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TVs dudas

Televisores OLED y LED: una nueva revolución en ciernes

 
17
AGO 2009

Los dispositivos con pantalla OLED y LED pueden representar el relevo de los paneles de plasma y LCD. Pero que no cunda el pánico: nuestros flamantes televisores de alta definición no van a caer en la obsolescencia de un día para otro. A pesar de las vistosas campañas publicitarias orquestadas por los fabricantes, habrá que esperar todavía algunos años para que estas tecnologías maduren y se consoliden en el mercado.

Los gigantes de la electrónica de consumo se han limitado hasta ahora a presentar en los certámenes internacionales del sector prototipos de televisores OLED y LED, y a lo sumo, a iniciar tímidamente la comercialización a escala reducida de algunos modelos.

Entre sus objetivos, demostrar su capacidad innovadora y lanzar un "globo sonda" para pulsar la receptividad del público hacia estas tecnologías emergentes.

OLED
Las ventajas de los dispositivos OLED (Organic-Light Emitting Diode, o diodo orgánico luminiscente) se resumen en un consumo energético muy reducido, unas excelentes prestaciones y una delgadez extrema (las pantallas miden en torno a 3 milímetros). Incluso se han llegado a desarrollar modelos de estructura flexible que pueden plegarse.

Al contrario que los televisores LCD y de plasma, no requieren de retroiluminación para formar la imagen. El uso de diodos de material orgánico, además de permitir el diseño de paneles extraordinariamente estilizados, se traduce en un espectacular contraste, superior al de los mejores paneles de plasma (las compañías anuncian valores de hasta 1.000.000:1), además de una luminosidad y un rango de colores soberbios y un ángulo de visión más amplio que el ofrecido por los aparatos LCD.

Foto: Joan Piella (Quesabesde)
Las diminutas luces OLED permiten que los televisores alcancen contrastes dinámicos de 1.000.000:1 con un consumo energético muy reducido.

La relativa estrechez del campo visual sin que se produzca una pérdida de nitidez, conjuntamente con la modesta relación de contraste, en especial en la zona periférica de la imagen, son tradicionales puntos flacos de la tecnología de LCD. Los fabricantes han logrado corregir de forma razonablemente satisfactoria estos defectos en sus modelos más recientes.

Sin embargo, la principal desventaja de los OLED reside en que, aun cuando las matrices de diodos que reproducen los colores verde y azul exhiben una notable longevidad, la capa responsable del color azul sufre una paulatina degradación de sus propiedades. Se trata de un problema -todo sea dicho- al que Toshiba y Panasonic han encontrado un efectivo método para resolver, logrando duplicar la vida útil de dicha matriz.

La tecnología OLED no es estrictamente nueva: se está trabajando en ella desde hace más de diez años, aunque su aplicación se ha acotado hasta hace poco a "displays" para videocámaras, teléfonos móviles y dispositivos multimedia portátiles.

Foto: Joan Piella (Quesabesde)
El pequeño XEL-1 de Sony, con una pantalla de 11 pulgadas, es a día de hoy el único televisor con pantalla OLED que puede encontrarse en las tiendas.

El reto al que se enfrentan las firmas consiste en que, a pesar de que puede implementarse con éxito y sin especiales complicaciones en televisores con pantallas de pequeño tamaño, resulta aún difícil de adoptar en paneles de generosas dimensiones y preparados para la alta definición, en consonancia con las demandas de los consumidores.

Como consecuencia de la crisis económica y de la contracción del consumo, los fabricantes están demorando el lanzamiento comercial de televisores OLED de gran formato, ya que su desarrollo implica cuantiosas inversiones en I+D y nuevos sistemas industriales.

A su vez, tampoco hay la suficiente "masa crítica" de usuarios que permita amortizar dichas inversiones y -por tanto- abaratar los costes, que teóricamente serían inferiores a los de los plasmas y LCD (partiendo de que su producción se realizara en grandes series). Una alternativa que se baraja es la readaptación de los procesos industriales requeridos por los dispositivos de cristal líquido a la tecnología OLED.

A raíz de todo lo dicho, las marcas punteras han optado por presentar de momento modelos con pantallas que no exceden las 11 pulgadas de diagonal, a la espera de que la situación sea más propicia para desarrollar paneles de superior formato.

LED
En lo referente a los televisores LED (Light-Emitting Diode, o diodo emisor de luz), son en realidad una versión perfeccionada de los dispositivos basados en matrices de cristal líquido.

Aunque también se basan en la retroiluminación (algo que los convierte hasta cierto punto en menos evolucionados que los OLED), en lugar de utilizar luces fluorescentes de cátodos fríos, como es el caso de los LCD, recurren a diodos emisores de luz con una respuesta ultrarrápida y que aportan una iluminación trasera concentrada de manera local en puntos específicos de la pantalla.

Foto: Joan Piella (Quesabesde)
Las pantallas con retroiluminación LED contienen una serie de capas de difusores, polarizadores y pantallas antideslumbrantes para ofrecer una mejor proyección de imágenes que lo visto en paneles LCD corrientes.

Así, esta tecnología también brinda una imagen más precisa, y de forma particular, un superior contraste dinámico que la tecnología LCD. Y es que, al contrario que los fluorescentes, los LED pueden apagarse completamente, produciendo así negros realmente profundos.

Además, los dispositivos son mucho menos propensos al denominado "efecto rejilla" (pixelización), a las alteraciones ocasionales de las tonalidades de color y a la ligera estela en la imagen (sobre todo en las transiciones rápidas de movimientos), hándicaps que exhiben bastantes paneles de cristal líquido.

Foto: Joan Piella (Quesabesde)
Otra de las ventajas que presenta el uso de la tecnología LED es la posibilidad de diseñar paneles con grosores de apenas unos milímetros.

Respecto a los plasmas, tienen a su favor la inmunidad al "quemado" de la imagen, defecto que se origina al mostrar una imagen fija durante mucho tiempo, lo que provoca que ésta se quede marcada en la pantalla.

Los aparatos LED destacan asimismo por su escaso grosor y un bajo consumo energético, unido todo ello a la posibilidad de fabricar paneles HD de amplias dimensiones.

Pero a semejanza de la OLED, es ésta una tecnología aún muy nueva, al menos en lo que atañe al ámbito televisivo, y hay pocos modelos LED entre los que elegir.

Foto: Joan Piella (Quesabesde)
A día de hoy, Samsung es una de las compañías con mayor número de televisores LED en el mercado.

A todo ello hay que agregar que los televisores SED (Surface-Conduction Electron-Emitter Display, o pantalla emisora de electrones de conducción de superficie) y de láser se perfilan como otras opciones de futuro a tener en consideración dentro de la contienda por socavar la hegemonía de los dispositivos LCD y de plasma.

Los artículos de la serie "TVs dudas" aparecen publicados, normalmente, el cuarto lunes de cada mes.

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