Crónica

"¡Sí, sí, sí, Apple ya está aquí!"

 
6
SEP 2010
Iker Morán   |  Barcelona

Como suele ocurrir con todo lo relacionado con Apple, el poder de movilización mediático de la compañía ha conseguido aquello por lo que muchas otras firmas venderían su alma: aparecer en todos los medios y conseguir que la apertura de su primera tienda en España haya sido una de las noticias -tecnológicas, al menos- del fin de semana, eclipsando incluso las novedades de IFA.

La cita fue este sábado por la mañana en La Maquinista, un centro comercial en las afueras de Barcelona donde la compañía ha decidido abrir la primera Apple Store del país. Dentro de una semana llegará el turno de la segunda, esta vez en Madrid.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Aunque la apertura estaba programada para las diez de la mañana, una hora antes las decenas de medios de comunicación acreditados pudieron -tras el fallido intento del día anterior- ser los primeros en pisar las nuevas instalaciones.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Steve Cano, máximo responsable de la división de tiendas de Apple, ejerció de maestro de ceremonias, con el ya característico tono desenfadado de la compañía. En una breve charla, aseguró que los planes de la firma pasan por abrir una decena de tiendas en el país para el año 2012, aunque sin concretar las ciudades elegidas más allá de este local de Barcelona y la madrileña de Xanadú.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
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¿Tiendas en el centro de la ciudad, al estilo de las emblemáticas Apple Store de la Quinta Avenida de Nueva York o de Regent Street en Londres? Cano no lo descarta, pero para este tipo de locales haría falta más tiempo, confesó.

Pero centrándose por ahora en esta tienda de La Maquinista, el portavoz de Apple explicó que con sus 1.300 metros cuadrados se trata de la tienda más grande del mundo abierta hasta ahora por la firma dentro de un centro comercial.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Fuera, los últimos minutos de espera se afrontaban con un ambiente digno de ver, pero difícil de entender -según comentaban- para los no habituados a la peculiar devoción que despierta la firma de Cupertino entre sus clientes.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Entre la prensa, una frontera invisible parecía dividir a quienes miraban incrédulos el espectáculo (¿pero el iPad y todo eso no se vendía ya en otros sitios?, preguntaba algún despistado) y los periodistas-fanboys de Apple, abiertamente encantados de trabajar un sábado por la mañana para contarles algún día a sus nietos la batallita de la inauguración de la primera tienda de Steve Jobs en España.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
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Mientras la organización de Apple intentaba poner paz entre los fotógrafos y el ejercito de guardias de seguridad que la firma se había traído de fuera para mantener todo bajo control, los empleados de la tienda jaleaban a los que esperaban fuera e incluso se animaban a recorrer la cola entre aplausos y choques de manos al más puro estilo americano.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

"Sí, sí, sí, Apple ya está aquí", coreaban unos y otros con similar entusiasmo. El más folclórico y futbolero "Yo soy Apple Store, Apple Store, Apple Store" también fue acogido entre aplausos y alguna que otra mirada de vergüenza ajena entre los periodistas menos comprensivos con la religión cupertiniana. Los trabajadores -especialistas, formadores y personal del Genius Bar, según la terminología de Apple- apuraban los últimos minutos y tomaban posiciones dentro de la tienda.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Con cuenta atrás incluida, a las diez se abrieron las puertas, y el primero de la cola, que llegó allí el viernes (que no el sábado) a las seis de la mañana, según repetía con paciencia a todos los medios que le hacían la misma pregunta, fue recibido por los vítores de los empleados, que formaron un pasillo de bienvenida y repartieron camisetas conmemorativas a los 1.500 primeros visitantes.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Dentro, pocas sorpresas. La nueva familia de iPods no estaba disponible todavía, pero nadie pareció echarla de menos. El iPad y el iPhone 4, que ahora también puede adquirirse libre, fueron los protagonistas de la jornada, aunque todo el mundo parecía demasiado ocupado en inmortalizar el momento como para prestar atención a los productos en venta.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Aunque ganaron por goleada los jóvenes, tampoco faltaron a la cita familias al completo, niños y carritos incluidos. Uno de los diez primeros en entrar nos contaba que había venido desde Bilbao sólo para la inauguración.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)
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El amor por la manzana no conoce fronteras, pensamos mientras observábamos cómo una chica besaba y felicitaba a su novio, uno de los empleados de la tienda por lo que parece ser el trabajo de su vida.

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Llegó el momento de salir huyendo cuando descubrimos que nuestra VISA -famélica tras las vacaciones- empezaba a coquetear con un iPad y lanzar miradas libidinosas al iPhone 4.

Fuera, la cola avanzaba poco a poco. Quedaban casi 12 horas hasta que, a las 10 de la noche, finalizara esta primera jornada.

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