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Con texto fotográfico

"Me convertí en una atracción como ellos por el hecho de ser occidental, rubia y con ojos azules" Sanne De Wilde

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Foto: Sanne De Wilde
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FEB 2015
Declaraciones obtenidas por Ivan Sánchez

Desde antiguo los enanos –o gente pequeña, como les llama Sanne De Wilde- han sabido revertir una situación a menudo desfavorable para sacar provecho de ella. No en vano fue precisamente en el mundo del espectáculo donde esta joven fotógrafa belga dio con un grupo de ellos en un remoto parque del sur de China. Pero el enfoque fotográfico de la autora del libro “The Dwarf Empire” tomó un carácter inusual: su condición física de gente grande la hizo objeto de deseo fotográfico para los personajes de su propia historia.

Sanne De Wilde

Un buen día encontré una foto en Internet en la que salían turistas posando con gente pequeña. Ya con esa imagen me quedó muy claro que había una forma de comunicación muy extraña entre ambos grupos. Se entreveía que los enanos no eran tratados como iguales, sino como objetos fotográficos dirigidos por el encuadre de una cámara para la que tenían un rol muy concreto. La gente grande hacía ese tipo de fotos, se reían… Era una interacción muy compleja. Aquella foto desencadenó en mí las ganas de entender cómo era aquel lugar, cómo trataban a esas personas y cómo se sentían.

En el sur de China crearon un parque temático donde viven enanos que representan su espectáculo un par de veces al día para los turistas. Es una especie de zoo humano a la antigua, como los circos en Europa donde actuaban los enanos no por su talento, sino por su apariencia. Es interesante ver cómo la gente se comporta ante esto en la actualidad, tanto los turistas chinos como los pocos occidentales que había.

Los de la foto son el Emperador y su hija. Él está casado con una mujer normal, pero creen que la niña tampoco crecerá. Y ello se entrevé en las facciones y los rasgos de su cuerpo. Es uno de los riesgos que corren al tener hijos, porque se trata de un tema de herencia genética. Esta fotografía intenta plantear cómo se forman este tipo de familias, cómo viven y la participación que en ellas tienen los niños.

"Es una especie de zoo humano a la antigua, como los circos en Europa donde actuaban los enanos no por su talento, sino por su apariencia"

Para el Emperador ella es la niña de sus ojos. Le quiere muchísimo y le trata como a una auténtica princesa. De hecho ellos son los únicos en el parque que se visten así durante todo el día. Está muy orgulloso de su rol de emperador.

La situación y la historia son muy complicadas. En el libro [“The Dwarf Empire”, o “El imperio de los enanos”] intenté hacer una especie de collage con diferente tipo de material: fotografías que tomé en el parque -imágenes más bien documentales- y retratos de gente pequeña vestida con los disfraces que utilizan para el espectáculo. También incluí imágenes que ellos mismos hicieron, para dar una visión de cómo ven y viven el lugar. No quería dar solamente mi punto de vista, sino compartir también el suyo.

El libro tiene una segunda parte: toda una serie de fotografías que ellos me hicieron a mí. Cuando llegué al parque, de alguna manera se giraron las tornas porque los turistas y los propios enanos querían hacerme fotos todo el rato. No pude hacer el trabajo normal de fotógrafa: la mitad del tiempo me estaban retratando.

Fue muy interesante, ya que así pude entender mejor su situación. De alguna forma la gente me estaba tratando como un objeto fotográfico: me tiraban de la manga y me pedían que posara con ellos. Ser una chica occidental, rubia y con ojos azules me hacía ser una atracción más. El giro fue tan grande que casi me convertí en un personaje más de mi propia historia.

Es fácil que haya personas que al ver este proyecto piensen que en China están locos y se pregunten cómo puede ser que esto continúe ocurriendo. Pero aunque sea tan lejos, se dan situaciones similares aquí.

"Los turistas y los propios enanos querían hacerme fotos todo el rato. No pude hacer el trabajo normal de fotógrafa. Me tiraban de la manga y me pedían que posara con ellos"

Sin duda es una metáfora de lo que les ocurre [a los enanos] en la vida real, pero es también una forma para ellos de ganar dinero. Es por tanto una decisión propia y absolutamente libre, aunque muy probablemente condicionada al hecho de que en China tampoco tienen muchas más opciones. Los enanos experimentan el voyeurismo de una forma muy abierta. Son ellos quienes crean estas situaciones; aunque con algunos límites, claro.

Mucha gente se pregunta cómo viven sus vidas, si son como una familia. Es interesante ver cómo el amor acaba formando parte de la historia, porque este trabajo no solo les permite ganar dinero para ayudar a sus familias, sino también pasar mucho tiempo con gente como ellos, que les entiende y con la que se sienten de igual a igual.

Solo pude estar con ellos durante un par de semanas. Fue muy poco tiempo, pero obtuve bastante material. Luego la edición me llevó mucho tiempo: juntar toda la información, dar sentido a las partes, pensar cómo quería contar la historia y cómo quería que el espectador la leyese, la impresión que éste podía llevarse... Es importante saber cómo enganchar y sorprender a la gente, pero también dejar una impronta a largo plazo: que la gente que ve el trabajo sepa ver más allá de éste, lo aplique a sus propias vidas.

Los artículos de la serie "Con texto fotográfico" aparecen publicados normalmente los jueves.

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