Crónica

Visa pour l'Image abre una ventana a Siria

 
4
SEP 2013
Ivan Sánchez   |  Perpiñán

Escaparate de la actualidad internacional más candente, Visa pour l'Image se hace eco en su 25 edición del conflicto en Siria. Las incisivas muestras "Vida y muerte en Alepo", de Sebastiano Tomada; "Combate", de Goran Tomasevic, y "Las calles de Alepo", de Jérôme Sessini dan cobertura a la guerra civil más mediática del momento. Los tres fotoperiodistas son testigos de la situación en el frente y la retaguardia de la contienda, pero siempre priorizando las historias humanas que protagonizan quienes combaten y sufren la guerra. Tomada ha sido premiado además con el Visa d'or Humanitario.

No podía ser de otra manera en el año en que Visa cumple el cuarto de siglo. El festival de fotoperiodismo más prestigioso del mundo es fotografía de guerra, y lo es casi por definición. Y pese a lo certero de las voces que reclaman que el fotoperiodismo tiene el poder y la obligación de apuntar más allá, no es menos cierto que su principal función es la de ser testimonio de las injusticias y atrocidades que se cometen en el mundo. De ahí que Perpiñán sea testigo, año tras año, de la destrucción, el sufrimiento y la muerte inherentes a la guerra. Y este año la ciudad francesa se convierte en un reflejo de Siria, y muy especialmente de la asediada ciudad de Alepo.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

Las efectistas fotografías de tiroteos y heridos suelen ser las primeras imágenes que se cuelan en la prensa cuando estallan los conflictos, pero por norma general son las primeras que se olvidan por parecerse demasiado entre ellas, sea cual sea el frente. Fiel a su línea, en Visa pour l'Image dan tanta importancia a la historia -ya sea por su originalidad o por su punto de vista- como a la calidad de las fotografías que la narran. Y es aquí donde los trabajos de Goran Tomasevic, Sebastiano Tomada y Jerome Sessini se justifican por sí solos.

"Combate"

Con 20 años de experiencia en campos de batalla (Sarajevo, Beirut o Damasco, entre otros), el fotoperiodista serbio Goran Tomasevic supo dar una vuelta de tuerca más en su cobertura del conflicto sirio. Que no nos lleve a error el impreciso y genérico título de su exposición en Visa pour l'Image. "Combate" es mucho más que un puñado de fotos del frente de una guerra más.

Foto: Goran Tomasevic (Reuters)
Foto: Goran Tomasevic (Reuters)

El escenario urbano, callejero y de edificios con aspecto de coladero es perfecto para una guerra de francotiradores, y ellos son los protagonistas que Tomasevic decidió seguir con su cámara. Desde los episodios más tensos del combate hasta los momentos de descanso, las imágenes relatan una cercanía asombrosa a la vida y la muerte de aquellos que protegen zonas que cada poco cambian de bando, peleando cada calle y muriendo en estrechos callejones.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

Durmiendo en ajadas colchonetas, el propio Tomasevic afirma: "Quería estar tan cerca de los combatientes como fuera posible, en primera línea, para mostrar con exactitud qué hacen, sus emociones, cómo corren y disparan sus armas, y también cómo reaccionan a los ataques. Si quieres contar la verdadera historia, tienes que estar ahí."

"Vida y muerte en Alepo"

Pero hay otras formas de mirar más allá en la fotografía de conflictos bélicos. Y una de ellas es mirar atrás, apuntar con el objetivo a aquellos que sufren la guerra y suelen ser los más olvidados. En este contexto Sebastiano Tomada dedicó gran parte de su esfuerzo a relatar las vicisitudes del hospital Dar Al Shifa de Alepo, que al estallar el conflicto pasó de ser una clínica privada a un hospital de campaña.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

Las fotografías del neoyorquino se centran en el empeño de doctores, enfermeras y ayudantes -todos voluntarios- que trabajan en unas condiciones infrahumanas, con material sanitario siempre escaso, en una infraestructura inadecuada. Y por si fuera poco, con el peligro añadido de convertirse en objetivo de la artillería de Bashar al-Assad.

Foto: Sebastiano Tomada (Sipa Press)
Foto: Sebastiano Tomada (Sipa Press)

Pero Tomada trabajó con más profundidad el tema de la precaria asistencia sanitaria, dando una cobertura urbana más amplia y fotografiando la dificultad de acceso a la misma que existe en una ciudad donde no se vislumbra un fin de las hostilidades próximo.

"Las calles de Alepo"

Y si la fotografía de guerra es el paradigma del fotoperiodismo, la cobertura más honesta es aquella que retrata -al margen de la inevitable subjetividad del periodista- ambos lados del frente. Si posicionarse moralmente de un lado u otro es algo inherente al fotógrafo, en Siria resulta imposible situarse físicamente en el lado controlado por el ejército.

Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)

Así que Jérôme Sessini, de Magnum Photos, recorrió los seis frentes abiertos en Alepo, que las fuerzas rebeldes decían controlar en un 70%, para tener una visión más diáfana de una situación que poco a poco se está estancando. El francés aseguraba que "la lucha no es tan feroz como lo era cuando estuve en octubre del año pasado. Es una guerra de desgaste. Los rebeldes están tan mal equipados que podríamos preguntarnos si las fuerzas armadas sirias a las que se enfrentan son totalmente ineficientes o han perdido toda motivación."

Foto: Jérôme Sessini (Magnum Photos)
Foto: Jérôme Sessini (Magnum Photos)

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