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Prueba de producto
Sony A68
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sony A68: análisis

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AGO 2016
Texto: Iker Morán  |  Fotos: Álvaro Méndez

Cada poco tiempo Sony se ocupa de desmentir los rumores que ponen fecha de caducidad a su sistema SLT. Y es cierto que, para demostrarlo, sigue desarrollando ópticas con bayoneta Alpha, que es posiblemente la única y mejor manera de comprometerse con el futuro de una montura.

En cualquier caso, es difícil tener la sencilla Sony A68 entre las manos y no sentir esa sensación de estar ante un modelo fuera de sitio y difícil de encajar en la estrategia de la compañía. Con las A7 triunfando, las RX reinventando las compactas y las A5000 y A6000 tentando a los que buscan algo más ligero, ¿qué sentido tiene seguir hablando de espejos semitransparentes?

Sony A68
Sony A68
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La A68, con los zooms 16-50 mm f2.8 SSM y 18-55 mm f3.5-5.6 DT con los que se ha realizado la prueba.

Tal vez por eso la A68 anunciada hace meses y que ha llegado recientemente al mercado ejerce ahora mismo de patito feo del catálogo de Sony. Pocos se han fijado en ella, pero aun así hemos querido darle una oportunidad mientras nos preguntamos en voz baja si esta que tenemos entre las manos será la última SLT de la compañía.

¿SL… qué?

Un poco de historia para situarnos. Entre las réflex y las cámaras sin espejo, Sony se sacó de la manga una tercera vía recurriendo a un invento que, en realidad, era bastante antiguo: el espejo semitransparente.

De este modo se conseguía -entre otras cosas- mantener siempre activo el sistema de enfoque por diferencia de fase, incluso al grabar vídeo y encuadrar desde la pantalla. Un detalle interesante, sobre todo cuando los sistemas por contraste de las primeras sin espejo dejaban bastante que desear.

sony a68
Sony A68
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Abanderando esa filosofía llegaron al mercado modelos tan interesantes como la A99, la primera cámara de formato completo de Sony, y la A77 II, que puede ser considerada la última cámara de gama alta de esta saga. Muy enfocada -nunca mejor dicho- a la fotografía deportiva, a día de hoy sigue siendo un modelo interesante por mucho que el futuro de la bayoneta A suscite dudas.

Y es aquí donde se enmarca la A68 que hemos estado utilizando durante un par de semanas. Anunciada en noviembre del año pasado y tras varios retrasos, desde hace ya un tiempo puede encontrarse en los escaparates. Suponiendo que alguien la esté buscando, claro.

Aparente entre las manos

Igual que anteriores modelos de esta serie, la A68 mantiene las líneas clásicas de una réflex. A primera vista se trata de una cámara bastante aparente y con un tamaño y volumen considerables. Un cuerpo para aquellos que buscan la sensación de una cámara de toda la vida pero –claro- no tienen problemas con los visores electrónicos.

Pese a esta apariencia, entre las manos la A68 es bastante ligera. Tal vez demasiado, teniendo en cuenta lo que igual algunos esperan de ella en cuanto a consistencia y robustez. Demasiado plástico es –posiblemente- la primera sensación que transmite, por mucho que detalles como el LCD superior nos lleven a pensar en un modelo de gama media.

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Apariencias que engañan

Pese a que a simple vista la A68 parece una cámara robusta, entre las manos transmite una gran sensación de plástico

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Sony A68
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sony A68
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sony A68
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sony A68
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sony A68
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sony A68
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Ese es, quizás, uno de los puntos que más descolocan de esta cámara, que combina tecnologías realmente avanzadas (el sensor, el enfoque…) con piezas que parecen rescatadas de hace unas cuantas generaciones. Hablamos, por ejemplo, de la pantalla abatible de 2,7 pulgadas, que a estas alturas parece diminuta. Son solo 0,3 pulgadas respecto a las clásicas 3 pulgadas, pero el efecto es notable. Su resolución de 480.000 puntos tampoco contribuye a la hora de situar esta cámara un peldaño por encima.

24 megapíxeles sin Wi-Fi

Dotada de un CMOS de 24 megapíxeles y tamaño APS-C, la calidad de imagen que ofrece este captor –de sobra conocido y presente en otros modelos de la firma y de la competencia- es posiblemente el mejor aliciente de la cámara. Su gama de sensibilidades de 100 a 25.600 ISO puede sonar algo corta en estos tiempos de ajustes extremos, pero los resultados en cuanto a control de ruido y rango dinámico son excelentes para una cámara de esta gama.

Pocas quejas en ese sentido o respecto a la calidad de los vídeos (1920 x 1080 píxeles a 50 fotogramas por segundo con un flujo de 50 Mbps). Se echa de menos la grabación 4K, presente ya en muchos modelos, sobre todo de Sony, pero es verdad que la competencia tampoco la ofrece en las réflex de este segmento.

Muestras: 24 MP
Fotografías realizadas con una Sony A68 y un objetivo Sony 18-55 mm f3.5-5.6 DT

La calidad de imagen que ofrece este captor APS-C de 24 megapíxeles es posiblemente el mejor aliciente de la cámara

Puestos a anotar datos en la lista de prestaciones que faltan, la pantalla táctil y la conexión Wi-Fi nos parecen bastante más significativas. Dos detalles que vuelven a provocar esa sensación de que la A68 es, en cierto modo, una cámara que ya ha nacido antigua.

Si la calidad de imagen es uno de los puntos fuertes, la estabilización integrada en el cuerpo es otro de los detalles que conviene tener presentes a la hora de valorar esta cámara. Pero, en cualquier caso, si hay un dato del que la A68 puede presumir, es de las ventajas asociadas a su peculiar espejo semitransparente: la velocidad de disparo y el sistema de enfoque.

Muestras: 24 MP
Fotografías realizadas con una Sony A68 y un objetivo Sony 18-55 mm f3.5-5.6 DT

Con ráfagas de hasta 8 fotogramas por segundo con enfoque continuo, es una de las más rápidas de su clase. Además, el sistema de enfoque de 79 puntos (15 de ellos en cruz) heredado de la A77 II es otra de las prestaciones destacadas de la cámara. Una cifra que, además, ayuda a situarla como la hermana pequeña de esa Alpha.

No anda sobrada de argumentos para destacar en el mercado esta A68, pero sin duda el enfoque puede ser razón suficiente para algunos compradores. Su funcionamiento es excelente (tal vez algo lento de reaccionar al principio), y el sistema de seguimiento tampoco decepciona. Además, hay que recordar que su velocidad se mantiene independientemente de si estamos trabajando a través del visor o desde la pantalla trasera.

Muestras: 16-50 mm f2.8 SSM
Fotografías realizadas con una Sony A68 y un objetivo Sony 16-50 mm f2.8 SSM
fotografías realizadas con una sony a68 y un objetivo sony 16-50 mm f2.8 ssm
fotografías realizadas con una sony a68 y un objetivo sony 16-50 mm f2.8 ssm
fotografías realizadas con una sony a68 y un objetivo sony 16-50 mm f2.8 ssm
fotografías realizadas con una sony a68 y un objetivo sony 16-50 mm f2.8 ssm
fotografías realizadas con una sony a68 y un objetivo sony 16-50 mm f2.8 ssm
fotografías realizadas con una sony a68 y un objetivo sony 16-50 mm f2.8 ssm
La competencia

Con un precio de algo más de 600 euros (por poco más se puede encontrar con el zoom de 18-55 milímetros), está claro que la A68 quiere luchar por ese espacio ocupado por las réflex de primer precio. Podría parecer una buena estrategia por parte de Sony: aprovechar componentes de otras generaciones, un buen sensor, un cuerpo aparente y un precio competitivo. Además, de paso se consigue apagar los rumores sobre el fin del sistema. Visto así, es una jugada maestra.

Pero por muy bien que pintara la teoría en los despachos de Sony, la realidad dista de ser tan idílica. De entrada, por ese precio o menos es posible encontrar cámaras como la Nikon D5300 o la Canon EOS 750D, que puestas frente a esta Alpha no tendrían demasiados problemas para imponerse. ¿El enfoque al trabajar en Live View o en modo de grabación de vídeo es inferior? Cierto, pero muy pocos usuarios estarían dispuestos a sacrificar otras cosas o pagar más por ese detalle, reconozcámoslo.

sony a68
Sony A68
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La Sony A68 con una bolsa Crumpler Muli 9000 black.

Si Sony quiere demostrar que las SLT siguen vivas, tendrá que intentarlo con más fuerza, porque esta A68 no convence (y menos con ese precio)

En el lado contrario, se trata de cámaras que responden mejor a lo que el usuario de las réflex de gama media espera encontrar: visor óptico, un cuerpo correctamente rematado, un enfoque excelente –en el caso de la Nikon, sobre todo- y en definitiva una relación entre calidad, precio y prestaciones muy buena.

De hecho, no hace falta ni salirse del escaparate de Sony para encontrarse con modelos que pongan en apuros a esta A68. Dicho de otro modo, nos costaría mucho –muchísimo- encontrar un solo argumento para recomendar a alguien esta A68 en lugar de la más compacta, completa y ágil A6000.

Si Sony quiere demostrar que las SLT siguen vivas, tendrá que intentarlo con más fuerza, porque esta A68 no convence. Se puede decir más alto, pero no más claro. Por mucho espejo semitransparente que se le ponga al asunto.

La bolsa que aparece fotografiada en este artículo es una Crumpler Muli 9000 black y ha sido cedida como parte de un acuerdo publicitario entre Reflecta, firma importadora de Crumpler en España, y Quesabesde.

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