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OpiniónContando píxeles

ExceptiCMOS

 
20
ABR 2009

Se supone que eran la gran esperanza blanca de las cámaras compactas. Tras muchos años en que los captores de tipo CCD han mostrado sus limitaciones a la hora de controlar el ruido -sobre todo teniendo en cuenta el empeño de los fabricantes en embutir cada vez más megapíxeles en menos espacio-, estaba cantado que la evolución lógica era su paulatina sustitución por sensores CMOS.

Así ha pasado, sin ir más lejos, en el escaparate de réflex digitales. Hace apenas unos años sólo Canon apostaba decididamente por este tipo de tecnología, mientras el resto de firmas alababan las bondades de sus CCD.

Los primeros experimentos de sensores CMOS en cámaras compactas no han salido como esperábamos

Ahora las tornas han cambiado y sólo un modestísimo número de cámaras SLR -las más sencillas, por cierto- se mantienen fieles. El resto ya ha sucumbido a las ventajas de los CMOS en lo que respecta al rendimiento con sensibilidades altas, la velocidad de disparo o el menor consumo energético.

Sin embargo, las cosas no están tan claras entras las compactas. La teoría es muy bonita y esperanzadora. O lo era, porque los primeros experimentos no han salido como algunos esperábamos.

La Casio Exilim Pro EX-F1 fue la primera en abrir la veda. Su sensor CMOS de "sólo" 6 megapíxeles permitía albergar ciertas ilusiones de toparse con un 400 ISO medianamente utilizable. Sin embargo, tanto esta cámara como sus sucesoras (la Exilim EX-FH20 o la más compacta FC100) han dejado claro que su punto fuerte es la velocidad de disparo, no el control del ruido.

El siguiente capítulo corrió a cargo de la aún reciente Canon PowerShot SX1 IS. Esperada por muchos como agua de mayo, la primera compacta de Canon con un sensor CMOS también ha resultado un poco decepcionante.

Ahí sigue el maldito ruido, acompañado por su inseparable compañero, don procesamiento excesivo de la imagen

Es cierto que cuenta con algunas buenas bazas respecto a su hermana menor, la SX10 IS y su CCD. Es capaz, por ejemplo, de grabar vídeo en alta definición a 1080p y puede disparar hasta 4 fotos por segundo en la máxima resolución.

Pero más allá de estas cuestiones, y tal y como ya comprobamos en su momento, la calidad de imagen respecto a la citada SX10 IS no gana muchos enteros. Tampoco hay milagros si se trata de revisar con lupa las imágenes de las dos cámaras con sensibilidades altas: hay alguna mejora, pero no las suficientes como para justificar la notable diferencia de precio entre las dos compactas.

Tal es así que, vistos los resultados, Canon decidió entrar en razón y apuntalar un poco más estas diferencias dotando a la SX1 IS de formato RAW.

Una buena idea que, no obstante, tampoco consigue borrar de nuestras caras el gesto de decepción. Más aún cuando se supone que esta SX1 IS es sólo la primera de una nueva hornada de compactas de Canon basadas en sensores CMOS, incluida esa esperada PoweShot G a la que algunos ya han bautizado como Canon GMOS.

¿Será que el pequeño tamaño del sensor sigue siendo un peldaño tecnológicamente insalvable?

La historia se repite con la Sony Cyber-shot DSC-HX1. Su velocidad de disparo y su capacidad de grabación de vídeo en alta definición son mejoras incuestionables. Pero cuando conseguimos cerrar la boca tras quedarnos extasiados al ver las impresionantes ráfagas panorámicas, caímos en la cuenta de que ahí seguía el maldito ruido, acompañado por su inseparable compañero, don procesamiento excesivo de la imagen.

Aunque a estas alturas la esperanza ya se había convertido en un notable grado de escepticismo -nótese el ingenioso título del artículo- la llegada de la Ricoh CX1 volvió a acercar el tema a los titulares.

Su diseño y manejo nos encantan. También su ingenioso modo para estirar el rango dinámico de las imágenes. Incluso la velocidad de disparo es digna de mención. Pero, de nuevo, si pasamos de 200 ISO volvemos a golpearnos de frente contra el muro de siempre.

¿Será que no se trata sólo de una cuestión de CCD o CMOS, sino que el tamaño del sensor sigue siendo a día de hoy un peldaño tecnológicamente insalvable? Hasta que alguien me dé algún argumento mejor, me van a permitir que yo me quede con esa teoría.

Así que, llegados a este punto, sólo falta decidir si tiramos la toalla (a fin de cuentas, hasta ahora hemos sobrevivido con ruido a 400 ISO) o depositamos ahora nuestras esperanzas compactas en las cámaras Micro Cuatro Tercios (o Samsung NX, como prefieran) y en esos nuevos SuperCCD EXR que propone Fujifilm.

La columna de opinión "Contando píxeles" se publica, normalmente, el primer y tercer lunes de cada mes.

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