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Cámaras y pantallas táctiles: una relación con más historia (y futuro) de lo que parece

 
8
JUN 2012

La recién anunciada Canon EOS 650D no es la primera cámara de ópticas intercambiables equipada con una pantalla táctil. Sin embargo, el hecho de ser el primer modelo SLR con esta prestación viene a confirmar lo que desde hace tiempo ya era un secreto a voces: los monitores táctiles han llegado al escaparate fotográfico para quedarse. Nos guste o no.

Canon EOS 650D
Canon EOS 650D

Acogidos con cierto entusiasmo por algunos y vistos con algo de recelo por otros (los segundos parecen más o al menos se quejan algo más), la decisión de Canon bien podría ser el penúltimo paso hacia el definitivo desembarco en modelos de mayor entidad. ¿Una cámara de gama media o profesional con pantalla táctil?

La decisión de dotar la EOS 650D de pantalla táctil bien podría ser el penúltimo paso hacia el desembarco en modelos de mayor entidad

En efecto, es éste uno de esos rumores que llevan sonando tanto tiempo y a los que cuesta darles cierto crédito, si bien cada vez resulta menos descabellado pensar en algo así a corto o medio plazo. Ya se sabe que este tipo de inventos suelen recorrer un camino ascendente en el seno de una marca: se implementan en modelos muy sencillos y acaban llegando a las cotas más altas del catálogo.

Tan conservadora para otras cosas, Canon ha roto una de las últimas fronteras de esta prestación. Recién salida del horno, la EOS 650D es una buena excusa para dar un repaso a lo que han sido -y podrían ser- las pantallas táctiles en el mundo de la fotografía.

Un poco de historia
Pese a que un monitor de este tipo sigue siendo noticia en pleno 2012, no se trata de ninguna novedad. En efecto, la EOS 650D es la primera réflex que adopta esta tecnología, pero cámaras con ópticas intercambiables y LCD táctil hay ya unas cuantas desde que la Panasonic Lumix DMC-G2 estrenara la primera allá por marzo de 2010.

Panasonic Lumix DMC-G2
Panasonic Lumix DMC-G2
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Desde entonces, unas cuantas cámaras Micro Cuatro Tercios y la Sony NEX-5N se han subido ya a este tren. Aunque en la mayoría de casos esta prestación ha tenido un enfoque más dirigido a usuarios noveles, lo cierto es que también ha recalado en modelos tan potentes como la Panasonic Lumix DMC-GH2, la Olympus E-P3 y la más reciente Olympus E-M5.

Olympus OM-D E-M5
Olympus OM-D E-M5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Incluso en el selecto mundo de los respaldos digitales las pantallas táctiles se han hecho un hueco. Sin ir más lejos, los Phase One IQ (y sus clones en versión Mamiya Leaf Credo) incorporan una pantalla táctil de 3,2 pulgadas. Así que, definitivamente, profesionalidad y pantalla táctil hace ya tiempo que no son conceptos reñidos.

Doce años atrás (o más)
Pero es en el terreno de las cámaras compactas donde las pantallas táctiles viven últimamente una época de cierto esplendor -si bien siguen siendo minoritarias- y pueden presumir de una veteranía que echa por tierra eso de que se trata de algo heredado de los teléfonos móviles.

¿Cuándo se empezaron a dejar ver por el escaparate? La Sony Cyber-shot DSC-N1 (octubre de 2005) fue posiblemente la primera en comercializarse de forma más o menos masiva en España.

Kodak EasyShare-One
Kodak EasyShare-One
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pero ya antes Kodak había vuelto a demostrar ser capaz de tener grandes ideas y dejarlas abandonadas en algún limbo: la Kodak EasyShare-One (de la que nada se supo por estas tierras) proponía a principios de 2005 una futurista combinación de cámara con conexión Wi-Fi (a través de una tarjeta SD Card, eso sí) y pantalla táctil. Con su estilete y todo.

Bastante menos conocida es la Toshiba PDR-T10 (2002), que para muchos pasa por ser la primera cámara con pantalla táctil. Algo que no sería del todo cierto si se tiene en cuenta la surrealista Ricoh RDC-i 700 (2000), que pese a sus extrañas prestaciones (conexión de red, fax...) también permitía sacar fotos.

No obstante todavía podemos seguir retrocediendo en el tiempo hasta dar con la Nikon Coolpix 300, anunciada en 1997. Definido por la propia firma como un "asistente personal de imagen" este dispositivo combinaba una cámara de 330.000 píxeles de resolución con una pantalla LCD sobre la que se podían tomar notas y realizar dibujos.

Pero, ¿para qué?
Aclarado que no estamos ante un invento de hace un par de días (en la base de datos de QUESABESDE.COM figuran más de 100 cámaras dotadas de esta prestación a lo largo de la última década), la buena noticia es que el funcionamiento y la utilidad de las pantallas táctiles han mejorado con los años.

Pese al poco entusiasmo que suelen despertar, la buena noticia es que las pantallas táctiles han ido mejorando en funcionamiento y utilidad

Empezando por el grosor de estos monitores, que en sus primeras versiones obligaban a diseñar cámaras bastante más grandes que sus compañeras con un LCD convencional. La Sony Cyber-shot DSC-TX5 fue hace un par de años la demostración más evidente de que las pantallas táctiles también podían ser resistentes y muy finas.

También la manejabilidad ha ido ganando puntos. Aunque todavía están lejos de ofrecer la agilidad y precisión de las pantallas que incorporan los móviles de última generación, ya no hace falta desgastarse la punta del dedo para conseguir entrar en un menú o seleccionar una opción.

Pero más allá de arrastrar las fotos "a lo iPhone" o hace pinza para ampliar (que siempre queda bonito), ¿cuál es la utilidad real de este tipo de pantallas? Ésa es la pregunta del millón que muchos usuarios se hacen y que les lleva a no mostrar demasiado entusiasmo por este asunto.

Sony Cyber-shot DSC-TX5
Sony Cyber-shot DSC-TX5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Aunque poder disponer de un menú táctil puede aportar cierta agilidad en el manejo, lo más interesante casi siempre acaba siendo la posibilidad de enfocar una zona determinada del encuadre con sólo tocar esa parte en la pantalla. ¿Disparar con un toque en la pantalla? He aquí otra posibilidad, aunque igual hay que esperar una generación más para que esto acabe siendo algo natural en una cámara de fotos y no una especie de excentricidad.

Sí o sí
Y es que cualquiera que haya visto a un niño de apenas un par de años jugando con la pantalla de un iPad como si fuera lo más normal del mundo seguramente no tendrá muchas dudas sobre cómo serán las cámaras del futuro. ¿Acaso esa futura generación de fotógrafos va a renunciar al control táctil con el que habrán crecido en la mayoría de aparatos que les rodean?

Cualquiera que haya visto a un niño de apenas un par de años jugando con un iPad no tendrá muchas dudas sobre cómo serán las cámaras del futuro

Mientras llega ese día y seguimos haciendo cábalas sobre si tiene sentido o no una SLR de corte profesional con pantalla táctil, la EOS 650D ya está aquí para romper una de la penúltimas fronteras de este tipo de monitores. Y lo hace precisamente Canon, una de las firmas más conservadoras del sector y de las últimas en acercar estas pantallas a sus compactas.

Tal vez el camino pase por controlar directamente la cámara desde el teléfono o el tablet como ya ofrece -adaptador mediante- la Nikon D3200, por ejemplo. O tal vez incluir opciones de retoque en las cámaras aprovechando las pantallas táctiles.

De momento un detalle curioso que ya hemos visto en más de una patente de Canon es cómo integrar un monitor táctil en una cámara sin que la nariz del fotógrafo intervenga en el proceso de captura al acercar el ojo al visor. Porque la idea -al menos por ahora- es incluir pantallas táctiles, no nasales.

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