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Prueba de producto
UN TODOTERRENO DE LUJO

Vanguard Alta Pro 263AGH: análisis

 
30
ENE 2012

Relegado siempre a un segundo plano informativo, bien saben los aficionados a la fotografía que el trípode puede ser una pieza clave del equipo. En nuestra interminable búsqueda de accesorios interesantes para incluir en la mochila hemos reparado en este Vanguard Alta Pro 263AT, que junto a la rótula GH-100 pasa a llamarse Alta Pro 263AGH y forma uno de esos conjuntos que hay que tener en cuenta. Su versatilidad, el precio moderado y la robustez que ofrece con un tamaño y peso razonables pueden hacer de él un buen compañero para las escapadas fotográficas.

Pese a tratarse de una marca relativamente joven, Vanguard es un nombre que poco a poco se va dejando ver en el escaparate de trípodes y bolsas fotográficas. Con unos precios muy razonables y unos acabados que a primera vista no están nada mal, el Alta Pro 263AGH se ha hecho un hueco durante unos días en nuestra mochila.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Planteado para la fotografía de exteriores y con un precio que se sitúa en torno a los 250 euros, de entrada parece que tiene todo lo que cabe esperar en este segmento. De todos modos, nada mejor que probarlo sobre el terreno para comprobar de lo que es capaz y en qué cojea.

Grande pero transportable

La facilidad de transporte de este trípode de Vanguard está en el límite de lo que podríamos considerar aceptable para una sesión fotográfica en plena naturaleza. 2,6 kilos de peso y 73 centímetros de longitud cuando está plegado no son ninguna broma, aunque a cambio nos da una altura de 173 centímetros una vez abiertas sus patas. Pero es éste un precio que tenemos que estar dispuestos a pagar si queremos estabilidad para nuestro equipo. Sobre todo si manejamos una cámara pesada, de dimensiones generosas y con ópticas luminosas (hasta 7 kilos de peso puede soportar este trípode, aseguran desde Vanguard).

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El kit está compuesto por la empuñadura GH-100, las patas Alta Pro 263AT, una bolsa con tres puntos de sujeción para poderle añadir peso al trípode en determinadas situaciones, un par de llaves pequeñas para ajustar elementos móviles y una funda de buen acabado para guardarlo todo.

Con los pies en el suelo

Fabricadas en aluminio pintado de negro, las patas se despliegan en tres tramos. En su parte inferior ofrecen dos opciones de apoyo: sobre una goma o bien clavándolas en el suelo con la ayuda de un pincho que permanece oculto en ellas y que puede extraerse para la ocasión.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Los seguros para desplegar cada uno de los segmentos de las patas disfrutan de un muy buen acabado y su accionamiento transmite una sensación combinada de suavidad y firmeza. La mitad superior del último tramo de las patas está además recubierta de una densa espuma negra de buena calidad.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En la zona superior de cada una de las patas un pulsador permite seleccionar diferentes grados de inclinación (25, 50 y 80) y ofrece además la opción de que las patas se abran totalmente para que el trípode quede a ras de suelo. Por cierto: el mecanismo de apertura va algo duro y requiere de cierta fuerza, ya que está diseñado para evitar que las patas cedan accidentalmente.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)
Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)

En los tres puntos de intersección entre las patas se hallan un nivel de burbuja, un asa pequeña para colgar accesorios (las llaves de ajuste, por ejemplo) y la palomilla que asegura que no gire la barra central.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Un poco más arriba se sitúa uno de los detalles más interesantes de este trípode: el mecanismo que permite extraer la barra y colocarla de forma perpendicular a las patas, proporcionando así una nueva gama de posiciones para la cámara. Además, es posible variar la inclinación de la barra, y disponemos de un seguro para evitar que la misma pierda la posición elegida.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Todo este mecanismo -denominado MACC por la propia compañía- es de muy buena factura y realmente efectivo, incluso con la barra totalmente extendida y soportando ésta en su extremo una cámara ataviada con un objetivo de dimensiones respetables. Dicha barra tiene forma hexagonal y en su extremo inferior dispone de un gancho para colgar peso o directamente la mochila, si hiciera falta.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)
Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)
Rótula de pistola

Teníamos nuestras reservas sobre las posibilidades de la rótula GH-100 para hacer fotografía macro. Y es que los mecanismos de esta clase que habíamos tenido oportunidad de probar con anterioridad nos impedían acercar la cámara o ponerla a la altura de -por ejemplo- una seta.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La buena noticia es que en este caso el mecanismo de pistola ofrece la posibilidad de girar de manera independiente respecto a la rótula, con lo que es posible apartarlo -por decirlo de algún modo- cuando nos estorbe a la hora de realizar la toma. Basta con extraer hacia atrás el aro de color gris que hay entre la empuñadura y la rótula para poder efectuar esta operación.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)

La empuñadura está pensada para que sea posible ajustar con una sola mano la posición de la rótula, aunque para ello habrá que presionar fuerte la parte móvil de la misma. Si no lo hacemos, la rótula forma un bloque rígido junto con la bola. La dureza del giro o el bloqueo se pueden ajustar con una palomilla que hay justo encima de la empuñadura.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La rótula dispone de varios espacios por los que puede apreciarse el movimiento de la bola y encajar el cabezal para conseguir giros de hasta 90 grados. De todos modos, se agradecería disponer de más huecos y de una capacidad de giro más amplia, sobre todo si seguimos hablando de fotografía macro.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Ya en la parte superior, un mecanismo permite realizar un giro horizontal de la cámara de 360 grados, con un seguro para no perder la posición elegida. Por último, la zapata dispone de un gatillo y un seguro de extracción para evitar accidentes, así como de un mecanismo de autosujeción que se muestra realmente efectivo cuando volvemos a insertar la zapata. Por cierto, al extraer dicha zapata descubrimos que en este alojamiento se esconde otro nivel de burbuja. Una excelente idea.

Sobre el terreno

Aunque un par o tres de semanas de trabajo no son suficientes para descartar cualquier problema de holguras, durante el tiempo que hemos pasado con este Vanguard Alta Pro 263AGH no hemos detectado que ninguna parte móvil haya perdido fuerza ni que algún elemento haya sufrido un desajuste.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)
Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)

El mecanismo de sujeción de la zapata nos ha parecido muy útil, así como todo el sistema de ajustes de la barra central y las posibilidades que ésta ofrece al extraerla de su posición natural. De hecho, son tantas las combinaciones que ofrece la barra y la empuñadura que en más de una ocasión hemos tenido que pararnos unos segundos para determinar cuál era la posición que queríamos conseguir y qué elementos teníamos que tocar para lograrlo.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)

Sólo hemos echado de menos algo más de capacidad de giro del cabezal sobre la bola, si bien es cierto que esto no supone un gran problema si nos salimos de la fotografía macro. También el peso del conjunto, relativamente alto, podría sumarse a la lista de pegas de este trípode, aunque la robustez que ofrece a cambio nos parece un buen trato.

Una inversión equilibrada

La nitidez en fotografía muchas veces empieza por el uso de un buen trípode. Por eso hay que asumir un cierto compromiso entre la efectividad de ese apartado y el tamaño y peso del mismo.

El Vanguard Alta Pro 263AGH no hace concesiones. Es robusto, grande y relativamente pesado, pero cumple a la perfección su cometido. Las rótulas con empuñadura son en muchas ocasiones poco prácticas, pero hemos de reconocer que el de este Vanguard es un mecanismo realmente efectivo.

Los 250 euros que -aproximadamente- hay que pagar por él pueden parecerle excesivos a un fotógrafo aficionado, pero si tenemos en cuenta su calidad, su flexibilidad y que está diseñado para soportar equipos que en ocasiones suman varios miles de euros, ya no lo es tanto. Simplemente estaremos adquiriendo un todoterreno de lujo que nos permitirá usar nuestra cámara en cualquier ambiente y con total seguridad.

Vanguard Alta Pro 263AGH
Vanguard Alta Pro 263AGH
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

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