• "El flash es fundamental en fotografía de retrato"
  • "Hace 25 años me pagaban por un reportaje 200.000 pesetas. Hoy todos ...
Entrevista
SOFIA VALIENTE, FOTóGRAFA

"Fui allí para que me contaran quiénes eran, no para decirles qué quería ver"

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Foto: Sofia Valiente
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NOV 2015

Recién salida de la universidad, Sofia Valiente se embarcó en una especie de cruzada fotográfica para desmontar la imagen que la inmensa mayoría de estadounidenses tiene de los agresores sexuales, muchas veces condenados por cuestiones -digamos- menores. Para ello se instaló y vivió durante unas semanas en Miracle Village, una pequeña comunidad de Florida habitada únicamente por estas personas, que viven aisladas del resto de la sociedad para poder cumplir los toques de queda y la prohibición de acercase a lugares donde pueda haber niños. Estableció relaciones con ellos y los retrató, y las sinceras imágenes que hizo le han valido reconocimiento internacional y un World Press Photo. Recientemente hablamos con esta jovencísima fotógrafa, que nos cuenta cómo esta experiencia le cambió la vida, qué incongruencias ve en la sociedad y cómo a veces preferimos ignorar problemas cuyas soluciones requieren demasiada implicación.

Tienes solo 24 años y tu primer gran proyecto fotográfico, “Miracle Village”, fue galardonado con un primer premio en la categoría de retratos de los World Press Photo de este año. ¿Es eso legal?

[Ríe] Fue una gran sorpresa para mí. No había estudiado ni periodismo ni fotografía ni fotoperiodismo. Nada de nada. No tenía ninguna influencia en este campo, y ganar un premio así fue de locos.

Pero la razón por la que me interesé por Miracle Village es porque está en un área que es como una especie de cápsula del tiempo. Quería indagar en las comunidades de aquel lugar, y de hecho sigo trabajando allí.

Valiente muestra en su trabajo la vida normal de los llamados agresores sexuales en una comunidad del estado de Florida destinada a ellos. "Algunas de las historias que hay allí son absolutamente ridículas: relaciones consentidas entre adolescentes, pornografía…", explica.

¿Cómo te enteraste de la existencia de Miracle Village?

Escuché hablar sobre Miracle Village por primera vez a través de un amigo mío que trabajaba en un periódico local. Me contó que había una comunidad de agresores sexuales, y me entró muchísima curiosidad. Un día decidí visitar el lugar, y allí empezó todo. Fue la curiosidad lo que me impulsó a iniciar este proyecto. Quería conocer más detalles sobre esta comunidad y cómo era la vida allí.

La curiosidad te llevó hasta Miracle Village, pero, ¿qué fue lo que hizo que decidieras contar su historia?

Hay mucha confusión e ideas equivocadas sobre el lugar y sobre los agresores sexuales. Yo nací y crecí muy cerca de Miracle Village, y desde siempre he escuchado que los agresores sexuales son personas peligrosas, monstruos. Es el pensamiento general. Es lo que vemos y escuchamos en los medios cada vez que ponemos en marcha el televisor o leemos el periódico.

Así que fui hasta Miracle Village. Al principio estaba aterrorizada, no sabía por qué, pero después de conocer a muchos de los habitantes de aquella comunidad, especialmente a los de mi edad, me di cuenta de que no tenía nada que ver con todo lo que me habían contado desde pequeña. Eso fue lo que me impulsó a contar la historia de Miracle Village y sus habitantes.

Foto: Sofia Valiente
Foto: Sofia Valiente

"Son seres humanos, ni psicópatas ni nada parecido, pero están atrapados en ese estereotipo del hombre mayor que espera a los niños a la salida de un colegio"

Algunas de las historias que hay allí son absolutamente ridículas: relaciones consentidas entre adolescentes, pornografía… Fue como si se me abrieran los ojos de repente. Son seres humanos, ni psicópatas ni nada parecido, pero están atrapados en ese estereotipo del hombre mayor que espera a los niños a la salida de un colegio, y cosas similares. Sin duda ha habido casos horribles de este tipo, pero el 99,9% restante no son así. Simplemente son personas que intentan seguir adelante con sus vidas.

Tengo entendido que uno de los habitantes de Miracle Village está allí con la etiqueta de agresor sexual porque a los 18 años estuvo saliendo con una chica de 16.

Exacto. Estuvo en prisión, en libertad condicional por agresión sexual. Y ahora tendrá que vivir el resto de su vida con esa etiqueta. Es algo que nunca desaparece. No hay diferencia entre alguien que es realmente peligroso y alguien que no, como este chico. Todos acaban en el mismo saco.

¿Por qué la sociedad estadounidense desprecia tanto a esta gente?

Hay mucha rabia, y eso conlleva mucha confusión acerca de quiénes son estas personas y por qué pasan estas cosas. Los agresores sexuales son los hombres del saco modernos, aquellos a los que debemos culpar de todo. Y siempre es más fácil alejarlos o apartarlos de la sociedad que intentar lidiar con el problema.

En Estados Unidos, durante la década de los 90, se crearon todos estos registros en los que aparecen los nombres de cualquiera que haya cometido una agresión sexual, y eso es muy incriminatorio.

Foto: Sofia Valiente
Foto: Sofia Valiente

"Los agresores sexuales son los hombres del saco modernos, aquellos a los que debemos culpar de todo"

Cuando vemos las noticias y hablan de agresores sexuales, estos son tratados como terroristas. También es algo político. Yo intento no ser demasiado política en esto, pero en época de elecciones también se habla de estos temas.

Cuando cometes una agresión sexual de cualquier índole y tu nombre acaba en uno de estos registros, ¿existe la posibilidad de que, pasado un tiempo, tu nombre sea eliminado de la lista?

Pasados 25 años puedes pedir que quiten tu nombre del registro, pero no es fácil. Hay que llevar a cabo muchos procesos, contar con un abogado… Hacen falta recursos.

No debió resultarte nada fácil ganarte la confianza de los habitantes de Miracle Village para llevar a cabo tu proyecto fotográfico, que tiene toda la pinta de ser de esos que implican una gran implicación. De hecho viviste unos días en la comunidad.

Exacto. Viví en Miracle Village durante tres meses a lo largo de un año. Algunas de las relaciones que se crearon entonces las sigo conservando. No fui allí pidiendo si podía hacer fotos. Quería comprender la situación y cómo vive esta gente con una perspectiva diferente, no con la de una persona que lo ve todo desde fuera y a lo lejos. Quería comprender lo que supone llevar la etiqueta de agresor sexual.

Foto: Sofia Valiente
Foto: Sofia Valiente
Entre los habitantes de Miracle Village hay una mujer, Rose.

Sí, su historia es muy trágica. Fue acusada de agredir sexualmente a sus hijos por su marido y su suegra. En el estado de Florida, y en el caso de los crímenes sexuales, no necesitas aportar pruebas: basta con que tengas un testigo que confirme tus acusaciones. Así que su marido y su suegra testificaron en su contra y Rose no solo fue acusada de agresión sexual, sino que le prohibieron tener cualquier tipo de contacto con sus hijos.

"Viví en Miracle Village durante tres meses a lo largo de un año. Quería comprender lo que supone llevar la etiqueta de agresor sexual"

Eso es lo peor que puede pasarte, que ni siquiera te dejen ver a tus hijos. Cada uno que piense lo que quiera, pero yo tengo mi propia visión sobre esta historia. Rose me habló de su pasado, de lo pobre que había sido, de los lugares en los que había vivido y de cómo su marido la violaba y maltrataba. Podría ser que fuera inocente, sin duda, pero no tuvo los recursos para defenderse.

Tengo la sensación de que para algunos de los habitantes de Miracle Village aquello es una prisión, pero para otros quizás es un lugar en el que se sienten a salvo y protegidos del mundo exterior.

Estoy segura de que les gustaría vivir en otro sitio, con sus familias, pero no pueden por la razón que sea. Hay colegios cerca, no consiguen trabajo y la gente no quiere saber nada de ellos. Todo esto les pone en una situación muy desesperada que no es buena. Es muy duro para ellos, pero sin duda agradecen que exista un lugar en el que puedan vivir. Algunos se han ido y se han comprado una casa grande, pero echan de menos el sentimiento de comunidad.

Foto: Sofia Valiente
Foto: Sofia Valiente

¿Te impusiste algún tipo de limitación cuando trabajabas en tu proyecto, en el sentido de que había cosas que no querías mostrar?

No. En realidad Miracle Village es un lugar muy tranquilo y todos hacen sus vidas pacíficamente. No tiene nada que ver con las fotos policiales que estamos acostumbrados a ver. Yo quise hacer retratos muy distintos a esos. Estaba allí para escuchar y contar sus historias.

Recuerdo que la primera foto que hice -ya te he dicho antes que estaba aterrorizada al principio- fue a un hombre mayor con gafas. Ese sí parecía el típico agresor sexual que muchos imaginan. Incluso estaba sujetando una golosina. La imagen me resultó terriblemente ridícula.

Es la imagen que muchos tenemos en la cabeza al pensar en un agresor sexual.

Claro, es normal. Incluso las películas los muestran de este modo.

Eso es lo que seguramente más gusta de tu proyecto: las imágenes son de personas que viven pacíficamente sus vidas en una comunidad.

Es lo que es. Una pequeña ciudad, una comunidad en la que unos cuidan de otros. La realidad es que es un lugar mucho más mundano de lo que muchos puedan pensar. Eso también me sorprende a mí. Recuerdo que al principio el encargado de lugar me contó que otro medio había ido allí para investigar y hablar del sitio, pero que habían descartado la idea porque no habían encontrado nada interesante que mostrar o contar.

"No sé si el objetivo de este trabajo es cambiar la mentalidad de la gente, pero sí hablar de prejuicios y de cómo juzgamos a otros"

A mí me interesaba hablar de su día a día, de las terapias que hacen, de los días en los que van a la iglesia. Cuando empecé sinceramente no sabía con qué iba a encontrarme, pero tengo muy claro cómo me siento ahora y qué pienso sobre esta situación, Miracle Village y los agresores sexuales. Fue todo un proceso darme cuenta de todo. No pienso lo mismo ahora que cuando empecé a hacer fotos. Fue un gran reto.

Foto: Sofia Valiente
Foto: Sofia Valiente

¿Es este uno de los objetivos de tu proyecto, cambiar la mentalidad de las personas sobre este tema?

Su objetivo es mostrar otra visión. No sé si cambiar la mentalidad de la gente, pero sí hablar de prejuicios y de cómo juzgamos a otros.

Tu proyecto habla de muchas cosas. De los agresores sexuales, sin duda, pero también de la sociedad actual y de cómo gestionamos algunos problemas. De cómo preferimos olvidarnos y apartar de nuestro camino algunos temas en lugar de intentar comprenderlos y buscar posibles soluciones.

Absolutamente. Creo que no queremos confrontar algunos temas, especialmente si estos no salen del ámbito familiar. La mayoría de los crímenes sexuales suceden entre las paredes de las casas de sus protagonistas.

Quizás con la educación se podrían evitar algunas vidas truncadas.

Sin duda. Cuando investigas un poco te das cuenta de que la educación, ya en el instituto, sería de gran ayuda. Ignorar el problema nunca es la solución: entonces el problema crece.

Foto: Sofia Valiente
Foto: Sofia Valiente

Antes de trabajar en “Miracle Village”, ¿con qué ocupabas tu tiempo?

Estaba en la escuela de arte, y no había trabajado en ningún proyecto fotográfico parecido a “Miracle Village”. Realmente con él ha sido la primera vez que he salido allí fuera, al mundo, a buscar algo distinto. Y lo encontré.

Tener en la vitrina un World Press Photo con tan solo 24 años, ¿cambió tu manera de ver el proyecto? ¿Cómo digeriste la noticia?

Honestamente, me sentí aliviada. De verdad deseaba que este proyecto llegara a mucha gente, que fuera visto. Así que cuando gané el World Press Photo pensé que había hecho mi trabajo, que lo había conseguido. Me sentí muy agradecida y feliz de poder mostrar aquella visión sobre el tema.

Me encanta la idea de que la fotografía puede cambiar algo. No soy ni política ni cirujana, así que no puedo cambiar nada físicamente, pero de verdad creo que “Miracle Village” era lo mejor que podía hacer por estas personas, lo que mejor se podía hacer en general por ellos. Nunca antes se les había visto de esta manera, nunca habían podido compartir este lado.

"Me encanta la idea de que la fotografía puede cambiar algo. Creo que la fotografía educa a la gente"

Creo que la fotografía educa a la gente. Si coges una foto de mi proyecto y la comparas con la foto que hay de esa misma persona en el registro de agresores, verás que no tienen nada que ver. Con la fotografía podemos mostrar las cosas de un modo que nunca antes hemos visto. Tiene mucho potencial. Yo estudié arte, no fotoperiodismo, así que hice retratos de esas personas tal y como las veía.

Foto: Sofia Valiente
Foto: Sofia Valiente

Contaste la historia de estas personas de un modo muy acertado.

Gracias. Simplemente me dejé guiar por mi instinto. Fui allí para que me contaran quiénes eran, no para decirles qué quería ver. Hay una gran diferencia.

¿Sigues en contacto con los habitantes de Miracle Village?

Claro. Vivo a 20 minutos del lugar y mantengo el contacto con algunas de las personas que conocí.

Es uno de esos proyectos a los que irás volviendo a lo largo de tu carrera, ¿no?

Eso creo, sí.

¿En qué trabajas ahora?

Sigo centrada en la zona donde está Miracle Village, los Everglades. No tengo muy claro todavía cómo evolucionará lo que estoy haciendo, pero definitivamente sigo trabajando allí.

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