• Nokia N900: análisis
  • Opera Mini versus Apple Safari: cara a cara
Prueba de producto
BADA DE ESTRENO

Samsung Wave S8500: análisis

 
14
JUN 2010

No está mal como primer intento, pero Bada debe dar mucho más de sí para competir de tú a tú con Android, iPhone OS e incluso Symbian. Es la impresión general que nos queda tras probar el Samsung Wave S8500, smartphone primerizo del nuevo sistema operativo de Samsung. Presentado durante el último Mobile World Congress de Barcelona y recién llegado al mercado español, el Wave tiene en su pantalla Super AMOLED de 800 x 480 uno de sus principales acicates.

Llegar y besar el santo es una tarea sumamente complicada en un sector como el de la telefonía móvil. Consciente de ello, Samsung ha sabido equipar este Wave con las virtudes multimedia acostumbradas en su catálogo de smartphones para allanar el terreno a Bada en sus primeros y cruciales meses de vida. Y en parte lo ha conseguido, como comprobaremos a lo largo de este análisis.

Diseño más que correcto
El aspecto del Wave es lo suficientemente sofisticado dentro de lo sobrio, como dicta la tradición de las puestas de largo. Con unas dimensiones de 118 x 56 x 10,9 milímetros y 118 gramos de peso, destaca como uno de los más smartphones más delgaditos y ligeros que se han lanzado últimamente. En la línea de modelos de la competencia como el Nokia X6 o el HTC Wildfire, por citar un par de ejemplos relativamente actuales.

Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

Disponible de momento en un único acabado que combina tonos negros y grises, el ancho de su carcasa se va reduciendo en forma de curva desde los bordes de la cara frontal hasta la tapa trasera. Esta última, hecha de una aleación de metal bastante ligera y con acabado cromado, se desancla fácilmente de sus enganches cuando pulsamos en una pestaña montada en el "culo" del terminal, fabricado con plástico negro brillante, al igual que la parte superior del equipo.

Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

En la parte trasera también encontramos el objetivo de la cámara, rodeado de un marco en forma de rombo y acompañado de un flash LED integrado. En la parte superior tenemos el altavoz, la salida de audio de 3,5 milímetros y el puerto micro-USB, protegido por una compuerta de las que se abren y cierran con la ayuda de la uña. En el lateral izquierdo hay un control de volumen, y a la derecha reposan la tecla para encender y apagar la pantalla y un botón disparador para la cámara.

Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

La parte frontal está ocupada por la pantalla, con una cámara secundaria para videollamadas en una esquina, el auricular en la parte superior (el micrófono está oculto, como de costumbre) y una sencilla botonera a sus pies con dos teclas de gestión de llamadas en los extremos y un pulsador central.

Algo pequeñito...
Samsung se ha moderado con el tamaño de la pantalla del Wave, que se queda en 3,3 pulgadas. Quizás porque haya preferido estrenar Bada en un formato que quepa en cualquier bolsillo. Sus 800 x 480 píxeles de resolución, algo excesivos para el espacio disponible, son el síntoma de que los surcoreanos asaltarán las postrimerías de las 4 pulgadas más temprano que tarde.

Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

Su revisión particular de la tecnología AMOLED (lo de Super AMOLED suena algo pretencioso) supera cómodamente la media del sector en materia de brillo, contraste y ángulo de visión, sin llegar a representar un paso excesivamente por encima de los AMOLED (a secas) de HTC o la propia Samsung. La sensación es como si pudiéramos dar un saltito más al mover la clásica barra para regular el brillo.

Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

Por supuesto, estamos ante una pantalla con tecnología táctil "capacitiva". Su nivel de sensibilidad es más que correcto, aunque se cometen más errores de lo deseado al pulsar en ella, debido a lo comprimidos que están algunos elementos en la interfaz. Disponemos además de la función de zoom multigestual para la galería de imágenes y el navegador web, completamente gradual y de rápida ejecución.

Foto: Quesabesde
El teclado QWERTY virtual del Wave (no hemos encontrado la letra eñe por ningún lado, si bien es cierto que la nuestra era una unidad de prueba).

Su mayor peculiaridad quizás esté en que, aunque sea "capacitiva", uno puede aumentar las respuestas sonoras y "hápticas" hasta niveles más propios de una pantalla resistiva. Algo que se agradece sobre todo cuando usamos el teclado QWERTY virtual, que si bien ocupa buena parte del espacio disponible en pantalla, puede quedarse algo corto de anchura en comparación con otros smartphones.

Siguiendo la tendencia
Muchos nos esperábamos lo peor cuando Samsung anunció que Bada usaría una interfaz TouchWiz 3.0. Más que nada por la dudosa amigabilidad de sus versiones anteriores. Por fortuna, la compañía ha cambiado el chip a mejor en bastantes aspectos, aunque sigue habiendo algunos momentos en los que la pantalla se rebela contra las órdenes de nuestros dedos.

Foto: Quesabesde
Controles de reproducción musical en la pantalla de bloqueo.

Por resumirlo en una sola frase, ahora TouchWiz se parece mucho más a Android. Ya sea maquillado con las interfaces propias de HTC o Motorola o sin ningún adorno, tal y como Google lo trajo al mundo. Imprimiendo, eso sí, un sello propio en la estética gráfica y alguna que otra aportación de la casa. Para empezar con las similitudes, la pantalla de bloqueo incluye notificaciones y controles multimedia antes de acceder al escritorio de inicio.

Foto: Quesabesde
Para desbloquear el móvil hay que arrastrar el dedo en cualquier dirección hasta un borde de la pantalla, como si le estuviésemos quitando una hoja de encima.

Precisamente las notificaciones tienen una curiosa forma de abrirse. Cuando hay una llamada perdida o un mensaje sin leer, la imagen de fondo se convierte en un puzzle al que la han sacado una pieza. Ésta es precisamente la notificación, que hay que arrastrar hasta el hueco libre para lanzar toda la interfaz. Parece engorroso, pero en realidad basta con deslizar siempre el dedo de izquierda a derecha por la zona central de la pantalla.

Foto: Quesabesde
Dos de las diez pantallas principales para widgets.

Resuelto el puzle, nos encontramos con el habitual escritorio principal compuesto por varias pantallas o tarjetas entre las que movernos de forma lateral. Bada echa el resto en este sentido, proporcionándonos nada menos que diez pantallas distintas en las que colocar widgets a nuestro antojo. En la parte superior de la pantalla tenemos una tira con diez puntos, para irnos directamente a la pantalla deseada y ahorrarnos así arrastres de dedo.

Foto: Quesabesde
Pestaña de notificaciones de Bada en el Wave.

El problema es que son puntos muy pequeños y están muy juntos, por lo que errar es bastante fácil. También es habitual que, al querer seleccionar una de las páginas centrales por esta vía, le demos a la barra superior que despliega la pestaña de notificaciones, donde siempre tendremos a nuestra disposición tres botones virtuales para activar o desactivar el Wi-Fi, el Bluetooth y el modo "Silencio".

Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

Entre los widgets que trae preinstalados el teléfono y los que se pueden descargar de Samsung Apps, se supera con creces la veintena. Pero hay demasiados para funciones algo rebuscadas (como una serie de calculadoras para asuntos como el precio de la gasolina o la tasa de alcohol en sangre) y faltan otros elementales (como uno para previsualizar el contenido de los SMS recibidos, por ejemplo).

Foto: Quesabesde
Dos ejemplos de widgets: uno para los contactos favoritos y otro que aglutina información meteorológica y bursátil, noticias de actualidad y eventos del calendario.

La paradoja es que se proporcionan muchas pantallas, pero cada una de ellas ofrece poco espacio, obligándonos a tener como máximo dos widgets por pantalla, cuando no uno solo. No podemos ni elegir entre varios tamaños para cada widget ni colocar los clásicos iconos que se limitan a arrancar aplicaciones (aparte de los tres elementos inferiores, que sí pueden configurarse pero son siempre los mismos en las diez pantallas).

Foto: Quesabesde
Para añadir un widget se arrastra desde el faldón inferior hacia la pantalla; para quitarlo, se hace justamente lo contrario.

A la hora de reorganizar los widgets tenemos varias posibilidades. Si sólo queremos mover uno de sitio, lo dejamos pulsado para desplazarlo dentro de su página o transportarlo hasta otra. Si además queremos quitar o añadir, hay que pulsar en la inscripción "Inicio" de la esquina superior izquierda, que convocará un faldón inferior que muestra en miniatura los widgets que no estén en uso.

Foto: Quesabesde
Gestionando las pantallas principales de Bada en formato apaisado.

Antes de pulsar en la inscripción "Hecho" para guardar la distribución de widgets elegida, podemos colocar la pantalla en posición apaisada. Así, se previsualizan las diez pantallas principales en ventanas separadas para que podamos cambiarlas de orden. Es decir, podemos transportar con un solo movimiento todos los widgets de una pantalla hacia otra.

Foto: Quesabesde
La lista de aplicaciones está constantemente reordenándose en función de cuáles son las más usadas, aunque también podemos reorganizarlas pulsando en el icono con forma de rueda que hay en la esquina superior izquierda.

Todos estos elementos componen el primer nivel de la interfaz, que tiene un par de "escalones" más a través del pulsador central que hay debajo de la pantalla. Con una sola pulsación, accedemos al menú de aplicaciones, que emplea el clásico esquema de iconos distribuidos en cuadrícula. También aquí tenemos varias páginas, sólo que en esta ocasión "se unen" por ambos lados (las diez pantallas del escritorio principal tienen topes a izquierda y derecha).

Foto: Quesabesde
La vista multitarea cargada de aplicaciones simultáneas. Hemos llegado a cargar más de 20 sin que el funcionamiento del equipo se ralentizase demasiado.

Una pulsación prolongada de la tecla central, en cambio, lanza la vista multitarea. También viene en formato de cuadrícula, y de nuevo tenemos varias páginas para mostrarlas (se van creando a medida que dejamos más aplicaciones funcionando de fondo). Lógicamente, desde aquí podemos acceder a cada aplicación pulsando en su icono correspondiente. Una vez dentro, hay que darle a la tecla de finalización de la llamada para cerrar el programa.

Foto: Quesabesde
Teclado numérico virtual y menú de ajustes.

En el resto de menús reina la sencillez gráfica, casi siempre con fondos oscuros y caracteres blancos. En las fichas de los contactos podemos agregar una foto de identificación y los habituales campos adicionales (correo electrónico, mensajería instantánea, redes sociales...). No hemos encontrado, eso sí, forma alguna de cruzar automáticamente los datos de nuestra agenda telefónica con los de contactos amigos de Facebook o Gmail. Hay que hacerlo todo a mano.

En general, la fluidez y soltura gráfica de la interfaz es bastante buena. Pero el teléfono no está exento de algunos "cuelgues" de aparición ocasional, breves momentos en los que TouchWiz se queda como petrificada. En Samsung nos señalan que, a pesar de las inscripciones "Not for sale" que adornan el Wave que hemos probado, ésta es una unidad final, aunque desprovista de las aplicaciones propias que le añada cada operadora.

De lo que deducimos que es probable que las unidades comerciales también sufran algún mareo momentáneo. Esperemos, en cualquier caso, que no lleguen al nivel del pantallazo azul que nos dio durante nuestras pruebas. Sólo pasó una vez en una semana, pero nos obligó a retirar la batería para poder reiniciar el equipo.

Un smartphone en toda regla
El hardware del Samsung Wave, capitaneado por un procesador ARM Cortex A8 a 1 GHz, cumple todas las exigencias del guión para el estreno de Bada. No conocemos datos como la memoria RAM exacta (ni siquiera se especifica en la habitual ficha informativa que podemos consultar en la propia pantalla del equipo), pero sí sabemos que de los 2 GB integrados que lleva el Wave, sólo 400 MB están a libre disposición del usuario para almacenar archivos.

Por ello se hace indispensable aprovechar la ranura para tarjetas microSD Card de hasta 32 GB, cuya manipulación requiere retirar la batería. El puerto micro-USB, unificado para la recarga y transferencia de archivos con el ordenador, viene acompañado del habitual cable accesorio. Nos ha sorprendido, eso sí, el comportamiento del teléfono cuando lo tenemos conectado por USB en modo de almacenamiento masivo.

Al enchufarlo al ordenador, la pantalla se queda todo el rato mostrando la palabra "Conectado", a no ser que nos hayamos dejado abierta alguna aplicación, situación en la que el teléfono nos informa de la necesidad de cerrarla para poder transferir. Es habitual que uno no pueda tocar los archivos que lleva el teléfono mientras está conectado por USB, pero la mayoría de smartphones nos permiten seguir usando el resto de sus funciones durante el proceso, a diferencia de lo que pasa en el Wave.

No podía faltar en el primer Bada una conexión de datos de alta velocidad (HSPA con 7,2 Mbps de bajada y 2 Mbps de subida), acompañada de tecnología Wi-Fi actualizada a la versión 802.11n. El Wave es además el primer móvil con Bluetooth 3.0, siete veces más rápida que la versión inmediatamente anterior. Claro que sólo hemos podido probar transferencias entre este Wave y móviles con Bluetooth 2.1, constatando que una foto de 1 MB, por ejemplo, tarda unos 10 segundos en enviarse o recibirse.

También disponemos de GPS integrado, con un software de navegación llamado Samsung LBS. Al ser de pago, nos hemos limitado a comprobar que dispone de visualización 3D, zoom multigestual y el resto de elementos habituales. Los tiempos de carga, eso sí, son algo lentos, y hemos sido incapaces de ver el proceso de autolocalización completado (usando Google Maps a través del navegador web, en cambio, el satélite nos encuentra con relativa facilidad y buena exactitud).

En la parte ofimática, no hemos encontrado ningún programa o aplicación para crear archivos, pero sí una solución para abrir documentos de Office y archivos PDF: un sencillo visor llamado Picsel File Viewer. Nada especial que decir, por último, respecto a la emisión y recepción de llamadas, entre cuyas opciones se incluye por supuesto la videollamada.

Internet mejorable
Si Bada quiere significar algo entre los sistemas operativos actuales, debería esforzarse más por las aplicaciones centradas en la red de redes. El navegador web firmado por Samsung, Dolfin Browser 2.0 (no confundir con el Dolphin para Android) tiene bastantes de las funciones que se esperan en un smartphone, pero falla un poco en lo más básico. Para empezar, los tiempos de carga de las páginas son algo más elevados de la cuenta.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
La portada de QUESABESDE.COM en Dolfin 2.0, con y sin los controles de navegación y también en formato apaisado.

Sí que goza de un zoom multitáctil rápido y muy gradual, pero también es un zoom puro y duro, con el que los textos nunca se realinean para ajustar la anchura de los párrafos. El desplazamiento vertical es muy seco, es decir, si terminamos despegando el dedo durante el gesto de palanca, se frena muy pronto y de golpe. Un poco fastidioso al leer blogs, foros y cualquier otra página con mucho recorrido hacia abajo.

Foto: Quesabesde
Zoom realizado sobre una zona de nuestra portada. A partir de aquí, si nos acercamos más, el ancho de las líneas de texto superará al de la pantalla.

Da la sensación de que las páginas web estén algo encogidas por los lados, y consecuentemente estiradas hacia arriba. Y por desgracia, tantos píxeles en tan poco espacio de pantalla le han jugado una mala pasada a Samsung con el tamaño de los caracteres. Siguen siendo algo pequeños cuando ajustamos el zoom al ancho de un párrafo, aunque en posición apaisada la situación mejora un poco.

La autorrotación de la interfaz aprovechando el acelerómetro, por cierto, funciona en las cuatro direcciones. Es decir, uno puede darle una vuelta completa al Wave y la imagen se irá recargando siempre para mostrarnos las páginas "derechas". Esto también lo hace algún que otro smartphone, pero no es para nada la norma habitual en el sector.

Foto: Quesabesde
Dolfin reproduciendo un vídeo integrado de YouTube y mostrando varias páginas abiertas en ventanas.

Dolfin 2.0 dispone de soporte Flash, siendo capaz de reproducir los vídeos incrustados de YouTube directamente en la página, sin abrirlos en una aplicación aparte. Y además, existe la opción de bloquear esas animaciones Flash que suelen pulular por los rincones dedicados a publicidad. En total, podemos tener abiertas cinco páginas a la vez, con la opción de previsualizarlas en miniatura en la vista "Ventanas".

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
Dejando el dedo sobre una palabra, uno puede incluso hacer una búsqueda automática en el traductor de Google.

También hay búsqueda de palabras dentro de las páginas, además de las habituales acciones de seleccionar y copiar texto. Hay que apoyarse siempre sobre una palabra inicial, para estirar luego la selección hacia izquierda o derecha. Pero como decíamos antes, luego se descuidan otras funciones más primordiales. Sin ir más lejos, al arrancar el navegador web el brillo de pantalla se reduce siempre al 40%, obligándonos a convocar una barra lateral para volver a colocarlo al máximo cada vez que entremos.

En el correo electrónico tenemos un gestor con una compatibilidad irreprochable (Exchange ActiveSync, Gmail, Yahoo!, Hotmail...) y sencillo de configurar inicialmente. No obstante, aquí la interfaz es algo enrevesada, con algunas opciones demasiado ocultas. Para empezar, uno ni siquiera puede activar el Push Email desde la aplicación de correo, sino que hay que irse a la aplicación "Mis Cuentas".

Foto: Quesabesde
La bandeja de entrada del correo electrónico, integrada a la derecha junto a Facebook y los SMS en la aplicación Social Hub. También se pueden incluir Twitter y otras cuentas de correo.

Un Push Email que, por cierto, sólo permite un mínimo de 30 minutos de frecuencia para actualizar la bandeja de entrada, cuando muchos otros smartphones pueden hacerlo cada minuto. El widget de escritorio para el correo sólo nos informa de cuántos mensajes hay sin leer. Nada de previsualizar asuntos o encabezados antes de arrancar la aplicación. Incluso cuando hemos accedido a un nuevo mensaje, tenemos que convocar un faldón inferior de opciones para recuperar su contenido.

Foto: Quesabesde
Actualizaciones de Facebook previsualizadas en el widget de escritorio y dentro de su aplicación propia.

En las redes sociales tenemos dos aplicaciones propias para Twitter y Facebook (las de YouTube y Google Maps se limitan a abrirnos la página correspondiente en el navegador web). La segunda cuenta además con un widget de escritorio que muestra el estado de los contactos mediante un "scroll" vertical (se pueden actualizar como mínimo cada hora). Desde él podemos cambiar nuestro estado, añadir comentarios al de otros y acceder a la aplicación, donde están todas las funciones habituales excepto el chat.

Foto: Quesabesde
Foto: Quesabesde
Interfaz de Samsung Apps, con la posibilidad de separar aplicaciones de widgets o filtrarlas por temática (en la pestaña "Top" se distingue entre gratuitas y de pago).

¿Y qué tal la tienda de aplicaciones? Pues dentro de lo previsible en un sistema operativo tan nuevo y sólo presente en un terminal. En Samsung Apps hemos encontrado algo menos de 200 descargas disponibles entre aplicaciones, widgets, juegos y ebooks (estos últimos, una veintena de clásicos literarios). La cantidad limita todavía la variedad, aunque la mayoría son gratuitas (con la excepción de los juegos, entre los cuales hay bastantes por 3 ó 5 euros).

Ocio multimedia garantizado
No es casual la similitud entre el apellido numérico de este Wave (S8500) y el del Samsung Jet (S8000). Este último lleva un software más limitado en general, pero en ambos casos se pone un acento especial en la potencia y el equipamiento multimedia.

Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

En lo que al Wave respecta, empezamos con una cámara de 5 megapíxeles con flash LED, de la que nos ha sorprendido lo correcto de las tomas cuando hace un sol de justicia. En estas condiciones, las cámaras de muchos otros móviles tienden a "quemar" las imágenes.

Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

Dispone además de varias alternativas al clásico autoenfoque, como el enfoque por pulsación, el detector de rostros y un modo macro. Como siempre, las tomas nocturnas dan un bajón de nivel respecto a las situaciones con buena luz ambiental. Lo mismo sucede con el vídeo, donde contamos con la ventaja de poder grabar en alta definición (720p y 30 fotogramas por segundo), aunque también podemos bajar a 720 x 480 píxeles o la clásica resolución VGA.

Muestras: Samsung Wave
Fotografías realizadas con un Samsung Wave
fotografías realizadas con un samsung wave
fotografías realizadas con un samsung wave
fotografías realizadas con un samsung wave

El reproductor de música, compatible con los formatos habituales (MP3, AAC, WMA, etcétera), posee la habitual interfaz con las carátulas de los discos, con un estilo muy llamativo en modo apaisado. No hay quejas respecto a la calidad del sonido con auriculares; como siempre, éste es algo pobre si recurrimos al altavoz integrado. Y lo mismo sucede con el sintonizador de radio FM.

Foto: Quesabesde
La interfaz del reproductor musical cobra este curioso aspecto cuando colocamos el Wave en posición apaisada.

Pasando a los vídeos, el Wave es uno de esos smartphones que presumen de compatibilidad con DivX y XviD, además de los formatos y contenedores habituales. La calidad de reproducción es buena, avalada por la pantalla Super AMOLED. Además, podemos explorarlos por separado o integrados en la galería de imágenes. En ésta, por cierto, podemos pasar de un elemento a otro inclinando el teléfono hacia los lados, aunque este sistema de control se comporta de forma algo errática.

En los videojuegos, debido al apretado catálogo disponible en Samsung Apps, no hay mucho donde elegir. Pero títulos como Asphalt 5, que viene preinstalado en el sistema, ponen de manifiesto el potencial gráfico de este terminal.

Sin quejas de la autonomía
La época en que los smartphones sobrevivan lejos de un enchufe durante toda una semana se antoja todavía lejana. Pero dentro de los márgenes actuales, el Wave es un alumno aventajado. Los usuarios más intensivos tienen prácticamente garantizadas las primeras 24 horas de uso, incluso con todo lo inalámbrico activo (red 3G, Wi-Fi y Bluetooth para el manos libres del coche).

Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Con un uso algo más moderado y común (conexión de datos activa para Push Email y Facebook, con el brillo de pantalla al máximo y un volumen razonable para las llamadas), el campeón es capaz de llegar a las dos jornadas de duración con su batería de 1500 mAH. No es un récord, pero tampoco está nada mal.
Falta carne en el asador
De conservadora podríamos considerar la apuesta de Samsung para estrenar su sistema operativo. Uno puede estar contento en materia de entretenimiento y duración de batería con este Samsung Wave S8500, pero lo que aporta Bada no es todavía nada del otro mundo. Hay que reconocerle, no obstante, su potencial (ya veremos cómo le va a Samsung Apps).

Samsung Wave S8500
Samsung Wave S8500
Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

Nos quedamos con la sensación de que el horizonte planeado por Samsung incluye modelos más ambiciosos que el Wave, un smartphone orientado a un comprador quizás más aleatorio y menos "tecnófilo". Y eso se nota en su precio, sensiblemente más bajo que el de los "gallitos" del sector: lo podemos encontrar libre por 430 euros, aunque este mismo mes lo financiarán primero Movistar y poco después Vodafone y Orange.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

Etiquetas
Productos relacionados (1)
0
Comentarios


  • Comenta este artículo

    No estás identificado

    Entrar