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Prueba de producto
EL CABALLO DE TROYA RéFLEX DE SONY

Sony A100: toma de contacto y muestras

 
12
JUN 2006

Prestaciones avanzadas, un cuadro de especificaciones tentador y un cuerpo pensado para el fotógrafo aficionado. Tras esa descripción se esconde la esencia de la A100, la primera máquina SLR de Sony. Mientras comienza la cuenta atrás para su llegada a los escaparates, QUESABESDE.COM ha podido comprobar de primera mano si la primera réflex de la marca nipona se desenvuelve con la misma soltura que sobre el papel, y si es capaz de corroborar su prometedoras expectativas.

Si la llegada de una nueva cámara digital al mercado es siempre noticia, el aterrizaje de una marca como Sony en este competido segmento es todo un acontecimiento. Después de haber protagonizado el ya clásico peregrinaje por las sendas de la rumorología y las filtraciones, la A100 (denominada también α100) es ya una realidad tangible que, en poco más de un mes, planteará sus propuestas y novedades en el escaparate.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Fruto del matrimonio entre Sony y la después fotográficamente extinta Konica Minolta, la A100 juega a combinar prestaciones ya conocidas y vistas en las réflex de aquella marca con nuevas funciones que, hasta ahora, eran territorio exclusivo de otras compañías.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Alta resolución, estabilización, limpieza de sensor u optimización del rango dinámico tendrán que demostrar su potencial en la práctica. De momento, un primer contacto con la cámara y las ópticas y algunas muestras capturadas -además del vídeo publicado hoy en QUESABESDE.COM- permiten hacerse una idea de los cambios que se avecinan en el mercado.

Usuarios noveles
La orientación comercial de la cámara es una de las dudas que queda inmediatamente resuelta con la A100 entre las manos. Aunque el goloso cuadro de especificaciones pueda llevarnos a engaño, el modelo se sitúa en la gama de entrada a la fotografía réflex, con un cuerpo compacto y liviano en el que el plástico impone sus criterios.

Atendiendo a las especificaciones de la propia marca, la cámara está dirigida a usuarios noveles. Sony no busca tránsfugas de otros modelos, sino que pretende seducir a aquellos usuarios que quieran dar el paso desde un modelo compacto. "Salte a un nuevo nivel" es el lema escogido por la compañía, y no parece nada descaminado.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Sea cual sea el perfil de usuario que se acerque a esta cámara, se encontrará con un cuerpo que hereda muchos de sus rasgos de la desparecida Konica Minolta Dynax 5D, desde el diseño y el tamaño, hasta la distribución de la inmensa mayoría de los mandos.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Pensando en este tipo de fotógrafos, la A100 llega provista de una buena dosis de automatismos, incluidas las clásicas escenas programadas. La selección de éstas, así como de los modos manuales y de prioridades, se realiza a través de la rueda principal, situada en la parte superior derecha de la cámara.

Dos ruedas
Con una apariencia metálica y de aspecto algo más consistente que el resto del cuerpo, esta rueda tiene su réplica en la zona izquierda, aunque en este caso proporciona acceso a funciones algo más avanzadas: la selección de la sensibilidad ISO, la optimización del rango dinámico o los ajustes del procesado de la imagen, entre otras.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Para acceder a todos estos controles -al principio, se hace necesario centrar la atención en la rueda para localizarlos- basta con girar el mando hasta la posición seleccionada y presionar el botón "Fn", colocado en el centro.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

De este modo, la pantalla muestra las opciones disponibles, que pueden seleccionarse mediante el dial trasero de cuatro posiciones o la ruleta frontal. Al alcance del dedo índice, esta última acompaña al disparador.

Menús rotatorios en pantalla
La pantalla, de 2,5 pulgadas y 230.000 píxeles, hace honor a la elevada resolución y se desenvuelve con bastante elegancia, incluso en las condiciones más complicadas de iluminación. Un monitor que -tal y como ocurría en las Dynax- tiene la responsabilidad de ser la única pantalla de la cámara, tanto para ajustar los valores de exposición como para revisar después las imágenes.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Además, cuenta con una nueva prestación heredada de las compactas Cyber-shot: la rotación de los menús cuando se gira la cámara y se coloca en posición vertical. Una curiosa función, que no se mantiene operativa a la hora de visualizar las fotografías tomadas.

También legado de Konica Minolta es el sensor situado bajo el visor. Si hasta ahora servía para atenuar la iluminación de la pantalla cuando se acercaba el ojo, ahora le suma una nueva utilidad: activar el autofoco, de tal modo que no sea necesario presionar el botón del disparador para que el enfoque entre en acción.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

De indudables ventajas, hay que tener en cuenta que cuando la cámara se lleva en las manos o colgada, al acercar -por ejemplo- la ropa a este sensor el sistema entra igualmente en funcionamiento. Aunque no hemos tenido tiempo de comprobarlo, es muy posible que a través de los menús de la cámara pueda desactivarse.

Montura "cinabarita"
Cual ave Fénix, la bayoneta Konica Minolta renace ahora baja la denominación Sony α o Sony Alpha. El color naranja ("cinabarita", según Sony; cinabrio, según la RAE) es la estética elegida para lanzar este nuevo sistema de ópticas. Es por ello que la montura aparece rodeada de una franja de este color, al igual que el punto que indica la colocación correcta de las ópticas.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Con el cuerpo de la A100 hemos podido probar los dos objetivos que compondrán uno de los kits de lanzamiento: el Sony SAL 18-70 mm f3.5-5.6 DT y el Sony SAL 75-300 mm f4.5-5.6. Ambas ópticas no disimulan sus rasgos "amateur", luciendo -como ocurre en estos casos- una composición totalmente plástica y un peso extremadamente ligero.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Con un anillo de zoom correcto -el del 75-300 mm es tal vez algo duro - la rueda de enfoque manual queda relegada a una posición frontal mucho menos práctica. En cualquier caso, el enfoque es bastante ágil, aunque al enfrentarse a escenas con escasa iluminación se precisa de un segundo intento, sobre todo al usar las focales más largas.

Sony SAL 18-70 mm f3.5-5.6 DT
Sony SAL 18-70 mm f3.5-5.6 DT
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Para pasar del enfoque automático -con 9 puntos a seleccionar mediante el dial trasero- al modo manual, el lateral de la montura alberga un interruptor algo tosco. Lo mismo ocurre con el botón de encendido, cuya posición y accionamiento son idénticos en las Dynax.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Aprovechando este hilo de aspectos que deberían mejorarse, también nos hemos topado con un flash integrado en el cuerpo de la cámara que requiere obligatoriamente la intervención manual del usuario para desplegarlo. Tampoco en el modo automático -nos aclaran los responsables de Sony- se levanta solo.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Este último dato, unido a la ausencia de la conexión "sincro" para flashes externos, nos recuerda una vez más que estamos ante un cuerpo que no alcanza los 1.000 euros y que, en ningún caso, está pensado para el fotógrafo profesional.

10 prometedores megapíxeles
Al otro lado de esa montura y del espejo réflex se encuentra una de las bazas más potentes de la A100: su sensor CCD de 10,2 megapíxeles, reforzado además por el estabilizador de imagen basado en la movilidad del captor y un sistema antipolvo que aprovecha estas mismas características. Un trío de ases de incuestionable atractivo que, además, nunca se había visto íntegro en una cámara réflex.
Muestras: 10,2 megapíxeles
Las capturas se han realizado con una Sony A100 y un objetivo Sony SAL 18-70 mm f3.5-5.6 DT
las capturas se han realizado con una sony a100 y un objetivo sony sal 18-70 mm f3.5-5.6 dt
las capturas se han realizado con una sony a100 y un objetivo sony sal 18-70 mm f3.5-5.6 dt
las capturas se han realizado con una sony a100 y un objetivo sony sal 18-70 mm f3.5-5.6 dt
La experiencia de Sony en la fabricación de sensores CCD es muy amplia. De hecho, ahora ya sabemos que aunque este captor y el de la D200 no son hermanos, sí son familia cercana, aunque con algún punto a favor del más nuevo de ellos, apunta Sony. Una curiosa paradoja basada en la rápida evolución tecnológica que propicia que una cámara básica pueda implementar un sensor más potente -en teoría- que el de una semiprofesional.

Sea como fuere, las primera muestras que hemos podido obtener con esta A100 invitan al optimismo en cuanto al rendimiento que podrá obtenerse de ella cuando se disponga de más tiempo para exprimir sus posibilidades.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

De momento, en las tomas improvisadas que hemos captado nos hemos encontrado -en la mayoría de casos- con atractivos resultados. Sólo en algunas parece haber un cierto abuso del procesamiento y la nitidez, confiriendo a la fotografía un aspecto poco natural.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Sí nos ha llamado la atención las pocas posibilidades que se ofrecen en cuanto a la selección de la resolución (10, 5,5 y 2,5 megapíxeles), acompañadas por dos niveles de compresión en formato JPEG.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

La tarjeta CompactFlash encargada de almacenar las imágenes se esconde en un amplio compartimento localizado en el lateral de la cámara. Tanto el acceso como la expulsión de la tarjeta -que se efectúa presionando un gran botón- son muy prácticos, y se agradece que la cámara no se apague ni al abrir la puerta de la tarjeta ni siquiera al sacarla. Menos aplausos merece el detalle de que la conexión USB se encuentre escondida -literalmente- en este espacio.

Del Anti-Shake al Super SteadyShot
Al igual que el sistema Anti-Shake de Konica Minolta, la tecnología de estabilización Super SteadyShot está basada en el montaje del sensor sobre una plataforma móvil, capaz de compensar las trepidaciones producidas en el momento del disparo.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Operativa con la inmensa mayoría de objetivos compatibles con la bayoneta Sony α, su activación corre a cargo de un interruptor de considerables dimensiones situado en la parte posterior del cuerpo de la cámara. Una vez conectado, el único testigo que avisa de su activación está en la zona derecha del visor de la cámara. Allí, una pequeña escala indica el nivel de movimiento que se debe compensar y el momento óptimo para realizar el disparo.

En caso contrario, este indicador -idéntico al que ya usaban las SLR de Konica Minolta- desaparece. Con el estabilizador apagado, aparece un aviso cuando se selecciona una velocidad de obturación demasiado baja.

Muestras: estabilizador
Las capturas se han realizado con una Sony A100 y un objetivo Sony SAL 18-70 mm f3.5-5.6 DT
las capturas se han realizado con una sony a100 y un objetivo sony sal 18-70 mm f3.5-5.6 dt
desactivado
las capturas se han realizado con una sony a100 y un objetivo sony sal 18-70 mm f3.5-5.6 dt
activado
Respecto a su utilidad, las primeras pruebas que hemos podido realizar no hacen sino corroborar la eficacia que ya conocíamos. Con el objetivo 18-70 mm, la diferencia en un disparo realizado a 1/6 de segundo con y sin el sistema es más que evidente, aunque también es cierto que las escenas registradas con el Super SteadyShot activado siguen apareciendo ligeramente movidas. De nuevo, las pruebas con más tiempo y mejores condiciones determinarán los límites reales de esta tecnología.
Imágenes sin polvo
Más novedoso es, sin duda, el sistema antipolvo del sensor. Éste aprovecha el mismo mecanismo del estabilizador para aplicar una vibración y desprender el polvo adherido, pese a la primera barrera interpuesta por esa película libre de electricidad estática que protege el filtro Low Pass.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Exteriormente, la única pista que recuerda la existencia de esta herramienta se encuentra bastante escondida, dentro de los menús de la cámara. Allí es posible encontrarse con una función que activa la vibración cuando el usuario lo desea, y no sólo al pagar la cámara como ocurre habitualmente.

Es esta opción a la que se refieren los responsables de Sony cuando hablan de forzar la vibración, bien sea para dejar caer la suciedad acumulada en el interior de la cámara o bien para acabar con la suciedad que haya resistido a los dos mecanismos estándar, sin tener que recurrir a los sistemas de soplado o de bastoncillos que propugnan la mayoría de fabricantes.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Será interesante comprobar más adelante la eficacia de este sistema antipolvo con el uso cotidiano de la cámara, así como comparar su eficacia con los resultados ofrecidos por la tecnología SSWF de la que presumen las réflex de Olympus y la futura Lumix DMC-L1 de Panasonic.

Bionz y rango dinámico
El CCD cuenta con el apoyo de un nuevo procesador de imagen que Sony ha denominado Bionz y al que atribuye interesantes cualidades a la hora de tratar la imagen. Además de la velocidad (3 fotogramas por segundo, con un sonido poco amortiguado y una inacabable ráfaga en JPEG), el rango dinámico centra muchos de los mensajes que hemos podido escuchar durante la puesta de largo de esta nueva réflex.

En la rueda de la izquierda encontramos el acceso a esta función, conocida como Optimización del Rango Dinámico (ODR) e identificada en el dial con las iniciales D-R. Son tres los modos que se ofrecen: desconectado, estándar y avanzado.

Muestras: rango dinámico
Las capturas se han realizado con una Sony A100 y un objetivo Sony SAL 18-70 mm f3.5-5.6 DT
las capturas se han realizado con una sony a100 y un objetivo sony sal 18-70 mm f3.5-5.6 dt
ODR desconectado
las capturas se han realizado con una sony a100 y un objetivo sony sal 18-70 mm f3.5-5.6 dt
ODR estándar
las capturas se han realizado con una sony a100 y un objetivo sony sal 18-70 mm f3.5-5.6 dt
ODR avanzado
Una toma con una ratio de contraste considerable nos ha permitido percibir que, efectivamente, la optimización del rango dinámico permite captar más información en los dos extremos del histograma de la imagen. En las muestras incluidas se puede ver cómo el cielo -de forma más evidente- y las zonas más oscuras del edificio ganan algo de textura y cómo sus histogramas mejoran.

Tal vez por el tipo de escena, apenas se aprecia diferencia entre uno y otro modo, salvo que el ODR estándar parece actuar mejor sobre las zonas sobreexpuestas, mientras que el ODR avanzado recupera información en las sombras.

Muestras: alta sensibilidad
Las capturas se han realizado con una Sony A100 y un objetivo Sony SAL 18-70 mm f3.5-5.6 DT
las capturas se han realizado con una sony a100 y un objetivo sony sal 18-70 mm f3.5-5.6 dt
800 ISO
las capturas se han realizado con una sony a100 y un objetivo sony sal 18-70 mm f3.5-5.6 dt
1600 ISO
El ruido es otro de los termas que posiblemente más interés despierta a la hora de enfrentarse a una nueva cámara. Teniendo en cuenta las similitudes del sensor con el de la D200, pocas sorpresas cabría esperar en este sentido.

No obstante, hemos captado una escena a 800 y 1600 ISO para comprobar el rendimiento en los límites de la gama de velocidades ISO ofrecidas. Efectivamente, pocas sorpresas: a 1600 ISO el ruido está presente (moderado, pero presente), mientras que a 800 ISO los niveles son aceptables y las imágenes podrían ser perfectamente utilizables.

Un nuevo jugador
Aunque un rápido y brevísimo primer contacto con la Sony A100 no sea suficiente para valorar todo su potencial, sí resulta un excelente aperitivo que permite vislumbrar las prestaciones que la cámara puede llegar a ofrecer.

Sony A100
Sony A100
Foto: Iker Morán (Quesabesde)

Si el cuadro de prestaciones es uno de los más apetitosos que últimamente se han asomado por el panorama fotográfico digital, la cámara deja claro entre la manos que ni la estabilización ni el potencial de sus CCD, ni tampoco prestaciones como esa optimización del rango dinámico son simples trucos.

Un nuevo jugador ya ha puesto sus cartas sobre la mesa, y todos los indicios apuntan a que no se trata de un farol.

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