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Prueba de producto
DR. JECKYLL Y MR. HYDE

Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC: análisis

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ENE 2011

A tenor de la limitada oferta disponible, está claro que fabricar angulares por debajo de los 10 milímetros para cámaras con sensor APS-C no es tarea fácil. De hecho, con el permiso del Canon 8-15 mm f4 (que juega también en la liga del formato completo), este Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC es la única opción. Tras probar durante unos días la versión para Nikon, hemos conseguido descifrar la doble personalidad de este zoom: un angular incontrolable a 8 milímetros que se convierte a partir de los 12 milímetros en una óptica corregida y muy fiable. No es barato y su campo de actuación es bastante limitado, pero los amantes de los angulares extremos disfrutarán con este zoom y su creativa bipolaridad.

No sabemos si diseñar angulares extremos es complicado, caro o posiblemente ambas cosas a la vez. O tal vez es que existe una demanda muy moderada para este tipo de objetivos. Sea cual sea el motivo, el caso es que el escaparate de ópticas por debajo de los 10 milímetros es un paraje bastante inhóspito.

Pese a ello, Sigma se animó a principios de este mismo año con el que a día de hoy es el zoom más extremo dentro de este segmento angular: un 8-16 milímetros con una luminosidad de f4.5-5.6 diseñado para sensores de tamaño APS-C.

Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Disponible en versiones para Canon, Nikon, Sony, Pentax y Sigma, en nuestro caso hemos podido probar durante unos días la versión con bayoneta nikonista sobre una Nikon D300.

Buenos acabados
Con unas focales equivalentes a 12-24 milímetros una vez aplicado el factor de conversión de 1,5x, este zoom ofrece un ángulo de visión que va desde casi 115 grados en 8 milímetros hasta 76 grados en 16 milímetros.

Su peso es de 555 gramos y tiene unas dimensiones de 75 x 106 milímetros. La construcción interna consta de 15 elementos ópticos organizados en 11 grupos, 3 de ellos asféricos y 4 más de vidrio especial FLD.

Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El diafragma está compuesto por 7 palas redondeadas, y disponemos de una muy interesante distancia mínima de enfoque de 24 milímetros desde el sensor. Es decir, unos 7,6 centímetros reales desde la primera lente hasta el objeto fotografiado.

Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

A falta de estabilizador -tampoco es habitual en este tipo de angulares-, sobre el barrilete sólo encontramos un conmutador para alternar entre el enfoque automático y el manual. Tanto el aro del zoom como el del enfoque son de buen tamaño y dureza.

La bayoneta metálica y el cuidadoso acabado negro mate de las zonas interiores son los esperados en un objetivo de su precio: en torno a 750 euros.

Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En la parte delantera, un parasol fijo de pétalos cumple varias funciones: evita la entrada de luz parásita, protege la abombada lente frontal de golpes accidentales (ya que no podemos montar filtros) y hace de soporte de la tapa delantera del objetivo.

Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como es habitual en muchos objetivos de gama media y alta de Sigma, el zoom llega acompañado de un estuche blanco y bien dimensionado.

Diversión y creatividad aseguradas
Los angulares extremos siempre resultan muy divertidos, invitando a utilizar su focal más corta para tener puntos de vista impactantes e irreales. En ese sentido, el Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC no defrauda: su estética no disimulada de ojo de pez a 8 milímetros de focal es espectacular para paisajes, fotos de acción, retratos caricaturizados e incluso tomas de espacios reducidos sin pretensiones arquitectónicas.

Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Todos estos argumentos también pueden volverse en nuestra contra. Y es que en las focales más cortas es muy apreciable la deformación de barrilete, por lo que el objetivo es poco aconsejable para tomas con líneas rectas cerca de los bordes del fotograma.

Pero a partir de 12 milímetros -y mucho mejor a 14 y 16 milímetros- esta deformación ya está corregida y podemos usar el objetivo como un angular corriente, incluso para tomas que requieran precisión en la rectitud de las líneas.

Muestras: focales
Las capturas se han realizado con un Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC montado en una Nikon D300
las capturas se han realizado con un sigma 8-16 mm f4.5-5.6 dc montado en una nikon d300
8 mm
las capturas se han realizado con un sigma 8-16 mm f4.5-5.6 dc montado en una nikon d300
16 mm
El enfoque es interno, por lo que el grupo frontal no gira al enfocar. Incluye además un motor de enfoque HSM que hace que su funcionamiento sea muy rápido, silencioso y preciso en todo momento.

Incluso trabajando en el modo de enfoque automático, el anillo manual permite hacer correcciones en cualquier momento.

Viñeteo visible, aberraciones contenidas
Aunque es algo asumible en una óptica de estas características, no podemos dejar de señalar el viñeteo muy evidente que produce esta óptica a 8 milímetros en su máxima abertura. Sólo cerrando a f11 conseguiremos que sea casi inapreciable.

Como era de esperar, los resultados en este campo mejoran a 16 milímetros. En este caso, el oscurecimiento de las esquinas sigue quedando patente, pero a f8 ya está bien controlado.

Foto: Quesabesde
Imágenes realizadas con un Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM montado en una Nikon D300 empleando diferentes focales y aperturas de diafragma. Haz clic en la imagen para ver los resultados de la prueba de viñeteo a mayor tamaño.

En cuanto a las aberraciones cromáticas y los halos, las imágenes JPEG entregadas por la cámara resuelven bien esta papeleta. Aunque estos resultados dependen en gran medida de la interacción entre la óptica, el sensor de la cámara y el procesador de imagen, en este caso se ha realizado un buen trabajo con los JPEG, puesto que en los RAW nos hemos topado con halos azules en las zonas de cambio de contraste.


Imágenes realizadas con un Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM montado en una Nikon D300 variando la posición de disparo para mantener un encuadre similar. En el gráfico se puede ver el efecto que sobre las aberraciones geométricas y la perspectiva de la imagen tienen las diferentes focales del zoom.

Respecto a la calidad de imagen, la podríamos calificar de muy buena. Incluso en las esquinas y con diafragmas bastante abiertos los resultados son más que dignos. Si buscamos un rendimiento óptimo lo mejor será trabajar a f11, donde la calidad de imagen es muy similar en el centro y las esquinas de la imagen.

Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Por otro lado, hemos detectado cierta tendencia a la subexposición al disparar con los diafragmas más abiertos del zoom. Un rasgo que cabe achacar a la óptica, ya que no lo habíamos apreciado en la cámara al disparar con otros objetivos.

En la calle
Otro de los rasgos característicos de los angulares es que crean adicción. Casi dan ganas de caminar siempre con el ojo pegado al visor para ir viendo la vida en esta especie de formato panorámico. Esto y la rapidez de enfoque que ha demostrado convierten este zoom en compañero ideal para las salidas, tanto en foto de naturaleza como en fotografía urbana.

Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

De hecho, hacer "robados" a un palmo de la gente no es problema, ya que la persona retratada posiblemente ni se imagine que pueda estar dentro del encuadre de la foto. Como siempre, mejor con su permiso, claro.


  Muestras: Sigma 8-16 mm   © QUESABESDE.COM

Las capturas se han realizado con un Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM montado en una Nikon D300:







En interiores podemos abusar de los 8 milímetros y hacer tomas imposibles: iglesias que parecen llegar al cielo, habitaciones que de repente ganan un montón de metros cuadrados...

En cuanto a los retratos, caer en la caricatura es fácil, pero en realidad es un recurso más para las fotografías con niños o conocidos que se presten al juego.

Muestras: Sigma 8-16 mm
Las capturas se han realizado con un Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM montado en una Nikon D300. Fotografías realizadas en formato RAW y procesadas con Adobe Camera RAW
las capturas se han realizado con un sigma 8-16 mm f4.5-5.6 dc hsm montado en una nikon d300. fotografías realizadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las capturas se han realizado con un sigma 8-16 mm f4.5-5.6 dc hsm montado en una nikon d300. fotografías realizadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las capturas se han realizado con un sigma 8-16 mm f4.5-5.6 dc hsm montado en una nikon d300. fotografías realizadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las capturas se han realizado con un sigma 8-16 mm f4.5-5.6 dc hsm montado en una nikon d300. fotografías realizadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las capturas se han realizado con un sigma 8-16 mm f4.5-5.6 dc hsm montado en una nikon d300. fotografías realizadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
las capturas se han realizado con un sigma 8-16 mm f4.5-5.6 dc hsm montado en una nikon d300. fotografías realizadas en formato raw y procesadas con adobe camera raw
Si optamos por tomas más serias, este objetivo nos permitirá componer paisajes en los que cabe todo o fotografiar un detalle arquitectónico con líneas de fuga impactantes.

Y si de lo que se trata es de meter el sol dentro del encuadre, no encontraremos demasiados reflejos. Aquí sí que se nota la evolución en positivo de los objetivos diseñados para captores digitales.

Dos objetivos en uno
Un objetivo de calidad pero con doble personalidad. Si sus focales ya nos hacían sospechar de este comportamiento, tras unos cuantos días jugando con él no podemos más que confirmarlo.

Si desde el primer momento asumimos esta dualidad y aprendemos a configurarla para cada situación fotográfica, se convertirá en una pieza muy interesante dentro de nuestra mochila.

Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Sigma 8-16 mm f4.5-5.6 DC HSM (Nikon)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El precio es el más elevado de su categoría, pero a cambio ofrece esos milímetros de más en angular que realmente marcan diferencias y abren un extenso campo de posibilidades creativas.

¿Vale la pena? Sin duda, pero será como convivir con un domesticado Dr. Jeckyll y Mr. Hyde.

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