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Entrevista
SIQUI SáNCHEZ , FOTóGRAFO

"A través de los váteres podemos saber muchas cosas de la gente"

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Foto: Siqui Sánchez
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FEB 2014

Casi siempre que hemos necesitado aliviarnos han estado allí. Los hay de todos los tamaños, formas y colores. Desde un simple agujero en el suelo hasta un cubículo que parece sacado de una película de ciencia ficción. Incluso los hay que son efímeros, como ese que alguien construyó con hielo en medio del Polo Norte. Estamos hablando de los váteres, protagonistas absolutos del último proyecto del fotógrafo barcelonés Siqui Sánchez bautizado como "ToiletPlanet". Hemos conversado largo y tendido con el autor acerca de éste y otros trabajos para descubrir qué pueden contarnos los lavabos acerca de las personas y su cultura.

Llevas años en esto de la fotografía, pero muchos han sabido de tu trayectoria a raíz del proyecto "ToiletPlanet". ¿Por qué fotografías váteres?

Me gusta mucho viajar e intento hacerlo siempre que puedo. Y cuando viajas siempre hay cosas que te llaman la atención y que son muy distintas de un lugar a otro: la gente, los monumentos… y los váteres. Yo empecé a fotografiarlos porque algunos me parecen muy sorprendentes y espectaculares. Pero eran fotos que se iban quedando en un rinconcito, en esas carpetas que siempre dejas para más tarde.

Pero luego ves estas fotos con cierta perspectiva y te das cuenta de que hay un patrón, de que hay algo en ellas que despierta interés. Son imágenes que quieren transcender la simple colección de cosas raras para tener algo más de contenido.

Foto: Calvin Dexter
Siqui Sánchez ha emprendido una campaña de micromecenazgo para financiar el lanzamiento de un libro sobre su último proyecto "ToiletPlanet".

“Llevo cinco años trabajando en ‘ToiletPlanet’ y hasta ahora he evitado subirlo a Internet. No quería que se convirtiera en el típico PDF de fotos chistosas”

Porque, ¿qué sentido tiene hacer fotos? Muchos, y uno de ellos es contar lo que pasa en el mundo, mostrar lo que uno ve. Ése es un sentido práctico, documental. Hay otros sentidos, como alardear de la cámara que acabas de comprarte, pero ése no me interesa mucho, la verdad.

Es a partir de este punto de vista, del de la fotografía que cuenta cosas, que empiezo a crear esta colección. Quería explicar que no en todos los sitios los váteres son iguales y que incluso a través de ellos podemos saber muchas cosas de la gente. Hay muchas maneras de conocer un pueblo, una gente. Y ésta es una de ellas.

Al tratarse de una serie distinta, innovadora y frívola, también es más fácil atrapar al espectador y llevarlo hasta donde tú quieres. Cuando la gente se encuentra con un tema así queda desarmada y se apunta a subir al carro rápidamente. Todos tenemos anécdotas para explicar ante temas como éste. Ésa era mi intención con este proyecto: contar una historia de una manera mucho más desenfadada.

¿Hubo un proceso de documentación e investigación antes?

Sí, estuve investigando el tema por Internet durante mucho tiempo porque no soy el primero ni el último en hacer algo así. Mucha gente hace fotos de váteres cuando viaja. Contacté con todas aquellas personas que me interesaban para preguntarles dónde estaban algunos váteres en concreto. Siempre que pude hice la foto yo mismo, y en los casos en los que era imposible contactaba con el autor de la foto del váter que había visto y le proponía incorporarla al proyecto. Aunque siempre intentaba por todos los medios hacer la foto yo mismo.

"Contrariamente a lo que mucha gente piensa, el diseño del retrete dista mucho de ser único. A lo largo de la historia, sociedades de todos los lugares y todas las épocas han encontrado cientos de soluciones diferentes al mismo problema." (Extraído de la introducción al proyecto "ToiletPlanet")

Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez

Recuerdo un caso en que vi un váter que se había construido con hielo durante una maratón del Polo Norte. Y claro, era imposible para mí fotografiar aquello porque ya no existía.

En el libro hay unas 50 imágenes que son de otra gente. Yo planifiqué la vuelta al mundo para fotografiar váteres en función de todo lo que había investigado y descubierto antes. Si tenía que hacer fotos en hoteles, por ejemplo, antes me ponía en contacto con los responsables y pedía permiso para trabajar en sus instalaciones. Ése fue un poco el proceso de gestación del proyecto. Un viaje apasionante.

De todos los retretes que has fotografiado, ¿en cuál de ellos nunca te sentarías?

En unos cuantos. Pero vayamos por pasos. El lavabo es una pieza básica de nuestra cultura y está presente en el mundo civilizado, pero hay una gran parte del mundo en el que brilla por su ausencia. Hay 2.500 millones de personas que no tienen váteres. Precisamente la fundación de Bill Gates tiene entre sus objetivos impulsar el diseño de váteres que sean fáciles y baratos de construir para poder llevarlos a los países que no los tienen. Para nosotros es algo habitual disponer de váter, pero para muchos, no.

Dicho esto, en nuestra cultura tenemos tan asumido que cuando queremos hacer pis encontraremos un lavabo, que no nos damos cuenta de que es un lujo y que no siempre ha sido así. Y cuando sales al extranjero y viajas verás también que puedes encontrarte de todo. Es aquí cuando te das cuenta de las grandes diferencias que hay entre un país y otro.

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Foto: Siqui Sánchez
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Foto: Siqui Sánchez

“En nuestra cultura tenemos tan asumido que cuando queremos hacer pis encontraremos un lavabo que no nos damos cuenta de que es un lujo”

¿Los váteres en los que nunca me sentaría? Pues aquellos que no tienen las características básicas a las que estamos acostumbrados: usabilidad y privacidad, además de higiene, claro está. Los japoneses, por ejemplo, son muy estrictos con el tema de la privacidad, pero hay países en los que el listón lo tienen muy bajo.

He estado en todo tipo de lugares y en váteres que dan miedo, pero no son éstos los más terribles ni divertidos. Hay de todo en el mundo.

¿Cuál es el váter más absurdo que has visto?

Es difícil de decir, pero no hace mucho viajé a Nueva York e intenté hacer fotos en un váter en el que me fue del todo imposible: estaba completamente a oscuras. Incluso se podría revelar fotos allí. La oscuridad era total. Cuando pregunté si podía encender la luz me dijeron que no había luz. Ésa era la gracia del váter: negro total. Era en un restaurante muy pijo del Soho, y si no había luz era porque lo habían diseñado así.

Al cabo de un rato de estar allí dentro podías intuir el local a través de un cristal oscuro que separaba el váter. Lo que todavía no sé es cómo los clientes conseguían apuntar hacia el agujero. Había que mear en braille. Ése ha sido uno de los váteres más absurdos que he visto.

"Si buscamos las similitudes entre un submarino nuclear anclado en Honolulu, un bar de tapas en Sevilla y un monasterio budista en el Tíbet, veremos que sólo tienen una cosa en común: en todos estos sitios hay un retrete." (Extraído de la introducción al proyecto "ToiletPlanet")

Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez

En el fondo se trata de un trabajo documental que nos habla de la gente y su cultura.

Evidentemente. La fotografía, al igual que el resto de artes, sólo tiene sentido cuando habla de la gente. Si te fijas en la pintura, la mayoría de obras que te vienen a la cabeza son retratos. Incluso quien hace paisajes quiere expresar un estado de ánimo. Todo aquello que es creativo sólo tiene sentido e interés si habla de la gente.

Está claro que hay otro tipo de fotografía, como la de paisajes, pero a mí no me atrae mucho, ni como profesional ni como espectador. A mí me gusta trabajar en cosas que llegan a la gente, y hoy día es muy complicado atrapar al público.

¿Ya no tiene la fotografía esa capacidad de atraparnos y cambiar algo en nuestro interior?

O la ha perdido o la está perdiendo. Si por ejemplo yo me pongo a pensar ahora en Egipto o Siria, lo que me viene a la cabeza son vídeos de YouTube. Sí que hay fotos de Siria impactantes, pero la fotografía está jugando con mucha desventaja en esta competición, y si quiere aspirar a ocupar un lugar importante, tiene que hacer un esfuerzo extra.

¿Es porque estamos saturados de imágenes o por la aparición de nuevas herramientas?

Vamos a remontarnos un poco. Cuando aparece la fotografía la gente piensa que es un invento magnífico capaz de plasmar la realidad de manera objetiva, o eso es lo que creen. Es un medio rápido, asequible, no hay que ser un maestro para dominarla y es la gran novedad.

“La fotografía hoy día lo tiene difícil. Fotos como la de la niña del napalm de Nick Ut quizás hoy no hubieran sobrevivido a las hojas de miniaturas de una página web”

Pero después de la fotografía llegan el cine y la televisión. Es decir, fotografía con sonido, movimiento y texto. Es como si cogiéramos la pintura, la literatura y la música en una especie de arte total en cuanto a comunicación que es el cine, la televisión o los vídeos en YouTube. Eso es imbatible. Y ante esto la fotografía lo que ofrece es una imagen icónica muy potente.

Es como un tour de force. ¿Qué es más importante y tiene más trascendencia a la hora de comunicar? Pues no lo sé. La fotografía ofrece una imagen icónica, sí, pero no es algo tan sencillo conseguir una de estas capturas.

La historia nos ha regalado algunas.

Sí, pero es muy difícil. Es por eso que pienso que esta batalla la fotografía la tiene un poco perdida. No es algo definitivo, pero incluso la manera en la que consumimos ahora imágenes no tiene nada que ver con lo que hacíamos diez años atrás. Hoy en día, fotografías que necesitan un rato de observación y reflexión antes de convertirse en icónicas pueden correr el riesgo de estar en una galería de cualquier agencia en Internet y pasar desapercibidas. El consumo de fotos es hoy en día muy rápido, y fotos como la de la niña del napalm de Nick Ut quizás hoy no hubieran sobrevivido a las hojas de miniaturas de una página web. Y ya no hablemos de Cartier-Bresson y compañía.

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Foto: Siqui Sánchez

Eran imágenes que en las páginas de la revista Life funcionaban. Tenían su tiempo y cumplían la función para la que habían sido creadas. Pero hoy en día es muy distinto todo. Lo decía antes: la fotografía lo tiene difícil y los trabajos actuales que tienen cierta transcendencia no son fotos únicas, sino que suelen ser reportajes extensos con un buen puñado de imágenes. Así se puede explotar mejor lo que da de sí este medio. Con una imagen aislada es muy complicado.

Los canales de distribución también han cambiado. La foto que antes aparecía en las páginas de una revista, ahora puede publicarse en Internet y ser vista por millones de personas en un tiempo récord. Incluso una foto que alguien ha hecho sentado en la taza de un váter puede tener una audiencia millonaria. ¿Ya no es necesario que el fotógrafo tenga cierta habilidad?

Que tres millones de personas vean una foto que has hecho mientras estabas cagando en el váter no tiene porque ser algo bueno necesariamente. Tan rápido como la han visto, la han olvidado.

“Mucha gente hace cosas para subirlas únicamente a Twitter. Es acojonante. Las redes sociales son una trampa en la que caes sin darte cuenta”

Ciertamente hay una lucha entre fotógrafos para hacerse ver en Internet, ya que la visibilidad está muy difícil hoy en día. Eso puede provocar que pierdas lo que realmente estás haciendo. Mucha gente hace cosas para subirlas únicamente a Twitter. Es algo que consume mucha energía. Energía que podrías estar dedicando a muchas otras cosas.

En mi caso ahora mismo me encuentro en plena promoción del libro "ToiletPlanet" y tengo ganas de terminarlo para poder dedicarme a otras cosas. Es una barbaridad el tiempo que dedicamos a las redes sociales como Twitter y Facebook. Es acojonante. Son una trampa en la que caes sin darte cuenta, y estoy hablando del mundo digital y las redes.

Pero las redes sirven para establecer contactos y entablar relaciones, ¿no?

Las redes son algo que te atrapa. Internet es fantástico, y muchas de las cosas que hago no serían posibles sin él. No voy a soltar ahora el típico discurso apocalíptico, pero es cierto que todo tiene que tener su medida, porque vivir excesivamente pendiente de estas cosas te puede llevar a pensar que mucha gente tiene un interés real en ti, y ese interés puede ser perverso, puede provocar que hagas cosas para que la gente siga pendiente de ti. Si no los alimentas, se irán. Y eso hará que descuides cosas más importantes. Estar pendiente de si tu último mensaje en Twitter alcanza los 30 likes en cinco minutos puede evitar que dediques tu tiempo a cosas más profundas.

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Foto: Siqui Sánchez

Hay trabajos que son lentos por fuerza. "ToiletPlanet" es un proyecto en el que llevo cinco años trabajando y hasta ahora he evitado subirlo a Internet y hablar demasiado de él. No quería que se convirtiera en el típico PDF de fotos chistosas que circulan por Internet.

Lo que yo quería contar con este proyecto tenía que ser en formato de libro. El formato digital es de consumo mucho más rápido y el libro te permite darle una dimensión distinta.

El libro sigue ostentando una posición privilegiada. No es lo mismo ver una foto en Internet que verla publicada en un libro.

Exactamente. Le damos más valor porque el filtro para llegar a publicar una foto en un libro es mucho más largo que si vamos a publicar en Internet. Y de eso podríamos hablar largo y tendido también, pero es cierto que se le da mucho más valor. Para empezar, es algo que vale mucho más dinero y el proceso es mucho más lento. Hoy en día todos los móviles y nuevos gadgets están pensados para que podamos editar y publicar nuestras fotos inmediatamente, casi sin tiempo de pensar.

Mi idea con "ToiletPlanet" era hacer algo más coherente. Como he dicho, no quería que fuera un conjunto de fotos para echarse unas risas.

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Foto: Siqui Sánchez

¿Tanto hubiera cambiado la cosa si hubieras publicado tus fotos de váteres en Internet?

Hace poco estuve en Nueva York por trabajo y aproveché para visitar galerías de fotografías. Vi imágenes colgadas en paredes que, de haberlas visto en Internet, ni me habría fijado en ellas. Yo no les veía nada a aquellas fotos, pero pensaba que, si estaban allí colgadas, algo debían tener.

Esto te hace reflexionar sobre cómo te miras una foto según el formato en que se presenta. Aunque la foto debería tener por ella misma el poder de captar la atención, sin depender del formato en el que está.

Parece más importante el canal de distribución o cómo te venden el producto que el producto propiamente dicho.

Eso pasa en todos los mercados. El envoltorio lo es todo. Y la procedencia. Si Annie Leibovitz y yo colgáramos la misma foto en una pared, la gente las vería de distinto modo. Y eso se aplica en muchos otros terrenos. Al final es el público quien decide lo que le interesa.

Aquí entramos en el mundo del micromecenazgo que tan de moda está ahora. Es el sistema más democrático que existe para decidir si un proyecto interesa o no. Puede interesar a alguien hasta el punto de que esta persona se comprometa a coger su tarjeta de crédito y la utilice para respaldar tu proyecto. Y ése es el compromiso máximo que se le puede pedir a alguien.

Foto: Siqui Sánchez

¿El proyecto "ToiletPlanet" está cerrado o sigues trabajando en él?

Ha pasado de ser un proyecto a una costumbre, porque sigo haciendo fotos de váteres y las seguiré haciendo porque me encanta viajar. Pero lo considero como algo acabado y tengo ganas de darle el broche final para poder dedicarme a otras cosas.

¿Eres de los que siempre van con la cámara encima?

No. Hacer fotos porque sí no me gusta. Si voy a un sitio a hacer fotos, voy a hacer fotos. Pero ir con la cámara a todas partes no es lo mío, y es una lástima, porque la fotografía se ha convertido en el pasatiempo número uno del planeta.

¿Y eso? ¿A qué se debe esta fiebre por la fotografía?

Porque nos ha dado una respuesta a la pregunta de cómo actuamos delante del mundo. Si tú estás de vacaciones y ves el David de Miguel Ángel, ¿qué haces? Una foto. Si ves el Coliseo, ¿qué haces? Una foto. ¿Por qué? Pues porque es una respuesta. Si vas a un sitio y no haces una foto, ¿qué haces? Suerte tiene mucha gente de las fotos.

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Foto: Siqui Sánchez

“La fotografía se ha convertido en el pasatiempo número uno del planeta porque nos ha dado una respuesta a la pregunta de cómo actuamos delante del mundo”

¿Y de qué nos sirven estas fotos? Pues en cierto modo son como una forma de postergar las cosas. Vemos algo, hacemos una foto y pensamos que ya nos lo miraremos más adelante. Es como una lista de cosas pendientes.

También es una forma de amortizar el viaje que haces. Hacer fotos para enseñar luego a los amigos lo bien que te lo has pasado. Aunque hay que vigilar con estas fotos, ya que pueden dar una imagen equivocada de cómo te lo pasaste en las vacaciones. Sólo muestran unos momentos en concreto y no el viaje en su totalidad.

El fotoperiodismo ha cambiado mucho en los últimos años. Parece que lo de irse medio año a un país lejano con el equipo fotográfico en la mochila ya no se lleva.

Sigue habiendo privilegiados que trabajan así, pero ya no se hacen viajes de estos de seis meses para ir a fotografiar gorilas. Todo esto se ha perdido. Y se ha perdido porque la época de las grandes revistas ya ha pasado. Ahora la gente tiene mil formas distintas de ver fotografías. Lo que hablábamos antes del cambio en los canales de distribución.

Y esto comporta serios problemas de financiación. Hay muchas webs que tienen mucho éxito pero los ingresos no están a la altura. No se ha encontrado una respuesta a esto todavía. No puede ser todo gratis ni tener que pagar por todo. Tenemos que encontrar una parada a medio camino. Pero está claro que con el sistema actual el periodismo se va al carajo.

Foto: Siqui Sánchez

¿Es posible que muchos ya crean más en lo que ven publicado en Facebook que en un periódico de toda la vida?

Sí, mucha gente sí. Pero los medios de toda la vida, como la televisión, siguen teniendo una fuerza inmensa. Aunque la gente se indigne en Facebook, luego llegan las elecciones y todos votan a los mismos de siempre. Para mucha gente la tele sigue teniendo toda la credibilidad del mundo.

Por otro lado, la fotografía ha perdido muchísima credibilidad. ¿Por qué? Porque todo el mundo sabe que con Photoshop se hacen maravillas. Y no me refiero a fotos de publicidad o marcas de cosméticos. Estoy hablando de fotografía documental y cosas por el estilo. El tiempo en que una foto era palabra de Dios ya ha pasado a la historia. Ahora sólo cuenta la credibilidad del autor. Es otra batalla que hemos perdido.

¿Qué es lo que busca una persona en una foto?

Saber de otros. Eso es lo que le interesa a la gente. Y eso es lo que hace que una foto tenga interés. He conocido a gente que cuando han sabido de mi proyecto "ToiletPlanet" luego me han hablado de proyectos similares que ellos también han hecho. Y todos cuentan algo de las personas.

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Foto: Siqui Sánchez

“La fotografía ha perdido muchísima credibilidad porque todo el mundo sabe que con Photoshop se hacen maravillas. El tiempo en que una foto era palabra de Dios ya ha pasado a la historia”

Hay una tendencia fotográfica que es la de hacer series de fotos. Es decir, si hacemos una sola foto, es eso: una foto. Si hacemos diez de un mismo tema, entonces ya es una serie. Y al parecer, las series de fotos despiertan más interés, aunque sean de temas que a mí me aburren muchísimo. A mí una foto de una mariposa no me dice nada, pero entiendo que hay gente a la que eso le apasiona. Igual que no me interesan las fotos de cosas microscópicas pero a otros sí les gustan.

No me gustan las fotos u obras de arte que siento que se alejan tanto de mi realidad. Es como los cuadros esos de cacerías de la aristocracia inglesa que antes había en todas las casas. Siempre pensé que era la cosa más falsa y desubicada del mundo. En mi casa había uno y era lo más cutre que he visto en mi vida.

¿Por qué los tenía la gente entonces?

Pues porque era algo que se alejaba de su realidad cotidiana, imagino. Es lo mismo que pasa con las telenovelas venezolanas: es algo que se aleja de nuestra realidad. La clave está en hablar de cosas con las que podamos conectar sin llegar a un nivel de impostura demasiado elevado.

Nos comentabas antes que querías darle carpetazo a este proyecto publicando un libro. Has optado por el sistema de micromecenazgo a través de Verkami. ¿Cómo va el asunto?

Pues va tirando y confío en que seguirá adelante y llegará a buen puerto. Me ha contactado incluso gente que trabaja profesionalmente en el mundo de los váteres. Es un proyecto que intenta destacar cómo son los váteres de todo el mundo y cómo se construyen.

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Foto: Siqui Sánchez

“En Barcelona, si quieres ir al lavabo, hay que pagar. ¿Dice eso mucho de la cultura y la forma de ser de las personas? Sin duda”

Por ejemplo, en Nueva Zelanda hay unos váteres públicos en forma de dragón que son una maravilla. Hay que verlos. Son una muestra de la creatividad humana. Es un país en el que son conscientes de que la gente tiene necesidades, y hay lavabos públicos en todas partes. Por otro lado, en Barcelona, por ejemplo, si quieres ir al lavabo, hay que pagar. ¿Dice eso mucho de la cultura y la forma de ser de las personas? Sin duda.

¿Reflejan los váteres también el nivel cultural de un país?

Sin duda. Es muy fácil hacer hoy en día una lista de los países más ricos y con más cultura. Si la haces, verás que los váteres están a la altura de esos aspectos. Dicen mucho del nivel cultural de un lugar.

Además de fotografiar váteres, en los últimos años también te has embarcado en otros proyectos, como el que te llevó hasta Nueva York para hacer fotos panorámicas. ¿Con qué equipo trabajaste en aquella ocasión?

Fue un encargo de una agencia para la que trabajo y utilicé una cámara Cambo de placas de gran formato. Una cámara de las de toda la vida, muy lenta y con un objetivo muy angular. Las fotos gustaron mucho. Cuando llegó la era digital hice fotos panorámicas en este formato -varias imágenes que luego juntaba en la posproducción- y resultó que no gustaron tanto. Allí ya me di cuenta de que lo digital no era tan bueno como lo pintaban.

Con el analógico pensaba muy bien las fotos. Con el digital hay el peligro de hacer las cosas más rápido. Es fácil caer en el error de pensar que trabajar en digital es más fácil y rápido.

Nueva York en gran formato

Siqui Sánchez realizó estas panorámicas con una Cambo de gran formato. "Las fotos gustaron mucho. Cuando llegó la era digital hice fotos panorámicas en este formato y resultó que no gustaron tanto"

Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez
Siqui Sánchez

¿Qué proyectos tienes en mente para el futuro?

Terminar "ToiletPlanet" y empezar cosas nuevas que hace tiempo que empujan. Tengo un par de proyectos en los que llevo tiempo trabajando, pero soy de esas personas que tienen que terminar un proyecto para poder empezar y dedicarse de lleno al siguiente. No soy de esos que van a un sitio y hacen fotos para tres agencias distintas y para uso personal. Me gusta centrarme y concentrarme en proyectos concretos.

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