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Prueba de producto
LA PRIMERA TELEMéTRICA DIGITAL

Epson R-D1: toma de contacto

 
22
OCT 2004

Si hay una cámara que simbolice la combinación perfecta entre clasicismo y modernidad, esa es sin duda la nueva y esperada Epson R-D1, la primera máquina telemétrica digital. Gracias a la colaboración de Casanova Foto, QUESABESDE.COM ha tenido acceso privilegiado a una unidad de preproducción de esta peculiar máquina, con montura para ópticas Leica y un sensor de 6 megapíxeles.

La ergonomía, los controles, las sensaciones que transmite la Epson R-D1 hacen que el usuario de modelos de visor directo se sienta muy a gusto con ella. Se trata de la primera cámara telemétrica de formato digital, una rareza que se encuentra todavía en fase de preproducción y sobre la que Epson no había desvelado hasta ahora demasiada información.

Gracias a la colaboración de la conocida tienda Casanova Foto, QUESABESDE.COM ha tenido la oportunidad de experimentar un buen rato con la R-D1. Las que siguen son las primeras impresiones de esta singular toma de contacto.

La primera digital con montura Leica
Que sea digital es sólo un detalle. Un detalle, no obstante, muy importante para el mercado, ya que se trata de la primera cámara digital con montura para ópticas Leica M y L mediante adaptador. 6 millones de píxeles y un factor de multiplicación de 1,53x completan su lista de características básicas.

Epson R-D1
Epson R-D1
Foto: Quesabesde
Epson R-D1
Epson R-D1
Foto: Quesabesde

Basada en un cuerpo de Voigtlander Bessa R, la cámara se muestra consistente y robusta entre las manos. La mayor parte de sus componentes son metálicos, aunque se echa de menos que el disparador o la palanca de arrastre también lo sean.

¿Arrastre de qué? Éste es uno de los detalles más curiosos de la cámara, que ha mantenido la clásica palanca que debe accionarse entre un disparo y otro para cargar el obturador. Teniendo en cuenta que la velocidad no es una prioridad para el tipo de usuarios de la R-D1, el buffer puede tomarse de este modo un respiro entre una imagen y la siguiente.

Epson R-D1
Epson R-D1
Foto: Quesabesde

El manejo de la cámara es curioso pero muy sencillo, y la verdad es que su aprendizaje es realmente rápido. La parte fotográfica de los mandos está presidida por la rueda de velocidades (de 1/2000 a 1 segundo, además del modo B) y también se puede trabajar en prioridad al diafragma, con la posibilidad de compensar la exposición de -2 a +2 EV.

Pero son un par de detalles en el diseño los que, sin duda, conseguirán atraer la atención de los usuarios más nostálgicos. El más conocido es la pantalla trasera con los mandos digitales, que puede girarse y ocultarse para dar a la cámara una apariencia totalmente clásica. En lugar de la tradicional escala circular con la conversión ASA-DIN, aquí encontramos los valores de las focales más habituales una vez aplicado el factor de multiplicación.

Epson R-D1
Epson R-D1
Foto: Quesabesde

Epson R-D1
Epson R-D1
Foto: Quesabesde

En segundo lugar, un alarde de diseño realmente sugerente: los indicadores del balance de blancos (automático y 5 modos programados), la calidad de la imagen (RAW, "Alta" y "Normal") las fotos restantes en la tarjeta y el estado de la batería aparecen señalados con agujas en un indicador circular realmente original.

Para modificar estos parámetros hay que combinar el mando basculante de la derecha y la rueda de la zona izquierda, que también sirve para moverse dentro del menú digital. En este sentido, hay que destacar que la ergonomía es impecable.

Epson R-D1
Epson R-D1
Foto: Quesabesde

El visor telemétrico con enfoque manual de imagen partida muestra marcos para ópticas de 28, 35 y 50 mm. La luminosidad y la precisión del enfoque para quienes estén acostumbrados a este sistema es, como corresponde a una cámara de este tipo, muy buena. La información, eso sí, es muy escueta. La velocidad seleccionada aparece superpuesta en rojo; la necesaria para una exposición correcta, por otro lado, parpadea.

La Epson R-D1 cuenta con sensibilidades de 200, 400, 800 y 1600 ISO, seleccionables en la misma rueda principal de velocidades. Basta con levantar ligeramente el lateral para poder cambiar este parámetro. También dispone de un botón para el bloqueo de la exposición a la hora de reencuadrar y de toma sincronizada, además de la zapata. El interruptor general está integrado en la palanca de arrastre.

Para el almacenamiento de las imágenes, la cámara utiliza tarjetas SD Card. La ranura, situada en el lateral derecho, está tan bien integrada en la fisonomía de la cámara. Otro detalle que sorprenderá a más de uno y una es que se ha suprimido cualquier otro tipo de conexión: ni USB, ni salida de vídeo...

Epson R-D1
Epson R-D1
Foto: Quesabesde

En la base, además de la montura para el trípode, se encuentra el compartimiento para la batería recargable. Incluso en este punto, parece como si se hubiera buscado un tamaño reducido y alargado que recuerda a una pila tradicional y que no rompe el encanto.

La pantalla trasera de 2 pulgadas permite revisar las imágenes, ampliarlas o reducirlas, mostrar las zonas sobreexpuestas, el histograma, realizar un pase continuo de imágenes e incluso determinar las características DPOF para la impresión directa.

Dentro del menú "Ajustes de cámara" encontramos los parámetros para configurarla. Dos aspectos se disputan el premio a la originalidad: calibrar las agujas del indicador antes descrito y los ajustes de color. En este punto, se puede seleccionar el modo de fotografía en color o en blanco y negro. Por cierto, aunque se trata de un modelo de preproducción, los resultados aparentes del modo en blanco y negro parecen más que aceptables; más de uno se ahorrará un paso en el ordenador.

Epson R-D1
Epson R-D1
Foto: Quesabesde

Lo más importante en este apartado es el menú "Ajustes de película". El usuario puede personalizar y grabar hasta tres configuraciones distintas, controlando para cada una de ellas el foco, la saturación, la tinta, el contraste y la reducción del ruido. De esta forma, bastará con algo de rodaje con la cámara para que cada cual encuentre los ajustes que más le gusten para cada ocasión o, tal vez, que más se parezcan a su película favorita.

RAW con denominación de origen Epson
Aunque aún no hemos tenido acceso al software que acompañará a la cámara, sí hemos podido trabajar con el plug-in para los archivos RAW con extensión ERF (Epson Raw File) de 9,5 MB grabados en la tarjeta. A primera vista, parece ser que se trata de una herramienta muy completa, con todas las opciones necesarias para optimizar las imágenes.

La pantalla principal muestra el histograma (general o por canales) así como la compensación de la exposición en ±2 EV. Cualquier cambio en este punto o en el resto de opciones se previsualiza inmediatamente en la imagen.

Foto: Quesabesde

En esta misma pestaña encontramos los ajustes del balance de blancos, que completan las opciones de la cámara con balance manual por punto gris o temperatura de color en grados Kelvin y varios modos predefinidos.

También pueden seleccionarse hasta seis modos de película: real (original en la cámara), color (negativo), blanco y negro con cuatro filtros adicionales, un sepia de resultados más que aceptables a primera vista, monótono (con el aspecto de un virado), y, por último, vivo, con una imagen más saturada al estilo de las diapositivas.

La naturaleza de la cámara, por si quedaban dudas, queda en este punto más clara que nunca.

El apartado "Especial", por otro lado, corrige los posibles "viñeteados" de las ópticas, una vez elegida la focal correspondiente y el grado de intensidad de la herramienta. Además, la corrección selectiva de luces y sombras recuerda tanto a las reservas de los laboratorios como a alguna de las últimas y prácticas herramientas incluidas en la aplicación Photoshop CS.

Una vez conseguido el resultado deseado -las combinaciones son múltiples-, basta con seleccionar el espacio de color, la profundidad (de 8 ó 16 bits) y procesar el archivo.

En resumidas cuentas, la Epson R-D1 que llegará dentro de muy poco a los escaparates, supone un guiño a los fotógrafos más tradicionales que, más allá de la tecnología, buscan los pequeños detalles. Usuarios de cámaras de visor que están dispuestos a dar el salto a la nueva tecnología, pero que quieren mantener todo el encanto de sus cámaras y la calidad de sus ópticas.

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