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Prueba de producto
Sony Cyber-shot DSC-RX10 III
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Sony RX10 III: primeras muestras

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26
ABR 2016
Texto y fotos: Iker Morán   |  Londres

Si la RX10 II ya tenía argumentos suficientes como para convencernos de que no hacía falta mucho más para irnos con ella de viaje y tener en las manos un gran potencial fotográfico, la Cyber-shot DSC-RX10 III subía recientemente la apuesta con un espectacular zoom 24-600 mm f2.8-4.

El zoom algo corto y el precio elevado eran dos de las pocas pegas que le podíamos poner a la generación anterior. Resuelto el primero, ahora solo nos falta mirar con cara de susto esos más de 1.600 euros que cuesta la nueva Cyber-shot. Pero, ¿merece la pena semejante inversión? ¿Estamos ante la cámara viajera definitiva para quienes quieran ahorrarse la asignatura de las ópticas intercambiables?

Sony Cyber-shot DSC-RX10 III
Sony Cyber-shot DSC-RX10 III
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Para salir de dudas y aprovechando la escapada a Londres con motivo de los Sony World Photography Awards, tuvimos la oportunidad de pasar un rato con esta cámara, que de compacta solo tiene el nombre. Queda mucho por probar de un modelo con una lista de prestaciones realmente amplia e interesante tanto en vídeo como en foto, pero de momento nos hemos vuelto con unas cuantas muestras para poder ir haciéndonos una idea del potencial de su renovado zoom.

Más zoom, más estabilizador

Fiel al diseño de esta saga, la RX10 III es realmente imponente entre las manos. Ni es pequeña ni es ligera, pero la verdad es que tampoco esperábamos eso de una cámara así. De todos modos, si pensamos en un 600 mm f4 y recordamos el considerable tamaño del captor de esta Cyber-shot, hay que admitir que las dimensiones son comedidas pese al aumento de volumen en comparación con la RX10 II.

Sin grandes cambios en el diseño y en los mandos, una de las principales novedades es la incorporación de un segundo anillo al objetivo aprovechando su mayor tamaño. Ahora, además del anillo de diafragmas –que sigue siendo uno de esos detalles que nos encanta- y el anillo del zoom, hay otro dedicado al enfoque manual, aunque su función también se puede configurar.

sony cyber-shot dsc-rx10 iii
Sony Cyber-shot DSC-RX10 III
Foto: Iker Morán (Quesabesde)
La RX10 III -a la derecha- junto a su predecesora, la RX10 II.

Además de este cambio, sin duda el protagonista es el aumento del zoom, que pasa de unos modestos 8 aumentos en la versión anterior (24-200 milímetros) a un 25x (24-600 milímetros) en este caso. Por suerte, el aumento se ha visto acompañado de un renovado estabilizador que promete facilitar el trabajo cuando haya que disparar con las focales más largas y lo hagamos –seguramente la mayoría de las veces- a pulso.

Las cifras teóricas hablan de más de 4 pasos de mejora, y aunque por ahora no hemos tenido ocasión de probarlo a fondo, los disparos a 600 milímetros y con velocidades en torno a 1/200 de segundo no han mostrado problemas. Era fácil, sí, así que habrá que probar en condiciones más complicadas.

Muestras: zoom
Fotografías realizadas con una Sony Cyber-shot DSC-RX10 III
20 megapíxeles

Rápida en la puesta en marcha, el disparo y el enfoque, tampoco cabía esperar muchas sorpresas en cuanto a la calidad de imagen de este sensor CMOS de 20 megapíxeles y una pulgada, de sobra conocido a estas alturas. En todo caso, es en la combinación de este captor con la renovada óptica donde habrá que poner la lupa.

Lo que vemos en estas primeras muestras londinenses nos gusta, aunque es verdad que en las focales más largas la nitidez y el nivel de detalle de la imagen se resienten. Pero en general, y salvo cierta tendencia de Sony a procesar más de la cuenta los JPEG –ahí están los RAW para jugar con ellos también-, los resultados son más que correctos. O para entendernos: presentan una calidad más que suficiente para la inmensa mayoría de usuarios que quieran una cámara polivalente con la que puedan enfrentarse prácticamente a cualquier situación.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Sony Cyber-shot DSC-RX10 III

Para poner el contrapunto a unas primeras impresiones tan dulces, seguimos insistiendo que a las RX les sentaría estupendamente una pantalla táctil que, puestos a facilitar la vida del fotógrafo, permitan seleccionar el punto de enfoque de forma sencilla.

Este sigue siendo un punto a mejorar de todas las Sony, y aunque es verdad que podemos llegar a configurarlo para que sea relativamente práctico, un monitor táctil ahorraría mucho tiempo. Y puestos a pedir y suponiendo que haya presupuesto para hacerlo, una pantalla totalmente articulada y no solo abatible también sería un añadido interesante para esta saga.

Compañera de viaje

Sony tiene una estupenda gama de cámaras y ópticas de formato completo. En el mercado hay opciones más compactas –con o sin espejo-, y es verdad que ya no hace falta ir muy cargado para asegurarse una gran calidad de imagen.

Pero hay veces, hay viajes en los que simplemente uno quiere no tener que pensar qué ópticas se lleva o cuál de las que lleva en la mochila será la mejor opción para ese paseo. Es ahí donde cámaras como la RX10 III encajan a la perfección: calidad de imagen, prestaciones avanzadas y un zoom con el que poder trabajar desde un angular pronunciado de 24 milímetros hasta un espectacular teleobjetivo de 600 milímetros. ¿Hace falta algo más? Posiblemente no. Bueno, sí: que la RX10 III no costara tanto.

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