| Iker Morán.-
La floreciente y relativamente joven relación entre terminales telefónicos y prestaciones fotográficas produce frutos cada vez más logrados. Modelos situados entre ambos mundos, pero con evidentes guiños al fotógrafo aficionado que tal vez habría que considerar ya inminentes herederos de las cámaras digitales más sencillas.
Sony Ericsson K750i y W800i


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Consideraciones aparte, los 2 megapíxeles parecen establecer la frontera a partir de la cual se debe mirar con respeto a los teléfonos con aspiraciones fotográficas. De las pocas marcas que, por ahora, se han decidido a dar este paso en el mercado europeo, Sony Ericsson es una de las más aventajadas. Una posición en la que, sin duda, la experiencia de Sony en la imagen digital tiene mucho que ver.
Sony Ericsson K750i


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2 megapíxeles es, precisamente, la resolución que lucen el K750i -buque insignia de la gama fotográfica de la compañía- y el W800i. Aunque por fuera son claramente distinguibles y el 800i está más dirigido hacia el segmento musical (pertenece a la saga de terminales con el distintivo Walkman), desde el punto de vista de prestaciones de imagen son idénticos.
Sony Ericsson W800i


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De hecho, también el K750i cuenta con las funciones musicales de su compañero, aunque carece de algunos mandos de acceso directo que éste sí tiene, y la interfaz de su reproductor musical está algo menos lograda.
Diseño horizontal
Si lo que se pretendía era conseguir una estética con reminiscencias fotográficas, la verdad es que se ha conseguido con creces. Dotada de una tapa frontal metálica, el K750i adopta una clásica posición horizontal que le confiere un aspecto de auténtica cámara de fotos.
Algo más moderno de estética y con una cobertura menos aparatosa en el caso del W800i, ambos ponen en marcha sus funciones fotográficas al descubrir la lente que se esconde tras esa tapa.
Sony Ericsson K750i


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Puestos a destacar buenas ideas en cuanto a mandos propios, el disparador localizado en la posición natural de una cámara y el botón de control del zoom digital -algo pequeño en este caso- también merecen ser elogiados.
Sony Ericsson W800i


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El objetivo es un óptica fija de 4,8 milímetros, con luminosidad de f2.8. Aunque en ninguna parte consta la equivalencia de este valor en paso universal -dada su vocación fotográfica, tal vez este dato debería estar más a la vista-, parece tratarse de la clásica focal situada entre los 30 y los 40 milímetros.
Sony Ericsson K750i


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Su único respaldo es un zoom digital de 4x que, como tal, luce las típicas limitaciones de calidad holgadamente conocidas en este tipo de dispositivos.
Sony Ericsson W800i


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No cabe duda que, a día de hoy, la calidad de la óptica y las limitaciones inherentes a su reducido tamaño es la barrera más reseñable de las que separan a este tipo de terminales de las cámaras digitales.
Calidad respetable
Efectivamente, tanto el Sony Ericsson K750i como el W800i pueden presumir de una calidad y prestaciones de imagen más que aceptables para este rango de 2 megapíxeles. Su funcionamiento, resultados y limitaciones recuerdan inevitablemente a las cámaras digitales de hace algún tiempo, por lo que cabe esperar que -al igual que éstas- los móviles vayan ampliando sus capacidades.
Muestras: 2 MP
© QUESABESDE.COM
Las capturas se han realizado con un modelo del Sony Ericsson K750i y del W800i:
Las escenas con poca luz, por ejemplo, son aún una materia pendiente para estos dos teléfonos. Aunque el sistema de iluminación incorporado o el flash opcional permiten mejorar algo la situación, los niveles de ruido son aún muy altos cuando la toma requiere elevar la sensibilidad o ampliar el tiempo de exposición.
La sensibilidad, no obstante, queda delimitada únicamente por el propio terminal, puesto que no se ofrece ninguna forma de interactuar con este parámetro. No ocurre lo mismo con el balance de blancos (automático, luz de día, nublado, fluorescente e incandescente), el tamaño de imagen (tres valores, hasta 1632 x 1224 píxeles con dos grados de compresión), la compensación de la exposición o el enfoque macro.
En todas ellas -acompañadas por un buen número de efectos y funciones adicionales- tanto el funcionamiento de la cámara, como el acceso a las mismas no tiene nada que envidiar a lo que hasta hace bien poco se empleaba en las cámaras digitales o que incluso se mantiene en las gamas más sencillas.
Velocidad de disparo
Entre las opciones que pueden seleccionarse a través del menú de ajustes mediante el joystick principal del teléfono, merece la pena destacar el "modo de disparo". Si hasta ahora comentábamos que el K750i adolece de similares carencias a las de las cámaras de hace una generación, afortunadamente no se puede decir lo mismo sobre la velocidad de este modelo.
En este aspecto, tanto la puesta en encendido como el retardo del disparador son excelentes, y el disparo en ráfaga con hasta 3 disparos consecutivos es, definitivamente, un gancho para aquellos que busquen referencias fotográficas en estos teléfonos.
Sony Ericsson K750i


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Sony Ericsson W800i


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El autofoco es algo menos ágil, pero queda compensado por su precisión y un sistema de confirmación de foco, muy similar al empleado por todas las cámaras digitales. También el tiempo de procesado y de almacenamiento de las imágenes es mejorable.
Sony Ericsson K750i


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Completan las opciones relacionadas con la imagen la posibilidad de visualizar las capturas en la pantalla del teléfono -tanto en formato horizontal como vertical-, rotarlas e incluso realizar alguna edición añadiendo marcos o efectos.
Sony Ericsson W800i


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Sony Ericsson K750i


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Respecto al vídeo, la grabación se limita a secuencias de 10 segundos en las que se puede emplear el zoom digital del objetivo. Tanto éstas como las imágenes pueden grabarse en la memoria interna o en tarjetas MemoryStick Duo, para lo cual ambos teléfonos disponen de una ranura en su lateral, cuyo acceso es algo más complicado de lo deseable.
Cámara, teléfono y MP3
A todas estas posibilidades se les unen las propias de un teléfono móvil de última generación que, además, también ejerce de reproductor portátil de audio. Como ya hemos comentado, el W800i es el más especializado en este campo y cuenta con un navegador muy práctico.
Sony Ericsson K750i y W800i


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Sony Ericsson K750i y W800i


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Pese a ello, el K750i también dispone de funciones de reproducción de archivos de audio digital, radio con RDS, botón de acceso directo al volumen -el mismo que el del zoom digital- y de puesta en marcha y parada de la reproducción e incluso un altavoz integrado que permite escuchar música a cierto volumen sin necesidad de conectar los auriculares.
Sony Ericsson K750i


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En resumidas cuentas, los Sony Ericsson K750i y W800i juegan la baza del "todo en uno", aspirando a convertirse -con notable destreza- en compañeros inseparables del bolsillo.
Sony Ericsson W800i


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En lo tocante al ámbito fotográfico, no cabe sino sorprenderse del rápido avance desarrollado en un corto margen de tiempo. Zoom óptico, pantalla de más resolución y algún megapíxel se perfilan como algunas de las pocas fronteras que separan al K750i o al W800i de ser cámaras digitales que permiten hacer llamadas. Si es que no lo son ya.

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