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LA MAYORíA DE EDAD DE UN SISTEMA

Sony NEX-7: análisis

 
3
ABR 2012

Pequeña y con un diseño que no da concesiones al clasicismo tan instalado en este segmento, la Sony NEX-7 se perfila como una de las cámaras sin espejo más potentes del mercado. Armada con el mejor visor electrónico del momento, un CMOS de 24 megapíxeles que prioriza la resolución sobre el control del ruido y un excelente sistema de enfoque, esta cámara sólo queda deslucida por algunos menús heredados de sus hermanas pequeñas y por un sistema sin apenas ópticas que estén a su altura. Cierto es que forma un tándem excelente con el también nuevo Carl Zeiss 24 mm f1.8, sobre todo para quienes puedan permitirse los más de 2.000 euros que cuesta el conjunto.

Anunciada el pasado verano, las inundaciones que afectaron a las factorías de Sony en Tailandia obligaron a modificar el calendario previsto para uno de los modelos estrella de la firma japonesa. Llamada a ser la primera cámara sin espejo de gama alta y orientada sin complejos a los fotógrafos avanzados, este notable retraso ha hecho que finalmente la NEX-7 llegue a los escaparates casi al mismo tiempo que lo hacían sus más directas competidoras: la Olympus OM-D E-M5 y la Fujifilm X-Pro1.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Perdida esta ventaja temporal -el que pega primero, ya se sabe-, la NEX parece jugar en su propia liga abanderando esa filosofía que dice que las cámaras buenas y caras no tienen necesariamente que ser grandes ni parecer salidas de la máquina del tiempo.

Con un precio oficial (sólo el cuerpo) de unos 1.200 euros, esta NEX-7 tiene la misión de elevar el listón de este sistema de Sony y situarlo en el punto de mira de los fotógrafos con ciertas ambiciones. Sobre el papel argumentos no parecen faltarle, pero ahora toca demostrarlo en la práctica.

Fácil de llevar

Aunque más grande que sus hermanas de catálogo, la NEX-7 es la más pequeña de este incipiente segmento de cámaras sin espejo orientadas al fotógrafo avanzado. Para hacerse una idea, basta con pensar en su tamaño de sensor APS-C y situarla junto a la también nueva Fujifilm X-Pro1, armada con un CMOS de idénticas dimensiones.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si bien lo del tamaño siempre es discutible, hay que reconocer que la ergonomía de la NEX-7 está bastante bien conseguida en relación a su volumen. Lógicamente no es tan consistente entre las manos como otros modelos de mayores dimensiones, pero nuestro cuello seguro que acaba agradeciendo la ligereza.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Mención aparte merece el equilibrio entre el volumen del cuerpo y el de la óptica, aunque en este caso el tema es menos dramático que con las NEX-C3 o NEX-5N. El nuevo Carl Zeiss E 24 mm f1.8 ZA Sonnar T*, por ejemplo, consigue una excelente simbiosis con la NEX-7 que se percibe entre las manos.

El deseado visor integrado

Uno de los rasgos que sitúan a esta cámara en una categoría superior es el visor electrónico integrado en su cuerpo. Una prestación bastante escasa hasta ahora en modelos de este tamaño, y en todo caso reservada a las cámaras más caras del escaparate.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En el caso de la NEX-7 la apuesta es por todo lo alto, con el mismo visor electrónico ya visto en la Sony A77. Es decir, una pantalla con tecnología OLED y una resolución de 2,4 megapíxeles que nos sitúan ante el mejor visor del momento (con el permiso del que emplea la reciente Olympus E-M5, cuyos resultados son también excelentes).

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con un muy buen refresco incluso cuando la escena no está demasiado iluminada, la única pega que le hemos encontrado es cierto exceso de saturación y contraste, propio de la tecnología OLED pero que hace que las imágenes luzcan poco reales a través del ocular.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Un ocular que, por cierto, dispone de un sensor automático para activar el LCD o el visor al acercar el ojo. Al menos para aquellos usuarios que no lleven gafas, porque quienes sí las usan descubrirán que la posición de este sensor no resulta del todo práctica.

Detalles al margen, tanto el visor electrónico como la delgada y articulada pantalla trasera (3 pulgadas y 921.000 puntos de resolución) merecen una muy buena nota.

Dos ruedas, los mismos menús

Lo mismo ocurre con el manejo de la cámara, aunque como ya dijimos durante nuestro primer contacto con ella, es mejor tener el manual a mano y tomárselo con un poco de paciencia. En realidad es una buena noticia, porque si hacen falta unos cuantos minutos de dedicación es por la cantidad de botones y opciones que se pueden configurar.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además de los dos botones y el dial traseros, la NEX-7 también cuenta con un interesante mando junto al disparador que permite acceder pulsándolo consecutivamente a cuatro funciones que también pueden configurarse a medida.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Otro mando que nos ha parecido muy útil es el interruptor que acompaña al botón de bloqueo de la exposición y el enfoque, y que permite pasar de forma muy sencilla del enfoque automático al manual.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero al hablar del manejo de la NEX-7 la característica más destacable es sin duda la apuesta por dos diales situados en la parte frontal y al alcance del pulgar. Una propuesta distinta a lo que estamos acostumbrados, pero que acaba resultando bastante práctica al trabajar con controles manuales.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Desgraciadamente, las funciones de estas dos ruedas vienen marcadas de serie (compensación, diafragma y velocidad, en diferentes combinaciones según el modo de trabajo) y el acceso con el pulgar a la que está situada más a la izquierda no siempre es fácil. En todo caso, en sólo un par de días de convivencia se acaba interiorizando la filosofía y aprovechando su manejo.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿Lo peor del manejo? Sin duda alguna los menús en pantalla. Aunque en general la cámara salda esta asignatura con una buena nota, los coloridos y poco prácticos menús que decoran otras NEX más asequibles aquí están fuera de lugar. Si la NEX-7 está enfocada al fotógrafo avanzado (por diseño, precio y prestaciones), también los menús de configuración deberían estarlo.

Carl Zeiss E 24 mm f1.8

Una cámara con aspiraciones tan elevadas como la NEX-7 necesita ópticas que estén a su altura. Y ahí es donde reside uno de los problemas de este modelo: el sistema al que pertenece está formado sobre todo por objetivos dirigidos al mercado de consumo.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aunque algunos propietarios de la NEX-7 han optado por hacerse con adaptadores que permiten utilizar en ella casi cualquier óptica, la propuesta de Sony pasa por el primer Carl Zeiss para el sistema NEX: un 24 mm f1.8 que forma una excelente pareja con este cuerpo.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con una excelente construcción, una cobertura equivalente a 38 milímetros y una luminosidad fija de f1.8, el rendimiento óptico está a la altura de su precio, situado por encima de los 1.000 euros.

Como se puede apreciar en las muestras, el nivel de detalle en las esquinas es más que aceptable al trabajar con la máxima abertura, si bien los mejores resultados se obtienen entre f2.8 y f11. Cerrando más allá de este punto salta a la vista que la calidad de imagen se resiente claramente.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
Fotografías realizadas con una Sony NEX-7 y un objetivo Carl Zeiss 24 mm f1.8. Haz clic en la imagen para ver los recortes a tamaño real.

Respecto al oscurecimiento de las esquinas, la NEX-7 dispone de un sistema de compensación bastante eficaz que mantiene bajo control el efecto de viñeteo a f2.8. La presencia de algunas aberraciones cromáticas sería el único "pero" que podemos ponerle a esta óptica, que además se muestra muy ágil a la hora de enfocar.

Foto: Quesabesde
Fotografías realizadas con una Sony NEX-7 y un objetivo Carl Zeiss E 24 mm f1.8 con el sistema de compensación de sombras desactivado.
Foto: Quesabesde
Fotografías realizadas con una Sony NEX-7 y un objetivo Carl Zeiss E 24 mm f1.8 con el sistema de compensación de sombras activado.

Lo mismo se puede decir del sistema de enfoque automático por contraste de esta NEX. De todos modos, casi resultan más interesantes las opciones vinculadas al enfoque manual. Además de un sistema de ampliación automática muy práctico y del citado mando para pasar del modo automático al manual, el "peaking focus" es de gran ayuda para quienes prefieran enfocar de forma manual o estén reutilizando ópticas sin autofoco.

Carl Zeiss E 24 mm f1.8
Carl Zeiss E 24 mm f1.8
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Bastante conocido en el terreno del vídeo, este sistema resalta (con colores e intensidad configurable) la zona de la imagen que está dentro de foco, de tal forma que la tarea de enfocar a mano es más sencilla y sin margen de error.

24 megapíxeles

Otro de los pilares sobre los que se sustenta esta NEX-7 y que, como el visor, comparte con la citada A77 es su sensor CMOS de tamaño APS-C y con 24 megapíxeles de resolución. Una cifra que, al menos hasta ahora, convierte a este modelo en el de mayor resolución del momento en el segmento de las cámaras de óptica intercambiable desprovistas de espejo.

Muestras: 24 MP
Las fotografías se han realizado con una Sony NEX-7 y un objetivo Carl Zeiss E 24 mm f1.8.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8.

Las implicaciones prácticas de esta elevada resolución no son ningún secreto: potenciar la cifra de megapíxeles supone ofrecer algo más de detalle a costa de sacrificar el control del ruido si se trabaja con sensibilidades altas. Cabe tener muy en cuenta que colocar frente a este potente captor una óptica que no esté a la altura es una pésima idea. Dicho de otra forma: no es para nada recomendable conformarnos con el zoom básico 18-55 mm f3.5-5.6.

Muestras: sensibilidad
Las fotografías se han realizado con una Sony NEX-7 y un objetivo Sony E 18-55 mm f3.5-5.6 OSS.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo sony e 18-55 mm f3.5-5.6 oss.
100 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo sony e 18-55 mm f3.5-5.6 oss.
200 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo sony e 18-55 mm f3.5-5.6 oss.
400 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo sony e 18-55 mm f3.5-5.6 oss.
800 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo sony e 18-55 mm f3.5-5.6 oss.
1600 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo sony e 18-55 mm f3.5-5.6 oss.
3200 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo sony e 18-55 mm f3.5-5.6 oss.
6400 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo sony e 18-55 mm f3.5-5.6 oss.
12.800 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo sony e 18-55 mm f3.5-5.6 oss.
16.000 ISO

Tal y como vimos en su momento, aunque el rendimiento de las sensibilidades más altas (la cámara permite llegar hasta 16.000 ISO) no es tan espectacular como en la NEX-5N, se consigue un equilibrio entre detalle y control del ruido que permite darle un sobresaliente a la calidad que ofrece en general esta cámara. Sobre todo si nos tomamos la molestia de trabajar en RAW, porque los archivos JPEG que genera por defecto la NEX-7 no llegan a aprovechar todo su potencial. Un clásico de Sony.

Muestras: sensibilidad alta
Las fotografías se han realizado con una Sony NEX-7 y un objetivo Carl Zeiss E 24 mm f1.8.

La elevada resolución también pasa factura a la velocidad de disparo. Si bien la NEX-7 presume de 10 impresionantes disparos por segundo, en realidad este modo es bastante limitado: sólo podremos disparar unas 20 fotos en JPEG y una docena en RAW, y el tiempo de grabación de las imágenes se aproxima al medio minuto. Aunque en principio la cámara no se bloquea y podemos volver a disparar, si durante ese tiempo intentamos revisar las fotos en pantalla puede que necesite tomarse un respiro de unos segundos.

Muestras: rango dinámico
Las fotografías se han realizado con una Sony NEX-7 y un objetivo Carl Zeiss E 24 mm f1.8 con diferentes ajustes de la función DRO.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8 con diferentes ajustes de la función dro.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8 con diferentes ajustes de la función dro.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8 con diferentes ajustes de la función dro.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8 con diferentes ajustes de la función dro.
las fotografías se han realizado con una sony nex-7 y un objetivo carl zeiss e 24 mm f1.8 con diferentes ajustes de la función dro.

Teniendo en cuenta además que tanto la exposición como el enfoque se bloquean con el primer disparo, posiblemente lo mejor será conformarse con los casi 4 fotogramas por segundo que ofrece la NEX-7 fuera de ese modo de alta velocidad. En este caso, eso sí, tampoco se trata de una ráfaga ilimitada, puesto que pasados 30 disparos en JPEG o poco más de una decena en RAW la velocidad cae en picado.

Muestras: RAW
Las fotografías se han realizado con una Sony NEX-7 y un objetivo Carl Zeiss E 24 mm f1.8. Imágenes realizadas en formato RAW y procesadas con Image Data Converter. Haz clic bajo la imagen para descargar el archivo original.

Pese a todo ello, la NEX-7 es una cámara ágil y rápida en el disparo y en la puesta en marcha. Además, si tenemos en cuenta esos 24 megapíxeles y su filosofía, tampoco cabría ponerse demasiado exigentes con la velocidad de la ráfaga.

Muestras: Sony NEX-7 y NEX-5N
Las fotografías se han realizado con una Sony NEX-7 y una NEX-5N con el objetivo Sony E 18-55 mm f3.5-5.6 OSS. Haz clic bajo la imagen para descargar el archivo original en formato RAW.

Vídeo avanzado en la palma de la mano

La NEX-7 traslada las prestaciones en lo tocante a la captura de vídeo de la A77 y la A65 al sistema de cámaras sin espejo de la compañía. Así, la punta de lanza del catálogo NEX es capaz de grabar vídeo Full HD a 50, 25 y 24 fotogramas progresivos por segundo o a 50 cuadros entrelazados. El flujo de datos máximo se mantiene en 28 Mbps en formato AVCHD.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Al igual que las citadas Alpha la NEX-7 permite usar cualquiera de los modos manuales y ajustar los principales parámetros de la exposición durante la grabación de vídeo. La cantidad de diales y botones configurables que ofrece esta cámara facilita realizar los pertinentes ajustes, aunque como suele ser habitual es complicado modificar opciones y mantener la grabación estable. En este sentido, el visor electrónico puede sernos de gran ayuda.

Muestras: vídeo

Varias secuencias de vídeo grabadas con una NEX-7. Las imágenes han sido editadas y sometidas a un proceso optimizado de compresión. Puedes reproducir el vídeo a pantalla completa y en alta definición haciendo clic en el rótulo "HD".

Si optamos por el enfoque automático, éste se muestra muy suave, rápido y preciso en su modo continuo para vídeo. Una vez más nos encontramos con el típico problema de no contar con un modo específico para la grabación de secuencias. Esto significa que hasta que no iniciamos la captura de vídeo con el correspondiente botón -que por cierto es un poco pequeño y no demasiado cómodo de accionar-, no tenemos constancia de cómo va a quedar el encuadre en formato 16:9.

Pese a contar con una entrada para micrófonos externos, se echa de menos -una vez más- alguna manera de monitorizar el audio entrante, ya sea con una salida para auriculares o al menos con un par de "vúmetros" en pantalla.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En cuanto a la calidad de imagen, es muy similar a la que ofrecían las citadas A77 y A65. Los vídeos muestran un nivel de detalle muy elevado y disfrutan de un movimiento suave y fluido, especialmente cuando echamos mano de los 50 fotogramas progresivos. Sí hemos detectado la inevitable presencia de muaré de color en zonas de detalle fino, aunque nada exagerado en ningún caso.

Las NEX se ponen serias

Concebidas hasta ahora para arrasar entre el público aficionado, el sistema sin espejo de Sony parece decidido a alcanzar la mayoría de edad con esta NEX-7. Reflejo de buena parte de las prestaciones de la A77 pero en un formato mucho más reducido y manejable, sus comedidas dimensiones son un buen argumento para enfrentarse a los modelos de la competencia. Y es que quienes no pierdan la cabeza por un diseño retro y prefieran viajar ligeros de equipaje fotográfico tienen en esta NEX la mejor opción.

¿Merece la pena dar el salto desde una NEX-5N? Más que una cuestión de calidad de imagen, la diferencia viene marcada por el manejo de la cámara y su ergonomía, pensada -ahora sí- para aquellos que disfrutan con los controles manuales. De todos modos, esos 24 megapíxeles de su sensor también ofrecen un plus de detalle que puede ser interesante si nuestra prioridad no son las fotos con sensibilidades extremas.

Sony NEX-7
Sony NEX-7
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En cualquier caso, y si el precio no supone un problema, la NEX-7 es una de esas cámaras fáciles de recomendar. Siempre y cuando estemos dispuestos a ampliar la inversión con buenas ópticas. Si el excelente Carl Zeiss E 24 mm f1.8 se sale del presupuesto, no estaría de más pensar en un adaptador y en aquellos viejos objetivos manuales que, ahora sí, pueden tener una segunda vida por todo lo alto junto a esta NEX-7.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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