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Prueba de producto
UN TABLET PARA TODO

Samsung Galaxy Tab: análisis

 
15
NOV 2010

Hace llamadas, lleva dos cámaras y tiene Android 2.2 al servicio de su pantalla de 7 pulgadas. Tan polifacético es este Galaxy Tab que compararlo con el iPad quizás sea lo de menos, dejando patente que el menor tamaño del tablet de Samsung acarrea más ventajas que inconvenientes. El problema es que, más allá de esos ejecutivos y profesionales con grandes necesidades de movilidad que quieran darse un caprichito, cuesta trabajo imaginarse a sus compradores potenciales. Aislado de su contexto, estamos ante un buen dispositivo; en el mundo real, caben dudas sobre si el usuario está ya preparado para algo así (y para su precio).

Mientras Steve Jobs dice que tendría que darse con papel de lija en los dedos para usarlo, la operadora que lo comenzó a distribuir en España lo defiende precisamente por su tamaño. Dejando a un lado si cabe o no en un bolsillo grande de gabardina, Samsung distingue a su Galaxy Tab P1000 por una decisión estratégica: lanzarlo directamente con 3G, prescindiendo de una versión que ofrezca sólo Wi-Fi y más de andar por casa (o que si acaso comparta la conexión de datos con nuestro smartphone).

Samsung Galaxy Tab P1000
Samsung Galaxy Tab P1000
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Otro competidor "serio" como RIM ha preferido empezar en esto de los tablets justo al revés, dejando el 3G integrado para más adelante. Documentos recientes de la estadounidense Federal Communications Commission hablan ya de un modelo P1010 en el que Samsung optaría por una solución similar, renunciando de paso a las llamadas telefónicas. Pero lo que cuenta es el presente, y el del Galaxy Tab pasa por hacerse un hueco no ya como tablet, sino como equipo convergente con el que hacer prácticamente de todo. ¿Funcionará la fórmula?

Pequeño y grande a la vez
Ya comentamos cuando lo tocamos por primera vez en la última edición de IFA que el Galaxy Tab se puede agarrar cómodamente con una sola mano. No es, eso sí, un equipo que podamos llevar en el bolsillo del pantalón ni usar de la misma forma que un teléfono móvil. Que nadie piense en pegárselo a la oreja para recibir o realizar una llamada, sino en aprovechar su altavoz estéreo para usarlo siempre en modo manos libres (o emparejarlo con un auricular Bluetooth, a lo sumo).

Samsung Galaxy Tab P1000
Samsung Galaxy Tab P1000
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Samsung Galaxy Tab P1000
Samsung Galaxy Tab P1000
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Precisamente por esto el producto lleva consigo una paradoja: aunque Apple lo critique porque como tablet pueda resultar pequeño, es indudablemente más grande de la cuenta si queremos usarlo como teléfono. Una cosa es transportarlo en una mochila o un bolso durante un viaje o un día de trabajo, otra muy distinta llevarlo encima de forma cotidiana e ir con él a un concierto o una discoteca.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El micrófono está casi imperceptiblemente situado en el lateral izquierdo (imagen superior), mientras que al otro lado se colocan el botón de encendido y apagado, el control de volumen y los accesos externos a las ranuras microSD y SIM.
Quizás por ello Vodafone se centra en financiarlo con tarifas de datos, dejando las de voz aparte (Orange y Movistar ya lo tienen también en su catálogo). La idea no es usarlo como teléfono principal (aunque hay gente para todo), sino centrarse en la conexión a Internet y, si acaso, que quien quiera tenga también un segundo teléfono que usar sólo en situaciones muy concretas (sin unos auriculares de por medio, sean inalámbricos o no, responder a una llamada en un sitio público da bastante el cante).

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La salida de auriculares de 3,5 milímetros (que también funciona como salida para TV con un cable adaptador) está en la parte superior del equipo (imagen superior), mientras que por debajo encontramos una pareja de altavoces estéreo y un puerto de recarga y transferencia con el estilo del clásico conector dock de Apple.

Si lo comparamos con otros tablets, eso sí, lo cierto es que su porte más reducido tiene sus ventajas. No sólo por lo que gana en movilidad (pesa apenas unos 380 gramos y tiene un tamaño similar al de un cuaderno de hojas DIN A5), sino incluso por elementos de la interfaz gráfica que salen ganando al reducir el espacio disponible, como sucede con el teclado QWERTY virtual.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Como vimos en el Samsung Galaxy S, en el teclado QWERTY virtual del Tab podemos elegir el método de escritura Swype (imagen inferior derecha), con el que se puede trabajar realizando trazos sobre las letras.

En los smartphones, cuanto más espacio ocupe el teclado y más grandes sean las teclas, mejor. En un tablet como el iPad, en cambio, es algo difícil abarcar con ambos pulgares el área que ocupa el teclado virtual. Ya lo usemos en posición normal o apaisada, el del Galaxy Tab resulta mucho más practicable, hasta el punto de que es el más efectivo que hemos probado hasta ahora. Lástima que, para variar, no tengamos teclas directas para los acentos o la letra eñe.

Samsung Galaxy Tab P1000
Samsung Galaxy Tab P1000
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Estéticamente hablando, el color blanco empleado en la carcasa trasera le da un toque de distinción, dentro de un formato bastante compacto con 12 milímetros de grosor, materiales plásticos suaves al tacto y una elegante fila de botones retroiluminados a los pies de la pantalla. Esta última, como es habitual, se impregna fácilmente de las marcas de dedos, así que conviene llevar darle una pasadita de vez en cuando con algún trapo -véase manga de camisa- que tengamos a mano.

Más allá del tamaño
En una pantalla siempre se agradecen las pulgadas extra, pero lo cierto es que uno puede manejar la interfaz del Galaxy Tab con los dedos sin ningún problema. El panel cuenta con tecnología táctil capacitiva e interpreta nuestras órdenes y gestos a la perfección, proporcionando además una resolución de 600 x 1024 píxeles bastante óptima para sus 7 pulgadas de diagonal.

Samsung Galaxy Tab P1000
Samsung Galaxy Tab P1000
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Los fríos números arrojan una densidad de 170 puntos por pulgada, un poco por encima de los 132 del iPad, pero precisamente la resolución juega a veces en contra del Galaxy Tab. Basta darse un paseo por Android Market y descargarse aplicaciones: muchas están pensadas para pantallas a 480 x 800, con lo que en el tablet de Samsung tienen que estirar las imágenes o rodearlas con un marco negro (punto este último bastante habitual en juegos 3D).

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Dos ejemplos de aplicaciones que recurren a márgenes negros para encajar en pantalla.

Es de hecho uno de los mayores pero dentro de la experiencia de uso con el equipo: aplicaciones hay bastantes (unas 100.000 según Google), pero no todavía pensadas para aprovechar el potencial del Galaxy Tab. El servicio Samsung Apps debería servir para cubrir este tipo de carencias, pero apenas le aporta valor añadido al producto.

En cuanto a la calidad de visionado, el panel TFT del equipo cumple lo exigible, aunque nos ha sorprendido que los colores cambien tanto al recurrir a ángulos de visión laterales. Los tonos rojos, sobre todo, tienden a hacerse prácticamente amarillos, aunque tampoco es un gran inconveniente en un equipo que, básicamente, usaremos con su pantalla completamente orientada hacia nuestros ojos.
Froyo a toda pantalla
Google no debería alimentar mucho el debate sobre si Android 2.2 está o no preparado para tablets. Puede que la compañía de Mountain View sorprenda con novedades realmente apreciables cuando lance Honeycomb (la versión de su sistema operativo pensada en teoría para este tipo de dispositivos), pero también es posible que, una vez que esté lista, tampoco incluya ningún cambio sustancial en la fórmula.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
La pantalla de bloqueo, que es la única parte de la interfaz en la que no se puede recurrir al formato apaisado, incluye los habituales controles adicionales para la reproducción musical.

Y lo decimos porque, al menos en lo que a la experiencia de uso se refiere, no parece que Android se haya integrado en el Galaxy Tab de manera forzada, ni mucho menos. Y lo mismo para la interfaz propia de Samsung (TouchWiz), hasta el punto de que uno casi ni llega a darse cuenta de dónde empieza esta última y termina la interfaz nativa de Android.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Pantallas principales del Galaxy Tab: tres iconos fijos en la parte inferior (o en la derecha en modo apaisado) y todo el espacio restante para iconos y widgets libremente ubicables.

Los elementos gráficos tienen un tamaño acorde con el espacio disponible y se mueven con soltura, manteniendo el sistema de siempre para reubicar iconos y widgets (arrastrándolos con el dedo) o añadirlos a las pantallas principales (que pueden ser hasta nueve). Al contrario de lo que sucedía en el Galaxy S, eso sí, ya no se distingue entre widgets de Android y de Samsung, sino que aparecen todos juntos (hay 19 en total) bajo la misma categoría.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Añadiendo un widget a una pantalla principal y cambiándolo posteriormente de sitio.

Como ya pasa en los smartphones de HTC con Android 2.1, hacer el gesto de la pinza sobre una pantalla principal sirve para presentárnoslas todas previsualizadas en miniatura. La novedad es que así no sólo tenemos un atajo para acceder a una pantalla que esté algo lejana, sino también para borrarlas, añadir una nueva o cambiarlas de sitio.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

La opción también está disponible en el menú de aplicaciones ordenadas en formato cuadrícula. En este caso, si sólo queremos cambiar los iconos de sitio, hay que pulsar antes el botón que está más a la izquierda dentro de la fila de controles táctiles retroiluminados -que siempre sirve para mostrar menús contextuales- y elegir la opción Editar.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

Además de algunos controles de activación y desactivación, la pestaña de notificaciones incluye ahora una barra para regular el brillo. Y a la clásica vista del historial de aplicaciones se le suma una práctica vista multitarea que no sólo muestra los programas que están abiertos, sino el consumo que hacen de la RAM y el procesador.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
La vista multitarea (izquierda) y la pestaña de notificaciones.

No faltan tampoco elementos habituales como las búsquedas por voz (que interpretan el español con una precisión sorprendente, aunque no siempre perfecta), las carátulas de los discos en la interfaz musical o la convivencia de números de teléfono, direcciones de correo electrónico y cuentas de redes sociales en la agenda de contactos.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

La peculiaridad de esta última es que, al contar el Galaxy Tab con el doble de pulgadas que un smartphone típico, la pantalla se divide en dos para mostrar en un lado la lista ordenada alfabética y en el otro la ficha de cada contacto, actualizándose cada vez que seleccionamos uno distinto.

Tablet con cerebro de smartphone
El mejor argumento para quienes opinen que el Galaxy Tab no es más que un Galaxy S más grande está e en los propios componentes internos del equipo. Y es que ambos comparten la plataforma Hummingbird de Samsung, procesador ARM Cortex A8 a 1 GHz y unidad gráfica PowerVR SGX40 incluidos, y los 512 MB de RAM.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
Hasta que aparezcan juegos que aprovechen el potencial gráfico del Galaxy Tab, hay que conformarse con unos pocos títulos 3D como Tank Recon 3D Lite (arriba) y otras más sencillos a nivel gráfico, como Angry Birds.

¿Ha sido Samsung conservadora en este aspecto? Aunque estemos básicamente ante los mismos componentes que el iPad (con el doble de RAM, eso sí), ya hay algunos competidores abonados al doble núcleo a los que se les presume una potencia superior, como el Toshiba Folio 100 o el Hannspad. Claro que eso es en teoría, y en la práctica lo cierto es que el Galaxy Tab proporciona un rendimiento satisfactorio.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
La posibilidad de usar Google Maps Navegador en 7 pulgadas de diagonal convierte al Galaxy Tab en un interesante navegador GPS.

A nivel gráfico, la primera queja está en ciertos momentos en los que, al salir de aplicaciones y volver a una de las pantallas principales, los iconos y los widgets tardan en cargarse una fracción de segundo más de la cuenta. Pasa sobre todo al abandonar (o dejar pausadas) aplicaciones de mucha exigencia gráfica, como algún videojuego o el navegador GPS de Google Maps.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)
La experiencia de visionado web con el Galaxy Tab es similar a la de un smartphone con Android, pero en 7pulgadas de diagonal.

En el navegador web, que incluye funciones habituales de Android como el copiado de texto o el zoom multigestual, hay una notoria falta de suavidad al usar el scroll, que a veces se atasca y va como a tirones. Aquí el iPad deja algo en evidencia al Galaxy Tab, aunque éste se apunta el tanto del soporte Flash 10.1.

Foto: Lucas Laó (Quesabesde)

La ventaja de este último es que no sólo podremos reproducir los vídeos incrustados de YouTube (que al fin y al cabo casi siempre pueden abrirse aparte en una aplicación dedicada), sino también los de portales de vídeo minoritarios o, sin ir más lejos, los que colgamos en QUESABESDE.COM para ilustrar nuestros análisis.

Las posibilidades en Internet están perfectamente cubiertas en frentes como el correo electrónico y las redes sociales, ya accedamos a estas últimas desde sus aplicaciones propias, el navegador web o el widget de escritorio encargado de aglutinar actualizaciones de Facebook y Twitter.

Samsung Galaxy Tab P1000
Samsung Galaxy Tab P1000
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y no hay que olvidarse de la posibilidad de compartir la conexión inalámbrica a Internet con otros equipos, recibiéndola por HSDPA a 7,2 Mbps y distribuyéndola por Wi-Fi (802.11 b/g/n). Por aquello de seguir los últimos estándares, el Galaxy Tab goza además de conexión Bluetooth 3.0.

Ocio en 7 pulgadas
En los tablets, las cámaras están de momento más orientadas a las videoconferencias y las aplicaciones de realidad aumentada que a la pura y dura captura de imágenes. Aun así, Samsung ha decidido equipar a su Galaxy Tab con un sensor de 3,2 megapíxeles y un flash de tipo LED, además de una cámara secundaria en el frontal.

Samsung Galaxy Tab P1000
Samsung Galaxy Tab P1000
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Samsung Galaxy Tab P1000
Samsung Galaxy Tab P1000
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La calidad de los resultados es bastante del montón, aunque quizás no le haga falta más teniendo en cuenta lo atípico que resulta hacer fotos (o grabar vídeos a 720 x 480 píxeles y 30 fps) con un equipo de su porte y características. A su favor, eso sí, hay que admitir que el tamaño de la pantalla ayuda mucho a la hora de encuadrar, al menos en comparación con teléfonos y cámaras compactas desprovistas de visor.

3.2 MP
Las capturas se han realizado con un Samsung Galaxy Tab P1000
las capturas se han realizado con un samsung galaxy tab p1000
las capturas se han realizado con un samsung galaxy tab p1000
las capturas se han realizado con un samsung galaxy tab p1000
Ningún reproche en el apartado de reproducción, donde para empezar contamos con 7 pulgadas de diagonal al servicio de vídeos en DivX y MKV. La calidad de visionado es bastante buena, siempre y cuando los vídeos tengan una resolución que aproveche mínimamente los 1024 x 600 píxeles del panel.

Samsung Galaxy Tab P1000
Samsung Galaxy Tab P1000
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además, el Galaxy Tab lleva unos altavoces estéreo integrados que, sin llegar nunca a ofrecer un rendimiento comparable al de una pareja de cajas acústicas baratas, sí que son capaces de amplificar canciones con la potencia y calidad suficientes para la intimidad del dormitorio o colocar un hilo musical durante una pequeña reunión de amigos.

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
La aplicación Readers Hub, por el momento, sólo permite acceder a libros electrónicos a través de la plataforma Kobo (las secciones para Noticias y Revistas aún no son funcionales).

También hay espacio para libros electrónicos y documentos de oficina, estos últimos a través de la suite Thinkfree Office, invitada habitual en los últimos equipos de Samsung. Sea cual sea el tipo de archivo, conviene recordar que todos se pueden gestionar desde el ordenador sin necesidad de instalar ningún programa de sincronización, simplemente conectando el Galaxy Tab por USB.

Autonomía proporcionada
Como suele pasar en los smartphones, la frecuencia a la hora de recargar la batería de 4000 mAh del Galaxy Tab es algo que depende del perfil de uso. Con el más intensivo (brillo al máximo, Wi-Fi y 3G activos, GPS habilitado, Push Email instantáneo...), la autonomía se queda en torno a las 24 horas, siendo capaz de doblarse si prescindimos del Wi-Fi y el GPS y bajamos el brillo de pantalla a un nivel intermedio.

Samsung Galaxy Tab P1000
Samsung Galaxy Tab P1000
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Se echa en falta ese modo de reposo que le permite al iPad ahorrar mucho consumo de energía, pero menos da una piedra. La mayor pega está en la a veces vertiginosa velocidad a la que los videojuegos se comen la autonomía: tres horas ininterrumpidas de Angry Birds, por ejemplo, dejan la batería tiritando en torno al 30% de su capacidad.

¿Quién quiere algo así?
Si el tablet ya es de por sí un tipo de equipo sobre el que muchos tienen aún ciertas dudas, en el Galaxy Tab los interrogantes se multiplican por dos. Especialmente si nos imaginamos a alguien que quiera volcar en él todas sus llamadas de voz del día a día, ya que el dispositivo no proporciona la intimidad y la discreción habituales en un teléfono cuando nos lo llevamos a la oreja.

Además, ya lo planteemos como un equipo todo-en-uno o como segundo dispositivo para ampliar la experiencia de un smartphone, es caro. La versión de 16 GB que hemos probado (que en realidad se quedan en 12,8 GB) es la única que se encuentra de momento en España y cuesta unos 800 euros libre. Con operadora existen opciones para abonar 200 euros y cumplir además tarifas de 50 euros al mes. Ahí es nada.

Samsung Galaxy Tab P1000
Samsung Galaxy Tab P1000
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Superados todos estos filtros, eso sí, hay que admitir que el Galaxy Tab nos parece de momento el tablet más completo y multifuncional que se ha hecho hasta la fecha. Si lo que uno quiere es hacer de todo con su tablet y durante todo el día, es la mejor opción del mercado, sobre todo en términos de portabilidad. Si no lo vamos a sacar mucho de casa, es prácticamente tirar el dinero, y más cuando por menos de 500 euros se puede adquirir un iPad con Wi-Fi.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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