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Los relojes inteligentes de Samsung acentúan las fricciones con Google

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La decisión de priorizar el desarrollo de dispositivos portátiles basados en Tizen no sienta bien a Google, enfrascada en la promoción de Android Wear

Compañero natural del Galaxy S5, el Galaxy Gear Fit está basado en Tizen. Foto: Ivan Sánchez (Quesabesde)
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JUL 2014

Google y Samsung se necesitan casi tanto como en ocasiones se odian. La firma estadounidense ha logrado convertir a Android en el nuevo estándar telefónico no en escasa medidas gracias al poderío del fabricante surcoreano, que a su vez se muestra cada vez más abierto en su propósito de independizarse de la compañía de Mountain View. A nadie le gusta tener que compartir la primera posición, y esta tesitura está causando cierta enemistad entre ambas firmas.

Según The Information, el último encontronazo entre Samsung y Google viene a cuenta de los relojes inteligentes Galaxy Gear. La situación es al parecer lo suficientemente tensa como para que Larry Page, cofundador y consejero delegado de Google, llamara al vicepresidente de Samsung Jay Y. Lee para pedirle explicaciones sobre su política de producto.

De acuerdo con las fuentes consultadas por la publicación estadounidense, Google está especialmente incómoda por el hecho de que Samsung esté dando prioridad a Tizen frente a Android Wear en su estrategia de dispositivos wearables.

Samsung Gear Live
Samsung Gear Live
Foto: Samsung
Más sobrio y sencillo, el Gear Live es el primer smartwatch de Samsung basado en Android Wear.

Samsung, que aparentemente estaba al corriente de los planes de Google para lanzar su propio sistema operativo, presentó en febrero sus relojes inteligentes Gear Fit y Gear 2 con pompa y boato dentro de su evento especial en el Mobile World Congress, meses antes de que Google anunciara Android Wear.

Basados en Tizen, el sistema operativo alternativo a Android impulsado por Samsung, estos relojes poseen un diseño más refinado y funciones más avanzadas que el Gear Live, presentado hace unos días coincidiendo con el lanzamiento de Android Wear.

La necesidad de hacerse fuerte en un nuevo segmento

El uso de Tizen frente a Android Wear en el segmento de los wearables es especialmente beneficioso para Samsung. Google, obsesionada con mantener el control de su plataforma para evitar la cacofonía de estilos y prestaciones en la que ha devenido la implementación de Android como sistema operativo para smartphones, ha impuesto a los fabricantes de relojes inteligentes la obligatoriedad de mantener intacta la interfaz y las características de Android Wear.

Tizen, por contra, no tiene límites en este aspecto. Samsung y cualquier otro fabricante interesado en esta plataforma pueden crear sus propios dispositivos haciendo uso de interfaces totalmente adaptadas, y no solo eso, sino que pueden ignorar a Google e implementar sus propias soluciones de correo electrónico y multimedia, abriendo así nuevas vías de ingresos que de otra forma no serían posibles dada la preponderancia de la compañía del buscador en los dispositivos basados en Android.

La decisión de Samsung de dedicar más recursos a los dispositivos basados en Tizen resulta hiriente para Google, especialmente después de que la firma de Seúl se comprometiera a respetar el aspecto de Android todo lo posible en sus terminales. En virtud de este acuerdo, Samsung creará dispositivos que hagan un uso de versiones excesivamente modificadas de Android, ayudando a mantener una cierta coherencia visual con la interfaz original.

Apostar por Tizen permite a Samsung evitar esta obligación, al mismo tiempo que impulsa una plataforma distinta en una nueva categoría de dispositivos que prometen dar pie a la próxima revolución tecnológica. El enfado de Google, por tanto, no resulta difícil de comprender.

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