• "Si el resultado final no se parece a la realidad, no es un buen retrato"
  • "El flash es fundamental en fotografía de retrato"
Entrevista
SOPHIE EBRARD, FOTóGRAFA

"Quería mostrar la belleza y humanidad que se respira en los rodajes porno"

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Foto: Sophie Ebrard
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NOV 2015

En 2010 decidió cambiar de vida y colgarse la cámara al cuello. Desde entonces Sophie Ebrard se ha labrado una carrera en la que aparecen nombres como Rolex, Heineken y Adidas. Pero esta fotógrafa decidida a cazar la belleza del mundo y poseedora de una extrema sensibilidad también ha llevado a cabo proyectos tan personales como “It’s Just Love”, una mirada natural, cándida y sincera del mundo del cine porno. Hemos hablado con esta autora nacida en algún lugar de los Alpes franceses y con domicilio en Londres y Ámsterdam sobre la ingenuidad y profesionalidad de sus trabajos, su deseo de trabajar en Barcelona y la exposición que celebró en su propia casa.

Tus fotos tienen un aspecto muy único, muy especial. ¿Por qué será?

Trabajé durante diez años en publicidad como directora de cuentas, así que básicamente gestionaba los clientes y las expectativas con las agencias. Fue una gran experiencia, un gran trabajo, especialmente al principio. Era el año 2000, una época muy distinta a la que vivimos ahora, y entonces se podían hacer muchas cosas en publicidad, no estaba todo tan globalizado.

Pero al cabo de un tiempo me di cuenta de que eso no me llenaba creativamente hablando. Me encantaba estar rodeada de gente tan creativa y participar en todas esas campañas de publicidad, pero al final todo se reducía a clientes y política. Aquella no era yo, así que tuve una especie de crisis nerviosa, me quemé. Pensé que aquello no era lo que yo quería hacer y que tenía que buscar un nuevo trabajo, uno que me llenara y de verdad me apasionara.

Así que me metí en la fotografía. No tenía ninguna presión, me dejé llevar por mis instintos. Empecé a quedar con fotógrafos que me gustaban. Les hacía preguntas, tomaba cafés con aquellas personas que me podían aportar algo y me sentía libre. No fui a ninguna escuela. No tenía muchos conocimientos sobre fotografía ni sobre cómo hacer fotos. Ni siquiera sobre Photoshop. Pero me compré una cámara de película y empecé a hacer fotos.

Siempre trabajé con película. Empecé a mejorar, a comprender cómo funciona la luz, y creo que el hecho de no ir a ninguna escuela hizo que encontrara mi estilo muy rápidamente. No creo que hubiese encajado muy bien en una escuela de arte. De haber sabido más sobre el tema no hubiera profundizado en mi estilo y quizás me hubiera perdido en aspectos más técnicos.

Al principio de hacer fotos siempre aplicaba los mismos ajustes de curvas con Photoshop, los que conocía y dominaba. Y ahora veo, cuando reviso aquellas primeras fotos que hacía, que siempre me he sentido atraída por un tipo de color y una luz muy concretos.

Queda bastante claro que tienes una habilidad especial con una cámara en las manos.

La verdad es que ha sido un viaje estupendo. Es una de esas cosas que empecé sin saber muy bien qué hacía, pese a que siempre había trasteado con cámaras. Mis amigos y conocidos de toda la vida no se sorprenden en absoluto al ver que he terminado siendo fotógrafa.

"Creo que el hecho de no ir a ninguna escuela de fotografía hizo que encontrara mi estilo muy rápidamente"

Pero una cosa es querer ser fotógrafa y otra muy distinta es hacer campañas para clientes y hacerlo bien. No sabía si tendría éxito o no cuando empecé ni hasta dónde podría llegar, pero lo intenté con todo mi corazón y disparé sin parar. Me sumergí del todo en lo que quería hacer.

Foto: Sophie Ebrard
Foto: Sophie Ebrard

La fotografía es un medio excelente para contar historias y te mueves muy bien en él, pero también diriges vídeos.

Me encanta ser directora, pero no quiero hacer eso solamente. [El vídeo] es un medio en el que el equipo de trabajo humano se multiplica. Hay mucha gente implicada en un proyecto así, y no depende solo de ti. En uno de mis primeros vídeos tenía una directora de fotografía, pero a mí me gusta sujetar la cámara y ver las emociones de los protagonistas a través del visor. Además, también tenía un montador, otra persona encargada de la corrección de color…

"Con 'It’s Just Love' quería explorar el cuerpo humano, el desnudo y la sexualidad"

No sé… Me gusta mucho todo el proceso y el resultado también, pero me gusta trabajar en proyectos más personales y ser yo la que vaya con la cámara en la mano y poder editar mis propias fotos. Me siento libre y puedo contar la historia exactamente a mi manera.

Uno de tus proyectos más populares es “It’s Just Love”. ¿Lo clasificarías como un trabajo personal?

Claro, sin duda alguna es un proyecto personal. Hace cinco años dejé mi trabajo, me fui unos días de vacaciones, y cuando volví, en 2010, me levanté un día por la mañana y me dije que era fotógrafa.

Con “It’s Just Love” quería explorar el cuerpo humano, el desnudo y la sexualidad. Soy una persona muy ingenua y mi trabajo también lo es. Había trabajado antes con familias, amigos, niños… y eran proyectos bonitos, así que quería expandirme un poco y ampliar mis límites con un proyecto sobre la sexualidad.

Fui con un amigo a una fiesta de swingers, una fiesta de intercambio de parejas. Fui con la idea de conocer a gente a quien pensé que podría interesarle posar desnuda frente a una cámara. Quería hacer contactos, conseguir teléfonos y trabajar con nuevas personas. No sucedió como yo había previsto, pero pasaron dos cosas interesantes aquel día.

Honestidad

"Creo que una de las razones del éxito que ha tenido 'It's Just Love' es que es un trabajo en el que me veo reflejada. Puse todo mi corazón en él e hice las fotos que yo quería ver. El proyecto debía satisfacerme a mí y a nadie más"

Sophie Ebrard
Sophie Ebrard

Fue la primera vez que vi a alguien practicar sexo delante de mí, y fue una experiencia reveladora. Me abrió los ojos, y creo que fue algo precioso. No había imaginado en ningún momento que sería como lo que vi. Tenía una percepción muy distinta de este tipo de fiestas antes de aquel día. Estuve sentada en un sofá durante dos horas viendo cómo dos personas practicaban sexo y fue muy bonito. Me hubiera encantado tener una cámara en aquel momento, de verdad que deseaba fotografiar todo aquello.

"Yo no buscaba ni impactar ni escandalizar a la gente de ningún modo"

La segunda cosa que pasó aquella noche es que conocí a Gazzman, el director de cine para adultos que he estado siguiendo durante los últimos cuatros años. Le hablé acerca de mi proyecto sobre la exploración de la sexualidad y me dijo que fuera a uno de sus rodajes. Pensé que era buena idea, una invitación que no podía rehusar. Así que fui, y eso fue el inicio de mi proyecto.

Eso pasó en junio, y a los dos meses ya estaba viajando hacia Los Ángeles para continuar con la serie. Es un proyecto completamente personal porque está financiado al 100% por mí. Es algo del todo mío, mis fotos hechas como yo he querido. Nadie me ha dicho lo que tenía que hacer o cómo debía hacerlo.

Foto: Sophie Ebrard
Foto: Sophie Ebrard

¿Es esa una de las claves del éxito que ha tenido este trabajo? ¿El hecho de mostrar una industria de un modo tan personal y natural?

Pues debo admitir que sí. Creo que una de las razones del éxito que ha tenido es que es un trabajo en el que me veo reflejada. Puse todo mi corazón en él e hice las fotos que yo quería ver. El proyecto debía satisfacerme a mí y a nadie más.

Muchas veces escuchamos tonterías del tipo de “si haces algo desde el corazón será fantástico” o “como artista tienes que hacer lo que sientes”, etcétera. Pero la verdad es que eso es cierto, especialmente en dos de los últimos trabajos que he hecho.

Hace diez años estuve viajando por Sudamérica e hice fotos a una familia que conocí en Buenos Aires. Volví recientemente y los fotografié otra vez para el proyecto “Finca La Próspera”. Son fotos que hice para mí, fotos que pensé me gustaría volver a mirar cuando fuera mayor. Son imágenes que quiero guardar para siempre. Nunca pensé cuando hacía las fotos si eran buenas o no. Simplemente estaba allí con mi cámara y fotografiaba lo que veía. Y es una de mis series más famosas.

Foto: Sophie Ebrard
Foto: Sophie Ebrard

De hecho una de las capturas, la de mi hijo en el fregadero, ha sido seleccionada en el premio de retratos Taylor Wessing y estará expuesta en la National Portrait Gallery de Londres a partir del 15 de noviembre y hasta febrero del año que viene.

Así que es cierto que cuando eres sincera contigo misma y haces lo que realmente sientes, eso toca a la gente. De algún modo les llega. En mi caso, cuando pulso el botón de la cámara es porque siento algo, incluso en trabajos comerciales o por encargo. Es mi manera de trabajar.

"Es curioso que pese a la mala percepción que tiene mucha gente del porno, sea uno de los contenidos más consumidos"

Con respecto a “It’s Just Love” ha sido algo fantástico. Hicimos una exposición en mi casa aquí en Ámsterdam, en el marco del festival de fotografía Unseen, y pude tener un control total de todo. Era mi espacio, no una galería de alguien ajeno a mí. Pinté y redecoré la casa entera para adaptarla al evento.

Puse todo mi ser en esta exposición y pude crear una experiencia totalmente personal. Y la gente que venía y visitaba la exposición quedaba encantada. Solo había 23 fotos expuestas, pero los visitantes se quedaban casi una hora. No querían irse. En parte creo que es porque era una casa y se sentían cómodos aquí, y además había agua y dulces para comer. Yo estaba allí siempre para dar la bienvenida y explicar y contar historias sobre el proyecto.

Foto: Sophie Ebrard
Foto: Sophie Ebrard

Es un proyecto sobre un tema que muchas veces es tabú. Otros fotógrafos han tratado el porno anteriormente, pero a mí no me gustaban las fotos que había visto siempre sobre este tema. Con mi serie yo no buscaba ni impactar ni escandalizar a la gente de ningún modo. Mi intención era mostrar la belleza, la humanidad y el humor que se respira en estos rodajes. Y la exposición que monté en mi casa debía transmitir esto también. Puse flores, había proyecciones… Quería que fuese todo muy poético. Incluso puse auriculares para que los visitantes pudieran escuchar grabaciones y entrevistas que hice en los rodajes mientras miraban las fotos.

Muchos creen que todas las actrices que trabajan en el porno son chicas explotadas, pero eso no es lo que yo vi. Yo vi a un grupo de profesionales disfrutando de su trabajo, unas veces más y otras menos, como en cualquier otro trabajo. Es una industria como cualquier otra y hay un lado muy humano en ella.

Si más gente viera el sexo como tú lo ves y lo muestras, seguramente dejaría ser un tema tabú.

Mi intención no era generar debate sobre el tema ni generar mensajes negativos. Recuerdo haber leído un comentario en Internet de una chica que, después de ver las fotos de “It’s Just Love”, dijo que por favor dejara de presentar el porno como algo bueno. No era esa tampoco mi intención. Yo no estoy diciendo que el porno sea algo genial y que tiene que gustarle a todo el mundo. Simplemente documenté lo que vi durante un periodo de mi vida siguiendo el trabajo de un director muy concreto que está haciendo un trabajo excelente, rodando un mejor cine para adultos que puede ser muy bonito.

"Cuando trabajo soy como un camaleón y me gusta meterme en la cabeza de la gente que fotografío, aunque es agotador"

Es una tema que está lleno de prejuicios y siempre será tabú. Pero al mismo tiempo estamos hablando de una de las mayores industrias del mundo. Leí unas cifras tiempo atrás que decían que había más gente visitando sitios web porno que Netflix, Twitter y Amazon combinados. ¿No es de locos?

Foto: Sophie Ebrard
Foto: Sophie Ebrard

Pero creo que ni siquiera trabajos como el tuyo van a cambiar la visión que mucha gente tiene del porno.

No creo que se pueda cambiar esa visión. Pero es curioso que pese a la mala percepción que tiene mucha gente del porno, sea uno de los contenidos más consumidos. Todo el mundo consume porno y muchos tienen una mala percepción de él.

Los retratos que hiciste para este trabajo desprenden un toque muy personal. Si bien mantienes cierta distancia, también es cierto que te acercaste a tus sujetos con mucho respeto y sinceridad.

Mi intención nunca fue juzgar a nadie. Cuando trabajo soy como un camaleón y me gusta meterme en la cabeza de la gente que fotografío, aunque es agotador y tienes que aprender a protegerte a ti misma.

Tengo mucho cuidado cuando voy con la cámara en las manos. Y cuando disparo es porque veo un momento que me gusta, ya sea porque es divertido o porque cuenta una historia interesante, o quizás porque me gusta la persona… Siempre hay una conexión con la persona a la que fotografío. Y en “It’s Just Love” hice muchas fotos, aunque no todas ellas acabaron en la selección final.

Cuando estaba en los rodajes intentaba no entrometerme demasiado en lo que estaba pasando y solía quedarme al fondo, apartada. No era mi escenario ni yo era la directora de lo que sucedía. Era una simple testigo de un momento. Mi misión era capturar ese momento y mantener cierta distancia.

"Muchos creen que todas las actrices que trabajan en el porno son chicas explotadas, pero eso no es lo que yo vi. Yo vi a un grupo de profesionales disfrutando de su trabajo, unas veces más y otras menos, como en cualquier otro trabajo"

Foto: Sophie Ebrard

Como espectadores da la sensación de que nos invitas a esos rodajes también, pero nos señalas al mismo tiempo hasta dónde podemos llegar.

Me gusta esa manera de definirlo.

Además de visitar muchos rodajes de cine para adultos también has trabajado en campañas de publicidad para clientes realmente importantes como Rolex, Adidas, Heineken o Monocle. Hoy en día no es fácil conseguir una cartera como la tuya y conservarla.

Eso es porque todavía no han visto mi proyecto sobre el porno [ríe].

Seguro que les encanta.

Quién sabe. Pero, hablando en serio, creo que soy una persona muy afortunada, y la verdad es que tengo a los mejores agentes, que siempre me mantienen ocupada. El hecho de que estuviera trabajando en publicidad durante diez años también me ha ayudado mucho a la hora de comprender esta industria.

Para tener éxito como fotógrafa necesitas talento, pero eso es solo un 10% de lo que hace falta. No estás todo el día haciendo fotos: haces muchas otras cosas. Tienes que saber venderte, hacer de relaciones públicas, llevar las cuentas, etcétera. Y claro, cuando llega el momento de disparar, tienes que hacer un buen trabajo y conseguir que el cliente quede satisfecho. Gracias a mi experiencia sé muy bien lo que un cliente quiere y cómo conseguirlo.

Grandes clientes

"Uso una cámara digital para que el cliente pueda ver lo que estamos haciendo, pero luego también disparo con película porque los resultados son mucho mejores." En las fotos, trabajos comerciales realizados para Adidas (dos primeras imágenes) y Rolex

Sophie Ebrard
Sophie Ebrard
Sophie Ebrard
Sophie Ebrard

¿Cambia mucho tu modo de trabajar cuando fotografías un tema personal o llevas a cabo un encargo?

No. Hay similitudes entre la manera de trabajar en uno u otro proyecto. Además, desde un buen principio tuve claro que había trabajos que quería hacer y otros que no. Siempre he intentado ser muy selectiva y he dicho que no muchas veces. He declinado trabajos que pensaba que no eran apropiados para mí. Cuando acepto un encargo es porque me encanta el proyecto y es algo que luego querré mostrar en mi página web personal. Me acerco a todos los trabajos del mismo modo.

"Para tener éxito como fotógrafa necesitas talento, pero eso es solo un 10% de lo que hace falta"

Doy el 100% de mí en lo que hago e intento hacer el trabajo del mejor modo que sé. A veces me paso, pero quiero crear las mejores imágenes, ya sea en proyectos personales o comerciales. No pienso que hago una foto para mí o una foto para el cliente. Simplemente hago la foto que me gusta.

Cuando trabajo para clientes combino los equipos digitales con equipos de película. Uso una cámara digital para que el cliente pueda ver rápidamente lo que estamos haciendo, pero luego también disparo con película porque los resultados son mucho mejores. Me encanta usar película, aunque me cuesta mucho más dinero. El cliente paga lo mismo tanto si uso equipo digital como analógico, pero me niego a dejar de usar película.

Es mi modo de trabajar. Soy sincera conmigo misma y quiero seguir haciéndolo así mucho tiempo. Me gusta todo el proceso.

Foto: Sophie Ebrard
Dos fotos pertenecientes a la serie "Finca La Próspera". La de su hijo en el fregadero ha sido seleccionada este año por el prestigioso premio Taylor Wessing de fotografía de retrato. | Foto: Sophie Ebrard

¿Nos adelantas algo de tus próximos proyectos?

Siempre estoy barajando muchas ideas y mi próximo proyecto se llama “Being 16” (“Tener 16”). He estado siguiendo a mi sobrina en el instituto durante unos días y ha sido una experiencia fantástica porque me ha parecido que yo también volvía a tener 16 años. Antes hablaba de ser un camaleón, y la verdad es que me encanta ese aspecto de mi trabajo. Puedo elegir los mundos en los que quiero sumergirme, y me pareció fascinante tener la sensación de volver a tener 16. Aprendí muchas cosas sobre mí.

"Cuando eres fotógrafa te dejan estar allí con ellos, con esas personas. Entonces puedes vivir algo totalmente distinto a tu propia vida"

Haciendo fotos tienes la oportunidad de ver la vida desde muchas otras perspectivas. Un día estoy fumando porros en el aparcamiento de un instituto, a la mañana siguiente hago fotos en un rodaje de una película porno y unos días más tarde estoy haciéndole fotos a James Cameron en su casa. Son mundos totalmente distintos y eso es lo que es tan interesante.

La verdad es que no tengo un proyecto en concreto que sueñe llevar a cabo. Simplemente quiero seguir haciendo lo que hago y cómo lo hago. Quizás conseguir dos o tres imágenes realmente icónicas. Eso sí me gustaría, como a todos los fotógrafos.

Foto: Sophie Ebrard
Foto: Sophie Ebrard

Tanto la fotografía como el cine o incluso la pintura te permiten vivir la vida de otras personas.

¡Sin duda! La cámara te permite estar en lugares en los que no podrías estar de ningún otro modo. Cuando eres fotógrafa te dejan estar allí con ellos, con esas personas. Entonces puedes vivir algo totalmente distinto a tu propia vida.

¿Cuáles son las historias que te apetece contar? ¿Qué te mueve realmente y qué nos estás contando con tus imágenes?

Mi ojo siempre va hacia la belleza. Me gusta encontrarla en los lugares más insospechados. Incluso en la fealdad: allí también busco belleza. Y como decía antes, esa ingenuidad innata que tengo hace que mire el mundo como algo bello. Eso se traduce en mi fotografía. Quiero capturar y mostrar la belleza.

Tus fotos son como puertas a otros mundos.

Me gusta esa frase. Me la apunto.

Foto: Sophie Ebrard
Foto: Sophie Ebrard

Hablas de ingenuidad en tus fotografías, pero yo veo mucha honestidad también.

Es cierto. Creo que cuando eres honesta contigo misma y haces lo que de verdad sientes que tienes que hacer, entonces tu trabajo mejora. Con la música me pasa lo mismo. La que utilicé en la exposición de “It’s Just Love” era música muy personal, muy mía. A través de ella podías conocerme muy bien.

¿Dónde te ves dentro de diez años?

¡En Barcelona! Me encantaría vivir y trabajar allí. Me encanta. No sabes la suerte que tienes de vivir en esa ciudad [ríe]. Mi objetivo en los próximos años es encontrar historias interesantes y seguir haciendo lo que más me gusta. Creo que dentro de una década estaré haciendo lo mismo que ahora.

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