Actualidad

Samsung Galaxy S5: la cámara, bajo la lupa

1

16 megapíxeles, vídeo 4K, un sensor más grande y un sistema de enfoque híbrido son algunas de las prestaciones del nuevo buque insignia de la firma surcoreana

Samsung Galaxy S5
Samsung Galaxy S5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
18
MAR 2014
Texto: Iker Morán  |  Fotos: Álvaro Méndez

Hace semanas que se anunció oficialmente y en realidad no saldrá a la venta hasta el próximo mes de abril. Pese a ello, Samsung parece decidida a que el Galaxy S5 siga ocupando los titulares mediante el continuo goteo de detalles sobre sus prestaciones. Así que antes de que los rumores sobre el futuro Galaxy S5 Zoom de 20 megapíxeles le quiten protagonismo, ha llegado el momento de echar un vistazo a la cámara de este smartphone.

Fieles a la tradición del sector, eso sí, por mucho que la nueva cámara de 16 megapíxeles sea una de las funciones estrella del Galaxy S5, no es fácil dar con los detalles técnicos de este nuevo módulo fotográfico.

¿Qué sensor usa? ¿Y el objetivo? ¿Cómo funciona ese sistema de enfoque que promete ser el más rápido visto hasta ahora en un móvil? ¿Y la posibilidad de reenfocar después de disparar? Nada mejor que intentar responder a algunas de estas preguntas mientras esperamos para echarle el guante al nuevo Galaxy y probarlo sobre el terreno.

Un CMOS más grande

“Un sensor más grande.” Ésa fue la única pista que dio Samsung durante la presentación del S5 hace unas semanas en el Mobile World Congress de Barcelona. Como un dato tan poco preciso no nos parece suficiente, tras preguntar a responsables de la firma hemos descubierto que el teléfono usa un CMOS de 1/2,6 de pulgada.

Un tamaño, efectivamente, mayor que el del Galaxy S4 y que el de la mayoría de móviles –el iPhone 5S usa uno de 1/3 de pulgada, por ejemplo- pero menor que el del Sony Xperia Z2 y la mayoría de compactas (1/2,33 de pulgada) y por supuesto que el del Nokia Lumia 1020.

Samsung Galaxy S5
Samsung Galaxy S5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

¿Por qué un sensor más grande? Muy sencillo: para aumentar la resolución hasta 16 megapíxeles sin que ello afecte al tamaño de cada una de las células, que parecen seguir manteniendo sus dimensiones de 1,12 micrones.

Tampoco hay cambios –según nos han confirmado- en la óptica, que ofrece una cobertura equivalente a 31 milímetros y una luminosidad de f2.2. Datos que, sumados a la ausencia de estabilizador de imagen, sitúan al S5 un paso por detrás de otros terminales en este apartado.

Un objetivo que, además, parece estar dando algún que otro quebradero de cabeza a Samsung. Y es que según los últimos rumores, el cambio en la estructura de la óptica y la incorporación de un quinto elemento está complicando la producción. Algo que podría repercutir directamente en el calendario de llegada del terminal a algunos mercados.

¿Tecnología Isocell? Eso parece

Pero más allá del tamaño, lo más interesante del nuevo captor es su tecnología Isocell, anunciada por Samsung a finales de 2013 y cuya primera aplicación comercial se materializará en el S5. Al menos eso es lo que se da por hecho, porque lo cierto es que, por más que hemos rebuscado, no hay ninguna pista oficial en la que se confirme que el smatphone utiliza este tipo de sensor en lugar del CMOS retroiluminado usado hasta ahora.

Ni en la presentación oficial se dijo nada ni en ese vídeo demostrativo de la tecnología Isocell publicado recientemente se indica específicamente su uso en el S5 (de hecho, la silueta que aparece no coincide con la del móvil). Tampoco en la nota de prensa de la división de semiconductores de Samsung se señala a este Galaxy como el modelo destinado a estrenar dicho captor.

La clave de la tecnología Isocell está en la separación de los fotodiodos para impedir filtraciones de luz y mejorar así la reproducción del color y el rango dinámico

En cualquier caso, y visto que las cifras y fechas coinciden, seamos optimistas y demos por válida la teoría de que el Galaxy S5 usa un CMOS con tecnología Isocell. Algo que, sin duda, sería una buena noticia a la vista de las promesas de Samsung respecto a este sistema.

La clave está en las células selladas de cada uno de los fotodiodos del sensor para impedir las filtraciones entre ellos. Algo que, al menos sobre el papel, repercutiría directamente en la reproducción del color y en una mejora del rango dinámico. Dicho de otro modo: ese clásico y molesto efecto de zonas quemadas en la imagen sería una de las potenciales mejoras de este sistema.

Enfoque híbrido

Aunque todos estos detalles no fueron mencionados durante la presentación del S5 en Barcelona –no deja de ser curioso que, si la cámara es tan importante, se obvie el estreno de una nueva tecnología como ésta-, Samsung sí hizo hincapié en el sistema de enfoque del S5.

Y es que se trata del primer móvil con enfoque híbrido, una tecnología vista hasta ahora en algunas compactas y en muchas de las cámaras de óptica intercambiable sin espejo. La idea es mezclar dos sistemas de enfoque: el de contraste que se usa en las compactas y el de diferencia de fase, tradicionalmente reservado a las réflex.

Así, el S5 incorpora en su sensor de imagen algunas células dedicadas a este sistema de enfoque por diferencia de fase, que combinado con el de contraste promete unos tiempos de reacción de 0,3 segundos que poco tendrían que envidiar a las cámaras más avanzadas.

Samsung Galaxy S5
Samsung Galaxy S5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En el Mobile World Congress tuvimos ocasión de probar durante unos minutos el S5, y lo cierto es que el comportamiento del enfoque fue excelente, incluso en condiciones de luz bastante pobres. Esperaremos a poder disparar con él con más calma, pero las primeras impresiones son buenas.

También hubo tiempo para comprobar que no ofrece controles manuales –"dispara como un profesional", promete pese a ello esta página de Samsung en el Reino Unido-, algo que suponemos quedará reservado para el citado S5 Zoom. Lo que sí se ofrece es un modo HDR mejorado que permite previsualizar en pantalla –tanto durante la captura de fotos como de vídeos- los efectos aprovechando la mayor potencia del procesador.

El S5 es el primer smartphone que usa un sistema de enfoque híbrido, heredado de los últimos modelos de cámaras de óptica intercambiable

Otra novedad que llega al S5 es la función que permite reenfocar después de disparar. Algo que amenaza con ser la nueva moda de esta generación de móviles: el Nokia Lumia 1020 ya lo ofrece (en realidad todos los Lumia con Windows Phone 8), y el nuevo HTC One que verá la luz en unos días parece estar dispuesto a convertir esta herramienta en una de las estrellas de su doble cámara.

En este caso el funcionamiento es similar a lo visto en el modo Refocus de Nokia: a partir de una ráfaga se permite al usuario variar el foco de la zona frontal a la trasera de la imagen. ¿Funciona? Sí, pero por lo poco que hemos podido probar le falta algo de agilidad y flexibilidad –sólo pudimos llevar el foco del primer plano al fondo, sin puntos intermedios- para que llegue a ser útil y no una curiosidad más.

Evolución fotográfica

Son muchos los que han criticado las tibias novedades del Galaxy S5, calificándolo más como un S4 puesto al día que como un terminal revolucionario. Un clásico que se repite cada vez que toca renovación en lo más alto del escaparate.

Aplicada esa idea al apartado de la imagen, lo cierto es que el S5 llega con buena parte de los deberes hechos. Aumentar su resolución pero también el tamaño del sensor para no perder calidad por el camino hace pensar que se ha entendido –por fin- el mensaje de que más megapíxeles no siempre es mejor.

Samsung Galaxy S5
Samsung Galaxy S5
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y las novedades en cuanto al enfoque, el vídeo 4K –otra prestación bastante ignorada en el discurso oficial, por cierto- y el rendimiento general de la cámara se antojan interesantes. Sobre todo si se confirma la llegada de la tecnología Isocell y sus promesas se cumplen.

No obstante, el S5 parece haber dejado en un segundo plano algo tan importante como la óptica. Esos 31 milímetros de focal se quedan a las puertas de ser un angular interesante –y en un móvil es lo que queremos-, la apertura de f2.2 es mejorable y la ausencia de estabilizador óptico tampoco es una buena noticia.

En cualquier caso, si lo que importa son los resultados y no la teoría, dentro de unas semanas podremos salir de dudas.

Vídeos relacionados (1)
1
Comentarios
Cargando comentarios