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Prueba de producto
Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC

Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC: análisis

9
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)
9
ABR 2014
Texto: Martín Gallego  |  Fotos: Álvaro Méndez

Qué mejor que estrenar la primavera con uno de los objetivos que más interés está despertando entre los aficionados y profesionales de la fotografía de naturaleza. Y es que el Tamron 150-600 mm f5-6.3 Di USD VC ha generado mucha expectación desde que fue presentado hace unos meses. Su amplia cobertura, su moderado precio y su sistema de estabilización conforman una apetecible combinación que invita a echarse al monte o fotografiar deportes. Armados con una EOS 5D Mark III, hemos estado probando durante unos días este potente zoom y hemos descubierto que su rendimiento y calidad son más que equilibrados por los algo más de 1.000 euros que cuesta. Sin duda, un campeón absoluto en cuanto a precio se refiere.

¿Se puede analizar un objetivo empezando primero por el precio? En este caso sí, porque los 1.100 euros –o menos- por los que puede encontrarse este Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC no son sólo uno de sus mejores argumentos, sino también un criterio que hay que tener presente a la hora de valorar un zoom tan especial como éste.

Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC
Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El zoom de Tamron junto a la Canon EOS 5D Mark III con la que se ha realizado esta prueba y el parasol. También está disponible para las bayonetas Nikon y Sony SAL.

Basta echar un vistazo al mercado para ver que, en cuanto a focal, este Tamron sólo se ve superado por el más exclusivo y caro Sigma 300-800 mm f5.6, frente al cual el primero aporta el plus del estabilizador integrado. Si además añadimos el motor ultrasónico de última generación y el recubrimiento de las lentes (que, según las promesas oficiales, evita los reflejos), es fácil entender el interés que ha suscitado hasta ahora.

Y es que estamos ante una óptica que, por precio y prestaciones, parece perfecta para los fotógrafos de naturaleza y deporte que por presupuesto o comodidad no quieran -o no puedan- llevar encima un teleobjetivo fijo y más luminoso.

Tamaño moderado

Aunque entre las manos se nos antoja grande, si tenemos en cuenta las focales de las que hablamos y el diámetro de la parte central del barrilete, lo cierto es que las dimensiones de este zoom son bastante moderadas. Y si bien sus 106 x 258 milímetros en posición plegada no pasan desapercibidos, es lo que se espera de un objetivo de 600 milímetros para cámaras de formato completo y con un peso de casi 2 kilos.

Una vez desplegado al máximo su longitud alcanza los 34 centímetros, y con el parasol puesto mide 43,7 centímetros. Montado en la exigente Canon EOS 5D Mark III que hemos utilizado para esta prueba, notamos un cierto juego en la zona de encaje de la bayoneta, pero no es preocupante. Si el uso previsto es a mano, es recomendable extraer la anilla de sujeción al trípode, para lo cual habremos de separar el objetivo de la cámara.

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En el punto de mira

Con estabilizador, motor ultrasónico de última generación, recubrimiento especial de las lentes y un precio de 1.000 euros, este Tamron se ha convertido en uno de los zooms extremos más deseados

tamron 150-600 mm f5-6.3 vc
Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC
Álvaro Méndez (Quesabesde)
tamron 150-600 mm f5-6.3 vc
Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
tamron 150-600 mm f5-6.3 vc
Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Hubiéramos preferido un sistema de extracción del aro que no hubiese requerido esta operación, ya que así evitamos la posible entrada de partículas al interior. En todo caso, la anilla es fuerte y tiene un buen agarre. La bayoneta del objetivo es metálica, de buen aspecto, y cuenta con una ventana de forma más o menos rectangular en la parte posterior interna que ayuda a evitar la entrada de luz residual. Eso sí, no hay una lente fija trasera que cierre el paso a la entrada de suciedad, lo cual sería de agradecer.

Por la parte exterior, una pequeña ventana se presenta con marcas desde 2,7 metros (la mínima distancia de enfoque) hasta 30 metros e infinito. En el lateral izquierdo encontramos tres interruptores: el limitador de distancia de enfoque (libre o desde 15 metros), el selector del tipo de enfoque (manual o automático) y un tercer mando dedicado al estabilizador de imagen.

tamron 150-600 mm f5-6.3 vc
Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)

El aro de enfoque manual recubierto de goma estriada presenta un buen tacto. Su giro es libre, y para pasar de la mínima distancia de enfoque al infinito necesitaremos algo más de un cuarto de vuelta. Por cierto, aunque tengamos elegida la función de enfoque automático podemos hacer correcciones manuales en el foco posteriormente, cosa que se agradece.

El aro del zoom, por su parte, tiene una anchura considerable y está recubierto del mismo tipo de goma que el del enfoque. Dispone de un interruptor para bloquearlo durante el transporte y cuenta con marcas serigrafiadas para las focales de 150, 200, 250, 300, 350, 400, 450, 500 y 600 milímetros. El inicio del giro, al menos en esta unidad, nos ha parecido un poco más duro de lo deseable.

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Dimensiones razonables

Si bien sus 106 x 258 milímetros en posición plegada no pasan inadvertidos, es lo que se espera de un tele de 600 milímetros para cámaras full-frame y con un peso de casi 2 kilos

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Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Álvaro Méndez (Quesabesde)
tamron 150-600 mm f5-6.3 vc
Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC
Álvaro Méndez (Quesabesde)

La parte delantera del objetivo está presidida por una gran lente que se incluye entre las 20 que forman el esquema óptico de este zoom y que se organizan en 13 grupos. Tres de las lentes son de vidrio de baja dispersión. Tamron destaca asimismo el recubrimiento eBAND, destinado a evitar los reflejos.

Delante de esta lente frontal -que no gira al enfocar- se encuentra la rosca para filtros de 95 milímetros y el encaje del parasol. Este último es una gran pieza con estriado interior para evitar los reflejos. Su forma no es totalmente cilíndrica, pues tiene dos planos que coinciden con la zona de apoyo cuando dejamos el objetivo sobre una superficie. El parasol, por cierto, se puede montar de forma invertida en la propia óptica.

Enfoque y estabilización

En combinación con la mencionada EOS 5D Mark III, el enfoque automático es rápido y preciso, tanto en el modo de foco único como en el de seguimiento, que posiblemente será el más usado en el terreno de la fotografía deportiva y de naturaleza, ámbitos en los que este Tamron pretende hacerse un hueco.

En condiciones de poca luminosidad la velocidad de respuesta del enfoque cae considerablemente, pero aún está dentro de lo razonable. El botón limitador de distancia de enfoque es de ayuda cuando fotografiamos objetos lejanos y de poco contraste, ya que el recorrido que ha de hacer el objetivo es menor y se reduce el tiempo hasta que da con el punto de foco.

tamron 150-600 mm f5-6.3 vc
Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El enfoque automático es rápido y preciso, tanto en el modo sencillo como en el de seguimiento, y el estabilizador es efectivo en tomas sueltas

En cuanto a la estabilización de imagen, hemos podido llegar a obtener alguna toma de nitidez aceptable de objetos estáticos disparando a pulso, a 1/30 de segundo y con la focal de 600 milímetros, apretando a medias el obturador durante unos segundos antes de tomar la foto para dejar actuar el estabilizador.

Hablando del estabilizador, éste se muestra realmente efectivo en tomas sueltas (en ráfaga no tanto), brindando unos cuatro pasos de mejora en velocidad y siempre en escenas estáticas (no puede decirse lo mismo de los sujetos en movimiento).

Por otro lado, la relativa delgadez del objetivo en su zona de sujeción hace que no sea complicado su manejo, lo que contribuye a mitigar las trepidaciones. En resumidas cuentas, trabajar a pulso con un tele de 600 milímetros como éste ya no es una locura. Sin duda, una excelente noticia.

Calidad justa

¿Y qué resultados brinda este Tamron? Pues lo cierto es que el viñeteo está muy presente a cualquier focal si usamos las aperturas máximas del diafragma, aunque en su descargo hay que decir que, cerrando tan sólo un punto, este efecto permanece bajo control. Las aberraciones cromáticas también están presentes en los bordes de las imágenes de manera evidente con la focal más corta, sobre todo al usar diafragmas bajos.

Muestras: Tamron 150-600 mm
Fotografías realizadas con un Tamron 150-600 mm f5-6.5 VC montado en una Canon EOS 5D Mark III.
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii.
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii.
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii.
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii.
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii.
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii.
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii.
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii.
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii.

La deformación de la imagen en forma de acerico a cualquier focal es quizás un poco mayor de lo esperado, pero para el tipo de fotografía al que va destinado no es preocupante. Además, si trabajamos en RAW y aplicamos el perfil de corrección correspondiente, no tendremos muchas dificultades para corregirlo.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con un Tamron 150-600 mm f5-6.5 VC montado en una Canon EOS 5D Mark III. Imágenes disparadas en RAW y procesadas con Adobe Lightroom
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii. imágenes disparadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii. imágenes disparadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii. imágenes disparadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii. imágenes disparadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii. imágenes disparadas en raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii. imágenes disparadas en raw y procesadas con adobe lightroom

La resolución en las esquinas es pobre excepto en la focal más larga, donde la relación de calidad entre el centro y la esquina es buena a cualquier diafragma. En el resto de focales la resolución de las esquinas empieza a ser buena a partir de f11, siendo el diafragma de f16 el que más nos ha gustado. La difracción se deja entrever ya a ese valor, pero está muy contenida incluso a f32, de tal forma que pensar en trabajar a 600 milímetros y f40 tampoco es del todo descabellado.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con un Tamron 150-600 mm f5-6.5 VC montado en una Canon EOS 5D Mark III

Muy buena nota en lo que respecta a los reflejos y flares, que están bien contenidos. Sólo hemos visto deslumbramientos extraños al incluir el sol dentro del encuadre. Sin duda el citado recubrimiento eBAND aplicado a las lentes cumple aquí con su promesa.

Muestras: viñeteo
Fotografías realizadas con un Tamron 150-600 mm f5-6.5 VC montado en una Canon EOS 5D Mark III utilizando diferentes aperturas de diafragma
fotografías realizadas con un tamron 150-600 mm f5-6.5 vc montado en una canon eos 5d mark iii utilizando diferentes aperturas de diafragma

El bokeh es correcto. Nada que ver con las formas extrañas que se veían en los desenfoques de los zooms largos de hace unos años. Sin duda el diafragma de 9 palas que incorpora este Tamron tiene algo que ver con estos buenos resultados a la hora de ofrecer un desenfoque bonito.

Calidad-precio

Tras pasar unos días con este Tamron estamos convencidos de que tenemos entre las manos el teleobjetivo low-cost soñado por muchos aficionados a la fotografía de naturaleza. Su focal de 600 milímetros (que se traduce en un súper tele de casi 1.000 milímetros al montarlo en una cámara con sensor APS-C) supone todo un reto para la ingeniería óptica. Sobre todo si tenemos en cuenta su comedido precio.

El compromiso entre estos elementos se solventa con una calidad que no es sobresaliente pero tampoco defrauda y un precio relativamente asequible. Su limitada luminosidad es el peaje a pagar para poder acceder al exclusivo mundo de los zooms extremos sin tener que invertir demasiado dinero en ello.

tamron 150-600 mm f5-6.3 vc
Tamron 150-600 mm f5-6.3 VC
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)

La limitada luminosidad es el peaje a pagar para poder acceder al exclusivo mundo de los zooms extremos sin tener que invertir demasiado dinero

Más allá de estas advertencias, no nos hemos topado con problemas realmente importantes. El viñeteo es evidente, las aberraciones están ahí y las esquinas de la imagen son más suaves de lo que nos gustaría, pero si cerramos a f16 los resultados mejoran notablemente con cualquier focal y en cualquier escena.

Si a esto le sumamos un enfoque automático muy solvente, un buen sistema de estabilización, un excelente control de los reflejos y una ergonomía correcta para trabajar a pulso, la conclusión no puede ser otra: nos encontramos ante un nuevo referente del sector. La primavera ya está aquí y la naturaleza está esperando.

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