| Colonia.
Iker Morán.-
Eterna esperanza blanca de quienes defienden que el sistema de los sensores convencionales y el uso de un filtro de color Bayer es un camino errado, la tecnología Foveon X3 ha ido languideciendo durante los últimos años. Impecable sobre el papel, el terrible retraso sufrido por la Sigma SD15 ha hecho un flaco favor a este tipo de captores, que de hecho nunca han llegado a tener una gran aceptación comercial.
Pese a ello, Sigma, lejos de arrojar la toalla, ha lanzado una especie de órdago con el anuncio del desarrollo de la SD1, llamada a ser el nuevo buque insignia de la firma y, por tanto, de esta tecnología de tres capas y captura real del color.
Sigma SD1


|
Photokina 2010 ha sido el escenario perfecto para desvelar estos ambiciosos planes, dirigiendo Sigma todos los focos hacia una vitrina con esta futura SLR de corte profesional.
Diseño parecido, pero no igual
Aunque a primera vista podría parecer que Sigma se había limitado a volver a colocar la SD15 bajo la mampara que la albergó durante casi dos años de feria en feria, en realidad en el diseño de la futura SD1 ya se puede observar algún cambio.
Por ejemplo, la clásica rueda situada en la empuñadura se traslada ahora a la zona posterior para dejar sitio a un segundo dial de control. Un buen comienzo si se quiere hablar de un modelo de gama alta.
Sigma SD1


|
También la empuñadura parece algo más pronunciada. Detalles a un lado, un cambio sustancial radica en la construcción de magnesio y el sellado del cuerpo.
La pantalla de 3 pulgadas y 460.000 pulgadas se mantiene intacta, y lo mismo ocurre con el visor y su cobertura del 98%. El sistema de enfoque es otro de los datos que -al menos sobre el papel- parece responder a esta intención de mejora gracias a sus 11 puntos respecto a los 5 de la SD15.
Sigma SD1


|
La bayoneta para ópticas con montura Sigma -no muy extendidas, la verdad- es otro de los rasgos que se han mantenido y que, a priori, no cabría incluir entre los mejores argumentos de esta futura réflex.
Resolución triplicada
La resolución de los captores Foveon X3 ha sido uno de los principales caballos de batalla con los que la compañía ha tenido que lidiar. Hasta ahora, los 14 megapíxeles de las SD15 y SD14 (fruto de tres capas de algo más de 4 millones de puntos cada una) marcaban la cima de esta tecnología.
Si lo que el mercado quiere es resolución, démosela, parecen haber pensado los ingenieros de Sigma. Así, la SD1 da un triple salto mortal y presume de 46 megapíxeles, es decir, algo más de 15 en cada una de las tres capas RGB que conforman este peculiar captor.
| Vídeo: un vistazo al prototipo de la Sigma SD1 | |
De este modo, al trabajar en JPEG ya no habrá que encontrarse con ficheros realmente pequeños como ocurría hasta ahora. En este formato, salvo que haya cambios respecto a lo visto hasta ahora en este saga, la cámara producirá archivos de 15 megapíxeles, pero en RAW se podrán exportar hasta alcanzar esos 46 millones de puntos totales.
Si de lo que se trataba era de llamar la atención y buscar el titular con esa especie de récord de resolución, no hay duda de que Sigma lo ha conseguido.
¿Ave Fénix?
Aunque sabemos que, como casi todo, las SLR de Sigma tienen sus fieles defensores, resulta imposible no mirar con cierto escepticismo esa vitrina que guarda a buen recaudo la SD1. Tras la experiencia de la SD15, decir lo contrario sería pecar de poca memoria.
Pero si algo ha demostrado Sigma es valor para probar suerte con cámaras diferentes (que se lo digan si no a la familia de las DP) y paciencia para no rendirse, incluso cuando el camino demuestra ser tortuoso y tal vez no lleve a ninguna parte.
Veremos qué ocurre con esta SD1, cuya llegada al mercado no debería demorarse mucho. Aprovechar el interés despertado entre el respetable antes de que éste se evapore sería una gran maniobra por parte de la firma nipona.
El castillo de naipes construido en
torno a ese Foveon X3 de 46 MP se
derrumbará si el cuerpo, el enfoque
o la velocidad no están a la altura
No obstante, en Sigma tienen que ser conscientes de que una cámara de gama alta no se construye sólo alrededor de megapíxeles. Si el cuerpo, el enfoque o la velocidad no están a la altura de las circunstancias, se derrumba todo el castillo de naipes. Y en la SD1 no parece que todos estos frentes -sin entrar siquiera a valorar la ausencia de la función de grabación de vídeo- hayan sido suficientemente lijados.
Claro que, a la espera de nuevos datos y de poder ver en acción ese captor de 46 megapíxeles, sólo por lo lógica que nos ha parecido siempre la teoría que sustenta a los Foveon X3 esta futura SD1 merece el beneficio de la duda.

|