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OpiniónEnfoque diferencial

Un buen fotógrafo

 
28
SEP 2009

No es un dogma irrefutable, pero si algo he podido ir constatando durante mi carrera como fotógrafo es la creencia instalada entre los más noveles de que, cuanto más famoso y/o importante es el sujeto fotografiado, mejores son las fotos.

Un fugaz vistazo en foros o blogs deja ver que ya puede uno dejarse los ojos publicando impresionantes fotografías de naturaleza o asombrosas postales al atardecer, que si de verdad quiere tener éxito entre los lectores, sólo tiene que colgar una imagen del cantante de moda.

Daba igual que fuese un fotógrafo mediocre rodeado de genios "amateurs": me respetaban porque fotografiaba a Angelina Jolie

Por supuesto, yo también he pasado por eso. Cuando apenas daba mis primeros pasos por la fotografía profesional, era el rey de los foros. Daba igual cómo estuviera la foto. Mi nombre era respetado porque era "el profesional". Daba igual que el profesional fuese un fotógrafo mediocre rodeado de auténticos genios "amateurs". Si fotografiaba a reyes y presidentes -y a Angelina Jolie-, no podía ser malo.

Pero lo era. No me avergüenza decirlo, y tampoco es falsa modestia. Es lógico que quien empieza sea malo (o como poco, mejorable).

Fui consciente de mis limitadas capacidades gracias a dos momentos: el primero, en una rueda de prensa a la que asistí para QUESABESDE.COM, donde coincidí por vez primera con algunos de los mejores conocedores del mundo fotográfico y me di cuenta de cuánto ignoraba. El segundo fue algo más tarde, cuando colgué a propósito en un foro una mala foto de una famosa y nadie se atrevió a criticarla, sino todo lo contrario.

Fue como una revelación. Mi propio ego me subió a un altar, y la vida real se encargó de bajarme de golpe. Un buen golpe, sí, pero no me vino nada mal. Una cura de humildad de tanto en tanto rejuvenece el espíritu y refresca el cerebro. Desde aquel momento, cuando creo haber hecho una gran foto el siguiente reto es hacerla mejor.

Ser buen fotógrafo no tiene nada que ver con los motivos que fotografíes, el equipo que gastes o lo que cobres por las fotos

Hace no mucho me acerqué por la escuela donde estudié fotografía. Volvía de cubrir un entrenamiento de fútbol y no me atreví a dejar el supertele en el coche.

Imagínense las caras de los jóvenes estudiantes, que a buen seguro era la primera vez que veían de cerca semejante armatoste. Los comentarios, por supuesto, iban parejos a su asombro, y los alumnos de otras ramas ajenas a la imagen aseguraban en voz baja que con ese bicho las fotos debían ser, como poco, muy buenas: objetivo grande, igual a profesional e igual a genio de la fotografía. Los humanos somos así de elementales.

De todas estas cosas ya ha pasado un tiempo -en algunos casos unos cuantos años-, y aunque creo sinceramente que mi fotografía ha mejorado un poco -al menos me siguen dando trabajo- no pasa semana en que alguien no me demuestre cuánto me queda por aprender.

Ayer mismo, viendo una pequeña selección de fotos de mi compañero de Associated Press Dani Ochoa, me encogía a su lado intentando no llenar el suelo de babas. Por supuesto, no había famosos, sino sólo una magnífica elección de la luz combinada con un brillante ojo fotográfico.

Ser fotógrafo es fácil, porque apenas hace falta algo más que una cámara para que te consideren como tal, pero ser buen fotógrafo es algo mucho más complicado, y no tiene nada que ver con los motivos que fotografíes, el equipo que gastes o lo que cobres por las fotos.

La etiqueta de la profesionalidad fotográfica está muy sobrevalorada, sobre todo en el ámbito del fotoperiodismo

La etiqueta de la profesionalidad fotográfica está muy sobrevalorada, especialmente en el ámbito del fotoperiodismo. No son pocos los autoproclamados fotoperiodistas que apenas distinguen el obturador del diafragma, y lo peor es que semejantes meteduras de pata no las perpetran los noveles, sino los más veteranos. Y sin sonrojarse.

Pasarse cinco días rodeados de modelos en la Pasarela Cibeles como hicimos la semana pasada los profesionales no está nada mal. Hacer fotos a súper actrices de fama internacional como hacemos los profesionales da dinero. Inmortalizar a un presidente jurando el cargo como hacemos los profesionales da cierto empaque.

Pero todas esas cosas no nos hacen ser mejores fotógrafos. Si alguien dice que fotógrafo profesional es igual a buen fotógrafo, díganle de mi parte que no mienta.

La columna de opinión Enfoque diferencial se publica normalmente el segundo y cuarto lunes de cada mes.

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