• "No tengo muy claro si soy un reinventor, un manipulador o un transformador ...
  • "Todavía queda mucho por hacer"
Entrevista
GEMMA SARSA Y JAUME BOSCH, FUNDADORES DE SWAPAY

"Siempre tenía la duda de si el dinero en efectivo que llevaba me llegaría para pagar el taxi"

 

Creada en Barcelona, swaPay puede usarse tanto para comprar productos físicamente u on-line como para transferir dinero entre amigos

20
AGO 2013

Orientada tanto a usuarios particulares como a empresas, la recién estrenada aplicación móvil de la "start-up" española swaPay pretende revolucionar el pago a través del teléfono. Y es que no sólo permite a sus usuarios abonar la cuantía del tique de un restaurante, comercio o taxi con un smartphone, sino que también ofrece la posibilidad de recibir o transferir dinero entre particulares. La aplicación, que ya está disponible para dispositivos iOS y Android -en breve también lo estará para BlackBerry- ha sido desarrollada por Jaume Bosch y Gemma Sarsa, dos emprendedores con más de diez años de experiencia en empresas de "e-commerce" punteras como LetsBonus, Atrápalo o Privalia. En QUESABESDE.COM hemos hablado largo y tendido con ellos acerca del presente y el futuro de swaPay apenas unos días después del lanzamiento oficial del servicio.

¿Cómo surgió la idea de crear una aplicación de pago a través del móvil?

Jaume Bosch: Nos conocimos trabajando en Privalia, aunque yo estuve poco tiempo ya que me ofrecieron un puesto de CTO [director técnico] en LetsBonus, y la idea surgió de dos necesidades. La mía era que, a raíz de salir tarde del trabajo, tenía que coger un taxi cada noche para volver a casa, y una gran parte de ellos no lleva datáfono, por lo que comenzamos a darle vueltas a cómo podíamos crear un sistema de pago con móvil que fuese rápido y fácil.

Gemma Sarsa: Jaume siempre tenía la duda de si el dinero en efectivo que llevaba le llegaría para pagar el taxi o si tendría que parar en un cajero a medio camino. Para mí, que me gusta organizar eventos como cumpleaños, cenas de grupo y demás, la mayor preocupación era solucionar la problemática que se da en estos casos a la hora de pagar. Siempre se produce una batalla campal. Si por ejemplo son 24,05 euros por persona, de repente te inundan con billetes de 50 euros y nadie tiene cambio.

Foto: Estefanía Pérez (Quesabesde)
Sarsa y Bosch en las instalaciones de Barcelona Activa en las que están ubicadas las oficinas de la aceleradora de empresas SeedRocket, de la que forman parte.

¿Cómo funciona exactamente swaPay?

Jaume Bosch: Es muy sencillo, el usuario que quiere recibir el dinero crea una solicitud, introduce el importe y opcionalmente la descripción y se genera un código QR que aparece en pantalla. El usuario que va a pagar lee este código con la cámara del móvil, ve el detalle de la transacción y la acepta si está de acuerdo.

Como en el fondo son transacciones, puede usarse tanto para comprar productos y servicios físicamente u on-line como para transferir dinero entre amigos.

Gemma Sarsa: Una de las mayores funcionalidades que para mí tiene swaPay es la de poder dividir los pagos y enviarlos por WhatsApp, Facebook u otras aplicaciones de mensajería o plataformas sociales y controlarlos a tiempo real. Si quieres montar una fiesta, también puedes generar un código para la venta de entradas. Además, puedes limitar el número de tiques que quieres vender, y como el QR dispone de contador no se podrán adquirir más de los que previamente hayas especificado.

En la nueva versión se podrá escoger si se quiere incluir o no la división del pago, por ejemplo, a la hora de pagar una cena de grupo.

"Puede usarse tanto para comprar productos y servicios físicamente u on-line como para transferir dinero entre amigos"

Jaume Bosch: Esa es la parte de pago entre amigos, pero la idea es que también haya restaurantes, tiendas on-line y demás que permitan realizar el pago con swaPay. Imagínate las posibilidades de una valla publicitaria con un QR. Lo escaneas mientras vas por la calle, te dice el precio, lo compras, te lo envían a tu dirección de casa y ya está.

La actual versión de la aplicación no permite incluir direcciones de envío, pero por lo que parece pensáis incorporar esta función en breve.

Jaume Bosch: Sí. La parte del servidor está toda hecha. Tan sólo falta añadir la funcionalidad a la aplicación.

¿swaPay se puede descargar en cualquier smartphone o tablet?

Jaume Bosch: Sin problema. Soporta la mayoría de dispositivos actuales.

¿Para qué sistemas operativos está disponible?

Jaume Bosch: Para iOS y Android, y después de verano para BlackBerry.

¿Y para Windows Phone?

Jaume Bosch: No tiene demasiada penetración. En cambio, BlackBerry es usado por muchos empresarios, y muchos de ellos van bastante en taxi, por lo que creemos que, aunque es un mercado pequeño, encaja con nuestro producto.

¿Qué pasos hay que seguir para comenzar a utilizar la aplicación?

Jaume Bosch: Darse de alta es rápido y fácil. Para realizar pagos tan sólo es necesario introducir los datos personales básicos y el número de la tarjeta. Además, con la opción "Escanear tarjeta" te ahorras el tiempo que se tarda en escribir los 16 dígitos de la misma.

Para recibir dinero es necesario dar de alta una cuenta bancaria. Sin embargo, swaPay también puede ser utilizada sin haber realizado este paso. Si en el momento en el que vas a hacer un cobro no tienes el número de cuenta a mano para introducirlo, podrás usar la aplicación con la única salvedad de que la transferencia del dinero se efectuará después de que añadas tu cuenta bancaria. Aunque nuestro producto está pensado para transferir dinero de A a B en el menor tiempo posible.

Foto: Estefanía Pérez (Quesabesde)

¿Cuál es la cuantía máxima que se puede transferir a través de swaPay?

Jaume Bosch: Para usuarios finales de momento lo hemos fijado, por seguridad, en un máximo de 500 euros al mes. No es un límite que hayamos marcado por ningún tipo de impedimento técnico, sino que ha sido por decisión propia.

Aparte de realizar un cargo inicial de seguridad, ¿tenéis algún otro método para aseguraros de que la tarjeta es válida?

Queremos implementar en breve un cargo en la cuenta cuya cuantía posteriormente te solicitaremos que nos indiques para comprobar que esa tarjeta es tuya. De hecho, en el apartado de perfil de swaPay ya se puede ver en cada tarjeta que hayas incluido un apartado de validación. Se trata de una medida extra de seguridad. Para nosotros la seguridad es vital.

Hablando de seguridad: ¿y si nos roban el teléfono o tablet donde tenemos instalada la aplicación?

Jaume Bosch: En lo que se refiere a swaPay no habrá ningún impacto ya que no se guardan datos en el móvil. Cada vez que se accede a la aplicación o se quiere efectuar un pago, se solicita el código de cuatro números que durante el registro el propio usuario ha elegido como clave. Algo muy similar al número secreto de la tarjeta de crédito, por lo que si alguien nos roba el teléfono o el tablet no podrá tener acceso a swaPay.

Además, si algún día te roban el bolso con el monedero y el teléfono dentro, lo primero que harás será cancelar las tarjetas, y si estas están invalidadas tampoco se podrán hacer pagos por swaPay.

A diferencia de los sistemas con "monedero", el importe de los pagos realizados con swaPay se descuenta directamente de la cuenta bancaria de la tarjeta que seleccionemos. ¿Por qué decidisteis decantaros por esta modalidad?

Jaume Bosch: El problema principal del "monedero" es que tienes que acordarte del saldo, recargarlo antes de usarlo y que al final siempre tienes un remanente olvidado en él.

swaPay es una interfaz de la tarjeta al móvil. En vez de usar la tarjeta utilizas el teléfono, se te cobra directamente y el comercio recibe su dinero. Nosotros descontamos el coste de la comisión aplicada por el banco en cada transacción junto con el porcentaje de nuestra comisión al comercio.

¿Con qué ventajas cuenta swaPay respecto a otros sistemas de pago a través del móvil como pueden ser aquellos que se sirven de pequeños "gadgets" para convertir un terminal en un datáfono?

Jaume Bosch: La desventaja de sistemas de lectura de banda magnética o chip mediante el móvil o el tradicional datáfono es que tras pasar la tarjeta simplemente queda registrado el pago. En nuestro sistema queda guardado el nombre de la persona que ha pagado, cuándo ha ido a un restaurante u otro, qué día, a qué hora... Esta información es muy útil para las empresas que estén asociadas a swaPay, ya que podrán ver sus métricas e incluso fidelizar a sus clientes mediante, por ejemplo, bonos de descuento o de regalo típicos como "ven diez veces y la undécima te saldrá gratis".

Además, también pueden enviar promociones a ciegas a usuarios que nunca han ido a su tienda o restaurante para así captar nuevos clientes. Tenemos pendiente añadir a la aplicación un repositorio de todas las campañas y también un buscador cuando ya haya un cierto volumen de promociones.

Por último, y es bastante obvio, con swaPay sólo necesitas llevar tu móvil; no has de llevar pequeños "gadgets", que además se pueden perder.

Foto: Estefanía Pérez (Quesabesde)

¿Es necesario que los comercios dispongan de un aparato adicional para realizar los cobros a través de swaPay?

Jaume Bosch: No, pueden realizar cobros mediante un simple smartphone, pero pretendemos integrarlo con más sistemas. Estamos intentando conseguir que los tiques de caja salgan ya con su correspondiente código QR.

Vuestro modelo de negocio se basa en aplicar una comisión sobre las transferencias realizadas. ¿De qué porcentaje estamos hablando?

Jaume Bosch: La comisión se fija en función del importe medio del tique y de la cantidad de transacciones, se le factura al comercio y puede oscilar entre el 1,5% y el 2%, más 15 céntimos por transacción. Comparado con la mayoría de estos sistemas, que están cobrando el 2,75%, swaPay ofrece precios muy competitivos.

Y las transacciones entre amigos, ¿son gratuitas?

Jaume Bosch: Hasta cierto importe y hasta cierta cantidad de transacciones al mes, sí. Ahora mismo estamos barajando la posibilidad de ofrecer gratis tres transacciones al mes siempre y cuando éstas no superen en total los 100 euros. Creemos que con eso se pueden saldar todas las pequeñas deudas del día a día.

¿Creéis que el futuro más inmediato pasa por el pago a través de móviles y no por el pago mediante huella dactilar que ya se está utilizando en algunos establecimientos?

Jaume Bosch: El mayor problema de estos sistemas de pago es que para utilizarlos es necesario disponer de aparatos específicos, bastante caros y pesados. En cambio, todo el mundo lleva un smartphone encima.

¿Qué tenéis en mente implementar próximamente en swaPay?

Jaume Bosch: Tenemos muchas ideas, pero ahora que swaPay es un producto estable nos estamos centrando en conseguir una mayor base de clientes y comercios en los que los usuarios puedan pagar con la aplicación.

Fuentes y más información
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