Store de Passeig de Gràcia, en Barcelona.
11
JUN 2014

Tras más de un año recabando información sobre las prácticas fiscales de Apple en Irlanda, la Comisión Europea anunciará hoy una investigación formal para dilucidar si el fabricante estadounidense ha estado sirviéndose de artimañas fraudulentas para evitar el pago de impuestos. La noticia ha sido avanzada por la televisión nacional irlandesa, que pone a la ciudad de Cork en el centro del huracán.

Irlanda es uno de los destinos favoritos de las firmas de alta tecnología por las ventajosas condiciones que ofrece a las multinacionales que deciden fijar allí su domicilio fiscal. Mediante la creación de complejos entramados comerciales y legales entre las distintas filiales de una misma empresa, es posible que compañías con cientos de millones de euros en beneficios terminen declarando pérdidas artificiales en los países con una fiscalidad menos ventajosa.

Estados paradisíacos al servicio de la ingeniería fiscal

Los bajos impuestos con los que Irlanda grava la actividad económica de las compañías establecidas en su territorio no es en sí mismo el motivo que ha impulsado la investigación de las autoridades europeas, sino la forma en la que estarían siendo explotados los acuerdos con dichas empresas.

La oficina dirigida por Joaquín Almunia, vicepresidente y comisario europeo de Competencia, sospecha que Irlanda estaría ofreciendo un trato de favor especial a determinadas compañías, que además podrían estar incurriendo en prácticas ilegales para declarar pérdidas inducidas en sus filiales. Es lo que se denomina como deslocalización de beneficios, la creación de acuerdos comerciales espurios que permiten transmitir los ingresos de una división internacional a otra para así declarar los impuestos donde resulte menos oneroso.

Estos entramados empresariales se construyen sobre complejas relaciones comerciales que permiten a Apple y otras compañías evitar impuestos a escala global. Una investigación del gobierno estadounidense concluyó que Apple estaba pagando unos impuestos equivalentes al 3,7% de sus ingresos en el exterior gracias a un acuerdo que concede a la filial irlandesa derechos sobre elementos de propiedad intelectual que después son licenciados a otras filiales de Apple.

El resultado de estas prácticas es tan efectivo que entre 2009 y 2012, la mayor compañía subsidiaria de Apple en Irlanda, un holding que aglutina sus tiendas europeas, no pagó el impuesto de sociedades a pesar de registrar unos ingresos de 23.000 millones de euros. Este dinero se suma a unas ingentes reservas de liquidez que no pueden ser repatriadas a los Estados Unidos sin exponerse a tasas de hasta el 30%.

Las pesquisas de la Unión Europea se circunscriben a un plan general para evitar la deslocalización de beneficios y combatir el fraude fiscal. Irlanda no es el único país bajo la lupa ni Apple se encuentra sola en la lista de sospechosos. Las autoridades europeas también investigarán las actividades de Fiat y Starbucks en Holanda y Luxemburgo, otros dos países conocidos por ofrecer una fiscabilidad excepcionalmente baja a empresas multinacionales.

2
Comentarios
Cargando comentarios