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Prueba de producto
¿COMPARABLES?

Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6: frente a frente

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21
NOV 2012

No está muy claro si tienen más cosas en común que puntos de desencuentro, así que para salir de dudas hemos decidido colocar frente a frente la Fujifilm X-E1 y la Sony NEX-6. Pese a que representan dos filosofías distintas, el hecho de que ambas sean versiones a la baja de buques insignia y que abanderen el sensor APS-C de 16 megapíxeles y el visor electrónico como dos de sus rasgos definitorios hace que atraigan ahora mismo gran parte de las miradas en el escaparate de cámaras de óptica intercambiable sin espejo. Puestos a invertir unos 1.000 euros, ¿cuál de las dos merece más la pena?

La Fujifilm X-Pro1 y la Sony NEX-7 fueron -y siguen siendo- dos de las cámaras más codiciadas del mercado. Pero con la economía hecha unos zorros y el presupuesto para vicios fotográficos reducido a su mínima esencia no es de extrañar que la idea de ofrecer versiones algo más asequibles haya despertado mucho interés entre los usuarios.

Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En este contexto se enmarcan las nuevas X-E1 de Fujifilm y NEX-6 de Sony, anunciadas en septiembre y que justo ahora aterrizan en los escaparates. Pese a sus más que evidentes diferencias -basta echarles un vistazo para comprobarlo-, no hemos podido resistir la tentación de colgarnos ambas cámaras al cuello, acercar el ojo a sus visores e intentar elegir entre una de las dos. Suponiendo que eso sea posible, claro.

Diseño clásico, diseño NEX

En este caso las apariencias no engañan. Si la X-E1 sigue la estela de la X-Pro1 y de toda esta saga de Fujifilm en cuanto a la filosofía fotográfica en el sentido clásico del término, la NEX-6 saca pecho a base de reducción de tamaño y guiños mucho más modernos.

Fujifilm X-E1
Fujifilm X-E1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Es ésta una primera pista que ayuda a delimitar que se trata de modelos a priori dirigidos a públicos diferentes. No obstante, es de sobra sabido que una cosa son las ideas que se proyectan en los despachos de "marketing" y otra lo que ocurre luego en los escaparates.

Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Más voluminosa y pesada, la X-E1 gana la partida si se trata de hablar de manejo y ergonomía. La profusión de mandos, los controles mecánicos (para la velocidad, la compensación de la exposición y el diafragma)... todo está donde un fotógrafo esperaría encontrarlo.

Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El dial de velocidades se mueve con pasos completos, por lo que para ajustar exposiciones intermedias hay que recurrir a los pulsadores traseros que rodean el botón "MENU". La pequeña rueda posterior, por su parte, juega su papel a la hora de revisar las fotos y sobre todo al trabajar con el enfoque manual, puesto que permite ampliar la imagen de forma muy cómoda para comprobar el foco.

Fujifilm X-E1
Fujifilm X-E1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X-E1
Fujifilm X-E1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

De dimensiones más comedidas que su hermana mayor, otros dos detalles a su favor son que sí cuenta con un flash integrado y que el visor electrónico dispone de corrección de dioptrías.

Fujifilm X-E1
Fujifilm X-E1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Casi en el otro extremo en cuanto a diseño se sitúa la NEX-6. Más desenfadada y compacta, es una de esas cámaras que no da pereza llevar siempre encima. Aunque su manejo avanzado requiera algo más de paciencia que en el caso de la X-E1, el dial integrado junto a la rueda de modos y el botón "Fn", que permite acceder a media docena de ajustes, son de gran ayuda.

Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Disponemos además de accesos directos para la sensibilidad, la ráfaga y la compensación de la exposición. Igual que en la NEX-7, eso sí, el colorido menú principal es muy bonito y gráfico, pero poco útil y adecuado para una cámara de este nivel.

Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La empuñadura es bastante más pronunciada que la de la Fujifilm, aunque dado el limitado tamaño del cuerpo puede darnos algún problema si usamos ópticas y adaptadores un poco voluminosos.

En marcha

Sin ser ninguna de las dos cámaras un alarde de agilidad, se defienden bastante bien en este terreno. La puesta en marcha es algo más veloz en el caso de la X-E1, aunque al entrar en reposo a veces podemos sufrir algún que otro ataque de histeria mientras encendemos y pagamos el interruptor sin saber muy bien si la cámara está lista o no.

En el caso de la NEX-6, es el tiempo de reacción de la pantalla hasta que la cámara está lista para disparar lo que nos hace perder unos valiosos segundos. A su favor hay que decir que el sistema de obturación electrónica en la primera cortinilla hace que el disparo sea realmente veloz.

Es importante, eso sí, desactivar los menús de ayuda si queremos exprimir al máximo su velocidad. Si no, cada vez que cambiemos de modo de disparo -por ejemplo- tendremos que soportar unos segundos de espera con la consiguiente explicación en pantalla.

Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Respecto a la ráfaga, la NEX se impone con una modalidad que le permite alcanzar los 10 fotogramas por segundo tanto en JPEG como en RAW, sin que ello afecte -como ocurría con algunas veteranas cámaras de la firma- a la disponibilidad de ajustes manuales.

La duración de la ráfaga, eso sí, es bastante limitada. Si queremos estirarla un poco más, habrá que conformarse con 3 disparos por segundo, una cadencia de disparo con la que la duración es ilimitada en JPEG y alcanza una quincena de imágenes en RAW.

Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La X-E1 no se queda atrás y ofrece secuencias de hasta 6 fotos por segundo. Una cifra considerable para una cámara de su filosofía. En este caso la cadencia se mantiene durante unas 15 fotos seguidas en JPEG antes de que mengüe la velocidad -pero sin llegar a detenerse- y en unas 10 en RAW o combinando archivos RAW con JPEG. La recuperación y grabación en tarjeta es bastante ágil, aunque si intentamos revisar las imágenes antes de que el proceso haya acabado, es posible que nos toque esperar unos segundos hasta que la cámara vuelva en sí.

Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Si en lo que respecta a velocidad no tenemos demasiadas quejas, la autonomía de esta singular pareja no nos ha acabado de convencer. Sin ni siquiera recurrir a la grabación de vídeo y haciendo un uso medio del visor y la pantalla, unos 200 disparos han bastado para acabar con la batería de la X-E1. La NEX ha aguantado un poco más. Pero sólo un poco: unas 250 fotos.

Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En este segundo caso, el sistema de carga en el interior de la cámara a través del puerto USB resulta muy poco práctico. El precio por ahorrarnos un cargador -que no un cable específico- no compensa.

Visor integrado, presupuesto moderado

No son las primeras cámaras del mercado con un visor electrónico integrado, pero sí las dos primeras que sitúan esta exquisita prestación por debajo de los 1.000 euros. Con el permiso de las Lumix G de Panasonic, que aunque a veces se nos olvida por su aparente semejanza con las SLR de toda la vida, también cuentan con visor electrónico y son bastante más asequibles que esta pareja.

Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La NEX-6 adopta el visor de su hermana mayor (con tecnología OLED y 2,4 millones de puntos de resolución) y la X-E1 se deja por el camino el estupendo visor híbrido (óptico y electrónico) de la X-Pro1 para incorporar uno exclusivamente electrónico con especificaciones casi calcadas al usado por la Sony.

Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿Con cuál nos quedamos? Difícil elección, porque si los datos teóricos concuerdan, lo mismo ocurre sobre el terreno. A falta de diferencias notables en la mayoría de condiciones, sí hemos notado que, cuando la luz escasea, el refresco del visor de la NEX-6 el algo superior.

Fujifilm X-E1
Fujifilm X-E1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Menos dudas tenemos a la hora de quedarnos con una de las dos pantallas. En este caso la NEX se impone gracias a su monitor abatible y de mayor resolución (920.000 puntos) que el empleado por la X-E1 (480.000). Eso sí, su formato panorámico, muy cómodo para la grabación de vídeos, hace que a la hora de tomar fotografías su superficie esté peor aprovechada.

Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Otro combate que la cámara de Sony gana -por abandono del contendiente- es el de la conectividad. En efecto, la NEX-6 consta de una conexión Wi-Fi que nos permite tanto enviar fotos como instalar aplicaciones en la cámara, así como controlarla de forma remota.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La NEX-6 con su pantalla abatible (en la imagen superior) y la X-E1.

La configuración de esta conexión no es tan intuitiva como nos gustaría, y el parque de aplicaciones es mínimo y no aporta gran cosa a lo que ya ofrecen los menús de filtros de la cámara. La posibilidad de transmitir las fotos sí resulta más interesante, aunque sin duda lo mejor es poder usar el móvil o un tablet como control remoto de la cámara.

Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿Es básica esta prestación en una cámara como la NEX-6? No. ¿Estorba? Tampoco. ¿Aporta o puede llegar a aportar algo? Sin duda. Pero los fabricantes tendrán que seguir mejorando en lo que respecta a la "usabilidad" de estas funciones y su interacción con el teléfono móvil. Para satisfacer nuestra curiosidad estaríamos dispuestos a invertir un rato en configurarlo y probarlo, pero cuesta imaginar este mismo ejercicio en el día a día o durante una sesión de fotos.

La óptica cuenta

Pero más allá de las notables diferencias externas entre estas dos cámaras, ¿qué resultados ofrece cada una de ellas? Aunque ambas comparten tamaño de sensor (APS-C) y resolución (16 megapíxeles), Fujifilm ha optado por un captor que prescinde del filtro de paso bajo y apuesta por una nueva estructura interna bautizada como X-Trans.

Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero antes de llegar al interior de la cámara hay un dato básico que hay que tener en cuenta en este enfrentamiento: la óptica. El kit básico de la X-E1 lo completa el nuevo zoom 18-55 mm f2.8-4, mientras que la NEX-6 estrena el zoom motorizado 16-50 mm f3.5-5.6, mucho más humilde en precio, tamaño y posiblemente pretensiones.

Fujifilm X-E1
Fujifilm X-E1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X-E1
Fujifilm X-E1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Las apariencias no engañan: pese a que el zoom de 16-50 milímetros se defiende con soltura y forma un buen conjunto con la cámara -suponemos que con un importante papel de las correcciones vía software-, el Fujinon es más luminoso y ofrece mejores resultados en general.

Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El efecto de ambas ópticas en el precio del conjunto también es evidente. Si en el coste del cuerpo no hay demasiadas diferencias (800 euros cuesta la Sony, 900 la Fujifilm), al sumar sendos objetivos las cosas cambian: por 1.350 euros podemos encontrar el kit de la X-E1, mientras que el de la NEX-6 se queda en 950 euros.

Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿Una comparación injusta? Puede ser, pero pone sobre la mesa la realidad de los dos sistemas: Fujifilm no dispone de objetivos más asequibles para su joven estirpe de cámaras de óptica intercambiable, y Sony padece por ahora una clara carencia de zooms de nivel en el catálogo NEX.

Fujifilm X-E1
Fujifilm X-E1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Los dos objetivos, por cierto, incorporan un sistema de estabilización óptico. Con el zoom en su focal más larga, tanto la NEX-6 como la X-E1 pueden trabajar sin problemas hasta 1/30 de segundo y con un porcentaje de aciertos elevado a 1/15 de segundo. Según hemos podido comprobar, el modelo de Fujifilm brinda unos resultados ligeramente superiores en este apartado, aunque posiblemente la mejor ergonomía de su cuerpo juega aquí un papel importante.

16 megapíxeles

Sin perder de vista la importancia de la óptica, dos serían los titulares de esta comparativa si ponemos la lupa en la calidad de imagen: por un lado, ambas cámaras ofrecen unos resultados muy buenos; por el otro, la Fujifilm X-E1 es ligeramente superior en este capítulo.

Muestras: Sony NEX-6
Las fotografías se han realizado con una Sony NEX-6 y un objetivo Sony 16-50 mm f3.5-5.6. Haz clic bajo la imagen para descargar el archivo RAW original:
Muestras: Fujifilm X-E1
Las fotografías se han realizado con una Fujifilm X-E1 y un objetivo Fujinon XF 18-55 mm f2.8-4. Haz clic bajo la imagen para descargar el archivo RAW original:

La NEX-6 apuesta por lo seguro: ese CMOS de 16 megapíxeles cuyos excelentes resultados en cuanto a control de ruido y rango dinámico son de sobra conocidos. Tampoco la X-E1 se la juega demasiado: su captor es el mismo que el de la X-Pro1, con unos niveles de detalle y nitidez soberbios gracias a la eliminación del filtro de paso bajo.

Muestras: sensibilidad
Las fotografías se han realizado con una Sony NEX-6 y un objetivo Sony 16-50 mm f3.5-5.6:
las fotografías se han realizado con una sony nex-6 y un objetivo sony 16-50 mm f3.5-5.6:
100 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-6 y un objetivo sony 16-50 mm f3.5-5.6:
200 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-6 y un objetivo sony 16-50 mm f3.5-5.6:
400 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-6 y un objetivo sony 16-50 mm f3.5-5.6:
800 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-6 y un objetivo sony 16-50 mm f3.5-5.6:
1.600 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-6 y un objetivo sony 16-50 mm f3.5-5.6:
3.200 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-6 y un objetivo sony 16-50 mm f3.5-5.6:
6.400 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-6 y un objetivo sony 16-50 mm f3.5-5.6:
12.800 ISO
las fotografías se han realizado con una sony nex-6 y un objetivo sony 16-50 mm f3.5-5.6:
25.600 ISO
Muestras: sensibilidad
Las fotografías se han realizado con una Fujifilm X-E1 y un objetivo Fujinon XF 18-55 mm f2.8-4:
las fotografías se han realizado con una fujifilm x-e1 y un objetivo fujinon xf 18-55 mm f2.8-4:
100 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x-e1 y un objetivo fujinon xf 18-55 mm f2.8-4:
200 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x-e1 y un objetivo fujinon xf 18-55 mm f2.8-4:
400 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x-e1 y un objetivo fujinon xf 18-55 mm f2.8-4:
800 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x-e1 y un objetivo fujinon xf 18-55 mm f2.8-4:
1.600 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x-e1 y un objetivo fujinon xf 18-55 mm f2.8-4:
3.200 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x-e1 y un objetivo fujinon xf 18-55 mm f2.8-4:
6.400 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x-e1 y un objetivo fujinon xf 18-55 mm f2.8-4:
12.800 ISO
las fotografías se han realizado con una fujifilm x-e1 y un objetivo fujinon xf 18-55 mm f2.8-4:
25.600 ISO

Aunque es cierto que en tomas de campo la diferencia no es abismal y hace falta tirar de lupa para detectarlas, si nos fijamos en las fotos de estudio la cámara de Fujifilm gana la partida tanto con sensibilidades bajas como a la hora de subir el ISO. Eso sí, la diferencia de ruido a niveles muy elevados (6.400 ISO, por ejemplo) es bastante sutil, lo cual supone un punto a favor para la NEX-6.

Foto: Quesabesde
Fotografías realizadas con una Fujifilm X-E1 con un objetivo Fujinon XF 18-55 mm f2.8-4, y una Sony NEX-6 con un zoom Sony E 16-50 mm f3.5-5.6. Haz clic en la imagen para ver los recortes a tamaño real.

Si nos fijamos en los archivos RAW, la historia se repite. En ambos casos el rango dinámico es bastante espectacular. Hasta ese punto en el que, si no nos moderamos con la recuperación de sombras y luces, podemos acabar con una foto cercana a un HDR. En cualquier caso, observando con detenimiento las zonas recuperadas en imágenes similares obtenidas con las dos cámaras, concluimos que la X-E1 es capaz de retener mayor detalle y controlar mejor el ruido incluso en situaciones extremas de subexposición.

Foto: Quesabesde
Con idéntica exposición e iluminación saltan a la vista las diferencias entre la Fujifilm X-E1 y la Sony NEX-6.

Hablamos siempre de imágenes similares, porque conseguir tomas idénticas con esta pareja ha resultado casi imposible. Las diferencias en la exposición rondan en algunos casos un punto completo de diafragma, debido a -suponemos- una diferente calibración entre la sensibilidad real y la que marcan cada una de ellas.

Foto: Quesabesde
El balance de blancos automático de la Fujifilm X-E1 ofrece unos tonos más cálidos que el de la Sony NEX-6.

Como puede apreciarse, también el rendimiento es diferente en lo que respecta al balance de blancos, con unas tonalidades más cálidas y agradables en el caso de la X-E1.

Un combate desigual en vídeo

Si nos fijamos en la función de grabación de vídeo, la NEX-6 gana por goleada. Y es que queda claro una vez más que la captación de imágenes en movimiento no es una prioridad en estos momentos para Fujifilm.

Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sony NEX-6
Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Los vídeos grabados con la NEX-6 muestran mejor contraste, rango dinámico, nivel de detalle y gestión del movimiento que los de su contendiente, que además sufren de una continuada presencia de patrón muaré y "aliasing", así como de deformaciones producidas por el efecto "rolling shutter" mucho más evidentes que en el caso de la cámara de Sony.

Fujifilm X-E1
Fujifilm X-E1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Fujifilm X-E1
Fujifilm X-E1
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La NEX-6 es asimismo mucho más ágil en el enfoque automático continuo y a la hora de variar la exposición de la toma, acción que realiza con más suavidad y diligencia que la X-E1. La primera cuenta además con controles manuales completos -su contendiente permite ajustar sólo el diafragma- y con varios modos de grabación y cadencias de fotogramas frente a una única opción de la cámara de Fujifilm. El mencionado zoom motorizado que forma el kit básico con la NEX-6 es también un punto a favor a la hora de registrar secuencias de vídeo.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Las distintas opciones de grabación de vídeo en la NEX-6 (arriba) y la X-E1.

El único dato a favor de la X-E1 en este campo es la entrada para micrófonos externos, que Sony ha eliminado de la NEX-6 para -tal vez- marcar más diferencias con la NEX-7. En cualquier caso, tirón de orejas para ambas en lo que respecta al acceso a la función de grabación de vídeo: Fujifilm vuelve a esconderlo en el menú de disparo en ráfaga, mientras que la NEX-6 carece de un modo propio y su botón de grabación directa es, por posición y tamaño, de los menos cómodos que han pasado por nuestras manos en mucho tiempo.

Parecidas pero diferentes

¿Tiene sentido comparar estos dos modelos?, nos preguntábamos unos cuantos párrafos atrás. Después de pasar unos días con ambas cámaras encima tenemos casi tantos argumentos a favor del sí como del no.

Que son muy diferentes es indiscutible. Tanto por precio como por tamaño y filosofía. Pero algunos rasgos y su coincidencia en el calendario parecen señalar el camino de una nueva categoría: cámaras sin espejo de prestaciones elevadas, rendimiento excelente, visor integrado y precio relativamente moderado.

Las dos responden satisfactoriamente a esos cuatro puntos, aunque cada una con sus matices. Pero, ¿cuál es mejor?, se preguntarán quienes buscan respuestas concisas a preguntas que no admiten maniqueísmos.

Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Fujifilm X-E1 y Sony NEX-6
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Desde un punto de vista puramente fotográfico y siempre que el presupuesto lo permita (hay 400 euros de diferencia), nos quedamos con la Fujifilm X-E1. Su ergonomía, sus mandos clásicos y el mejor rendimiento de su sensor con la óptica del kit hacen de ésta una de las cámaras más interesantes del momento. Tanto, que cuesta rebuscar argumentos para recomendar ahora la X-Pro1.

Pero si además de foto también nos interesa poder grabar vídeo en condiciones y el tamaño o el precio juegan un papel fundamental en la decisión de compra, la Sony NEX-6 es una muy buena opción.

Su calidad es indiscutible y el zoom de 16-50 milímetros rinde de forma decente. No sólo borda su papel como versión asequible de la NEX-7, sino que aguanta muy bien el tipo ante la X-E1, siendo notablemente más barata -si comparamos los mencionados kits- y pequeña que aquélla. Razones más que suficientes para incluirla en nuestra lista de modelos muy recomendables.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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