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Prueba de producto
Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)

Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports: análisis

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NOV 2013

Cuando un objetivo grande, pesado y caro va por la tercera generación y es elegido por su fabricante para inaugurar una nueva serie dedicada a deportes, alguna que otra virtud tendrá. Y es que el Sigma 120-300 mm f2.8 es una pieza única por focal y luminosidad con la que ningún otro fabricante se ha atrevido. Argumentos más que suficientes para apostar por este remodelado zoom (pese a su precio cercano a los 3.500 euros), que se ha convertido ya en una herramienta imprescindible para algunos profesionales y oscuro objeto de deseo de muchos aficionados.

Un poco corto para fotografía de animales salvajes, demasiado pesado y grande para fotografía diaria. Entonces, ¿dónde está el atractivo del Sigma 120-300 mm f2.8? Ni más ni menos que en aquellas escenas que requieran fotografiar a distancias medias con poca luz. Los pabellones deportivos y los escenarios se nos antojan como el hábitat natural de este conocido telezoom de Sigma, que llega ahora a su tercera generación.

Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El objetivo de Sigma junto a la Canon EOS 6D, cámara con la que se ha realizado esta prueba.

Encargado de estrenar la nueva gama Sport dentro del reordenado catálogo de la compañía japonesa, la remodelación llega con interesantes novedades externas –saltan a la vista- e internas que ponen al día a un auténtico clásico entre los fotógrafos profesionales. Armados con este luminoso zoom con bayoneta para Canon (está disponible también para las monturas de Sigma y Nikon) y una EOS 6D, hemos pasado unos cuantos días poniéndolo a prueba.

Las novedades

Este contundente objetivo presenta un esquema óptico de 23 elementos organizados en 18 grupos, 2 de los cuales (FLD) tienen un recubrimiento similar a la fluorita y otro (SLD) es de baja dispersión. El conjunto óptico presume asimismo de la tecnología de revestimiento súper multi-capa de Sigma, destinado a reducir los reflejos.

sigma 120-300 mm f2.8 dg os hsm s
Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿Dónde está el atractivo de este Sigma? En aquellas escenas que requieran fotografiar a distancias medias con poca luz, como en pabellones deportivos y escenarios

Igual que el modelo anterior, el nuevo Sigma es estanco al agua y al polvo, e incorpora además un nuevo material plástico denominado TSC (Compuesto Térmicamente Estable) que evita las contracciones y dilataciones del objetivo por cambios de temperatura (lo que, suponemos, asegura el mantenimiento de la precisión óptica con el paso del tiempo bajo cualquier variación térmica).

Tanto el sistema de enfoque ultrasónico –con algoritmos mejorados, tal y como aseguran desde la firma- como el estabilizador óptico OS con 4 pasos de ganancia respecto a la velocidad de disparo convencional figuran entre las mejoras de esta generación. El estabilizador ofrece dos modos: uno para escenas convencionales y otro (identificado con el número 2) para objetos en movimiento.

El sistema de enfoque ultrasónico –con algoritmos mejorados- y el estabilizador OS con 4 pasos de ganancia respecto a la velocidad de disparo convencional figuran entre las mejoras de esta generación

sigma 120-300 mm f2.8 dg os hsm sports
Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El objetivo no se estira -por supuesto- al accionar el zoom y la lente frontal no gira al enfocar. El diafragma, por su parte, presume de 9 palas y de un bokeh perfecto gracias a su orificio circular. El conjunto mide sin el parasol frontal casi 30 centímetros (291 milímetros), y su diámetro es de 121,4 milímetros. El peso se sitúa en 3.725 gramos o en poco más de 3 kilos sin el soporte para trípodes.

Configuración por USB

Sigma ofrece opcionalmente un soporte USB compatible con su nueva gama de objetivos y que permite configurar algunos de sus parámetros. Algo especialmente útil en un zoom tan potente como éste. Denominado USB Dock, este accesorio permite -junto al programa gratuito Sigma Optimization Pro- personalizar muchas de las funciones del objetivo.

Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El USB Dock, que se adquiere por separado, nos permite configurar parámetros como la velocidad del enfoque automático, la distancia o el estabilizador

Podemos modificar -por ejemplo- la velocidad del enfoque automático, limitar la distancia de enfoque o ajustar el funcionamiento del estabilizador de imagen. Todo ello se puede grabar y asignar a uno de los botones del objetivo (“C1”, “C2” y “OFF”) para tener listos diferentes modos de trabajo. Así, la posición C1 la podemos dedicar a escenas en las que la precisión del enfoque es más importante que su velocidad, y la C2 al seguimiento de objetos en movimiento.

Se trata sin duda de un accesorio muy interesante para una óptica como ésta, incluso básico para poder explotar todo su potencial. Comercializado por separado, tiene un precio aproximado de 60 euros.

Calidad a primera vista

Siguiendo la línea de los últimos lanzamientos de Sigma, la calidad en la construcción, el cuidado exterior y el “Made in Japan” son las claves de este zoom en cuanto a diseño y aspecto. Todos los detalles están cuidados: desde la goma de la parte posterior que asegura la estanqueidad contra el agua, hasta la bayoneta de latón cromado con unos acabados impecables.

El interior del objetivo está cerrado por una lente fija que evita el paso de partículas extrañas -como no podía ser de otro modo- y pintado de negro mate en todas las partes visibles -excepto en las lentes, obviamente- para evitar reflejos extraños.

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“Made in Japan”

Todos los detalles en cuanto a diseño y aspecto están cuidados: desde la goma de la parte posterior hasta la bayoneta de latón cromado

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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sobre el barrilete se halla la zona de encaje del magnífico soporte extraíble para el trípode, con un sistema que nos ha parecido sencillo y fiable. El citado soporte es una pieza robusta, con una rosca sobre el objetivo precisa y bien dimensionada y tres roscas separadas en la base para posicionarlo a nuestra conveniencia sobre el trípode. Además, incorpora dos pequeñas asas para la sujeción de una cinta de transporte.

Los interruptores a prueba de agua y polvo son de tipo plano y deslizante, con clics para cada posición. El primero de ellos, más grande que el resto, nos da a elegir entre el enfoque manual o automático, aunque el aro de enfoque lo podremos accionar manualmente incluso cuando la posición de este conmutador esté en automático.

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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

El segundo es un limitador de enfoque con tres posiciones: total, de 10 metros a infinito y de la mínima distancia de enfoque a 10 metros. Por cierto, esta mínima distancia de enfoque es de 110 centímetros en las focales de 120 y 200 milímetros, y de 210 milímetros en la focal más larga, según hemos podido comprobar cinta métrica en mano.

Buena nota también para los dos aros de este zoom: el de enfoque manual, de tipo continuo, y el de las focales, más grande que el anterior. Ambos están recubiertos por una goma estriada de excelente sujeción, y basta con un cuarto de vuelta para ir de un extremo al otro, lo cual facilita un accionamiento rápido en situaciones de trabajo que lo precisen.

Un detalle que hemos descubierto revisando los datos EXIF de las fotos hechas con el objetivo: para hacer coincidir la focal exacta con las marcas pintadas (de 120, 150, 180, 200, 250 y 300 milímetros) hay que colocar el zoom en la última cifra de cada una de estas indicaciones.

El objetivo se suministra con el enorme parasol y una bolsa para el transporte del conjunto

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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con un frontal de 105 milímetros que pide a gritos un filtro para proteger la lente, la tapa delantera es de nueva factura, con pulsadores integrados que se pueden accionar tanto frontal como lateralmente. Por último, el parasol que acompaña de serie al objetivo es de tipo cilíndrico con un estriado interior de color negro mate para evitar reflejos.

El mecanismo de sujeción es robusto, aunque los tornillos que sobresalen no nos convencen ya que se traban fácilmente con la ropa o las cintas de una mochila y pueden causar pequeños accidentes indeseados. Evidentemente, este parasol se puede montar invertido para facilitar el transporte.

En marcha

Montado sobre la espartana pero efectiva Canon EOS 6D que hemos utilizado en esta prueba, el Sigma 120-300 mm f2.8 se ve imponente, convirtiendo el cuerpo casi en un accesorio situado en su parte posterior. En el manejo sin trípode el peso del conjunto pasa a ser soportado por la mano izquierda, quedando la derecha libre para el manejo de la cámara.

El autofoco es lo suficientemente rápido, pero sigue siendo mejorable. Aquí nos puede ayudar la configuración que hayamos realizado con el mencionado USB Dock para dotar de mayor agilidad al proceso de enfoque.

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Casi 4 kilos de presencia

El Sigma 120-300 mm f2.8 se ve imponente, convirtiendo el cuerpo casi en un accesorio situado en su parte posterior

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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
Álvaro Méndez (Quesabesde)
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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM Sports
Álvaro Méndez (Quesabesde)

Ya sea con un único punto de enfoque o con la opción multipunto, en modo sencillo o servo para seguimiento de objetos en movimiento, el porcentaje de aciertos en el foco es muy alto. Pero hemos de tener clara la configuración de todos estos elementos para obtener el mejor resultado en cada situación. En nuestra prueba se mostraron efectivas las ráfagas cortas de disparo cuando fotografiábamos objetos en movimiento rápido.

En cuanto a la estabilización de imagen, es efectiva para objetos estáticos, confirmándose esos prometidos 3 o 4 pasos de mejora. Incluso con la focal larga hemos obtenido tomas correctas a 1/20 de segundo. En cualquier caso, no es mala idea acompañar este Sigma de un trípode robusto o de un monopié (si el espacio de trabajo lo permite). Pese a la buena estabilización, su peso no lo hace adecuado para sesiones un poco largas.

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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Como ya hemos dicho, el corto recorrido del aro de enfoque y del zoom es muy útil para reencuadrar con agilidad. El soporte para trípode es correcto, aunque hubiéramos preferido un sistema de desmontaje que no implicase tener que separar cada vez la cámara del objetivo, solución que sin duda hubiese sido más cómoda, limpia –pensamos en el sensor de la cámara- y rápida.

El parasol, por su parte, cumple correctamente su función, aunque dado el buen comportamiento del objetivo ante las altas luces, en ocasiones ni lo llevábamos en la mochila. Eso sí, curiosamente nos será imprescindible si caen cuatro gotas.

No es mala idea acompañar este Sigma de un trípode robusto o de un monopié. Pese a la buena estabilización, su peso no lo hace adecuado para sesiones un poco largas

sigma 120-300 mm f2.8 dg os hsm sports
Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Sin correcciones

El comportamiento general está a la altura de lo que se espera de este Sigma, sin que hayamos detectado ningún aspecto en el que destaque negativamente. La cámara no “reconoce” el objetivo, por lo que no aplica a éste correcciones de parámetros en cuanto a viñeteo o deformación, y en este sentido los archivos JPEG y RAW resultantes son muy similares.

Muestras: Sigma 120-300 mm f2.8 OS HSM
Fotografías realizadas con un objetivo Sigma 120-300 mm f2.8 OS HSM montado en una Canon EOS 6D
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d

Hablando del viñeteo, éste sería el apartado donde podríamos ponerle más peros a este zoom. A f2.8 el oscurecimiento de las esquinas es evidente en todas las focales, pero a 120 y 200 milímetros basta con cerrar un paso para solucionarlo. La cosa se complica a 300 milímetros, puesto que este problema es visible incluso a f5.6 y se penaliza la calidad final de la imagen, por mucho que ahora esté de moda eso de oscurecer los bordes.

Muestras: Sigma 120-300 mm f2.8 OS HSM
Fotografías realizadas con un objetivo Sigma 120-300 mm f2.8 OS HSM montado en una Canon EOS 6D. Imágenes realizadas en formato RAW y procesadas con Adobe Lightroom
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d. imágenes realizadas en formato raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d. imágenes realizadas en formato raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d. imágenes realizadas en formato raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d. imágenes realizadas en formato raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d. imágenes realizadas en formato raw y procesadas con adobe lightroom
fotografías realizadas con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d. imágenes realizadas en formato raw y procesadas con adobe lightroom

En cuanto a la resolución, los valores a f2.8 son excelentes en el centro del fotograma con cualquier focal, comparables a los de una óptica fija. En los extremos el resultado es bueno, pero sin llegar al mismo nivel a 120 y 200 milímetros y cayendo en la focal más larga. Puestos a elegir la apertura perfecta, f8 sería lo más equilibrado para cualquier focal y zona de la imagen.

Muestra: viñeteo
Fotografía realizada con un objetivo Sigma 120-300 mm f2.8 OS HSM montado en una Canon EOS 6D utilizando diferentes focales y aperturas de diafragma
fotografía realizada con un objetivo sigma 120-300 mm f2.8 os hsm montado en una canon eos 6d utilizando diferentes focales y aperturas de diafragma

En cuanto a las aberraciones cromáticas, éstas brillan por su ausencia. Tan sólo las veremos ligeramente en tomas de proximidad y en las esquinas extremas a f2.8, pero pasan totalmente desapercibidas y podríamos decir que ni siquiera requieren de corrección en el procesamiento. La difracción no roba calidad de manera evidente ni siquiera a f22, y la deformación es tan pequeña que es prácticamente inapreciable aun en tomas con líneas paralelas en los márgenes.

Profesional y especializado

Iluminar un sensor de formato completo con un zoom que hace gala de una apertura constante de f2.8 y unas focales de 120-300 milímetros no es fácil. De hecho, sólo Sigma parece atreverse con este reto.

La contrapartida –más allá de su precio, que se sitúa en torno a los 3.500 euros- son un volumen y un peso que hacen que sea buena idea dejar el objetivo en la bolsa hasta el último momento antes de disparar. Se desenvuelve como pez en el agua en eventos deportivos o actuaciones musicales –en esos ámbitos lo hemos probado-, y la combinación de esas focales con esa luminosidad está muy cerca de lo ideal para fotografiar ese tipo de acontecimientos

sigma 120-300 mm f2.8 dg os hsm s
Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)

Su enfoque no es muy rápido pero es correcto, el control de los reflejos y el estabilizador se llevan una buena nota, y en general se desenvuelve como pez en el agua en eventos deportivos o actuaciones musicales

Sin ser espectacularmente rápido su enfoque automático, el comportamiento es correcto y se entiende a la perfección con el modo servo de una cámara como la EOS 6D, que tampoco está pensada para este tipo de fotografía de acción.

Buena nota también para el control de los reflejos y las luces fantasma, incluso si incluimos puntos de luz dentro del encuadre. Y para el estabilizador. Eso sí, si queremos obtener lo mejor del objetivo, habrá que tener en cuenta que está más pensado para las distancias medias y largas que para las cortas. Tal vez con un aro de extensión podríamos incluso probar a hacer algo de macrofotografía con él.

Pero no es ése su cometido. Estamos ante una óptica de gama profesional y sobre todo muy especializada. Más incluso que en la generación anterior, si atendemos a esa denominación S (Sport) que luce ahora.

La calidad es indiscutible tanto en rendimiento como en construcción. Sólo el exceso de viñeteo obliga a rebajar algo la nota final, y tal vez el excesivo peso tampoco sea una buena noticia para la mayoría de fotógrafos

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Sigma 120-300 mm f2.8 DG OS HSM S
Foto: Martín Gallego (Quesabesde)

La calidad es indiscutible tanto en rendimiento como en construcción. Sólo el exceso de viñeteo obliga a rebajar algo la nota final, y tal vez el excesivo peso (casi 4 kilos) tampoco sea una buena noticia para la mayoría de fotógrafos.

Su precio puede parecernos elevado. Pero dado que estamos ante una pieza única y sin competencia, no parece que haya mucho que debatir al respecto. Para quienes está pensado y saben que no hay ninguna otra alternativa –y que además ésta es una gran opción-, seguro que saben aplicar aquello de que vale lo que cuesta.

El trípode que aparece fotografiado en este artículo ha sido cedido por Vanguard como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y Quesabesde.

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