COMPARTIR
  • "Muchos usuarios nos habían pedido una cámara con sensor de formato ...
  • "No vendemos realidad"
TINA BAGUé, COAUTORA DE "JAPAN"

"No se puede entender Japón sólo con las noticias estereotipadas que nos llegan de ahí"

 
11
NOV 2011

42.000 kilómetros, más de 60.000 fotografías y 365 días recorriendo Japón en una caravana. Aunque resumir una aventura fotográfica y vital como la de The Japan Photo Project en cifras resulte imposible, estos números sí pueden dar una idea de la magnitud de la aventura. Tras todo un año visitado con sus cámaras cada rincón del país -y dando buena cuenta de ello en su propia web y en los artículos publicados en QUESABESDE- los fotógrafos Tina Bagué y Toru Morimoto han concebido "Japan", un libro con 181 fotografías y dos visiones muy diferentes y alejadas de los estereotipos de aquel fascinante lugar. Editado por The Private Space, ayer se presentaba en Barcelona junto a una exposición que durante una semana mostrará algunas de las imágenes de esta singular mirada a dos bandas.

Un año recorriendo Japón en una caravana y mostrándolo desde dos puntos de vista diferentes. Seguro que todo el mundo os pregunta cómo surgió la idea.

La verdad es que todo comenzó durante una noche de insomnio, poco después de volver de nuestro quinto viaje a Japón. En esa ocasión habíamos visitado la zona de Tohoku, la parte norte de la isla de Honshu, y fue allí donde me di cuenta de que la imagen que tenía del país fruto de los viajes anteriores no era completa. Como extranjera, me percaté de que Tokio y Kioto eran sólo una parte de Japón. Había todo un país, una forma de entender la vida y una sociedad mucho más compleja y variada de lo que me había parecido ver hasta ese momento.

Así que, tras aquel quinto viaje, le propuse a Toru Morimoto dejarlo todo e irnos a fotografiar Japón de arriba a bajo durante un año. No se lo pensó ni un minuto. Ahí empezó todo.

Morimoto y Bagué, en uno de los muchos autorretratos realizados a lo largo del viaje. | Foto: Tina Bagué

Japón es posiblemente uno de los países más fotografiados del planeta. ¿Por qué allí?

Justamente por lo que te decía. A Toru le parecía que los extranjeros no podrían entender su país mediante las noticias que se suelen difundir de Japón en el extranjero, con frecuencia negativas o muy estereotipadas. Yo tenía la misma sensación.

Japón es un país grande y con muchos matices. Todo aquel que viaje por primera vez ahí durante unos quince días apenas podrá hacerse una idea general. Queríamos ir más allá de esa primera impresión, sumergirnos en la vida rural sin dejar de lado la vida urbana. Dar una visión global.

La furgoneta fue el medio de transporte elegido para ese periplo a lo largo de Japón. | Foto: The Japan Photo Project

En plena crisis, irse un año a Japón y editar un libro de fotografía suena bastante arriesgado. ¿Qué le diríais a quien le ronda por la cabeza un proyecto similar?

Creemos que es muy importante soñar. Una vez tienes una idea clara y definida -y que no sea del todo imposible, claro-, hay que trabajar para intentar convertirla en una realidad. Lo nuestro no fue un año sabático ni una idea loca. Nos planteamos realizar este proyecto en mayo de 2008 y hasta finales de 2009 no nos fuimos a Japón, para empezarlo puntualmente el 1 de enero de 2010.

Ese año y medio que transcurrió entre la idea y la materialización lo dedicamos a redactar el proyecto, buscar patrocinadores, definir la ruta... Fueron meses de mucho trabajo.

Foto: Tina Bagué
Foto: Toru Morimoto

Cada cual tiene que encontrar el momento adecuado para llevar a cabo sus propios proyectos. Nunca es fácil, pero con trabajo e ilusión se pueden hacer muchas cosas. En nuestro caso, sabíamos que, aunque no consiguiéramos patrocinadores, teníamos los ahorros suficientes como para costearnos el proyecto nosotros mismos. Y de hecho así lo hicimos. Los patrocinadores nos facilitaron el camino, sobre todo gracias a la cesión de material, pero los gastos diarios corrieron por nuestra cuenta.

Por otro lado, la edición de libros por demanda ha puesto al alcance de muchos el poder publicar sin arruinarse. Nosotros hemos sido muy afortunados, ya que The Private Space ha producido el libro enteramente. De todos modos, de no haber sido así, hubiéramos utilizado su plataforma para llevarlo a cabo.

Pura curiosidad o más bien deformación profesional: ¿con qué equipo habéis trabajado durante todo esos meses?

Toru disparó con cámaras Leica y distintos objetivos fijos, además de utilizar de vez en cuando una Hasselblad X-Pan. La película usada a lo largo de todo el año fue la Kodak Tri-X. Por mi parte, disparé con una Nikon D700 cedida por Casanova Foto y varios objetivos zoom. Para digitalizar la película contábamos con un escáner Nikon, y para el procesamiento digital ambos utilizamos un par de portátiles Mac.

Otra herramienta imprescindible ha sido el iPhone. Con él realizamos todas las fotografías que colgamos a lo largo de 2010 tanto en Facebook como en nuestro blog.

Foto: Tina Bagué
Foto: Toru Morimoto

¿Ha complicado las cosas trabajar con dos formatos tan diferentes como archivos digitales y película en blanco y negro a la hora de la impresión?

La verdad es que no ha sido fácil. De hecho, éste ha sido uno de los grandes retos de The Private Space. Para imprimir en blanco y negro Toru tuvo que copiar las 89 imágenes en papel en el cuarto oscuro para poder escanear luego las copias, puesto que los escáneres de negativos exageran mucho el grano.

En el caso de las imágenes digitales en color trabajamos a partir de los archivos RAW. Sin embargo, también hay alguna fotografía en color de años anteriores al proyecto que estaban disparadas en negativo, por lo que tuvimos que seguir el mismo proceso: copia en papel y escaneo.

Posteriormente, Jose Manuel Macrillante, de The Private Space, se ocupó del retoque de las 181 imágenes para conseguir una impresión de máxima calidad.

"Japan", el libro que firman Bagué y Morimoto, puede -y debe- leerse del derecho y el revés.

Más allá del color y el blanco y negro, hemos podido comprobar que las fotografías de las dos partes del libro son bastante diferentes. ¿Realmente difiere tanto las miradas de un occidental en Japón y de alguien de allí que vuelve a su país?

Las miradas son diferentes por varios motivos. Más allá de que cada persona tendrá su propia perspectiva, también es verdad que el hecho de tener un bagaje cultural tan distinto se nota. El resultado es un trabajo mucho más completo que el que podría haber hecho un único fotógrafo.

Por ejemplo, yo me fijo en cosas en las que Toru ni se plantea fotografiar, simplemente porque él las ha visto toda su vida. Forman parte de su cotidianeidad, mientras que para mí pueden ser objetos o situaciones sorprendentes.

¿Ibais con una ruta cerrada y a la caza de determinadas imágenes o todo se organizaba un poco sobre la marcha?

El hecho de que decidiéramos dedicar exactamente 365 días al proyecto nos obligó a respetar bastante el plan establecido. Obviamente hicimos cambios sobre la marcha, pero también nos encontramos en situaciones en las que nos hubiera gustado mucho alargar la estancia para seguir fotografiando algún tema concreto y no pudo ser.

Foto: Tina Bagué
Foto: Toru Morimoto

¿Cuál era vuestro flujo de trabajo durante el año que estuvisteis recorriendo Japón?

Nuestra idea inicial era fotografiar cuatro o cinco días por semana y dedicar dos días a revelar, editar, retocar, escribir en el blog, actualizar la página web y demás. Y reservar un día a descansar.

Sin embargo, la realidad fue bastante distinta. Apenas pudimos dejar algún día libre, y prácticamente todas las semanas acabamos por disparar durante seis días y editar uno. Fue francamente duro, especialmente durante los primeros meses.

¿Se podrían traducir todos esos meses en números? ¿Cuántos kilómetros? ¿Cuántas fotos?

Por supuesto. ¡Está todo contabilizado! El proyecto duró 365 días, durante los cuales recorrimos un total de 41.995 kilómetros. Toru disparó 460 carretes, todos ellos revelados en el interior de la caravana. Yo disparé unas 45.000 fotografías digitales. Con el iPhone capturamos unas 6.000 imágenes.

Entre los dos subimos unas 1.800 fotografías a nuestra página web, a la vez que colgamos más de 100 entradas en nuestro blog. A lo largo de 2010 la página web tuvo más de 74.000 visitas procedentes de 123 países con un total de 216.000 páginas visitadas. Actualmente contamos con unos 2.800 seguidores en Facebook.

Foto: Tina Bagué
Foto: Toru Morimoto

De los miles de fotos que habéis hecho, el libro recoge sólo una selección de casi dos centenares de ellas. ¿Ha sido muy complejo el proceso de edición?

La verdad es que sí. Tuvimos serias tentaciones de dejar la edición en manos de un editor ajeno al proyecto, pero por falta de presupuesto y tiempo nos fue imposible.

Como comentábamos, en total disparamos unas 60.000 imágenes entre los dos. Dada la necesidad de editar y retocar imágenes para subirlas a nuestra web durante el mismo año 2010, terminamos el proyecto con todas las fotografías visionadas y procesadas. Cuando terminó el año, teníamos unas 6.000 fotografías retocadas. Fue algo muy importante. Creo que hubiéramos sido incapaces de empezar a editar partiendo de esas 60.000 fotografías.

A partir de ahí, cada uno se encargó de editar sus propias fotografías hasta dejarlo en unas 500 imágenes. Seguimos seleccionando, pero fue al tener 300 imágenes cuando empezamos a hablar con gente y a escuchar opiniones. Tras muchas dudas y muchos cambios, conseguimos dejarlo en 181 fotografías.

Seguimos dos criterios: lógicamente, la calidad de las imágenes, pero también la variedad, para que las fotografías escogidas nos permitieran dar una visión general del país.

Estas últimas semanas ya habéis estado presentando el libro en Japón. ¿Cómo ha sido la acogida?

Ha sido bastante buena, aunque éramos conscientes de que en Japón no iba a ser fácil vender el libro. Desde un principio sabíamos que el público potencial estaba en Occidente, donde existe un gran interés por el país nipón. Aquí es donde esperamos que el libro tenga una mayor repercusión.

La típica pregunta: si tuvierais que escoger sólo una foto de cada uno de vosotros, ¿con cuál os quedaríais?

Ésta es muy difícil de contestar. Quedarse sólo con una resulta casi imposible, pero sí podríamos señalar algunas de nuestras preferidas.

A mí me gusta mucho una de unos cubos de colores en unas estanterías. Es una fotografía que para mucha gente puede que no signifique mucho, pero para mí refleja muchas cosas del día a día de Japón. Cada mujer del pueblo tiene su propio cubo que guarda en el baño público al que acude cada tarde.

Foto: Tina Bagué

Toru se queda con una imagen panorámica de las dunas de Tottori, una fotografía que mucha gente piensa que fue preparada, cuando en realidad fue uno de esos instantes únicos.

Foto: Toru Morimoto

¿La publicación de este libro es la culminación del proyecto o tenéis más ideas para dar salida a todas las fotos?

El objetivo principal del proyecto era conseguir publicar un libro con todas estas imágenes realizadas en 2010, así que estamos satisfechos. Pero claro que hay que buscar más salidas. En el libro hay 181 fotografías y tenemos otras 4.000 imágenes de suficiente calidad como para ser vendidas en agencias.

También están las exposiciones y la venta de fotografías para decorar espacios o para coleccionistas. En fin, el trabajo que nos queda puede ser tan extenso como nuestra energía lo permita.

Pero es cierto que lo más importante para nosotros era publicar el libro. Estamos muy contentos.

Etiquetas
Artículos relacionados (25)
Más artículos relacionados
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar