• Canon PowerShot G3 X: análisis
  • Canon 35 mm f1.4 L II: prueba de campo
Prueba de producto
Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sony RX10 II: análisis

16
19
NOV 2015
Texto: Iker Morán  |  Fotos: Álvaro Méndez

Empezar hablando de dinero puede sonar feo, pero si recordamos que estamos ante un modelo ahora mismo cercano a los 1.500 euros, seguramente se entenderá este arranque. Y es que por ese precio la renovada Cyber-shot RX10 II de Sony se sitúa en un rango repleto de excelentes cámaras de óptica intercambiable, a ojos de muchos usuarios posiblemente situadas un peldaño por encima de esta compacta de zoom largo.

Pero quien esté interesado en una cámara como la RX10 no es eso lo que busca, sino un modelo que lo ofrezca absolutamente todo: un zoom luminoso (24-200 mm f2.8, concretamente), calidad de imagen (gracias a su sensor de una pulgada y 20 megapíxeles), una ergonomía de nota y grabación de vídeo 4K.

Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Esa es la propuesta de Sony con este espectacular modelo dispuesto a demostrar que vale lo que cuesta. O mejor dicho, que justifica que sea notablemente más cara que sus competidoras directas: la Canon PowerShot G3 X, la Panasonic Lumix DMC-FZ1000 y la RX10 original, que ya puede encontrarse por menos de 800 euros.

Impecable entre las manos

A estas alturas ya nadie se debería dejar engañar por el uso del término compacta, que en realidad, solo significa que la óptica no es intercambiable. A partir de ahí, de compacta tiene poco esta RX10 II, que no escatima -como su predecesora- en tamaño.

El peso, eso sí, está bien equilibrado, y entre las manos esta RX10 II es con diferencia la más consistente y robusta de esta categoría. Algo que no es una mera cuestión de apariencias, porque su cuerpo también está sellado y es resistente al agua y al polvo. Algo especialmente interesante para una cámara que quiere colarse en las mochilas de los viajeros y fotógrafos de naturaleza.

sony cyber-shot dsc-rx10 iisony cyber-shot dsc-rx10 iisony cyber-shot dsc-rx10 iisony cyber-shot dsc-rx10 iisony cyber-shot dsc-rx10 iisony cyber-shot dsc-rx10 ii
¿Compacta?

Lo único de compacta que tiene la RX10 II es el hecho de llevar el objetivo integrado. Consistente y robusta, su cuerpo está sellado y es resistente al agua y el polvo

sony cyber-shot dsc-rx10 ii
Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Álvaro Méndez (Quesabesde)
sony cyber-shot dsc-rx10 ii
Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Álvaro Méndez (Quesabesde)
sony cyber-shot dsc-rx10 ii
Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Álvaro Méndez (Quesabesde)
sony cyber-shot dsc-rx10 ii
Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Álvaro Méndez (Quesabesde)
sony cyber-shot dsc-rx10 ii
Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Álvaro Méndez (Quesabesde)
sony cyber-shot dsc-rx10 ii
Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Álvaro Méndez (Quesabesde)

El diseño sigue la misma línea que en la RX10 original, lo cual es una excelente noticia. Además de la mencionada construcción, los diales de modos y compensación de la exposición, las dos ruedas de control y los ocho botones de funciones configurables hacen que sea realmente cómodo y sencillo trabajar con ella.

Seguimos echando de menos una pantalla táctil, y aunque su movilidad en el eje vertical es práctica, un monitor totalmente articulado también sería interesante, pese a que podría restarle puntos a su resistencia. En cualquier caso, en la lista de novedades no podemos olvidarnos del visor electrónico OLED, que duplica su resolución hasta pasar de los dos millones de puntos.

sony cyber-shot dsc-rx10 ii
Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Stacked CMOS

El zoom equivalente a 24-200 milímetros en paso universal tampoco registra cambios. Una óptica de alcance modesto en comparación con la competencia, pero cuyo as en la manga vuelve a ser la luminosidad constante de f2.8.

La excelente nitidez y contraste que ofrece en todo el rango incluso a máxima apertura, junto al buen trabajo del estabilizador de imagen (entre 2 y 3 pasos de mejora respecto a la velocidad de disparo habitual) y las posibilidades de ese f2.8 constante junto al filtro de densidad neutra acoplado, nos vuelven a situar ante una óptica a la que no se le puede pedir más. Bueno, sí: algo más de velocidad en el recorrido del zoom.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Sony Cyber-shot RX10 II

Pese a las mejoras que promete el nuevo sensor apilado en cuanto a altas sensibilidades y mayor velocidad, los resultados no difieren mucho de los obtenidos con la RX10 original

Sin cambios profundos en el diseño ni en la óptica, ¿qué hay de nuevo en esta RX10 II? Aparentemente tampoco el sensor, porque tanto su tamaño (una pulgada) como su resolución (20 millones de puntos) se mantienen intactos respecto al modelo predecesor. Pero en realidad esta cámara estrena sensor y tecnología junto a la Cyber-shot DSC-RX100 IV: el stacked CMOS (o CMOS apilado, si intentamos traducirlo).

Tras esa denominación se esconde una nueva estructura del sensor de imagen que promete un mejor rendimiento al trabajar con sensibilidades altas, pero sobre todo una mayor velocidad. Así, tal y como puede apreciarse en las galerías que hemos publicado, los resultados son muy buenos, pero no apreciamos una gran diferencia respecto a la generación anterior. Ni en el nivel de detalle ni en el ruido a altas sensibilidades o el rango dinámico de la imagen.

Muestras: RAW
Fotografías realizadas con una Sony Cyber-shot RX10 II

Lejos de ser una mala noticia, hay que recordar que este captor ya ha demostrado ser capaz de contentar a un amplio abanico de usuarios en casi todas las situaciones. Los JPEG están ahora algo menos procesados (aunque en algunas situaciones se peca de exceso, nos parece), y los RAW dan bastante juego al trabajar con luces y sombras.

Eso sí, el balance de blancos automático no se lleva demasiado bien con las luces otoñales, generando unas tonalidades más frías de lo que nos gustaría, y la medición automática muestra cierta tendencia a sobreexponer, con el consiguiente riesgo de quemar los blancos.

Muestras: zoom
Fotografías realizadas con una Sony Cyber-shot RX10 II

Los resultados siguen siendo muy buenos, con unos JPEG algo menos procesados y unos RAW que dan bastante juego al trabajar con luces y sombras

Pero, como decíamos, la principal diferencia de este CMOS respecto a la generación anterior no es tanto la calidad de imagen como la velocidad. La ráfaga crece hasta los 12 fotogramas por segundo en modo de prioridad a la velocidad (menos de 10 si se trabaja en RAW o en JPEG y RAW).

De todos modos, nos parece casi más interesante hablar del modo de velocidad normal, donde los 5,5 fotogramas por segundo se alargan hasta más de 50 fotos consecutivas en JPEG y algo menos si se dispara en RAW o combinando ambos formatos. La velocidad de disparo, eso sí, cae por debajo de las 4 fotos por segundo al activar el enfoque continuo.

El vídeo 4K, principal aliciente

Al igual que ocurría con su predecesora, un primer vistazo a las especificaciones de la RX10 II confirman que estamos de nuevo ante una de las mejores alternativas para grabar vídeo del actual escaparate de cámara fotográficas.

Modos manuales completos, focus peaking, conexión para micrófonos y auriculares, filtro ND incorporado, visor electrónico y pantalla articulada. Todo ello coronado por un zoom motorizado de apertura constante y un sensor CMOS de una pulgada, que aunque pueda parecer pequeño en comparación con las Sony A7 o las Canon EOS 5D, es mayor que el que armaban la mayoría de videocámaras para reportajes y documentales que se han estado usando de forma masiva hasta hace bien poco.

Tanto los vídeos 4K como las capturas Full HD a 50 Mbps presentan una enorme nitidez, una buena reproducción de color y una gran gestión del movimiento

¿Qué ha cambiado entonces respecto a la generación anterior? La buena noticia es que las novedades se han producido en lo más esencial: la calidad de imagen. Y es que donde antes teníamos unas secuencias de vídeo Full HD en formato AVCHD y con un flujo máximo de 28 Mbps, ahora tenemos flujos 4K a 100 Mbps.

Gracias al códec XAVC, tanto los vídeos a máxima resolución como las capturas Full HD a 50 Mbps lucen mucho mejor que en su predecesora, con una gran nitidez, buena reproducción de color y una gran gestión del movimiento. Además, la cámara incluye el perfil de color S-Log2, esencial para obtener el máximo rango dinámico del sensor y realizar potentes correcciones de color en posproducción.

Merece la pena destacar además la posibilidad de grabar secuencias Full HD a 100 fotogramas por segundo (120 en NTSC), con una calidad que, a día de hoy, no tiene parangón en este rango de precios. Así mismo contamos con un modo específico llamado HFR que permite grabar tomas de 2 segundos a 250 fotogramas por segundo conservando prácticamente la misma calidad de imagen que las secuencias normales. También es posible grabar a 500 y 1.000 fotos por segundo aunque la imagen se degrada mucho.

Excelente pero cara

Si hablásemos solo de resultados, prestaciones y calidad, sin duda estaríamos ante la cámara de óptica integrada definitiva. La calidad de imagen que ofrece es excelente, y una vez más se confirma que los sensores de una pulgada son el camino a seguir para todos aquellos que piensen en cámaras de calidad.

Es verdad que nos hemos encontrado con algún problema con los tonos del balance de blancos automático y cierta tendencia a sobreexponer las imágenes, pero en líneas generales la buena relación entre esos 20 megapíxeles y la excelente óptica dan como resultados imágenes de una calidad muy alta.

sony cyber-shot dsc-rx10 ii
Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La RX10 II con una bolsa Crumpler Quick Escape Sling.

El enfoque continuo y el disparo en ráfaga vinculado a este sistema son otro dos de los puntos mejorables. Al menos para quienes piensen en retirar definitivamente su cámara de óptica intercambiable y enfrentarse con esta RX10 II a todo tipo de escenas de acción y fotografía deportiva.

Pero en realidad la lista de inconvenientes es muy pequeña enfrentada a los puntos a favor de una RX10 II que nos llevaríamos de viaje como único equipaje fotográfico sin dudarlo. Más teniendo en cuenta que el vídeo se ha puesto al día para rematar sus excelentes prestaciones con la grabación 4K.

Con un gran rendimiento y una lista de inconvenientes muy pequeña, a esta RX10 II solo cabe hacerle una objeción: un precio que la hace inalcanzable para muchos aficionados

sony cyber-shot dsc-rx10 ii
Sony Cyber-shot DSC-RX10 II
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Solo hay un pero que requiere mayúsculas: el precio. El problema es que para un alto porcentaje de aficionados ese es muchas veces el más importante y el que les hará plantearse si realmente necesitan el vídeo 4K o si esta prestación –cuya calidad ya hemos visto que también ha mejorado mucho- es esencial.

Si no es así, la RX10 original es una buena opción hasta que el precio de este modelo se calme un poco. Y si el zoom luminoso de esta Cyber-shot tampoco es prioritario y podemos sobrevivir con una construcción menos premium, hay opciones en el mercado por bastante menos dinero que esta.

En cualquier caso, quienes lo quieran todo en la palma de la mano y en la otra tengan 1.500 euros disponibles, adelante.

La bolsa que aparece fotografiada en este artículo es una Crumpler Quick Escape Sling y ha sido cedida como parte de un acuerdo publicitario entre Reflecta y Quesabesde.

16
Comentarios
Cargando comentarios