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La televisión tridimensional prepara su desembarco

 
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DIC 2009

Cuando la televisión digital y de alta definición se han convertido ya en parte casi indisoluble del entretenimiento doméstico, la tecnología 3D empieza a despuntar en el horizonte como la nueva revolución en el ámbito audiovisual. Su prevista entrada en escena está auspiciada no sólo por las constantes innovaciones tecnológicas, sino también por los intereses económicos de las multinacionales de la electrónica de consumo ante la progresiva caída de las ventas de los televisores LCD y de plasma. Las expectativas que las "majors" cinematográficas tienen depositadas en el cine tridimensional también entran en juego.

Sony anunciaba en la última edición de la berlinesa IFA su intención de lanzar el próximo año un modelo Full HD de la serie Bravia capacitado para mostrar imágenes en 3D. Una novedad que llegará reforzada por la compatibilidad entre esta tecnología y los ordenadores portátiles Vaio, los videojuegos de la PlayStation 3 y los reproductores Blu-ray de la firma japonesa.

El futurible televisor incorporará una pantalla con el sistema Frame Sequential Display, que junto a unas gafas Active Shutter Glass permitirá sincronizar las dos imágenes emitidas por el dispositivo para recrear así el mecanismo de la visión binocular y, en consecuencia, la sensación de relieve y profundidad.

Panasonic, Samsung y LG también planean iniciar la comercialización durante el próximo año de sus primeros televisores 3D en Europa, cuyas características serán similares a las del modelo de Sony.

La holandesa Philips daba recientemente un paso más con un prototipo de alta definición autoestereoscópico 3D (WOWvx). Sus principales ventajas consisten en que no requiere gafas especiales para exhibir imágenes con efecto tridimensional y la posibilidad de reproducir indistintamente contenidos 3D y 2D en la misma pantalla, que además pueden ser percibidos por varios espectadores, característica que no era factible en los primeros televisores estereoscópicos.

Para ello, se utiliza una matriz de microespejos (microlentes) transparentes fijados en cada píxel que refractan la luz emitida en direcciones ligeramente distintas, produciendo la impresión de que la imagen gira en distintas perspectivas espaciales en consonancia con el movimiento del observador.

Sin embargo, por cuestiones tecnológicas los puntos de observación (cada uno corresponde a dos imágenes) se limitan a ocho, lo que significa que el Philips WOWvx puede mostrar a la vez nueve imágenes diferenciadas en el plano horizontal.

Otro inconveniente reside en que para compensar la pérdida de luminosidad, contraste y definición que implica la representación simultánea de dichas imágenes es imprescindible una definición muy elevada, que en este prototipo alcanza unos impresionantes 3840 x 2160 píxeles, además de un sistema de control riguroso de la inclinación de las microlentes. De ahí que la utilización de circuitos de procesamiento altamente sofisticados, con el consiguiente encarecimiento del aparato, sitúen por ahora los dispositivos autoestereoscópicos fuera del alcance del consumidor medio.

Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Según las impresiones preliminares, la imagen ofrecida por el televisor de Philips es levemente borrosa en su periferia y bidimensional en algunas zonas de visión, si bien proporciona una sensación de relieve bastante convincente.

Desafortunadamente, y a pesar del potencial de la tecnología WOWvx, la multinacional neerlandesa decidía cerrar este año su división de investigación y desarrollo de televisores tridimensionales (Philips 3D Solutions) por la cuantiosas inversiones que requeriría el perfeccionamiento de dicho procedimiento.

Otra tecnología en liza, aunque también presenta en la actualidad evidentes limitaciones, es la denominada Time-of-Flight (TOF). Consiste, en líneas generales, en extraer la información de profundidad de una sola imagen para que de este modo pueda crearse una visión estéreo, que no hay que confundir con una realmente en 3D.

En este sentido, la cámara con la que se captura la imagen emite una señal modulada en el espectro infrarrojo (sobre 20 MHz o mayor) que incide sobre la escena y vuelve rebotada sobre la cámara. Cada píxel de la misma puede demodular esta señal, y a través de su fase, recrear la perspectiva espacial con razonable realismo.

En cuanto a la televisión holográfica, es una tecnología que, pese a encontrarse todavía en sus albores, permitiría presentar imágenes verdaderamente tridimensionales al proporcionar un efecto de paralaje continuo integral. En otras palabras, el espectador puede ver el objeto (o la escena) en un campo de 360 grados, como si estuviera flotando en el aire.

Recordemos que la holografía consiste en grabar en una placa fotosensible especial (un holograma) la información tridimensional completa de la imagen mediante interferometría láser. Prestigiosos centros científicos y universitarios, y más en concreto la Universidad de Arizona, han conseguido desarrollar hologramas que pueden ser regrabados cada varios minutos.

A pesar de este gran avance, para generar imágenes en movimiento en 3D haría falta una cadencia de 30 hologramas por segundo a la vez que sus dimensiones deberían ser superiores a las logradas, puesto que los objetos representados no exceden algunos centímetros. Los investigadores consideran que deberemos esperar sobre unos diez años para que la holografía esté suficientemente desarrollada como para que pueda ser adoptada en el medio televisivo.

Una realidad no tan lejana

Corea del Sur será probablemente uno de los primeros países donde puedan sintonizarse emisiones en 3D. La organización gubernamental que regula las telecomunicaciones en el país asiático informaba recientemente que en 2010 arrancará la oferta televisiva tridimensional, una hoja de ruta que no debería extrañarnos si tenemos en cuenta que tanto Samsung como LG comercializan ya sus primeros modelos 3D en ese país.

Por otro lado, algunos canales televisivos especializados de pago también demuestran estar interesados en el asunto, como es el caso del británico BSkyB, que ha anunciado que en 2010 inaugurará, a través de su servicio Sky Digital, las emisiones de TV tridimensional y en alta definición. Para recibir correctamente la señal se necesitará un televisor 3D Ready, es decir, preparado para dicha tecnología, con un descodificador 3D Sky+HD Digibox y unas gafas con vidrios polarizados que permitan seleccionar la imagen que corresponde a cada ojo.

A pesar de que la televisión en tres dimensiones es incontestablemente un vistoso reclamo, lo cierto es que su implantación está condicionada por la diversidad y la falta de desarrollo y consolidación de las tecnologías en la palestra, el progreso todavía embrionario de los primeros dispositivos de este tipo, su alto precio y el desafío tecnológico que supone la muy elevada transferencia de bits ("bitrate") que requieren las emisiones en este sistema.

Otro hándicap radica en la ausencia de un estándar de codificación de la señal, si bien se prevé que podría ser el llamado MPEG-MVC, una versión evolucionada del actual MPEG. Por su parte, la televisión holográfica ha establecido ya sus bases teóricas, pero hay que recalcar que constituye todavía una realidad factible a muy largo plazo.

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03 / SEP 2008
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