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MENOS POTENCIA, MISMA ESTéTICA

Samsung Galaxy S III mini: análisis

 
28
ENE 2013

No sólo es más pequeño que el Galaxy S III, sino también más discreto en todos los sentidos, especialmente en apartados como la cámara o el procesador. Que se llame Galaxy S III mini es más por motivos de "marketing" que por compartir atractivos con el terminal estrella de Samsung. Con todo, este smartphone no deja de ser una opción válida dentro de la gama media, de ésas que llegan ya con Android 4.1 de serie y que pueden encontrarse en el catálogo de cualquiera de las grandes operadoras.

Ya lo avisábamos cuando Samsung destapó el Galaxy S III mini el pasado mes de octubre: excepto por su estética y algunos detalles del software, que nadie crea que estamos ante un Galaxy S III al que sólo le ha menguado la pantalla. También tiene menos cilindrada, y de hecho encajaría mejor como un paso evolutivo dentro la saga Galaxy Ace. Pero el nombre de esta última no tiene tanto gancho comercial, claro.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Ahora bien, no hay que buscarle tres pies al gato. Primero, porque al fin y al cabo todos los fabricantes recurren a este tipo de trucos mercadotécnicos. Y segundo, porque las carencias de este Galaxy S III mini son las típicas en cualquier smartphone cuyo precio libre también se mueva en torno a los 300 euros. Como también lo son sus puntos a favor.

La miniaturización

Si a uno le gusta el diseño del Galaxy S III, al menos el nombre de este modelo sí que está justificado. Samsung ha contraído la pantalla de 4,8 a 4 pulgadas, pero manteniendo rasgos que ya vimos en su actual buque insignia como el perímetro plateado y ligeramente curvado o la tapa trasera de plástico brillante (en azul o blanco, como la unidad empleada en este análisis).

Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
El Samsung Galaxy S III mini (izquierda) tiene un aspecto similar al del Galaxy S III, pero es más pequeño.

Como consecuencia, se lleva el mismo estilo visual a un formato más compacto. Tampoco es que el peso descienda mucho (baja de 133 a 111,5 gramos), y de hecho el Galaxy S III mini es algo más grueso que el S III (sube de 8,6 a 9,9 milímetros), pero sí que baja considerablemente el volumen. Es, en definitiva, uno de esos smartphones que basan parte de su atractivo en no ocupar tanto espacio ni entre las manos ni dentro de un bolsillo.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

También se repite el ocultismo de los iconos táctiles que escoltan a la tecla central, pues sólo hacen acto de presencia a través de una iluminación que desaparece a los pocos segundos o cuando se apaga la pantalla. En esta ocasión, eso sí, el indicador LED para notificaciones no está también oculto, sino que sencillamente no existe. Una ausencia que aumenta las posibilidades de dejar sin atender llamadas perdidas o mensajes recibidos.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Pese a la miniaturización, por cierto, al retirar la tapa trasera comprobamos que el Galaxy S III mini lleva una ranura SIM en lugar de micro-SIM. Y la ranura microSD está debajo de la batería, por lo que es inevitable apagar el teléfono para realizar un cambio de tarjeta de memoria.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En este sentido, quienes sean especialmente exigentes con el almacenamiento y se hagan con un Galaxy S III mini tendrán que adquirir también una tarjeta. La versión de 8 GB, que es la que puede encontrarse tanto en el mercado libre como en los catálogos de las operadoras (aunque Samsung también habló en su día de una versión de 16 GB), viene de serie con apenas 4 GB libres, y el espacio deben compartirlo tanto los archivos que agreguemos por USB como las aplicaciones que instalemos desde Google Play.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

La pantalla, por su parte, no sólo ha disminuido de tamaño, sino también de resolución: 480 x 800 píxeles. No posee tanta nitidez como los modelos de gama alta, y al usar el mismo navegador web hay que recurrir al zoom con relativa asiduidad para leer bien los caracteres. Pero no deja de ser éste un inconveniente habitual en estas latitudes del mercado, al fin y al cabo.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

También es cierto que otros modelos de precio semejante no presentan los defectos cromáticos de la tecnología Super AMOLED que emplea la pantalla de este Galaxy S III mini. Pero, como siempre decimos, tampoco son para tanto a no ser que uno sea muy exquisito con estos temas. Y que los colores estén más saturados de la cuenta es algo que se presta mucho a los gustos de cada uno. Como curiosidad, cabe decir que no está habilitado el típico sistema de gestión automática del brillo, sino que éste debe quedarse fijo en el nivel que elija el usuario.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En cuanto a la sensibilidad táctil, el comportamiento del panel es bastante correcto en líneas generales, aunque no hubiese estado de más un teclado virtual que aprovechase la altura de la pantalla, especialmente en apaisado. Al menos, si a uno le convence eso de realizar trazos sobre las letras para que las palabras se vayan formando automáticamente, no tiene más que entrar a los ajustes del teclado y activar la opción "Introducción continua" para usar Swype como método de escritura.

Comparaciones odiosas

Los amantes de los "benchmarks" y tests de rendimiento gráfico no estarán muy contentos con el Galaxy S III mini. Aunque Samsung incluye el mismo tipo de unidad gráfica Mali 400-MP que en el Galaxy S III, la compañía no ha echado el resto con un procesador de la familia Exynos, conformándose con un bastante más discreto NovaThor U8420 de doble núcleo a 1 GHz.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

En una comparación entre ambos terminales, esto se nota desde el mismo momento en que desbloqueamos la pantalla, acción que requiere unos instantes más en el modelo que nos ocupa en este análisis. O al usar la función "Pop up Play": minimizar el reproductor de vídeo para que siga ejecutándose sobre el resto de la interfaz gráfica TouchWiz es casi instantáneo en el Galaxy S III, mientras que el Galaxy S III mini suele tardar casi un par de segundos, especialmente al volver a ponerlo a pantalla completa.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además, el equipo no se libra de ciertas limitaciones más que habituales en los modelos de gama media, como la incapacidad para reproducir vídeos codificados a 1080p (aunque no hay ninguna queja en cuanto a la compatibilidad con formatos, incluyendo DivX, MKV y pistas de subtítulos) o la básica calidad de imagen que consigue su cámara de 5 megapíxeles (que puede grabar vídeo a 1.280 x 720 píxeles y 30 fotogramas por segundo).

Muestras: 5 MP
Las capturas se han realizado con un Samsung Galaxy S III mini:
las capturas se han realizado con un samsung galaxy s iii mini:
las capturas se han realizado con un samsung galaxy s iii mini:
las capturas se han realizado con un samsung galaxy s iii mini:

Ahora bien, no deja de ser algo superior a smartphones como el Galaxy Ace 2. Y no sólo porque tenga más almacenamiento interno, sino porque también es algo más fluido y capaz de trabajar en multitarea (frente a los 555 MB de RAM que en su día comprobamos que el sistema deja libres en dicho modelo, el Galaxy S III mini cuenta con 804 MB).

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)
Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Y a diferencia de éste y muchos otros modelos que o bien se han quedado anclados en Android 2.3 o con suerte han sido actualizados a la versión 4.0, el Galaxy S III mini llega de serie con la 4.1. Un buen punto a favor para quien aprecie las posibilidades introducidas en esta versión, como las notificaciones más completas.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Además, y como ya explicamos al comparar el Galaxy S III con el iPhone 5, estamos ante un terminal que puede usar tanto el asistente virtual propio de Samsung (Voz S) como el de Google (Google Now). Ninguno de los dos sistemas es perfecto, y el segundo es bastante limitado en castellano, pero no dejan de tener su utilidad y son un ejemplo de cómo el Galaxy S III conjuga rasgos de Jelly Bean con otros que Samsung pone de su parte.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Entre estos últimos, dicho sea de paso, está la "Estancia inteligente", que emplea la cámara frontal de resolución VGA para comprobar si el usuario sigue mirando o no la pantalla antes de apagarla o atenuar el brillo.

Como ya comprobamos con el mismo Galaxy S III, la función no parece tener impacto sobre la autonomía del terminal, aunque no hubiese estado de más que ésta fuese más amplia. Con su batería de 1.500 mAh, al Galaxy S III mini le cuesta sobrevivir más de 24 horas lejos del cargador con un uso intensivo, aunque un usuario no tan exigente sí que puede estirar la autonomía hasta un par de jornadas completas.

Más allá del nombre

A pesar de la apostilla "mini", y como hemos ido dejando claro a lo largo del análisis, a este smartphone de Samsung su nombre le queda algo grande. Pero si lo comparamos con los modelos con los que realmente hay que compararlo, que son los que tienen un precio parecido, la cosa cambia.

No llega a aportar nada realmente nuevo al segmento de la gama media, pero ofrece una experiencia de usuario lo suficientemente decente. Y aunque esto irá cambiando con el tiempo debido a las actualizaciones de firmware, es de los pocos de su clase que cuenta con Android 4.1.

Samsung Galaxy S III mini
Samsung Galaxy S III mini
Foto: Álvaro Méndez (Quesabesde)

Con todo, quizás Samsung debería haber sido algo más ambiciosa con ciertas prestaciones. A muchos usuarios pueden bastarles versiones anteriores de Android si así se ahorran dinero (véanse el ya mencionado Galaxy Ace 2 o el Sony Xperia U, que requieren un desembolso inferior al Galaxy S III mini) o contar con una cámara mejor dotada (pese a su veteranía, el mismo Galaxy S II es fotográficamente muy superior y puede encontrarse por un precio similar o algo superior).

Hablando de precios, además de recordar que el Galaxy S III mini cuesta en torno a 300 euros en el mercado libre, cabe destacar que en España cuenta con una ventaja competitiva de la que no pueden presumir todos los smartphones: en lugar de ser exclusivo de una operadora en concreto, puede encontrarse en los catálogos de Movistar, Vodafone, Orange y Yoigo.

Nota: las tarjetas de memoria que aparecen fotografiadas en este artículo han sido cedidas por SanDisk como parte de un acuerdo publicitario alcanzado entre esta compañía y QUESABESDE.COM.

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